Hoy se despide un 2025 que ha sido en muchos aspectos, sociales y políticos principalmente, bastante inquietante.
En lo personal, un año lleno de actividades, momentos placenteros y proyectos pendientes realizados.
Un período de 365 días con 110 caminatas y senderos efectuados por pueblos y ciudades, con un total de algo más de 1100 kilómetros realizados, por entre varias comunidades autónomas y tres países del otro lado del ‘charco’.
El 75% (aprox) de las caminatas las he hecho en solitario, el resto en compañía; todas ellas han dejado momentos insuperables e imágenes imborrables en mi retina.
Algunas de esas instantáneas las acompaño en esta entrada, fotografías efectuadas durante estos 12 meses.
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
Ahora ya sólo me queda agradecer a todos aquellos que en algún momento me han acompañadoen este periplo (Jesús, Pedro, Óscar, Elena, Raúl, Carolina).
Gracias también a los compañeros que han compartido parte de mi viaje por Chile, Argentina, Brasil y el crucero por Patagonia/Cabo de Hornos: David, Raúl y Ricardo, la simpática pareja de argentinos (Pedro y su esposa), los Albertos (el padre y el hijo, holandeses), el matrimonio de chilenos de la mesa de al lado, el médico y su mujer, ‘Rocio’, la guía, Maia y Daniel, María Graciela, Martín, su esposa y Luca, Fabián ‘el chico del pelo rojo’, Juan Antonio, Ezio, Juan ‘el guía del Maipo’, Alex Rodríguez, Angie y… muchos otros más de los que no recuerdo sus nombres. Todos, absolutamente todos, han sido una agradable compañía.
Además, desear a todos los que lean estas líneas un 2026 lleno de grandes aventuras, salud y felicidad.
A primerísima hora me dirijo a las afueras de la localidad de Lorcha, concretamente a las proximidades de la Fábrica de Papel, la antigua estación de tren y el camino de subida al Castell de Perputxent, donde, en un claro de la pista, aparco el coche y comienzo este recorrido, para dar fin al 2025.
Lorcha (Lorxa, en valenciano), es el último municipio del noreste alicantino, frontera con la provincia de Valencia, perteneciente a la comarca del Condado de Cocentaina, en la Cordillera Penibética, con un relieve muy accidentado.
El itinerario de la ruta va a ser el mismo tanto de ida como de vuelta y lo voy a hacer, siguiendo el cauce del río Serpis, por la llamada Vía Verde del río homónimo.
La pista me lleva, por el noreste y en suave descenso, encontrando a mi paso una gran carrasca centenaria, alguna de las casetas del ferrocarril y un acceso, a mano derecha, a la Font dels Boteros, con su pequeña balsa.
Continúo por la vía y en el kilómetro 2’8 (aprox) del recorrido se encuentra el túnel, de unos 200 metros de longitud, que me hace pasar por debajo de la Penya dels Coloms.
Al otro lado, y a unos 500 metros, se encuentra el Azud de l’Infern, con su salto de agua, y las ruinas de la Casella de Parres y del Molí de l’Infern.
Durante toda la caminata hay que destacar los increíbles paisajes que rodean al río Serpis, a pesar de la mañana de niebla que me ha acompañado.
Hay que resaltar que la Vía Verde, además de ser el antiguo itinerario del ferrocarril que unía las poblaciones de Alcoy y Gandía, llamado también el Tren dels Anglesos, es en la actualidad una maravillosa ruta senderista/cicloturista, la PR-CV207 y el Camino del Alba.
En el kilómetro 5 llego hasta otra nueva caseta del ferrocarril y un antiguo depósito de agua.
Para finalizar la ida, en el kilómetro 6 del recorrido, me encuentro con uno de los puentes de la Vía Verde y, al otro lado del Serpis, la Fábrica de la Llum y su pequeña área de descanso (provincia de Valencia). En este lugar, aunque la vía continúa siguiendo al río por tierras valencianas, yo hago un stop para el refresco y considero esta parada como el punto de retorno a la casilla de salida.
Para el regreso nada a destacar, vuelvo a pasar por los mismos lugares que en la ida. Sólo que ahora el recorrido es en suave y sinuoso ascenso en dirección suroeste.
Atrás se queda la Fábrica de la Llum, el depósito de agua, la caseta del ferrocarril, la Casella de Parres, el Azud de l’Infern, el túnel y la Font dels Boteros, entre algunos de los puntos de interés.
La muerte vigila muy de cerca…
Finalmente, llego a la Fábrica de Papel y al parking donde se encuentra el coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda, muy recomendable. Han sido unos 12 kilómetros, con un desnivel apenas destacable, hechos en muy buen tiempo y con unos paisajes ideales para decir adiós a este año de senderos y aventuras.
Con mi mochila por el sendero voy camino al Montcabrer…
Con mi mochila por el sendero voy camino al Montcabrer…
Si me ven, si me ven, me dirijo al Montcabrer…
Si me ven, si me ven, voy camino al Montcabrer.
En el área recreativa que hay a unos 500 metros, al noreste, de la Font de Mariola, en el corazón del Parque Natural de la Sierra homónima aparco el coche y doy comienzo la caminata de este día, jornada especial, víspera de Nochebuena.
Cantando una versión senderista del ‘Burrito sabanero’ tomo la pista (GR-7) que me lleva, en suave ascenso y dirección noreste, hasta el paraje de la Font del Cirer o del Mas dels Arbres.
Sigo por la misma pista, la subida se va incrementando progresivamente y llego al Mas de la Foia Ampla.
Esta es una hermosa finca situada en una gran vaguada, con sus campos de cultivo, sus caballos y sus animales de granja (aunque con el mal tiempo de hoy los animales están recogidos).
El camino (GR-7) atraviesa esta propiedad, pocos metros después se encuentra una bifurcación. Aquí tomo el ramal de la derecha, abandono la GR y esta senda (PR-CV57), con una fuerte subida por el sureste, me lleva por la ladera suroeste del monte hasta la cumbre del Montcabrer.
El Montcabrer es la cima más alta de la Sierra de Mariola. Forma parte de los Sistemas Béticos, situados en la zona sur de España. Pertenece al término municipal de Cocentaina y tiene 1390 metros de altura, con lo que es el tercer mayor pico de montaña de la provincia de Alicante.
En estas fechas, junto al vértice, suelen montar un Nacimiento… o sea que el villancico senderista le viene de perlas… jejeje.
Después de unos minutos de intenso frío en la cumbre, con las pertinentes instantáneas, comienzo el descenso y el regreso al punto de partida, continúo en dirección este y, a unos 400 metros por la izquierda, tomo un ramal que me lleva hasta la Font del Pouet y el Camí de Llopis.
Llego al Camí de Llopis y enlazo con la senda llamada Azagador de Mariola, paso por la Font de la Foia Ampla, vuelvo a atravesar esta gran finca y sigo, ahora ya, nuevamente por la GR7, a deshacer los pasos que hice en el camino de ida.
Desciendo con suavidad por la pista, paso, nuevamente, por la Font del Mas dels Arbres y, 1400 metros después, llego hasta el vehículo.
Regreso a casa.
Valoración: 5*****
Recomendable: Totalmente recomendable. Yo soy un enamorado de esta sierra y para mí es una de las rutas más bellas de la Comunidad. Un auténtico chute de energía. Han sido alrededor de 13’5 kilómetros, con unos 510 metros de desnivel, hechos en un tiempo más que correcto y en un día muy frío, nuboso, lluvioso y con niebla (tenía la sensación que al llegar a la cumbre nevaría, pero no).
Dejo el coche en el parking de las Casas del Guarda Forestal, en la ladera oriental de la Sierra de Agullent, para iniciar la ruta de este viernes preinvernal y recorrer algunos de los puntos de interés de esta serranía valenciana.
Comienzo tomando la pista (Camino del Alba) que lleva, en dirección oeste, hasta el Albergue Don Bosco.
Continúo por la misma y, 1700 metros después, llego a la Font del Patge.
El nombre de esta fuente nada tiene que ver con lo que podría deducirse, no significa ‘fuente del paje’. Su nombre proviene del romano ‘pace’ (o sea, paz) y con su posterior arabización, quedó como ‘patxe’. Más tarde se valencianizó, llegando a ‘patge’. Realmente nos encontramos ante la Fuente de la Paz.
Sigo la pista unos 500 metros más hasta una bifurcación, tomo la pequeña senda, a mano izquierda, que me conduce de forma ascendente, zigzagueando en dirección sur, hasta la Foieta dels Carros; lugar límite entre los municipios de Benissoda (Valencia) y Agres (Alicante).
Tan sólo unos cuatrocientos metros en la provincia de Alicante para volver a la de Valencia y llegar al Collado de Santa Ana.
Llego a la colina, que es un importante cruce de sendas, y me incorporo al ramal de la izquierda, una trocha, que, con el nombre de Senda dels Enginyers, me conduce en suave descenso y hacia el noreste hasta la entrada al Camino de la Covalta.
El día rezuma humedad por los cuatro costados (seguramente la sierra ha estado cubierta de niebla durante toda la noche) y esta empedrada trocha (Senda dels Enginyers), al estar en la ladera norte, se presenta tremendamente embarrada y resbalosa.
Al llegar a la bifurcación, el Camino de la Covalta, me echa para atrás la idea de subir hasta la cueva, debido al mal estado del sendero, decido dejarlo para otro momento y continuar el regreso al punto de partida por la Senda dels Enginyers.
La trocha, en dirección noreste, me hace llegar al Camí de la Umbría y, ahora, hacia el norte, aproximadamente un kilómetro más tarde llego al parking de las Casas del Guarda Forestal y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Claro que sí!!! Han sido unos 10 kilómetros, con un desnivel de unos 300 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una jornada fabulosa.
Desde el parking que hay cercano al parque de la barriada de Batoy, en Alcoy, dejo el auto e inicio la caminata de este miércoles de diciembre; un recorrido que, comenzando por un tramo de la Vía Verde, me llevará por algunos puntos de interés de la periferia suroeste de esta ciudad.
Durante 400 metros de Vía Verde, hacia el oeste, hasta tomar un desvío, a mano izquierda, en dirección suroeste/sureste, para llegar a la Fuente del Quinzet (en el día de hoy seca); punto de unión de los ríos Barxell y Polop, dando origen al río de Alcoy, posteriormente río Serpis, en una pequeña área recreativa.
Ahora sigo la pista ascendente, por el sureste/sur, que me conduce y me incorpora a otro de los tramos de la Vía Verde.
La vía me lleva por el oeste, atravesando algunos de sus túneles, hasta un área recreativa donde se cambia de dirección, ahora hacia el noroeste/noreste, y pasando por el Puente de las 7 Lunas y el Viaducto del Barxell.
Aquí, al final del viaducto, se encuentra la Fuente del Puente y abandono la Vía Verde para incorporarme a una senda/trocha/pista que me conduce, de forma ascendente, a Las Casas del Salt.
Entre las construcciones que componen las Casas del Salt destacan varios edificios industriales, actualmente sin actividad, junto a otros residenciales, que conforman un paisaje singular. Las aguas del río Barxell, canalizadas a través de galerías y acequias, favorecieron el establecimiento, en esta zona, de molinos harineros y, sobre todo, molinos papeleros (dedicados a la fabricación de papel de fumar) cuyo origen se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII. En la parte más elevada destacan los molinos de Brutinel, con su jardín monumental y su atractivo invernadero. Junto a este conjunto, adosado a la antigua carretera se encuentra uno de los edificios del Molino de En Medio, que conserva su esbelta chimenea cuadrangular, y junto a él un grupo de casas de recreo que ocupan el espacio en el que hasta 1945 había diferentes edificios pertenecientes a este molino.
El río Barxell, a su paso por este conjunto de edificaciones, cae (sobre todo en épocas de fuertes lluvias) desde la altura en la que se encuentra formando lo que se llama El Salt, una espectacular cascada de más de 70 metros.
Hoy, a pesar de la abundante lluvia de ayer, totalmente seca.
Cruzo ahora al otro lado del cauce, paso por una cueva y un mirador y tomo la senda que en dirección sureste, de forma descendente, me conducea un desvío, hacia la izquierda, junto a las ruinas de un molino, que me hace descender, por senda primero y pista después, en dirección sureste/sur, hasta las cercanías del río Polop, pasando antes por la Fuente de las Serpientes y las casas de l’Heretat del Salt.
Ahora, kilómetro 8 (+/-) del recorrido, me incorporo a otra pista, a mano izquierda, siguiendo en paralelo el cauce del río, que me lleva hasta una carrasca monumental y me enlaza con el tramo de Vía Verde del comienzo de esta ruta y con el lugar donde se encuentra el auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda. Han sido un total de 9’6 kilómetros (aprox.), con un desnivel de unos 225 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una mañana pasada por agua típicamente otoñal.
Al sur del monte de Rabosa, a pocos metros del albergue, aparco el auto en un claro de la carretera y doy comienzo a la caminata de este jueves.
Tomo el sendero/trocha que, de forma ascendente en dirección norte/noreste/noroeste, llega a la parte alta de esta sierra.
Ahora, en un cruce de caminos, me dirijo de manera descendente, al limite occidental de la montaña, pasando antes por una torre de vigilancia forestal.
En este punto (km 2’4 */-) llego a la pista que, por la umbría de la sierra y en dirección noreste, me acerca hasta el barranco de Catxuli. Aquí tomo una senda (O), a mano izquierda, que me lleva a la Casa de Catxuli y sus campos de cultivo.
La senda ahora me conduce, por el norte, hasta las proximidades de la Casa del Pantanet.
Comienzo, en este lugar, un ascenso hacia el este, por un estrecho camino y pista después (PR-CV34) que me hará recorrer la sierra de Catí casi en su totalidad, llegando en el kilómetro 6’3 (+/-) a otra de las torres de vigilancia de mi recorrido.
Aquí, cambio la pista por sendero (PR-CV430) que, hacia el oeste primero y suroeste después, me conduce de forma descendente hasta el Collado de Amorós.
Desde esta loma, con unas vistas magníficas de las sierras de los alrededores, comienzo el regreso al punto de partida.
El camino/senda me lleva, por el suroeste, a recorrer la parte oriental de la sierra de Rabosa hasta llegar al albergue homónimo.
En el Parque de Montaña Daniel Esteve (albergue de Rabosa) hago una parada para la contemplación del lugar y tomar algo de bebida, seguidamente, y ya a pocos metros, me dirijo al lugar donde está aparcado el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda alguna. Han sido cerca de 11 kilómetros, con un desnivel de 315 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una jornada de típico ‘veroño’.
Para este martes pre invernal, en una mañana luminosa y con buenísima temperatura, Pedro, Óscar y yo, nos hemos acercado a la población de Benasau, localidad de la comarca del Condado de Cocentaina, para realizar una caminata por los cinco pueblos del río Frainós.
Aparcamos el coche en el parking que hay frente al restaurante Serrella para iniciar nuestra ruta.
Nos dirigimos, por la carretera CV-70, en dirección este, para llegar hasta el km 1’1 a la entrada, a mano derecha, de la población de Ares del Bosque.
ARES DEL BOSQUE, es un pequeño núcleo urbano perteneciente al municipio de Benasau, ubicado en las faldas de la sierra de Serrella , a 770 metros de altitud, junto al barranco de Ares, afluente diestro del río Frainós.
Como lugares de interés destacan la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (1535), el Palacio de los Marqueses del Bosch (siglo XVI) y la Font d’Ares y su antiguo lavadero.
Dejamos la población tomando la senda/trocha, hacia el sur, que desciende hasta el lecho del río Ares y conecta con la pista, cementada, la llamada de Confrides a Benasau, que nos conduce, por el este/noreste/sur, a Beniafé.
BENIAFÉ, es una pedanía de Alcoleja, ubicada a 754 m de altitud, en la orilla derecha del río Frainós. Antigua alquería islámica que, después de la conquista cristiana, permaneció como sitio de moriscos. En el momento de la expulsión, en 1609, tenía 10 familias. Formaba parte de la parroquia de Penáguila, hasta que en 1574 pasó a depender de Alcoleja.
Como lugares de interés, destacan la Ermita de la Virgen de los Desamparados, del siglo XVIII, y su fuente/lavadero/balsa.
Abandonamos la población y tomamos la pista, hacia el oeste, que durante unos 3 kilómetros (+/-) y atravesando el río Frainós, nos lleva al pueblo de Alcoleja.
ALCOLECHA (ALCOLEJA, en valenciano), localidad de la comarca del Comtat, situada en la vertiente noroeste de la sierra de Aitana, la más elevada de la provincia, limita con la comarca de la Marina Baixa.
Alcoleja estuvo poblada por moriscos hasta su expulsión, por Felipe III, en 1609.
Lugares de interés son la Torre de Alcoleja, de planta circular elaborada en mampostería en el siglo XVIII, el Palacio de los Marqueses de Malferit y la Iglesia Parroquial de San Vicente Ferrer.
Salimos del municipio, en dirección noroeste, por senda/trocha, atravesamos la CV-770 y seguimos por camino hasta el Corral del Tío Ginés.
En este punto cambiamos de dirección, caminamos por pista hacia el oeste, durante unos 2’2 kilómetros, hasta llegar al Pont de l’Arcada, situado a la entrada de Penáguila.
PENÁGUILA. Municipio de la comarca de la Foia d’Alcoi, situado al pie de la sierra homónima, en el dominio prebético valenciano, el municipio se extiende desde el Alt de la Serreta (1052 m s. n. m.), al oeste, hasta el alto de la Creueta, al este, formando parte de las vertientes septentrionales de la Sierra de Aitana y abierto hacia la Foia d’Alcoi. El término lo atraviesa el río Frainós o Penáguila, al este, que desemboca en el Serpis o río de Alcoy cuando este llega a Cocentaina.
Existe un error etimológico con el nombre de Penáguila. Su nombre original es Benaguila y es musulmán como las localidades colindantes. Es sabido que en la lengua árabe no existe la letra «P» y al transcribir su nombre paso de Benaguila a Penáguila.
Hay muchos monumentos y lugares de interés en esta villa pero voy a destacar los siguientes: La Iglesia de la Asunción de Ntra. Sra., El Arco de Santa Lucía, El Castillo de Penáguila, El Jardín de Santos, Restos de la muralla, puerta medieval y la Torre Vernet, entre otros.
Ahora dejamos la población, por pista asfaltada/cementada en dirección norte/este/noreste, hasta la localidad de Benasau, pasando por Les Solanes, el Pont sobre el río Frainós y La Salcera.
BENASAU. Este municipio de la comarca del Comtat; es el último en nuestra ruta de ‘los cinco pueblos’.
En un principio su población fue de origen musulmán. Al ser ocupada a mediados del siglo XIII por el rey Jaime I de Aragón, los moriscos que la ocupaban, entre la sublevación de Al-Azraq y la expulsión en 1609, casi quedó despoblada.
Entre los monumentos y lugares de interés destacan: La Torre del Palacio de los Barones de Finestrat (BIC), la Iglesia Parroquial de San Pedro y la Font de l’Ullet.
Nos dirigimos, por él carrer del Canonge Mas Picó, hasta la carretera CV-70 y al lugar donde se encuentra aparcado el coche,
Regresamos a Alicante.
Valoración: 4****
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido cerda de 14 kilómetros, con un desnivel de 330 metros (aunque a mi me ha parecido mucho más desnivel), en una mañana luminosa, casi primaveral, y con una compañía de lujo.
En este primer jueves de diciembre me he dirigido al desvío en el km 1’3 de la CV-811 (Carretera de Sax/Castalla) donde la pista forestal, en dirección suroeste, me acerca hasta la Font de la Carrasca.
En este punto dejo el coche e inicio una caminata que me llevará por la Sierra de la Argueña hasta el vértice geodésico de la misma, La Replana.
Desde la fuente, donde también se encuentra un gran depósito contra incendios, empiezo, por una vereda/trocha, el ascenso por esta parte de la sierra. Después, sigo por pista hasta llegar a la esplendida y cuidada finca del Mas del Carrascal.
Ahora dejo atrás este caserío y la pista continúa, sin descanso, en ascenso y dirección sur, me conduce hasta el Pou de Neu del Carrascal (1021 msnm), una cava de nieve totalmente restaurada que se puede considerar, al menos para mi, en una de las más hermosas de la provincia.
Retomola pista que asciende, in crescendo hacia el sureste, y me hace llegar al Collado de les Fermoses (1113 msnm), un pequeño alivio en este recorrido, al que aún le queda la subida más fuerte, ahora hacia el oeste, hasta las proximidades del Pinar del Flare (1221 msnm).
En este momento el camino, pista primero y senda después, llanea hasta llegar al vértice geodésico, La Replana (1229 msnm).
Aquí arriba, con un frío y un viento que pela y la panorámica de las sierras de los alrededores, se impone un descanso, tiempo para el refresco, comer alguna fruta y realizar las ya clásicas instantáneas en la cumbre.
Comienzo el retorno al punto de partida, el camino tanto de ida como de vuelta es el mismo así que lo que ha sido subida (jodida en algunos tramos) ahora es descenso (en algún momento tocahuevos).
Con cuidado y tranquilidad llego al Mas de la Carrasca y en lugar de dirigirme hacia la Font del Carrascal, tomo la pista que rodea el llamado ‘Cabeço de la Paella’ para llegar al sitio donde tengo el vehículo.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto… Alguien lo pondría en duda? Han sido, entre unas cosas y otras, cercano a los 10 kilómetros, con un desnivel de 403 metros y hecho todo ello en un tiempo más que aceptable.
En la confluencia de las carreteras CV-801 y CV-802, en el término municipal de Ibi, en un claro, Pedro y yo hemos aparcado el coche para comenzar esta primera caminata del mes por la Sierra de Biscoi.
Tomamos una senda, en dirección oeste, que, durante 1200 metros de fuerte ascenso, nos lleva hasta el punto más elevado de esta ruta, el Alt de Biscoi (1156 msnm).
Seguimos ahora la senda, en suave descenso, hacia el noroeste/suroeste, pasando por la Penya Roja (1147m) hacia el Alt del Palomaret (1092m), aunque antes, en el kilómetro 2’1 del recorrido, tomamos un desvío, a mano izquierda, que nos acerca hasta la Cueva de la Moneda (1083m) y su Mirador (1098m).
Desandamos la senda del desvío y volvemos al camino inicial. Tras el paso por el Alt del Palomaret, seguimos, en dirección suroeste primero y norte después, descendiendo por la sierra hasta llegar a un cruce de pistas, cercano al Barranc de Monvari, todo ello ahora dentro del término municipal de Onil.
En la confluencia nos dirigimos, hacia el noreste, por el llamado Rincón de los Ratones, hasta acceder a la Font y el Mas del Palomaret.
En este punto nos incorporamos a la pista (GR7) que, hacia el este, nos lleva a una importante confluencia de caminos. Seguimos en dirección levante por la GR7, hacemos un pequeño desvío de unos 600 metros (ida y vuelta) para visitar la Font de la Caseta del Portet (término municipal de Alcoi) y continuamos por la gran ruta hasta el kilómetro 8’5 (+/-) del recorrido.
Ahora la GR se desvía a mano izquierda y nosotros seguimos en la pista, hacia el sureste, para llegar, en poco más de un kilómetro, hasta donde esta aparcado el vehículo.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel próximo a los 300 metros, hechos en un tiempo más que correcto, en una mañana fresca y luminosa.