

L’Estepar-La Sarga-Puig de les Florencies, en Wikiloc


A la entrada de la urbanización l’Estepar, próxima a la ciudad de Alcoi, cerca del área recreativa y de uno de los túneles de la Vía Verde, aparco el auto y doy comienzo la caminata de este día.
















Un recorrido que me hará recorrer un tramo de la mencionada Vía Verde hasta las casas de La Sarga, pedanía perteneciente al término municipal de Jijona.

En el siglo XVIII, La Sarga llegó a constituirse en municipio independiente. Sin embargo, debido al descenso de su población, volvió a ser reabsorbido en el siglo XIX por Jijona. Actualmente apenas tiene 20 casas, destacando la Ermita de Santa Ana y de la Virgen del Rosario.









Desde aquí, y en dirección noreste, me dirijo, de forma ascendente, hasta el Mas de la Cova, ubicada sobre un cerro, ya en el término municipal de Alcoy.


















Unos metros más allá, se encuentra el vallado y al acceso a la zona de las Pinturas Rupestres de La Sarga.
En el verano de 1951, un grupo de excursionistas alcoyanos descubrieron un conjunto de arte rupestre prehistórico en unos abrigos rocosos del barranco de la Cova Foradada (Alcoi). El yacimiento se encuentra en los alrededores de la población de la Sarga (Jijona), cerca del Mas de la Cova o Masía de la Cueva, un entorno natural privilegiado de la sierra dels Plans.






El conjunto está integrado por tres abrigos, donde los investigadores han encontrado un total de 146 motivos pertenecientes a los tres estilos de arte rupestre post-paleolítico. La Sarga es el único conjunto descubierto hasta la actualidad donde se encuentran tres horizontes artísticos prehistóricos, claramente diferenciados por su color, tipo de ejecución, temática y cronología. Los tres utilizaron tierra de tonalidades rojizas, distintas para cada uno de estos, convertidos en polvo y mezcladas con algún producto orgánico desconocido para fijarlas en las paredes, sin preparación previa, mediante pinceles hechos con plumas de aves, pelo, fibras vegetales picadas o incluso con los dedos. Fueron inscritas en 1997 en el catálogo de Bienes de Interés Cultural. El 19 de diciembre de 1998, el arte rupestre del arco mediterráneo de la península Ibérica (donde las pinturas de la Sarga son un punto de referencia) fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Tomo ahora una senda/trocha, a mano izquierda y hacia el noroeste, que desciende la loma de manera zigzagueante hasta un cruce de pistas.

















En esta confluencia me dirijo por el camino de la derecha, hacia el este, hasta llegar a las puertas del Mas dels Ginerets y, en la bifurcación, coger la pista de la izquierda, hacia el noreste, rodeando la urbanización L’Estepar, por la zona de la Canal Baixa.








Aproximadamente en el kilómetro seis del recorrido, accedo, por senda y a través de campos de cultivo, a la pista cercana al Mas de Montllor que, en dirección norte, me lleva hasta otro gran cruce de caminos.












Ahora, desde aquí, me dirijo de forma ascendente hacia el noroeste, primero por carretera asfaltada, entre grandes fincas del extremo norte de L’Estepar, y por senda/trocha después hasta llegar a los restos del poblado íbero del Puig de les Florencies.












El Puig de Alcoy es un buen ejemplo de poblado fortificado en altura de época ibérica, entre los siglos VII y IV aC. Al amparo de una abrupta topografía se construyó un pueblo que ocupaba la práctica totalidad de la colina y que estuvo protegido por un excepcional torreón.
El poblado tenía una extensión próxima a 1,5 ha donde vivirían unas trescientas personas. Tuvo un aspecto compacto y un trazado urbanístico regular con grupos de casas cruzados por calles rectilíneas. Los rellanos naturales estaban ocupados por bloques de viviendas formando pequeños barrios y entre ellos se encontrarían espacios abiertos, donde se desarrollaban trabajos cotidianos, como el procesamiento de los frutos del campo, o el trabajo de la lana.
El yacimiento arqueológico de El Puig, conocido desde la década de 1910, ha sido objeto de excavaciones a lo largo de más de cien años. Junto con el de La Serreta (Alcoy, Cocentaina, Penáguila), es un referente que ha contribuido valiosamente al conocimiento de la cultura ibérica en las tierras valencianas.




















Después de un buen momento disfrutando de este paraje y sus magníficas vistas, comienzo el regreso al punto de partida, deshago los pasos efectuados hasta acceder al cruce y tomo la carretera que bordea la urbanización, en dirección oeste, y que me lleva al lugar donde se encuentra el coche.
Vuelvo a casa.












Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda, muy recomendable. Han sido algo más de 12 kilómetros, con un desnivel de 240 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana maravillosa.



