
Benilloba-Tossal del Moro-Molí del Salt, en Wikiloc


A un lado de la carretera CV-70, a su paso por la población de Benilloba, en la avenida de València, aparco el auto y, Pedro y yo, comenzamos la caminata de este primer martes de marzo.












Entramos al pueblo por la calle de l’Abadía, continuamos por las calles de Sant Joan, San Joaquín y Mayor para llegar a la avenida Diputación y, a los 600 metros del recorrido, incorporarnos, a mano izquierda y hacia el noreste, en la pista La Volta de les Neves.










Un kilómetro después tomamos, por la derecha, la senda que nos conduce, de forma ascendente hasta el Tossal del Moro.












El Tossal del Moro es un yacimiento ubicado en las inmediaciones de Benilloba, en un altozano del que recibe su nombre. El paraje es conocido como Pla de Petrosa, topónimo a partir del cual varios investigadores manejan la hipótesis de que los restos hallados sean los de la población conocida como “Bitraswsa” que mencionara en sus escritos el geógrafo sirio Yãqût (1179-1229) como núcleo dependiente de Dénia.

Los materiales recogidos en superficie datan de la ocupación en los siglos X-XI, hecho que hace del Tossal del Moro un interesante ejemplo de alquería de época temprana.






Deshacemos nuestros pasos hasta volver nuevamente a la pista La Volta de les Neves.








Ahora seguimos la pista, por la derecha, hacia el noroeste, hasta el kilómetro 5 aprox. para variar de dirección. En este punto el camino nos lleva, por el suroeste, a la entrada, a mano derecha, de la senda que de forma descendente y hacia el oeste, nos adentra en el paraje del Molí del Salt.









El río Frainós (o Penàguila) excavó la roca caliza durante millones de años, dando lugar a un angosto desfiladero por el cual el agua se precipita en un salto de 20 metros de altura. Junto a esta pequeña cascada, se construyó un molino harinero en el año 1760: el Molí del Salt de Benilloba.












El molino se encuentra enclavado en un paraje natural de gran belleza y valor ecológico donde se hallan algunas otras pequeñas joyas, como el antiguo puente de piedra.












Todo ello dentro de un área recreativa, cuidada y bien señalizada, a poco menos de un kilómetro del pueblo.












Después de nuestro recorrido por la zona comenzamos el regreso al pueblo. Tomamos el camino Assagador de la Teulería y entramos en el pueblo por la calle Cocentaina, seguimos por las de Un Lloc al Món, Colón, Sant Josep, Santa Anna, Sant Pere, Major, Santissima Trinitat para llegar a la avenida de València (CV-70) y al coche.
Volvemos a casa.









Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido 9 kilómetros, con un desnivel de 205 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en un día nuboso, de fina lluvia y suave temperatura.


