Para este martes de mayo, Pedro, Jesús y yo, nos dirigimos hasta el término municipal de Caudete, más concretamente al Paraje Natural de la Toconera, declarado Espacio de Protección Ecológica y Paisajística, situado al sur del municipio, en la comunidad de Castilla-La Mancha, y siendo frontera natural con la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana.
Dejamos el coche en el área recreativa, donde se encuentra el Albergue, la Ermita, el Mirador Astronómico y la zona de mesas y bancos.
Aquí comienza nuestra caminata, que nos hará recorrer gran parte de este Espacio Natural y visitar algunos de los puntos de interés que lo componen.
Por pista, caminamos hacia el suroeste hasta llegar, en un cruce de sendas, a una primera fuente. Seguimos en la misma dirección y llegamos, unos 200/300 metros después, a la Fuente y la Charca de los Patos; lugar emblemático del paraje, habitado por aves durante todo el año.
En la bifurcación, tomamos el ramal de la derecha, una senda que hacia el oeste conecta, en una confluencia de caminos, con la pista que, ahora en dirección norte, nos llevará hasta la Sierra de la Lácera.
En el kilómetro 3 de nuestro recorrido, en un nuevo cruce de sendas, optamos por la vereda de la derecha, hacia el noreste/sureste, en importante ascenso por el cordal, hasta llegar al vértice geodésico, Peñón Grande (862 msnm).
Ésta es una nueva cumbre dentro de todas nuestras caminatas. Aquí, como es lógico, un tiempo de descanso y las típicas fotos junto al vértice.
Iniciamos el regreso, deshacemos nuestros pasos hasta el kilómetro 7 (aprox.), lo que fue una fuerte subida es ahora un importante descenso para llegar a la base de esta montaña, en la zona de la rambla de La Toconera.
En este punto el descenso se suaviza y hacia el sureste, a través de diferentes pistas (con algún despiste que otro), llegamos a las inmediaciones de la Charca de los Patos.
Ahora nuestra intención es la de llegar al paraje de la Loma Gorda para acceder a la Piedra Agujereada, una curiosa formación calcárea modelada caprichosamente por la acción del viento y el agua, pero… nuevamente nos despistamos y no acertamos a llegar hasta este punto de interés.
La mañana se nos ha echado encima y decidimos abandonar la idea de visitar la Piedra Agujereada, otra vez será!!!, desandamos nuestros pasos y tomamos la pista que nos lleva hasta el Albergue, la Ermita y el lugar donde se encuentra nuestro coche.
Regresamos a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda alguna, muy recomendable. Han sido algo más de 10 kilómetros, con un desnivel de unos 315 metros, hechos en un tiempo relativamente bueno, una mañana calurosamente estupenda y una compañía de lujo.
Lo que, en un primer momento, iba a ser un viaje largo (de unos 36 días +/-) se ha convertido, por circunstancias excepcionales, en una ‘aventura’ algo más corta.
20-09-2024 ALCÁZAR DE SAN JUAN (CIUDAD REAL)
Salgo de Alicante, a primera hora de la mañana, para dirigirme en tren a Alcázar de San Juan (Ciudad Real), haciendo ‘escala’ durante unas horas en Albacete.
Llego a Alcázar a eso de las 15:00 horas, me instalo en el hotel que tengo reservado y me dirijo a un restaurante chino cercano para comer algo.
Vuelvo al alojamiento, unas horas de relax y salgo para realizar una pequeña caminata que me llevará, por la parte norte de la población, hasta el molino El Doncel.
Regreso a la localidad, entrando en ella, por el parque Picasso y el pabellón polideportivo, hasta llegar al singular silo, con graffitis sobre el Quijote.
Ahora regreso al hotel por el parque Cervantes, las calles Dulcineay Solidaridad, y pasando por la parroquia de San Rafael Arcángel.
Ya en la habitación, algo ligero para cenar y… hasta el día siguiente, en el que tengo pensadas algunas caminatas por la zona.
21-09-2024 ALCÁZAR DE SAN JUAN (CIUDAD REAL)
A eso de las 7:30 salgo del hotel para desayunar en una churrería cercana; unas porras con un chocolate caliente le dan a la jornada un buen aporte de energía.
Vuelvo a la habitación, tiempo de aseo y preparo la mochila para comenzar la caminata mañanera.
Atravieso la población de norte a sur, pasando por la plaza del Arenal, la iglesia de Santa Quiteria, la plaza de España, la plaza de Cervantes y el parque de El Porvenir para dirigirme, por el camino Real de Murcia, hasta el cerro donde se encuentran los Molinos de Viento de Alcázar de San Juan.
Aquí, en lo alto, rodeado de una inmensa llanura manchega, se encuentran estos cuatro ‘gigantes’.
Rocinante, Fierabrás, Dulcinea y Barcelona presiden majestuosos esta colina.
También se encuentra en este lugar el vértice geodésico San Antón (729 msnm).
Comienzo el regreso, ahora me dirijo a la localidad por la carretera CM-4133, evitando caminos embarrados debido a la lluvia que está cayendo.
Entro en Alcázar por la zona de El Porvenir, paso por la iglesia parroquial de Santa María la Mayor y el Torreón del Gran Prior y me encamino al hotel.
Como en un restaurante cercano, duermo un poco de siesta y… vuelvo a preparar la mochila para una salida por la tarde.
En esta ocasión mi objetivo es dar un gran paseo por el Parque Alces, que se encuentra en la zona oeste de la localidad, junto a la plaza de toros de Alcázar; un espacio verde, importantísimo pulmón de esta ciudad.
Hace una tarde realmente espectacular, a diferencia de la mañana que ha tenido sus nubes y su lluvia.
Regreso al hotel, algo de aseo, algo de cena, un poco de tele y… listo para comenzar el día siguiente.
22 y 23-09-2024 ALCÁZAR DE SAN JUAN (CR) – MÉRIDA (BADAJOZ)
22-09-2024
No he tenido una buena noche. Por lo visto la lluvia que me pilló en la caminata hacia los molinos ha hecho mella y hoy he amanecido algo griposo.
Salgo, sobre las 7:30, a desayunar a la churrería y vuelvo después para prepararme, con calma, a realizar una caminata/paseo por las calles de Alcázar.
Al salir le comento a la chavala de recepción que, si lo desean, aprovechen para hacer la limpieza de la habitación… ‘No me encuentro muy allá y creo que volveré pronto’.
Hace un día estupendo, una mañana de domingo muy luminosa.
Cuando llevo algo más de un kilómetro, en el cruce de las calles Dulcinea con Arroyo Mina, en un paso de cebra, me da un mareo, pierdo el equilibrio y me pego una ostia, todo lo largo que soy y con todo mi peso, en el asfalto. Ojo, no pierdo en ningún momento el conocimiento pero el tortazo me deja lleno de golpes, arañazos y la cadera derecha dolorida.
No hay casi nadie en la calle, tan sólo dos hombres acuden corriendo y me ayudan a levantarme.
Me preguntan si me encuentro bien y yo, algo avergonzado, les digo que estoy resentido por el golpe pero que me encuentro bien, aunque algo aturdido.
Uno de ellos, Luis, no está muy conforme con mi respuesta y prefiere quedarse conmigo mientras el otro se marcha.
Después de unos minutos a mi lado, sentados en un banco, me dice que vive muy cerca y me ofrece su casa para estar más cómodo y relajado. Yo, confieso que me da mucho apuro pero accedo y vamos juntos hasta su domicilio. Me presenta a su hijo, que está desayunando, bajamos hasta el sótano de la vivienda, donde tiene el garaje y un amplio taller, charlamos tranquilamente de un montón de asuntos y me regala un bastón de senderismo. Vamos, que se porta conmigo de maravilla. Un cielo de tío!!!
Le digo que voy a volver al hotel, que no está lejos y que no voy a hacer ningún paseo por el pueblo.
Luis no se queda muy tranquilo pero yo salgo de su casa e inicio el regreso al alojamiento, ayudándome con el bastón que me ha regalado.
No llevaba caminados más que unos 200 ó 300 metros cuando, en otro paso de cebra, vuelvo a marearme y vuelvo a darme una ‘piña’ terrible; esta vez me pego un golpetazo en las costillas, me araño la cara y me hago nuevos hematomas.
Ahora la calle estaba más concurrida, me ayudan varias personas, me llevan hasta un banco, llaman al 112 y piden una ambulancia.
Llega primero la policía, me hacen un pequeño test para comprobar que me encuentro ‘bien’ y, a los pocos minutos, viene la ambulancia que me lleva hasta el Hospital de La Mancha Centro.
Ingreso en Urgencias.
Me hacen un montón de pruebas, me toman la tensión, me curan las magulladuras, me ponen una vía con suero, me hacen dos radiografías, dos electros, analizan mi sangre, mi orina y mis heces.
Me efectúan dos Tomografías Axiales Computerizadas (TAC) para descartar daños internos.
Me tienen varias horas en observación hasta que, después de un último análisis de sangre, determinan que lo único que me pasa es que tengo COVID y algo alta la glucosa.
23-09-2024
Finalmente, a eso de las 2:00 del lunes, día 23, me dan el alta.
Tomo un taxi y me dirijo al hotel; estoy exhausto, hambriento y tremendamente dolorido.
Este mismo día tengo un billete de tren, a eso de las 15:35, para viajar hasta Mérida.
Mal duermo unas pocas horas, necesito comer algo, salgo de la habitación cojeando y voy a la churrería cercana a desayunar, vuelvo al hotel y sigo en la cama intentando dormir, entre dolores y molestias.
A mediodía preparo la maleta, la dejo en recepción, me dirijo al restaurante chino que está a pocos metros, como algo y vuelvo al hotel, pido un taxi que me lleva a la estación de ferrocarril.
Espero, sentado en un banco, la llegada de mi tren.
No voy a entrar en detalles pero… el trayecto hasta Mérida han sido las cerca de seis horas más dolorosas, complicadas, vergonzosas y escatológicas que nadie se pueda imaginar.
Para finalizar, me tienen que ayudar a bajar del tren y me tienen que ayudar a llevar el equipaje hasta el hotel.
Cuando, por fin, llego a la habitación… caigo prácticamente muerto en la cama.
Dios, mañana será otro día!!!
24-09-2024 MÉRIDA (BADAJOZ-EXTREMADURA)
Comienzo el día como recién salido de una enorme pesadilla, me cuesta un mundo levantarme de la cama y estoy tan molesto que me duele hasta respirar.
Hago de tripas corazón y salgo de la habitación para ir a desayunar al bar Córdoba, un lugar cercano al hotel; necesito reponer fuerzas, llevo casi un día completo sin comer nada.
Voy, después, a una farmacia y ortopedia para comprarme un bastón, ya que camino con dificultad debido al dolor de la cadera y las costillas.
Vuelvo al hotel y descanso tumbado hasta la hora de la comida. En el restaurante Ararat, también cercano al hotel, tomo el menú del día y vuelvo a la habitación.
A primera hora de la tarde recibo el mensaje ‘Estamos en recepción’ que me mandan Pedro y Reme.
Ellos, que estaba previsto que se encontraran conmigo el día 25, y debido a mi accidente, han adelantado la llegada a Mérida y ya están en el hotel.
Se instalan en su habitación y, más tarde, salimos juntos a dar un paseo por la ciudad, callejeando y tomando un refresco en la terraza de AdeArco, junto al Arco de Trajano, reservando una mesa para la cena del día siguiente.
Visitamos el Templo de Diana y el Pórtico del Foro, cenamos en un chino cerca del alojamiento y nos retiramos a nuestras habitaciones hasta el día siguiente.
25-09-2024 MÉRIDA (BADAJOZ-EXTREMADURA)
Comenzamos el día, después de desayunar en el bar Córdoba, desde la avenida Felipe Corchero (lugar donde hemos aparcado el vehículo) y caminando por el Parque del Acueducto, pasamos por entre los arcos del Acueducto de los Milagros y nos dirigimos hacia el Puente Romano de la Puerta.
Continuamos por el parque siguiendo el curso del Río Albarregas hasta llegar al Río Guadiana y su mirador homónimo, desde donde se puede ver su azud y el embalse de Montijo.
En dirección sureste, por el parque de la Isla del Puente de Hierro, nos dirigimos hasta el Área Arqueológica de Morería, pasando por el Molino de Pancaliente y el Parque del Paseo de Roma.
Una interesantísima visita a los restos arqueológicos de la Morería para, a continuación, seguir por el Puente de Lusitania hacia la otra margen del Guadiana, contemplando las hermosas vistas que ofrecen sus márgenes.
Estamos ahora en la orilla derecha del río, en el parque que lleva el nombre del característico monumento que en él se encuentra, Las Siete Sillas.
El camino nos lleva hasta el Puente Romano de Mérida y, por él, llegamos a la misma entrada de La Alcazaba.
A la salida de esta importante fortificación musulmana, y muy cerca del edificio de la Presidencia de Extremadura, hacemos una parada para comer en el mesón El Lebrel.
Después, pasando por la Plaza de España, la Concatedral de Santa María la Mayor y la iglesia de Santa Clara, llegamos, callejeando, hasta el hotel para dormir una siesta y poder seguir a media tarde con otro recorrido por la ciudad.
Después de un descanso en el alojamiento y antes de la cena de hoy, que se prevé especial, realizamos una pequeña caminata para visitar otros lugares de interés.
Nos dirigimos, hacia el oeste, por la avenida de Extremadura y la avenida de Juan Carlos I hasta la entrada del Circo Romano, otra de las importantes obras que posee esta tremenda ciudad, Patrimonio de la Humanidad.
Salimos del recinto y nos dirigimos, por el oeste/norte, al parque del Acueducto, donde se encuentran la ruinas de una de las muchísimas Termas Romanas que se extienden por Mérida, además del Acueducto de San Lázaro.
Pasamos por entre los arcos de esta grandiosa obra arquitectónica y nos dirigimos hacia el hotel, pasando por otras ruinas, esta vez se trata del Xenodoquio, un antiguo albergue y hospital de origen visigodo.
Llegamos ahora hasta el restaurante AdeArco (ya habíamos hecho la reserva el día anterior) para celebrar mi 67 cumpleaños.
Lugar elegante, comida de calidad y una inmejorable compañía para celebrar, a pesar de las magulladuras y las molestias, un día especial.
Gracias, amigos, por compartir.
Después, terminada la cena, nos dirigimos al hotel. Ha sido una jornada muy completa y, debo confesar, estoy bastante cansado.
Al día siguiente aún nos quedan muchas cosas que ver.
26-09-2024 MÉRIDA (BADAJOZ-EXTREMADURA)
Comienza la jornada con un buen desayuno en el bar Córdoba.
Seguidamente nos dirigimos, por la avenida de Extremadura, hacia otras dos termas de la ciudad, pasando por el parque de los Enamorados, el obelisco de Santa Eulalia, la calle de Santa Lucía, la de López Puigcervé y la de Reyes Huertas, donde se encuentran las Termas Romanas de la Nieve.
Ahora, caminamos por la calle Mariano José de Larra, llegamos a la calle Portezuelas donde están las Termas de Portezuelas.
Giramos por la calle José Ramón Mélida hasta llegar a la puerta de entrada del Museo Nacional de Arte Romano, que se encuentra desde hace unos días y hasta comienzos del 2025, cerrado por reforma y ampliación.
A pocos metros del museo, en la plaza de Margarita Xirgú, tenemos la entrada a dos de las obras ‘estrella’ de Mérida, el Anfiteatro y el Teatro.
Dos piezas, sin desmerecer a las otras, fundamentales en la visita a esta ciudad que… parece que si tropiezas y caes, te pegas de cara con una columna romana 😉
El teatro, que aún tenía restos del suelo del escenario y vallas de protección, hacía muy pocos días que había terminado su temporada de espectáculos.
Salimos del recinto y, por la hora y la posibilidad de lluvia, buscamos algún restaurante para comer.
Encontramos en la calle Sagasta un local donde compartimos unas ricas tapas y raciones, con vino y cerveza.
Nos dirigimos después a la plaza de Margarita Xirgú para entrar en el espacio arquitectónico de la Casa Romana del Anfiteatro, un lugar especialmente bellísimo, una mansión señorial en la que destacan sus suelos y sus mosaicos.
Volvemos al hotel para descansar y dormir una siesta.
A media tarde entramos en la cripta de la Basílica de Santa Eulalia Virgen y Mártir, patrona de Mérida.
Diferentes restos de las culturas que han pasado por la ciudad… visigodos, romanos, árabes, cristianos, etc…
Después de esta visita, callejeamos por la ciudad, tomamos una copa en una terraza de la plaza de la Constitución y cenamos de tapeo en el restaurante La Carbonería.
Volvemos al hotel, también ha sido un día bastante completo y al día siguiente nos espera Cáceres.
27-09-2024 CÁCERES (EXTREMADURA)
A primera hora de la mañana, dejamos Mérida, después del desayuno, para dirigirnos a Cáceres.
Antes de entrar en la ciudad, nos desviamos hacia el oeste, hasta la población de Malpartida de Cáceres para realizar una pequeña caminata (de las muchas que se pueden hacer) dentro del…
Monumento Natural Los Barruecos.
Los Barruecos es un paraje declarado monumento natural por la Junta de Extremadura en febrero de 1996, una figura legal que garantiza la protección de este espacio con el objetivo de preservarlo para las generaciones futuras. Para justificar la aplicación de este régimen de protección en este entorno se esgrimieron numerosas razones de gran peso, en relación con la importancia de la geología, la fauna y la flora de la zona, así como de los restos arqueológicos que atestiguan una continuada presencia humana en la región.
Un recorrido por el llamado ‘camino de los sentidos’, un espacio adaptado para personas con discapacidad, en el que podemos encontrar tumbas antropomorfas, curiosas formaciones rocosas (la tortuga, el tiburón, la gárgola, la seta, la horca, etc…), así como pinturas y grabados rupestres.
Todo ello alrededor de las lagunas ‘Charco de Frasco Díaz’, ‘Charco del Barrueco de Arriba’ y ‘Charco del Barrueco de Abajo’.
Después de la caminata Reme y Pedro visitaron el museo Vostell de Malpartida, mientras yo les esperé tomando una cerveza en la cafetería del museo.
Terminamos la visita a este magnífico espacio natural, tomamos el auto y nos dirigimos a la ciudad.
Plaza Mayor, Foro de los Balbos, Torre de la Yerba, Arco de la Estrella, Ermita de la Paz, Torre de Bujaco, Palacio de Moctezuma, Torre de los Púlpitos, Palacio Episcopal…
Concatedral de Santa María, Palacio de Mayoralgo, Palacio de los Golfines de Abajo, Plaza de San Jorge, Arco del Cristo, Torre del Río, Ermita de San Antonio, Torre de los Pozos, Torre de los Aljibes…
En la Plaza de las Veletas hacemos una parada para tomar un refresco y cenar, en el restaurante Alma del Sabor.
Tras ello, callejeando, volvimos a la Plaza Mayor y al apartamento. Tiempo de descansar, que ha sido un día bastante intenso y la jornada de mañana… promete.
28-09-2024 CÁCERES (EXTREMADURA)
Desayunamos en el apartamento y salimos, nuevamente, a recorrer el impresionante casco antiguo.
Nos apuntamos a un recorrido guiado por los diferentes palacios, templos y monumentos del centro histórico (algunos ya los habíamos visto el día anterior)…
El edificio de Turismo Provincia de Cáceres, sus jardines con su higuera centenaria, la Torre de Carvajal, el monumento a San Pedro de Alcántara, Casa de los Becerra, Iglesia de San Francisco Javier, Palacio de los Cáceres Ovando, Callejón del Gallo, Museo de Cáceres (con su exposición de arqueología y su aljibe), Plaza de San Mateo, Palacio de los Golfines de Arriba,…
Terminamos la interesante visita guiada en la Plaza Mayor con una degustación de productos típicos extremeños… Seguidamente, volvemos al alojamiento, una ducha rápida, un cambio de ropa y… nos espera una comida en uno de los restaurantes más top de la comunidad (yo diría de España, incluso).
Teníamos hecha la reserva al Restaurante Atrio ( 3 estrellas Michelin) desde hacía bastantes días; era algo que, yo personalmente, no me iba a perder por muchas heridas, golpes y porrazos que me diera.
Entramos en el local a la hora estipulada, nos recibió un empleado (supongo que un sumiller) que, antes de acomodarnos, nos hizo un recorrido por la bodega del restaurante. Fabuloso!!!
Llegamos hasta el comedor, perfectamente atendidos por un sumiller, un jefe de mesa y varios auxiliares y camareros, para comenzar a disfrutar el menú degustación.
Toño Pérez y José Polo, los chefs y propietarios del local, han recreado una sinfonía, una gran y maravillosa representación culinaria que, con el cochino como eje principal, te eleva los sentidos a niveles estratosféricos.
Los dos propietarios se han paseado por las mesas, conversando con los clientes, compartiendo momentos con la gente y ofreciendo su imagen más simpática y natural.
Nosotros hemos conseguido tener una charla distendida con Toño, que se ha hecho una foto y me ha regalado un autógrafo muy cariñoso.
Los últimos platos (algunos postres) y los cafés, los hemos disfrutado en el bonito jardín que tiene el local, después de hacernos una foto con la jefa de cocina.
Terminamos la comida allá en la media tarde y volvemos al apartamento para descansar.
Después de la siesta, Pedro y Reme han decidido realizar una salida nocturna guiada por el Centro Histórico y ver otra cara de la ciudad (Calle de los Huesos, Casa del Sol, Casa del Mono, etc…).
Yo opto por quedarme en el alojamiento (sigo estando bastante dolorido) y prefiero ver tele y descansar.
29-09-2024 TRUJILLO (CÁCERES-EXTREMADURA)
Desayunamos en el apartamento de Cáceres y, con bastante tranquilidad, nos dirigimos hasta la población de Trujillo, donde hemos reservado una casa, para una noche, en esta fabulosa localidad.
Hasta la hora de hacer el check-in en el alojamiento, dejamos aparcado el coche en la misma calle de la casa y… salimos a dar una vuelta por las calles del municipio.
Nos dirigimos hasta la Plaza Mayor donde nos sentamos en una de sus terrazas para tomar unos cafés (y unos churros 🙂 )
En la plaza y sus alrededores se encuentra la figura ecuestre de Francisco Pizarro, la Iglesia de San Martín de Tours, el Palacio de los Carvajal Vargas, el Corral del Rey, el Palacio de los Orellana Toledo, el Palacio de Justicia, la Casa de los Chávez Cárdenas, etc…
Subimos por la calle Cuesta de la Sangre, en dirección al castillo, pasando por la Iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo, Torre Ballesteros, Casa-Fuerte de Luis de Chaves, etc… Llegamos hasta la Alcazaba-Castillo de Trujillo.
Desde su plaza central subimos hasta sus ocho torres, donde, en una de ellas, se encuentra el vértice geodésico de la población (Trujillo, 601msnm).
Visitamos también sus aljibes o depósitos de agua.
Salimos de la Alcazaba, deshacemos lo andado hasta ella, visitamos la Casa Museo Pizarro, pasamos por la Iglesia de Santa María la Mayor y el Convento de las Madres Jerónimas.
Hacemos una parada para comer en el restaurante Mirador de las Monjas y regresamos hasta el alojamiento, hacemos el check-in y, después de instalarnos, dormimos una siesta.
Reme y Pedro han decidido, a media tarde, hacer una visita guiada por Trujillo, yo, en cambio, prefiero quedarme en la casa; las camas de los últimos días no han hecho más que aumentar las molestias de cadera y el dolor de costillas (a pesar de salir sonriente en las fotos).
A la mañana siguiente, bien temprano y después del desayuno… volvemos a Alicante.
30-09-2024 REGRESO A CASA
Desde Trujillo por la A58, Autovía de Extremadura, nos dirigimos en dirección Madrid, nos desviamos hacia Toledo, hacia Alcázar de San Juan, Albacete y… por fin, Alicante.
Para esta jornada de junio la caminata que he elegido se desarrolla entre los términos municipales de Almansa y Caudete, al sureste de la provincia de Albacete, Comunidad de Castilla la Mancha.
Me dirijo hasta el Área Recreativa y Zona de Acampada de la Fuente de Olula, que pertenece al municipio de Almansa, donde dará comienzo la ruta de este día.
Dejo el coche en esta zona recreativa y tomo el sendero, en dirección suroeste, la llamada Senda Olula.
En principio esta senda transcurre siguiendo el curso de barrancos, ramblas y torrenteras, lo que hace que, debido a la última lluvia torrencial que ha tenido la zona, la subida se hace algo complicada.
El camino/senda cambia de dirección en una bifurcación, ahora hacia el sureste, y se torna pista forestal que me conduce, en progresivo ascenso y por la ladera norte, a la parte alta de la Sierra de Oliva (también llamada Sierra de Santa Bárbara)
En la subida cambio de término municipal (ahora entro en el de Caudete), paso por las ruinas de una vieja casa y accedo al pozo de nieve de esta sierra.
Seiscientos metros después llego a la parte superior de la serranía donde, entre otras cosas, se encuentra el Parque Eólico Sierra de la Oliva, compuesto por 71 imponentes aerogeneradores (55 metros de altura cada uno y con un radio en sus palas de 23’5m).
Estos son los molinos que se ven, desde algunas cumbres alicantinas y en días despejados, cuando se dirige la mirada hacia Almansa.
También, en esta cordal, y en dirección suroeste, se encuentra la Cruz de Oliva y el Vértice Geodésico homónimo (1153 msnm).
Éste es un nuevo punto geodésico que se convierte en el número 150 de todos los visitados en mis recorridos senderistas y… Cómo no, en esta cumbre no pueden faltar las fotos de rigor.
Deshago mis pasos, por entre esas enormes moles, hasta llegar al punto final de la subida y, ahora, mi camino se dirige, por el noreste, a la zona de las antenas y la Ermita de Santa Bárbara (templo del siglo XVII), que también da nombre a la sierra.
Llegado a este punto del recorrido, inicio el camino de regreso.
En un primer momento la idea era descender por por otra pista que hay más al este y combinarla con un par de sendas y alguna trocha pero… en la zona de las antenas he coincidido con un trabajador de mantenimiento y, al comentarle mi plan, me ha recomendado volver por el mismo sitio por el que he venido, ya que los caminos, debido a la última tormenta, han quedado bastante perjudicados.
No me ha costado decidirme, lo primero es mi seguridad, más aún caminando solo.
Me alejo del parque eólico por la pista que me llevo a él, sigo descendiendo por la senda del inicio y llego, sin demasiado esfuerzo, hasta la zona de la Fuente de Olula y al auto.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Ha sido, para mi, una ruta novedosa de algo más de 13 kilómetros, con un desnivel de unos 450 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una jornada espléndida.
Para este viernes la ruta estaba ya muy pensada y preparada. Incluso estaba previsto que fuéramos más los caminantes. Lástima que algunos hayan fallado.
Desde Alicante, por la autovía A-31, la que llega hasta Madrid, hemos tomado, en la provincia de Albacete, la salida 146, la que conduce, entre otros destinos a Montealegre, Hellín y el Embalse de Almansa, Jesús, Pedro y yo hemos llegado a una de las zonas de parking del pantano para comenzar nuestro recorrido.
Iniciamos la caminata por la pasarela flotante que va desde la orilla norte a la sur y nos acerca a la enorme pinada y las zonas de ocio.
Desde aquí, a través de sus sendas y caminos, se pueden hacer multitud de rutas, desde las más simples y sencillas hasta otras algo más complejas.
Siguiendo la pista, ascendemos hasta llegar a un par de pequeños miradores donde se puede contemplar la longitud del embalse y, a pesar de la niebla que nos ha regalado la mañana, sus hermosas vistas.
Paraje excelentemente cuidado y lleno de multitud de carteles informativos.
Tomamos un camino, en dirección oeste, que bordea el embalse y nos conduce a uno de los puestos de observación de aves.
Ahora nos dirigimos, entre altos pinos, al final de esta arboleda, al principio de campos de cultivo y a la llamada Casa de los Capitanes.
Es este otro de los caminos de acceso al embalse.
Esta finca, lindante con la carretera CM-412, nos hace recorrer con máxima atención un kilómetro de la misma para cruzarla y tomar la pista que nos llevará hasta la colina que tiene en su cumbre unas antenas de telefonía y el vértice geodésico ‘Cabezo’, desde el que tenemos una gran panorámica de los alrededores.
Bajamos ahora la colina, cruzamos de nuevo la carretera y nos incorporamos a una de las pistas que, por la zona llamada ‘El Vínculo’, nos llevará nuevamente al gran bosque de pinos y al embalse.
Antes, pasamos por la Laguna del Vínculo, lugar de gran valor ecológico.
De nuevo entre pinos y con las aguas del pantano a nuestro lado.
Tomamos otra de las sendas, la que nos lleva a un gran embarcadero y al Centro de Actividades Acuáticas.
Siguiendo las señales nos acercamos a la presa del pantano. Esta obra hidráulica se comenzó en 1578 y es, junto al Pantano de Tibi (1580) en Alicante, la presa más antigua de Europa. Una construcción, además de antigua, súper original. Tiene forma de arco y su muro de contención lo configuran 16 gradas escalonadas.
Ya va quedando poco de nuestra ruta. Después de la presa seguimos por el camino que nos lleva al Museo y las oficinas del Pantano.
Pasamos por el Mirador de la Senda del Pantano. Unos minutos en él, contemplando la magnitud del embalse y… al coche.
Esta vez, antes del regreso a casa, hacemos una parada en el Restaurante ‘La Ventica’ y nos metemos entre pecho y espalda unos buenos aperitivos, unas croquetas de gachamiga, unas cervezas, una ensalada y unos sabrosos gazpachos manchegos.
Ahora ya sí, regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido cerca de 12 kilómetros y medio, sin un gran desnivel (sólo 193 metros), hechos en muy buen tiempo y con una compañía excelente.
Esta es una de las caminatas que estaba programada antes de que cerraran perimetralmente la Comunidad Valenciana, hace de ello más de medio año.
Durante todos estos meses me ha estado rondando la idea de esta ruta y, hoy, que ya llevamos unos días sin esas limitaciones, y casi sin avisar a nadie, me he decidido a hacerla.
Un recorrido por el Embalse de Almansa y, ya de paso, la visita al vértice geodésico ‘Cabezo’ (873 m.s.n.m.), que está relativamente cerca.
El Pantano de Almansa, situado en este municipio de la provincia de Albacete, comunidad autónoma de Castilla La Mancha, está situado a ocho kilómetros del casco urbano.
Esta obra hidráulica se comenzó a construir en 1578 y es, junto al Pantano de Tibi (1580) en Alicante, la presa más antigua de Europa.
Llego al lugar por la autovía de Alicante, A-31, tomando después la carretera y el camino de la Ventica, que da acceso a uno de los aparcamientos del embalse.
Entre Almansa y la Sierra del Mugrón está situado este pantano, propiedad del ayuntamiento de la población, perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Júcar. Su uso principal es la del regadío y la de contención de las avenidas de agua provenientes de la rambla de ‘La Canaleja’.
Actualmente, y rodeado de hermosos pinares, se ha convertido también en una espacio importante de recreo y actividades acuáticas.
Desde la zona de parking hasta la gran pinada, con bancos, mesas, papeleras, contenedores, área infantil, etc… , todo muy limpio y bien cuidado, se accede por una plataforma flotante sobre las aguas.
Hay muchas posibilidades para hacer distintos circuitos o caminatas, dependiendo del gusto del excursionista.
En un primer momento la idea era la de darle la vuelta al embalse pero, al hacer la ruta yo solo, he decidido ampliar el recorrido, tomando la pista que se dirige a la Casa de Los Capitanes, otra de las entradas al pantano, y que llega hasta la carretera CM-412.
En este punto, caminando unos cuantos metros por la carretera, se encuentra la pista que en zigzag me lleva a una caseta y unas antenas de telefonía y… al vértice geodésico ‘Cabezo’.
Unos minutos allá arriba, una cuantas fotos y comienzo el regreso. Deshago mis pasos hasta la carretera CM-412 y, ahora por una pista diferente, por la zona llamada ‘El Vínculo’, me encamino al pantano.
Paso por la pequeña Laguna del Vínculo, alimentada por un pozo, propiedad municipal y de gran interés ecológico.
Siguiendo la pista, y entre grandes campos de cultivo, vuelvo al espacio del embalse.
Hago una pequeña parada en el embarcadero que hay junto al Centro de Actividades Acuáticas y, en uno de los bancos, me refresco y me como un pequeño sandwich.
Desde luego, el trayecto y el lugar me ha impresionado gratamente.
Sigo mi recorrido y llego, por pista, a la presa del pantano. Una construcción, además de antigua, súper original. Tiene forma de arco y su muro de contención lo configuran 16 gradas escalonadas.
El camino está llegando a su fin, la presa da lugar a los edificios del museo y las oficinas del embalse.
Después, por pista, llego hasta el parking y el coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Era algo que estaba rondando en mi cabeza. No me ha decepcionado. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel que ha rondado los 200 metros y hecho en un tiempo más que aceptable. Volveré.