CASTILLOS DEL VINALOPÓ MITJÁ

CASTILLOS DE LA COMARCA DEL VINALOPÓ MITJÁ (ALICANTE)

01 – CASTILLO-PALACIO DE ELDA:

Fortificación almohade construida entre los siglos XII y XIII en la localidad de Elda. En el año 1172, la derrota almohade en la Batalla de Huete (Cuenca), y el peligro del avance cristiano, llevaron al reino taifa de Murcia a favorecer la llegada de población y a fortificar enclaves estratégicos en el valle del Vinalopó, entre ellos la primitiva fortaleza de Elda, un alcázar emplazado en un pequeño cerro junto al río, construido y mantenido por los almohades entre los años 1172 y 1243, y que protegía la comunidad que iría conformando la Elda islámica. Después de la Reconquista, mediados del siglo XIII y principios del XV, la fortaleza pasó por un período turbulento, cambiando frecuentemente de propietarios, modificando su estructura y fisonomía dependiendo de la época y acontecimientos, dado el carácter militar de la edificación. Entre los siglos XIV y XV sufrió una importante modificación, dándole mucho más sentido defensivo. Siendo propiedad de los condes de Cocentaina, los Corella, en el año 1513, y por necesidades económicas, vendieron Elda, Petrer y Salinas a Juan de Coloma, de origen judío. La residencia de la familia Coloma en estas tierras durante todo el siglo XVI y parte del XVII, dio lugar a la transformación definitiva de la fortaleza militar medieval en Palacio Condal. Los cambios fueron absolutamente notables. La expulsión morisca debilitó la economía de la familia Coloma, dejando el castillo para trasladarse a Valencia. Comenzó así el declive de esta construcción. En el siglo XVIII, debido a los profundos cambios políticos de la época, la fortaleza se vio inmersa en un abandono total. Actualmente, con un estado ruinoso, se están promoviendo pequeñas trabajos de reconstrucción.

02 – CASTILLO DE PETRER:

Se trata de una fortaleza musulmana, construida entre los siglos XII y XIII, situada en lo alto de una elevación en la zona norte del casco urbano de Petrer. Su función era principalmente estratégica y de dominio del territorio, para controlar el paso entre la meseta castellana y el litoral mediterráneo. Fue tomado por los moriscos, durante las revueltas de 1265, y el rey Alfonso X de Castilla, para recuperarlo, recurrió a la ayuda de Jaime I, quien lo reconquistó. Posteriormente, Alfonso X cedió al Señor Jofré de Loaysa la tenencia del castillo; sus herederos mantuvieron su señorío hasta principios del siglo XV. Tras el Pacto de Elche, en 1.305, Petrel pasó a pertenecer al Reino de Valencia. Durante el siglo XV fue propiedad de los Pérez de Corella, cuyos descendientes vendieron la baronía a D. Juan de Coloma, Conde de Elda. Felipe II creó a finales del siglo XVI el condado de Elda, al que Petrel perteneció hasta la abolición de los señoríos. En la Guerra de Sucesión luchó a favor de Felipe V y formó parte de la Unión de Castalla, por lo que le fueron otorgados diversos privilegios por su lealtad. Durante los siglos XVIII y XIX el castillo sufrió un gran deterioro por el aprovechamiento de sus piedras para la construcción de muchas casas y edificios de Petrer. Actualmente presenta un impecable aspecto, después de las obras de reconstrucción terminadas en el año 1982 y una nuevas remodelaciones en el 2010.

03 – CASTILLO DE MONÓVAR:

Construcción de la época almohade, finales del siglo XII y principios del XIII, que se usó como castillo hasta principios del siglo XVII. Se levanta sobre una de los dos colinas que dominan la localidad de Monóvar. Con el Tratado de Almizra, Monóvar quedó dentro de la zona castellana, aunque bajo el reinado de Jaime II se rectificaron los límites entre los reinos de Murcia y Valencia, quedando Monóvar incluida en el reino valenciano. En 1328 Alfonso III donó la villa a su consejero Gonzalo García, cuya familia detentó el señorío hasta que en 1471 se vendió a Pedro Maza de Lizana. A finales del siglo XVI pasó a propiedad de Fadrique de Portugal y Margarita de Borja, quien en 1611 otorgó nueva carta de población tras la expulsión de los moriscos. Posteriormente el señorío pasaría al ducado de Híjar. Durante la Guerra de Sucesión fue partidaria de Felipe V, por lo que éste la recompensó con el título de villa. En 1901 recibió el de ciudad. Actualmente el Castillo de Monóvar se encuentra en ruinas y solo conserva parte de una torre, restaurada recientemente.

04 – CASTILLO DE LA MOLA (NOVELDA):

Este castillo de origen almohade se construyó en el siglo XII sobre una antigua fortificación romana. Situado en el cerro que le da el nombre, a unos 4 kilómetros de la localidad alicantina de Novelda. Se trata de un recinto poligonal de gruesos muros. Se conservan las ruinas de la muralla, con una puerta de acceso enmarcada de sillares y con arco de medio punto. También se mantiene en pie una torre cuadrada, sin ventanas y entrada con arco de medio punto. El elemento destacable de esta fortaleza es su torre triangular, situada al fondo del patio de armas, construida porteriormente, en la mitad del siglo XIV. Se la conoce como Torre de los Tres Picos y es la única en su clase de toda Europa. Tras la rectificación de fronteras de 1296 pasó al Reino de Valencia. Jaime II la cedió a su esposa Blanca d’Anjou y posteriormente pasaría por numerosos y sucesivos propietarios, la mayoría de ellos pertenecientes a la casa real. Posteriormente, las incursiones costeras de los piratas berberiscos hacen que se creen torres defensivas de costa, por lo que los castillos de interior van poco a poco abandonándose, caso del de la Mola, y sus habitantes se trasladan al núcleo poblacional del valle en las últimas décadas del siglo XVI y principios del XVII. Junto al castillo se encuentra el Santuario de Santa María Magdalena, patrona de Novelda, construcción finalizada en 1946, de inspiración modernista. La fortaleza se encuentra en estado de ruina consolidada y fue declarado Monumento Nacional en 1931.

05 – CASTILLO DE NOMPOT (MONFORTE DEL CID):

Este castillo se encontraría ubicado en lo que es en la actualidad la Iglesia Parroquial de Nuestra Sra. de las Nieves, en la localidad de Monforte del Cid. Es posible que la fortaleza perteneciera a la ocupación almohade de los siglos XII y XIII. El resto más visible de su existencia es la torre del campanario de la iglesia, restaurada de la antigua Torre del Homenaje del castillo original.

06 – CASTILLO DEL RÍO (ASPE):

El Castillo del Río se encuentra a 4 kilómetros de la localidad de Aspe, sobre un montículo cerca de la confluencia del río Tarafa y el río Vinalopó. Construcción de origen almorávide, concretamente de principios del siglo XII. En sus inmediaciones también se han encontrado restos de la época Ibérica. El recinto amurallado, formado por 12 torreones, carece de torre del homenaje y actualmente está semiderruido. El lugar fue conquistado en 1265 por el infante don Pedro, quien lo cedió a Alfonso X. Por un breve periodo de tiempo perteneció al infante Juan Manuel, hasta que durante las guerras con Castilla fue ocupado por los aragoneses en 1296 y confiado al ‘raïs’ de Crevillente. En virtud de la sentencia de Torrellas de 1304 Aspe quedó definitivamente incorporada al Reino de Valencia. Conoció diversos señores pertenecientes a la Casa Real, hasta que a finales del siglo XV pasó a los condes de Cocentaina. Con la expulsión de los musulmanes Aspe quedó deshabitada, por lo que el marqués de Elche, su nuevo señor, otorgó carta puebla en 1611 a favor de 157 repobladores cristianos. Se encuentra en estado de ruina, pero actualmente quedan restos notables de las murallas y de las bases de sus torres cuadradas.

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