
Batoy-Casas del Salt-Racó S. Bonaventura-Font del Quinzet, en Wikiloc


Con el tiempo tan revuelto en toda la península, y como previsión, la semana pasada aplacé la salida que tenía preparada (aunque hay que reconocer que en la provincia no ha sido para tanto) pero… hoy, ya sí, hoy toca hacer una caminata; algo que no tendrá demasiada complicación.




Dejo aparcado el auto en el descampado que hay en Batoy, junto a uno de los tramos de la Vía Verde de Alcoy, y desde este punto comienzo la ruta de esta jornada.







Me dirijo por la Vía Verde, hacia el oeste, hasta uno de sus túneles.
Al otro lado, pocos metros después, hay una fuente (la Font del Pont) y a mano derecha una senda de entrada que me conduce, de forma serpenteante y en ascenso, hasta las Casas del Salt.













Atravieso, por su calle principal, estas construcciones emblemáticas de la ciudad de Alcoy y me encamino por senda, en dirección oeste, a fin de cruzar el cauce del río Barxell (generalmente seco).








Al otro lado hay un gran abrigo y, unos metros después, un espacio que sirve como mirador del llamado Salt (sólo en tiempo de lluvia y excepcionalmente se puede disfrutar de su interesante caída de agua).








Continúo iniciando el descenso, hacia el suroeste, por la senda que me conduce hasta el Racó de Sant Bonaventura, con sus miradores, sus saltos de agua y su espacio recreativo de mesas y bancos alrededor del río Polop.
Aprovechando el entorno, momentos de relax y tiempo para beber y comer alguna fruta.
















Comienzo ahora el retorno al punto de partida.
Tomo la senda que, hacia el este y en paralelo al río, me acerca hasta las grandes columnas del Puente de las Siete lunas.
















Desde aquí el camino me lleva, por el noreste, a la Fuente del Quizet; este es el punto donde se unen los ríos Barxell y Polop.















Ahora la pista, hacia el norte, me conduce hasta el tramo de la Vía Verde que tomé al principio y, pocos metros después, llego al coche.
Regreso a casa.

Valoración: 3***
Recomendable: Claro, sin duda. Han sido cerca de 9 sencillos kilómetros, con un desnivel de unos 150 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en un día muy agradable.


