En la carretera CV-801, la que comunica las poblaciones de Ibi y Banyeres de Mariola, en el descampado que hay frente a la Venteta dels Cuernos, dejo aparcado el coche y doy comienzo la caminata de este martes.
Me incorporo a la pista que, en dirección noreste/este y coincidente con un tramo de la GR7, me adentra en el Parc Natural del Carrascal de la Font Roja y la intención principal es la de recorrer algunos puntos de interés de esta magnífica sierra (a pesar no tener hoy el cuerpo para muchos festivales).
En el kilómetro 1’2, haciendo un pequeño desvío a mano izquierda, accedo al Pou del Barber.
Este pozo de nieve, también conocido como la Cava Blanca o la Cava de Santa María, es un nevero de planta circular, revestido por dentro de un muro de mampostería de piedra calcárea. Este monumento formó parte de la red de pozos de la sierra del Carrascal de la Font Roja y fue explotado por los “nevateros” de Ibi para abastecer a poblaciones como Alcoi y Alicante.
Continúo mi camino de forma ascendente, pasando por el Coll del Barber, por los alrededores del Pilar de Ximo y del Cabeç Ras.
A esta altura de mi recorrido el cuerpo, que no ha tenido un buen comienzo de jornada, me hace ver que tengo que dejar de lado la visita al Mas de Tetuán y la subida a la Teixereta, que estaba prevista, e iniciar el camino de vuelta al punto de partida.
Vuelvo sobre mis pasos unos 600 metros para incorporarme a una senda paralela que, hacia el sur/suroeste, me lleva por el Barranco de la Camarera hasta las inmediaciones del Mas de Sta. María.
Ahora el camino llega hasta una rambla, hace un cambio de dirección y me lleva, en ascenso y hacia el norte, a las inmediaciones del Pou del Barber.
Una vez aquí ya sólo me queda volver por el camino/pista (GR7) del comienzo, durante algo más de un kilómetro, en dirección oeste, y llegar a las cercanías de la Venteta dels Cuernos y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: No ha sido gran cosa pero sí, por supuesto, recomendable. Han sido unos 7’30 kilómetros, con un desnivel próximo a los 240 metros, hechos en un tiempo correcto y en una mañana luminosa y con vientos residuales.
En el kilómetro 14 de la carretera CV-83, la que va desde la población de Monóvar a Pinoso, a la altura de El Manyar, en la rotonda, tomo la segunda salida y me dirijo hasta las Casas de El Derramador de Baix y, allí, junto a la Ermita del Sagrado Corazón de Jesús, aparco el auto y doy comienzo la ruta de esta jornada.
Unos cientos de metros por asfalto, en dirección sureste, para incorporarme a pista, a mano derecha y hacia el suroeste, rodeando la Sierra del Calafuig por su vertiente meridional, monte que es el principal motivo de esta caminata.
A mi paso dejo atrás las Cases de la Solaneta y transito por entre las Cases de la Bassa, todo ello por camino/pista/senda rodeado de campos de cultivo: olivos, viñedos, almendros, frutales, etc…
En el kilómetro tres de mi recorrido, el sendero cambia de dirección, ahora me dirijo por el noroeste/norte para comenzar un ascenso algo más pronunciado hacia la parte alta de la sierra.
Al llegar arriba, una zona llana que no supera los 690 metros de altura, tengo dos pequeñas cimas a las que me dirijo. Una de ellas, a mano derecha, llega a los 693m y la segunda, por la izquierda, la que tiene el vértice geodésico, está a 729 m.s.n.m. (San Juan)
Aunque esta ruta es ‘casi’ novedosa, tengo que recordar que esta cima ya la visité hace unos años (en 2015) desde otro punto de partida y sólo con la intención de llegar al vértice.
Debo confesar que el acceso a la cumbre desde la zona llana ha sido complicado, es un recorrido corto pero empinado, con una vegetación muy cerrada y el fortísimo viento que ha hecho, rachas que a punto han estado de hacerme caer, me he visto obligado a hacer cuatro fotos y regresar al llano.
Momento de comenzar el regreso al punto de partida.
Tomo la pista que, hacia el este, norte y noreste, desciende de la sierra, en algunos tramos una bajada algo salvaje, y me lleva hasta las Casas del Derramados de Dalt.
Un kilómetro después, por asfalto y en dirección sureste, llego a las Casas del Derramador de Baix y al coche.
Vuelvo a Alicante.
Valoración: 2**
Recomendable: Aunque no sea ésta una gran ruta, la recomiendo totalmente. Han sido algo más de 9 kilómetros, con un desnivel de unos 200 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana de buena temperatura y muy, muy, ventosa.
Con el tiempo tan revuelto en toda la península, y como previsión, la semana pasada aplacé la salida que tenía preparada (aunque hay que reconocer que en la provincia no ha sido para tanto) pero… hoy, ya sí, hoy toca hacer una caminata; algo que no tendrá demasiada complicación.
Dejo aparcado el auto en el descampado que hay en Batoy, junto a uno de los tramos de la Vía Verde de Alcoy, y desde este punto comienzo la ruta de esta jornada.
Me dirijo por la Vía Verde, hacia el oeste, hasta uno de sus túneles.
Al otro lado, pocos metros después, hay una fuente (la Font del Pont) y a mano derecha una senda de entrada que me conduce, de forma serpenteante y en ascenso, hasta las Casas del Salt.
Atravieso, por su calle principal, estas construcciones emblemáticas de la ciudad de Alcoy y me encamino por senda, en dirección oeste, a fin de cruzar el cauce del río Barxell (generalmente seco).
Al otro lado hay un gran abrigo y, unos metros después, un espacio que sirve como mirador del llamado Salt (sólo en tiempo de lluvia y excepcionalmente se puede disfrutar de su interesante caída de agua).
Continúo iniciando el descenso, hacia el suroeste, por la senda que me conduce hasta el Racó de Sant Bonaventura, con sus miradores, sus saltos de agua y su espacio recreativo de mesas y bancos alrededor del río Polop.
Aprovechando el entorno, momentos de relax y tiempo para beber y comer alguna fruta.
Comienzo ahora el retorno al punto de partida.
Tomo la senda que, hacia el este y en paralelo al río, me acerca hasta las grandes columnas del Puente de las Siete lunas.
Desde aquí el camino me lleva, por el noreste, a la Fuente del Quizet; este es el punto donde se unen los ríos Barxell y Polop.
Ahora la pista, hacia el norte, me conduce hasta el tramo de la Vía Verde que tomé al principio y, pocos metros después, llego al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Claro, sin duda. Han sido cerca de 9 sencillos kilómetros, con un desnivel de unos 150 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en un día muy agradable.
Hoy, para iniciar las caminatas de febrero, me dirijo hasta la población de Guardamar, municipio alicantino situado en la costa sur de la provincia y perteneciente a la comarca de la Vega Baja del Segura.
Aparco el auto en un claro del camino asfaltado que lleva al espacio restringido de la Radio Estación Naval y, desde aquí, comenzaré un recorrido circular por la sierra del Moncayo, pasando por algunas zonas y puntos de interés.
En dirección noreste/norte, el sendero que me lleva, en suave ascenso, hasta restos de trincheras de la Guerra Civil y al vértice geodésico (Moncayo, 107 msnm).
Doscientos metros después, hacia el noroeste, llego a un interesante mirador natural desde el que se puede observar la bella panorámica de Guardamar y su costa.
En este punto, el camino me lleva por la llamada Cañada del León, hacia el oeste y durante unos 1800 metros, bordeando la radio estación, hasta conectar con la pista asfaltada Camí del Dos.
Cien metros de carretera, hacia el norte, para incorporarme a la senda, a mano derecha, que me hace pasar por otra de las cañadas de esta ruta, la Cañada de la Tía Rita.
Esta pista me conduce, en dirección sureste/noreste hasta prácticamente la entrada a la población de Guardamar, en la zona de l’Oliveró.
Ahora, un cambio radical de dirección, el camino/pista/senda, me lleva hacia el sureste/sur por la parte baja de la Sierra de Moncayo.
Rodeando la ladera sureste/sur de la serranía, por entre un frondoso pinar, accedo por un sencillo ascenso hasta un horno de cal y la bifurcación que me llevaría al vértice de nuevo; yo tomo la dirección opuesta y el camino me dirige al lugar donde se encuentra el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Por supuesto. Han sido algo más de 8 sencillos kilómetros, con un desnivel cercano a los 130 metros, hechos en un tiempo mucho más que aceptable y en una mañana mediterráneamente invernal.
Para despedir las caminatas de enero me dirijo a la población de Benimarfull, pequeño municipio de la comarca del Condado de Cocentaina, y aparco el vehículo en las cercanías del carrer Aitana, donde daré comienzo la ruta de esta jornada.
En un primer tramo visitaré, hacia el norte, la Plaça Major, lugar en el que se concentra el Ajuntament y la Esglesia de Santa Anna.
Deshago mis pasos, vuelvo hasta donde se encuentra el coche y salgo de la localidad, en dirección sur, por el carrer Montcabrer y el camí de Tófol (o carrer Sant Josep) hasta llegar a una zona de viviendas llamada Casas de Polsaguera.
Continúo por el mismo camino, durante unos 700 metros (+/-), hasta una bifurcación, tomo el ramal de la izquierda (camí de la Bassa Nova a la Cabanya), ahora hacia el sureste, por la zona de Els Tossals de Pórtiga, que me acercará hasta la población de Benillup, otro de las localidades de la comarca del Comtat, perteneciente, igual que Benimarfull, a la Vall de Travadell.
Entro a Benillup por el carrer Major hasta la plaza de la Esglesia de la Mare de Déu del Roser.
Ahora, por el carrer Ravalet tomo el camí de la Font Vella y, en el lecho del barranc del Sofre, se encuentra la fuente homónima.
Deshago mis pasos hasta volver nuevamente a Benillup y por el carrer Ravalet me dirijo al mirador de la Vall de Travadell.
Salgo de la población e inicio el camino de regreso al punto de salida (Benimarfull).
Vuelvo sobre mis pasos por el camí de la Bassa a la Cabanya llego a la bifurcación que me llevó a Benillup.
Continúo recto, en dirección noroeste, hasta llegar a una masía en ruinas y, aquí, el camino tiene, a mano derecha, un desvío, en dirección norte, que me conduce hasta la Font de l’Albacar, en el barranco de la Alcachofa.
Ahora el camino/pista, por entre campos de cultivo, me lleva en dirección noroeste/noreste/norte, hasta Benimarfull, pasando por la Ermita del Calvario.
Entro en el pueblo por el carrer Montcabrer y llego al auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido sobre 10 kilómetros, con un desnivel de 250 metros, en una caminata novedosa, con gran cantidad de asfalto/cemento (eso sí!!! 🙁 ), hecho en un tiempo aceptable y con una mañana fresca, tranquila y luminosa.
Para este viernes invernal me dirijo hasta el puerto de montaña de Confrides para efectuar una caminata, hecha en otras ocasiones, no demasiado complicada, ida y vuelta por el mismo sitio, que me hará recorrer parte de la ladera suroeste de la gran Sierra de la Serrella y llegar a uno de los dos vértices geodésicos de este estupendo macizo montañoso.
Aparco el coche en el margen derecho de la CV-70, en el kilómetro 19, en pleno puerto de montaña. Al otro lado del asfalto me incorporo a la pista, Camino de Serrella, que se adentra de manera ascendente y en dirección suroeste primero, noroeste después, para llegar hasta un collado y confluencia de pistas, el Cruce de Benasau a Cuatretondeta.
Una parada en este collado a fin de recuperar el aliento y disfrutar de las maravillosas vistas de los alrededores.
Continúo ahora el ascenso por la pista Camino de Serrella, en dirección noreste, durante 1’6 kilómetros hasta llegar a otro importante cruce de sendas, el Collado de la Caseta del Retor, donde se encuentra un depósito contra incendios y la senda/camino que conduce a la población de Cuatretondeta, por la vertiente norte de la sierra.
Sigo subiendo por la pista, ahora hacia occidente durante 500 metros y después hacia el norte unos 400 metros, llegando a la zona llamada Bancal del Clot. En este lugar hay abundante vegetación y un hermoso pinar, además de un cruce de senderos.
Por la derecha se llega al pico de La Hiedra, con sus 1359 metros y tomando la senda de la izquierda, que es la que yo voy a tomar, se accede al vértice geodésico La Serrella, también con 1359 metros.
Unos 800 metros después, hacia el oeste, llego a la cumbre donde se encuentra uno de los dos vértices de la sierra (el otro es la Mallá del Llop), junto a una caseta de vigilancia forestal.
Desde esta altura las panorámicas, tanto de la vertiente norte como las del sur, son realmente brutales, sobre todo en los días de máxima visibilidad; a mis pies tengo una parte importante de la superficie de la provincia.
Una vez recargadas las pilas, comienzo el regreso… Ahora todo es más sencillo, sólo hay que desandar lo caminado, es un descenso que me lleva, nuevamente, a pasar por los mismos puntos que en la subida, sin más complicación.
Algo más de 5 kilómetros en la subida hasta la cima, ahora son, más o menos, los mismos en el descenso hasta el puerto de montaña de Confrides.
Una vez completado el recorrido, disfrutando con calma de las hermosas vistas, llego al coche y…
Vuelvo a casa.
Valoración: 4****
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel próximo a los 475 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana invernal, fría, ventosa, de nubes y claros.
Hasta la población de Biar, en el lugar donde se encuentra el Santuario de la Mare de Deú de Grácia, concretamente en el parking del templo, doy comienzo la caminata elegida para este día de enero; un recorrido ascendente que será en un primer tramo coincidente con la PR-CV55 y el Camino de Santiago del Sureste.
Una vez dejo el coche en el aparcamiento inicio la subida por la senda/pista/camino, hacia el este, pasando por las zonas del Racó de la Nória, Racó de la Plata y el Cap del Águila, hasta llegar al depósito de agua contra incendios.
En este punto, un cruce de caminos, continúo por la pista de la izquierda, llegando a la Fonteta de Soriano. Pocos metros después, en una bifurcación, me incorporo a la pista de la izquierda, dejando atrás la PR-CV55 y pasando por el Mas de Camarasa.
La pista/camino, desde este momento, me lleva en suave descenso, hacia el norte, pasando por el Barranco de Fontalbres y el Cabecet de la Noguereta.
Ahora (kilómetro 5’8 aprox. del recorrido) me incorporo a una senda, también a mano izquierda, que me lleva, de forma sinuosa y en dirección suroeste, pasando por el Rincón de la Cueva Negra, hasta la Casa de Campaneta.
El camino, en su último tramo, tiene una serie de construcciones (en ruinas) que han servido para recoger y canalizar las aguas de los barrancos. Esta senda desemboca en la pista (asfaltada) donde coinciden la PR-CV55 y la GR Camino de la Defensa del Sur (o Camino del Cid).
Un kilómetro y medio después, llego al Santuari de la Mare de Déu de Grácia y al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, totalmente. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel cercano a los 380 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana fría, con nubes, claros y aguanieve.
Me ha gustado el momento de aguanieve. Tengo la esperanza de encontrarme una nevada en alguna de las caminatas que haga.
Hoy me dirijo a las afueras de la población de Novelda, en plena comarca del Vinalopó Mitjá, concretamente en las proximidades del Castillo de la Mola y el Santuario de la Magdalena, junto al cauce del río Vinalopó, donde realizaré la caminata de esta jornada.
Sigo la pista (Camino de la Defensa del Sur) hacia el noroeste por el curso del río Vinalopó, en dirección a Monóvar. Al llegar al arroyo de Salinetes, que se une al río, sigo este nuevo cauce.
Me encuentro caminando, hacia el noreste, en las llamadas ‘Ramblas o Barranc de Salinetes’ y el propósito es llegar hasta los dos nacimientos que hay al norte.
Al poco de pasar por debajo de la A31 (Autovía de Alicante) se encuentra la primera de las fuentes (de agua dulce) y el camino me lleva, ahora en dirección norte, hasta el segundo manantial, la Font de Salinetes (este es de agua salada). A su alrededor hay una pequeña área recreativa y un acceso desde la autovía. Además, según dicen, sus aguas tienen propiedades curativas, sobre todo para las afecciones de la piel.
Dejo atrás estos dos aportes que alimentan al río Vinalopó y comienzo el camino de regreso al punto de partida.
Deshago mis pasos (hacia el sur) hasta llegar a un acceso asfaltado que cruza por arriba la autovía y, al otro lado, me encuentro con un camino/pista cementada/vereda, en dirección oeste/suroeste, la llamada Senda del Kalifa.
Esta senda pasa por los alrededores de una de las tantas canteras que hay en la zona, ésta ha ampliado su espacio de acción y ha ocultado con rocas un tramo del camino y… me toca hacer un rodeo campo a través para volver a la senda original, con tan mala suerte que paso por lugares enfangados y, al pisar un lodazal, meto los pies hasta el fondo.
Consigo recuperar el camino y seguir con el recorrido estipulado, el que me conduce directamente a pasar, primero, por debajo de las vías del ferrocarril (Madrid-Alicante) y después las del AVE, por dos diferentes túneles.
Al otro lado del último corredor se encuentra la pista Camino de la Defensa del Sur (Monóvar-Novelda) y… segundo inconveniente en mi recorrido.
Este tramo del Camino de la Defensa del Sur está en obras; están removiendo la tierra, abriendo zanjas y soterrando tubos para canalización… por lo que la ruta no la considero apropiada hasta que no termine la reforma que están realizando.
Con todo y con eso, me salto las normas, camino por entre zanjas, barro y enormes tubos y…, en dirección sureste, dos kilómetros después, aproximadamente, llego al auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Pase lo que pase, siempre recomendable. Es una ruta curiosa donde un paisaje árido y sin mucha vegetación tiene la belleza que le aportan sus manantiales. Han sido, entre unas cosas y otras, unos 12 kilómetros, con desnivel de 125 metros (+/-), hechos en un tiempo correcto y en una mañana con buena temperatura, acompañada de nubes y claros.
El auto lo he dejado en el parking que hay en el paraje del Arenal de l’Almorxó, en el término municipal de Petrer, donde daré comienzo, la caminata de este segundo viernes de enero.
El Paraje Natural Municipal de l’Arenal de l’Almortxó, con una superficie de 50,80 ha, se localiza en el Monte de Utilidad Pública denominado «Cotxines».
Destaca fundamentalmente por su geomorfología y su litología. Se trata de una formación dunar propia de las zonas litorales, que se sitúa en el interior, contando con la presencia de suelos, flora y fauna característicos de los ecosistemas dunares litorales.
En cuanto a la fauna destaca el grupo de los coleópteros, y la presencia de tres especies de lagartijas: la lagartija colilarga, la lagartija cenicienta y la lagartija colirroja.
Fue declarado Paraje N.M. por la Generalidad Valenciana el 8 de febrero de 2002.
Tomo la senda que, hacia el noreste/norte, me dirige a las Casas de Caprala por la ladera sur del monte de Cotxines, pasando por el gran Arenal, el Arenal Menut y las ruinas de la Casa del Dolç.
En el kilómetro 2 (aprox) me incorporo, por la derecha, a una trocha que desciende al barranco de Caprala y sube, hacia el noreste, a la pista (un tramo de la GR7) para entrar después, por el este, al área recreativa Campamento de Caprala ‘Carmelo Beltrán’.
Ahora dejo el campamento y, dirección norte/noreste/este, comienzo por senda/trocha una importante subida hasta llegar al Collado de la Umbría de Marcos.
En este punto, la senda me lleva hacia el norte para llegar a L’Avaiol.
L’Avaiol es el primer espacio natural adaptado integralmente de la provincia y de la Comunidad Valenciana. Su desarrollo responde al objetivo de acercar la naturaleza a todos, creando un lugar sin barreras, en el que se pueda realizar una labor educativa y desarrollar terapias que mejoren la calidad de vida de las personas discapacitadas, todo ello en un entorno único, bien conservado y de enorme valor ambiental y paisajístico.
Después de unos minutos de relax en estas instalaciones, llega el momento de comenzar el regreso al punto de partida.
Continúo, hacia el norte, y conecto con la GR7 (en otro tramo), paso por el barranco de Peret y me dirijo, ahora dirección suroeste, hacia las Casas de Caprala.
En un momento determinado abandono la GR y me incorporo a una senda/camino/trocha que me lleva, hacia el sur/suroeste/oeste, por la Umbría de Marcos hasta las ruinas de la Casa homónima y, nuevamente, a las instalaciones del Campamento de Caprala.
Sigo por la senda/trocha, directamente hacia el suroeste, y 2 kilómetros (+/-) después me encuentro en el lugar donde está aparcado mi coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel aproximado de 280 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una mañana fría, de nubes y claros.
Para esta ocasión me he dirigido a la carretera N-325, la que une las poblaciones alicantinas de Crevillente y Aspe, y he aparcado el auto sobre el kilómetro 15,300, en un claro de la Venta de l’Alt, junto a la pista Camí de Les Pedreres (llamada también La Interminable), donde voy a iniciar la caminata de este día por la zona de Los Orones y la Sierra de la Madera.
La pista me lleva de forma ascendente y ondulante hacia el noroeste, con un paisaje árido de monte bajo y pequeños y castigados pinos.
Tengo que reconocer que esta ruta la realicé por última vez allá por enero del 2019 y, quizá por hacer tanto tiempo, la tenía algo idealizada. Reconozco que es sencilla y un poco aburrida ya que transcurre prácticamente en su totalidad por pista.
Destacable únicamente la belleza que, desde lo alto, muestra las vistas del Pantano de Crevillente, del Hondo (Elche/Crevillente), del Mediterráneo y las paredes rocosas y las gargantas de diferentes barrancos: Barranc de la Garganta, Barranc del Boig y Barranc Fort, entre otros.
En el kilómetro 4’3 (aprox) la pista, La Interminable, gira por la izquierda en un fuerte descenso, y yo tomo una senda/trocha, a mano derecha, que me lleva por toda la cordal de la Sierra de la Madera, hacia el noreste, durante algo más de un kilómetro, pasando por un grupo de carrascas.
Llegado a este punto, la trocha inicia un fuerte descenso hacia el noreste, por la ladera norte de este monte, y yo determino que aquí comienzo el retorno al punto de partida.
Desde esta posición las vistas del alrededor son hermosas, la Sierra de Crevillente, la población de Aspe y la zona de Los Orones, entre otros puntos de interés.
Deshago mis pasos, nuevamente por pista, esta vez, descendiendo de forma cómoda por La Interminable hasta llegar a la zona donde tengo el coche aparcado.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Claro, eso siempre, aunque ha sido bastante sosa. Han sido cerca de 11 kilómetros, con un desnivel de 215 metros, hechos en un tiempo más que correcto y con una mañana despejada y muy fría, con rachas de viento congelante.
Esta primera caminata del año transcurre entre los términos municipales de Bocairent (Valencia) y Alcoi (Alicante), en pleno Parque Natural Sierra Mariola.
En la carretera CV-795, la que une la ciudad de Alcoi con la población de Banyeres, y en el kilómetro 13’5, en un claro, dejo estacionado el coche para tomar la pista que asciende por la montaña de utilidad pública de Sotorroni.
Con un pronunciado ascenso durante unos 3 kilómetros, hacia el noreste, pasando por un depósito contra incendios.
Ahora el camino se suaviza y en una primera bifurcación tomo el ramal de la izquierda, en dirección noroeste, y sigo las indicaciones para llegar a la Font Freda.
Antes, paso por entre campos de cultivo y balsas para el riego, hasta el lugar en el que se encuentra, sobre una colina, el vértice geodésico de esta caminata; Eixar, con sus 1094 m.s.n.m.
Algunos minutos para contemplar el paisaje desde esta atalaya, hacer las ya habituales fotos de rigor y, seguidamente, continuar, de manera descendente, hasta el siguiente punto de la ruta, la Font Freda.
La fuente está situada en una confluencia de caminos y aquí también dedico unos minutos para disfrutar del entorno y volver, después, al sendero.
Tomo la vereda estrecha que, en dirección sureste y acusado ascenso, atraviesa la Loma del Somo para llegar al Mas que lleva su nombre.
En este punto, desde la masía, comienza el regreso al punto de partida.
Un pequeño inconveniente, el Mas de Somo está rodeado por una alambrada y tiene inaccesible el paso; tengo que hacer un rodeo por una supuesta ‘trocha’, campo a través, para llegar al camino/pista.
El camino del Mas de Somo me lleva, en dirección sur/sureste, hasta el cruce que me indicaba la Font Freda y me llevaba al vértice; ahora ya estoy en la pista forestal que, hacia el suroeste, me conducirá, unos kilómetros después, hasta el claro donde se encuentra el automóvil.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido unos 12’5/13’5 kilómetros, con un desnivel de unos 320 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una jornada de fresco y agradable invierno.
Hoy se despide un 2025 que ha sido en muchos aspectos, sociales y políticos principalmente, bastante inquietante.
En lo personal, un año lleno de actividades, momentos placenteros y proyectos pendientes realizados.
Un período de 365 días con 110 caminatas y senderos efectuados por pueblos y ciudades, con un total de algo más de 1100 kilómetros realizados, por entre varias comunidades autónomas y tres países del otro lado del ‘charco’.
El 75% (aprox) de las caminatas las he hecho en solitario, el resto en compañía; todas ellas han dejado momentos insuperables e imágenes imborrables en mi retina.
Algunas de esas instantáneas las acompaño en esta entrada, fotografías efectuadas durante estos 12 meses.
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
Ahora ya sólo me queda agradecer a todos aquellos que en algún momento me han acompañadoen este periplo (Jesús, Pedro, Óscar, Elena, Raúl, Carolina).
Gracias también a los compañeros que han compartido parte de mi viaje por Chile, Argentina, Brasil y el crucero por Patagonia/Cabo de Hornos: David, Raúl y Ricardo, la simpática pareja de argentinos (Pedro y su esposa), los Albertos (el padre y el hijo, holandeses), el matrimonio de chilenos de la mesa de al lado, el médico y su mujer, ‘Rocio’, la guía, Maia y Daniel, María Graciela, Martín, su esposa y Luca, Fabián ‘el chico del pelo rojo’, Juan Antonio, Ezio, Juan ‘el guía del Maipo’, Alex Rodríguez, Angie y… muchos otros más de los que no recuerdo sus nombres. Todos, absolutamente todos, han sido una agradable compañía.
Además, desear a todos los que lean estas líneas un 2026 lleno de grandes aventuras, salud y felicidad.
A primerísima hora me dirijo a las afueras de la localidad de Lorcha, concretamente a las proximidades de la Fábrica de Papel, la antigua estación de tren y el camino de subida al Castell de Perputxent, donde, en un claro de la pista, aparco el coche y comienzo este recorrido, para dar fin al 2025.
Lorcha (Lorxa, en valenciano), es el último municipio del noreste alicantino, frontera con la provincia de Valencia, perteneciente a la comarca del Condado de Cocentaina, en la Cordillera Penibética, con un relieve muy accidentado.
El itinerario de la ruta va a ser el mismo tanto de ida como de vuelta y lo voy a hacer, siguiendo el cauce del río Serpis, por la llamada Vía Verde del río homónimo.
La pista me lleva, por el noreste y en suave descenso, encontrando a mi paso una gran carrasca centenaria, alguna de las casetas del ferrocarril y un acceso, a mano derecha, a la Font dels Boteros, con su pequeña balsa.
Continúo por la vía y en el kilómetro 2’8 (aprox) del recorrido se encuentra el túnel, de unos 200 metros de longitud, que me hace pasar por debajo de la Penya dels Coloms.
Al otro lado, y a unos 500 metros, se encuentra el Azud de l’Infern, con su salto de agua, y las ruinas de la Casella de Parres y del Molí de l’Infern.
Durante toda la caminata hay que destacar los increíbles paisajes que rodean al río Serpis, a pesar de la mañana de niebla que me ha acompañado.
Hay que resaltar que la Vía Verde, además de ser el antiguo itinerario del ferrocarril que unía las poblaciones de Alcoy y Gandía, llamado también el Tren dels Anglesos, es en la actualidad una maravillosa ruta senderista/cicloturista, la PR-CV207 y el Camino del Alba.
En el kilómetro 5 llego hasta otra nueva caseta del ferrocarril y un antiguo depósito de agua.
Para finalizar la ida, en el kilómetro 6 del recorrido, me encuentro con uno de los puentes de la Vía Verde y, al otro lado del Serpis, la Fábrica de la Llum y su pequeña área de descanso (provincia de Valencia). En este lugar, aunque la vía continúa siguiendo al río por tierras valencianas, yo hago un stop para el refresco y considero esta parada como el punto de retorno a la casilla de salida.
Para el regreso nada a destacar, vuelvo a pasar por los mismos lugares que en la ida. Sólo que ahora el recorrido es en suave y sinuoso ascenso en dirección suroeste.
Atrás se queda la Fábrica de la Llum, el depósito de agua, la caseta del ferrocarril, la Casella de Parres, el Azud de l’Infern, el túnel y la Font dels Boteros, entre algunos de los puntos de interés.
La muerte vigila muy de cerca…
Finalmente, llego a la Fábrica de Papel y al parking donde se encuentra el coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda, muy recomendable. Han sido unos 12 kilómetros, con un desnivel apenas destacable, hechos en muy buen tiempo y con unos paisajes ideales para decir adiós a este año de senderos y aventuras.
Con mi mochila por el sendero voy camino al Montcabrer…
Con mi mochila por el sendero voy camino al Montcabrer…
Si me ven, si me ven, me dirijo al Montcabrer…
Si me ven, si me ven, voy camino al Montcabrer.
En el área recreativa que hay a unos 500 metros, al noreste, de la Font de Mariola, en el corazón del Parque Natural de la Sierra homónima aparco el coche y doy comienzo la caminata de este día, jornada especial, víspera de Nochebuena.
Cantando una versión senderista del ‘Burrito sabanero’ tomo la pista (GR-7) que me lleva, en suave ascenso y dirección noreste, hasta el paraje de la Font del Cirer o del Mas dels Arbres.
Sigo por la misma pista, la subida se va incrementando progresivamente y llego al Mas de la Foia Ampla.
Esta es una hermosa finca situada en una gran vaguada, con sus campos de cultivo, sus caballos y sus animales de granja (aunque con el mal tiempo de hoy los animales están recogidos).
El camino (GR-7) atraviesa esta propiedad, pocos metros después se encuentra una bifurcación. Aquí tomo el ramal de la derecha, abandono la GR y esta senda (PR-CV57), con una fuerte subida por el sureste, me lleva por la ladera suroeste del monte hasta la cumbre del Montcabrer.
El Montcabrer es la cima más alta de la Sierra de Mariola. Forma parte de los Sistemas Béticos, situados en la zona sur de España. Pertenece al término municipal de Cocentaina y tiene 1390 metros de altura, con lo que es el tercer mayor pico de montaña de la provincia de Alicante.
En estas fechas, junto al vértice, suelen montar un Nacimiento… o sea que el villancico senderista le viene de perlas… jejeje.
Después de unos minutos de intenso frío en la cumbre, con las pertinentes instantáneas, comienzo el descenso y el regreso al punto de partida, continúo en dirección este y, a unos 400 metros por la izquierda, tomo un ramal que me lleva hasta la Font del Pouet y el Camí de Llopis.
Llego al Camí de Llopis y enlazo con la senda llamada Azagador de Mariola, paso por la Font de la Foia Ampla, vuelvo a atravesar esta gran finca y sigo, ahora ya, nuevamente por la GR7, a deshacer los pasos que hice en el camino de ida.
Desciendo con suavidad por la pista, paso, nuevamente, por la Font del Mas dels Arbres y, 1400 metros después, llego hasta el vehículo.
Regreso a casa.
Valoración: 5*****
Recomendable: Totalmente recomendable. Yo soy un enamorado de esta sierra y para mí es una de las rutas más bellas de la Comunidad. Un auténtico chute de energía. Han sido alrededor de 13’5 kilómetros, con unos 510 metros de desnivel, hechos en un tiempo más que correcto y en un día muy frío, nuboso, lluvioso y con niebla (tenía la sensación que al llegar a la cumbre nevaría, pero no).
Dejo el coche en el parking de las Casas del Guarda Forestal, en la ladera oriental de la Sierra de Agullent, para iniciar la ruta de este viernes preinvernal y recorrer algunos de los puntos de interés de esta serranía valenciana.
Comienzo tomando la pista (Camino del Alba) que lleva, en dirección oeste, hasta el Albergue Don Bosco.
Continúo por la misma y, 1700 metros después, llego a la Font del Patge.
El nombre de esta fuente nada tiene que ver con lo que podría deducirse, no significa ‘fuente del paje’. Su nombre proviene del romano ‘pace’ (o sea, paz) y con su posterior arabización, quedó como ‘patxe’. Más tarde se valencianizó, llegando a ‘patge’. Realmente nos encontramos ante la Fuente de la Paz.
Sigo la pista unos 500 metros más hasta una bifurcación, tomo la pequeña senda, a mano izquierda, que me conduce de forma ascendente, zigzagueando en dirección sur, hasta la Foieta dels Carros; lugar límite entre los municipios de Benissoda (Valencia) y Agres (Alicante).
Tan sólo unos cuatrocientos metros en la provincia de Alicante para volver a la de Valencia y llegar al Collado de Santa Ana.
Llego a la colina, que es un importante cruce de sendas, y me incorporo al ramal de la izquierda, una trocha, que, con el nombre de Senda dels Enginyers, me conduce en suave descenso y hacia el noreste hasta la entrada al Camino de la Covalta.
El día rezuma humedad por los cuatro costados (seguramente la sierra ha estado cubierta de niebla durante toda la noche) y esta empedrada trocha (Senda dels Enginyers), al estar en la ladera norte, se presenta tremendamente embarrada y resbalosa.
Al llegar a la bifurcación, el Camino de la Covalta, me echa para atrás la idea de subir hasta la cueva, debido al mal estado del sendero, decido dejarlo para otro momento y continuar el regreso al punto de partida por la Senda dels Enginyers.
La trocha, en dirección noreste, me hace llegar al Camí de la Umbría y, ahora, hacia el norte, aproximadamente un kilómetro más tarde llego al parking de las Casas del Guarda Forestal y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Claro que sí!!! Han sido unos 10 kilómetros, con un desnivel de unos 300 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una jornada fabulosa.
Desde el parking que hay cercano al parque de la barriada de Batoy, en Alcoy, dejo el auto e inicio la caminata de este miércoles de diciembre; un recorrido que, comenzando por un tramo de la Vía Verde, me llevará por algunos puntos de interés de la periferia suroeste de esta ciudad.
Durante 400 metros de Vía Verde, hacia el oeste, hasta tomar un desvío, a mano izquierda, en dirección suroeste/sureste, para llegar a la Fuente del Quinzet (en el día de hoy seca); punto de unión de los ríos Barxell y Polop, dando origen al río de Alcoy, posteriormente río Serpis, en una pequeña área recreativa.
Ahora sigo la pista ascendente, por el sureste/sur, que me conduce y me incorpora a otro de los tramos de la Vía Verde.
La vía me lleva por el oeste, atravesando algunos de sus túneles, hasta un área recreativa donde se cambia de dirección, ahora hacia el noroeste/noreste, y pasando por el Puente de las 7 Lunas y el Viaducto del Barxell.
Aquí, al final del viaducto, se encuentra la Fuente del Puente y abandono la Vía Verde para incorporarme a una senda/trocha/pista que me conduce, de forma ascendente, a Las Casas del Salt.
Entre las construcciones que componen las Casas del Salt destacan varios edificios industriales, actualmente sin actividad, junto a otros residenciales, que conforman un paisaje singular. Las aguas del río Barxell, canalizadas a través de galerías y acequias, favorecieron el establecimiento, en esta zona, de molinos harineros y, sobre todo, molinos papeleros (dedicados a la fabricación de papel de fumar) cuyo origen se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII. En la parte más elevada destacan los molinos de Brutinel, con su jardín monumental y su atractivo invernadero. Junto a este conjunto, adosado a la antigua carretera se encuentra uno de los edificios del Molino de En Medio, que conserva su esbelta chimenea cuadrangular, y junto a él un grupo de casas de recreo que ocupan el espacio en el que hasta 1945 había diferentes edificios pertenecientes a este molino.
El río Barxell, a su paso por este conjunto de edificaciones, cae (sobre todo en épocas de fuertes lluvias) desde la altura en la que se encuentra formando lo que se llama El Salt, una espectacular cascada de más de 70 metros.
Hoy, a pesar de la abundante lluvia de ayer, totalmente seca.
Cruzo ahora al otro lado del cauce, paso por una cueva y un mirador y tomo la senda que en dirección sureste, de forma descendente, me conducea un desvío, hacia la izquierda, junto a las ruinas de un molino, que me hace descender, por senda primero y pista después, en dirección sureste/sur, hasta las cercanías del río Polop, pasando antes por la Fuente de las Serpientes y las casas de l’Heretat del Salt.
Ahora, kilómetro 8 (+/-) del recorrido, me incorporo a otra pista, a mano izquierda, siguiendo en paralelo el cauce del río, que me lleva hasta una carrasca monumental y me enlaza con el tramo de Vía Verde del comienzo de esta ruta y con el lugar donde se encuentra el auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda. Han sido un total de 9’6 kilómetros (aprox.), con un desnivel de unos 225 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una mañana pasada por agua típicamente otoñal.
Al sur del monte de Rabosa, a pocos metros del albergue, aparco el auto en un claro de la carretera y doy comienzo a la caminata de este jueves.
Tomo el sendero/trocha que, de forma ascendente en dirección norte/noreste/noroeste, llega a la parte alta de esta sierra.
Ahora, en un cruce de caminos, me dirijo de manera descendente, al limite occidental de la montaña, pasando antes por una torre de vigilancia forestal.
En este punto (km 2’4 */-) llego a la pista que, por la umbría de la sierra y en dirección noreste, me acerca hasta el barranco de Catxuli. Aquí tomo una senda (O), a mano izquierda, que me lleva a la Casa de Catxuli y sus campos de cultivo.
La senda ahora me conduce, por el norte, hasta las proximidades de la Casa del Pantanet.
Comienzo, en este lugar, un ascenso hacia el este, por un estrecho camino y pista después (PR-CV34) que me hará recorrer la sierra de Catí casi en su totalidad, llegando en el kilómetro 6’3 (+/-) a otra de las torres de vigilancia de mi recorrido.
Aquí, cambio la pista por sendero (PR-CV430) que, hacia el oeste primero y suroeste después, me conduce de forma descendente hasta el Collado de Amorós.
Desde esta loma, con unas vistas magníficas de las sierras de los alrededores, comienzo el regreso al punto de partida.
El camino/senda me lleva, por el suroeste, a recorrer la parte oriental de la sierra de Rabosa hasta llegar al albergue homónimo.
En el Parque de Montaña Daniel Esteve (albergue de Rabosa) hago una parada para la contemplación del lugar y tomar algo de bebida, seguidamente, y ya a pocos metros, me dirijo al lugar donde está aparcado el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda alguna. Han sido cerca de 11 kilómetros, con un desnivel de 315 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una jornada de típico ‘veroño’.
Para este martes pre invernal, en una mañana luminosa y con buenísima temperatura, Pedro, Óscar y yo, nos hemos acercado a la población de Benasau, localidad de la comarca del Condado de Cocentaina, para realizar una caminata por los cinco pueblos del río Frainós.
Aparcamos el coche en el parking que hay frente al restaurante Serrella para iniciar nuestra ruta.
Nos dirigimos, por la carretera CV-70, en dirección este, para llegar hasta el km 1’1 a la entrada, a mano derecha, de la población de Ares del Bosque.
ARES DEL BOSQUE, es un pequeño núcleo urbano perteneciente al municipio de Benasau, ubicado en las faldas de la sierra de Serrella , a 770 metros de altitud, junto al barranco de Ares, afluente diestro del río Frainós.
Como lugares de interés destacan la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (1535), el Palacio de los Marqueses del Bosch (siglo XVI) y la Font d’Ares y su antiguo lavadero.
Dejamos la población tomando la senda/trocha, hacia el sur, que desciende hasta el lecho del río Ares y conecta con la pista, cementada, la llamada de Confrides a Benasau, que nos conduce, por el este/noreste/sur, a Beniafé.
BENIAFÉ, es una pedanía de Alcoleja, ubicada a 754 m de altitud, en la orilla derecha del río Frainós. Antigua alquería islámica que, después de la conquista cristiana, permaneció como sitio de moriscos. En el momento de la expulsión, en 1609, tenía 10 familias. Formaba parte de la parroquia de Penáguila, hasta que en 1574 pasó a depender de Alcoleja.
Como lugares de interés, destacan la Ermita de la Virgen de los Desamparados, del siglo XVIII, y su fuente/lavadero/balsa.
Abandonamos la población y tomamos la pista, hacia el oeste, que durante unos 3 kilómetros (+/-) y atravesando el río Frainós, nos lleva al pueblo de Alcoleja.
ALCOLECHA (ALCOLEJA, en valenciano), localidad de la comarca del Comtat, situada en la vertiente noroeste de la sierra de Aitana, la más elevada de la provincia, limita con la comarca de la Marina Baixa.
Alcoleja estuvo poblada por moriscos hasta su expulsión, por Felipe III, en 1609.
Lugares de interés son la Torre de Alcoleja, de planta circular elaborada en mampostería en el siglo XVIII, el Palacio de los Marqueses de Malferit y la Iglesia Parroquial de San Vicente Ferrer.
Salimos del municipio, en dirección noroeste, por senda/trocha, atravesamos la CV-770 y seguimos por camino hasta el Corral del Tío Ginés.
En este punto cambiamos de dirección, caminamos por pista hacia el oeste, durante unos 2’2 kilómetros, hasta llegar al Pont de l’Arcada, situado a la entrada de Penáguila.
PENÁGUILA. Municipio de la comarca de la Foia d’Alcoi, situado al pie de la sierra homónima, en el dominio prebético valenciano, el municipio se extiende desde el Alt de la Serreta (1052 m s. n. m.), al oeste, hasta el alto de la Creueta, al este, formando parte de las vertientes septentrionales de la Sierra de Aitana y abierto hacia la Foia d’Alcoi. El término lo atraviesa el río Frainós o Penáguila, al este, que desemboca en el Serpis o río de Alcoy cuando este llega a Cocentaina.
Existe un error etimológico con el nombre de Penáguila. Su nombre original es Benaguila y es musulmán como las localidades colindantes. Es sabido que en la lengua árabe no existe la letra «P» y al transcribir su nombre paso de Benaguila a Penáguila.
Hay muchos monumentos y lugares de interés en esta villa pero voy a destacar los siguientes: La Iglesia de la Asunción de Ntra. Sra., El Arco de Santa Lucía, El Castillo de Penáguila, El Jardín de Santos, Restos de la muralla, puerta medieval y la Torre Vernet, entre otros.
Ahora dejamos la población, por pista asfaltada/cementada en dirección norte/este/noreste, hasta la localidad de Benasau, pasando por Les Solanes, el Pont sobre el río Frainós y La Salcera.
BENASAU. Este municipio de la comarca del Comtat; es el último en nuestra ruta de ‘los cinco pueblos’.
En un principio su población fue de origen musulmán. Al ser ocupada a mediados del siglo XIII por el rey Jaime I de Aragón, los moriscos que la ocupaban, entre la sublevación de Al-Azraq y la expulsión en 1609, casi quedó despoblada.
Entre los monumentos y lugares de interés destacan: La Torre del Palacio de los Barones de Finestrat (BIC), la Iglesia Parroquial de San Pedro y la Font de l’Ullet.
Nos dirigimos, por él carrer del Canonge Mas Picó, hasta la carretera CV-70 y al lugar donde se encuentra aparcado el coche,
Regresamos a Alicante.
Valoración: 4****
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido cerda de 14 kilómetros, con un desnivel de 330 metros (aunque a mi me ha parecido mucho más desnivel), en una mañana luminosa, casi primaveral, y con una compañía de lujo.
En este primer jueves de diciembre me he dirigido al desvío en el km 1’3 de la CV-811 (Carretera de Sax/Castalla) donde la pista forestal, en dirección suroeste, me acerca hasta la Font de la Carrasca.
En este punto dejo el coche e inicio una caminata que me llevará por la Sierra de la Argueña hasta el vértice geodésico de la misma, La Replana.
Desde la fuente, donde también se encuentra un gran depósito contra incendios, empiezo, por una vereda/trocha, el ascenso por esta parte de la sierra. Después, sigo por pista hasta llegar a la esplendida y cuidada finca del Mas del Carrascal.
Ahora dejo atrás este caserío y la pista continúa, sin descanso, en ascenso y dirección sur, me conduce hasta el Pou de Neu del Carrascal (1021 msnm), una cava de nieve totalmente restaurada que se puede considerar, al menos para mi, en una de las más hermosas de la provincia.
Retomola pista que asciende, in crescendo hacia el sureste, y me hace llegar al Collado de les Fermoses (1113 msnm), un pequeño alivio en este recorrido, al que aún le queda la subida más fuerte, ahora hacia el oeste, hasta las proximidades del Pinar del Flare (1221 msnm).
En este momento el camino, pista primero y senda después, llanea hasta llegar al vértice geodésico, La Replana (1229 msnm).
Aquí arriba, con un frío y un viento que pela y la panorámica de las sierras de los alrededores, se impone un descanso, tiempo para el refresco, comer alguna fruta y realizar las ya clásicas instantáneas en la cumbre.
Comienzo el retorno al punto de partida, el camino tanto de ida como de vuelta es el mismo así que lo que ha sido subida (jodida en algunos tramos) ahora es descenso (en algún momento tocahuevos).
Con cuidado y tranquilidad llego al Mas de la Carrasca y en lugar de dirigirme hacia la Font del Carrascal, tomo la pista que rodea el llamado ‘Cabeço de la Paella’ para llegar al sitio donde tengo el vehículo.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto… Alguien lo pondría en duda? Han sido, entre unas cosas y otras, cercano a los 10 kilómetros, con un desnivel de 403 metros y hecho todo ello en un tiempo más que aceptable.
En la confluencia de las carreteras CV-801 y CV-802, en el término municipal de Ibi, en un claro, Pedro y yo hemos aparcado el coche para comenzar esta primera caminata del mes por la Sierra de Biscoi.
Tomamos una senda, en dirección oeste, que, durante 1200 metros de fuerte ascenso, nos lleva hasta el punto más elevado de esta ruta, el Alt de Biscoi (1156 msnm).
Seguimos ahora la senda, en suave descenso, hacia el noroeste/suroeste, pasando por la Penya Roja (1147m) hacia el Alt del Palomaret (1092m), aunque antes, en el kilómetro 2’1 del recorrido, tomamos un desvío, a mano izquierda, que nos acerca hasta la Cueva de la Moneda (1083m) y su Mirador (1098m).
Desandamos la senda del desvío y volvemos al camino inicial. Tras el paso por el Alt del Palomaret, seguimos, en dirección suroeste primero y norte después, descendiendo por la sierra hasta llegar a un cruce de pistas, cercano al Barranc de Monvari, todo ello ahora dentro del término municipal de Onil.
En la confluencia nos dirigimos, hacia el noreste, por el llamado Rincón de los Ratones, hasta acceder a la Font y el Mas del Palomaret.
En este punto nos incorporamos a la pista (GR7) que, hacia el este, nos lleva a una importante confluencia de caminos. Seguimos en dirección levante por la GR7, hacemos un pequeño desvío de unos 600 metros (ida y vuelta) para visitar la Font de la Caseta del Portet (término municipal de Alcoi) y continuamos por la gran ruta hasta el kilómetro 8’5 (+/-) del recorrido.
Ahora la GR se desvía a mano izquierda y nosotros seguimos en la pista, hacia el sureste, para llegar, en poco más de un kilómetro, hasta donde esta aparcado el vehículo.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel próximo a los 300 metros, hechos en un tiempo más que correcto, en una mañana fresca y luminosa.
En la carretera CV817, la que une las poblaciones de Castalla y Petrer, dejo el coche a la altura de la Replana del Pino, en la zona del Portell de Catí, y comienzo la caminata de este último viernes de noviembre, con el propósito de realizar un recorrido por alguno de los muchos senderos de estas sierras y llegar, como colofón, al Alt de Guisop.
Subo por la carretera hasta llegar al Collado del Portell y, aquí, tomo el camino (PR-CV85) que me lleva hasta el Pou de Neu del Carrascalet, en la sierra homónima.
Desde este punto se puede contemplar la panorámica de la Foia de Castalla en toda su plenitud,
Tras la visita del pozo de nieve, continúo mi camino por la parte superior de la sierra.
En un momento de la senda, me desvío para llegar al Alt del Carrascalet (1245 m.s.n.m.)
Sigo por pista en dirección sur hasta llegar a unos grandes campos de cultivo donde tomo una senda a la derecha para dirigirme a la Cova de Mossén Francés.
Llego a la pequeña atalaya en la que se encuentra este curioso abrigo y desde la que se puede admirar el valle de Catí con la Sierra del Cid al fondo.
Ahora deshago mis pasos y vuelvo a la pista inicial. Desciendo la Sierra del Carrascalet y me incorporo a otra senda (PR-CV31), que es la que me lleva, después de unas cuantas subidas, algún que otro descenso y un par de collados, al remate de esta caminata, el Alt de Guisop (1249 msnm).
Tiempo para beber, comer alguna fruta y contemplar las increíbles panorámicas.
Comienzo el retorno al punto de partida, llevando cuidado con un par de descensos bastante tocahuevos.
Llego, por la senda que me llevó al Alt de Guisop (PR-CV31), hasta la base y subida a la Sierra del Carrascalet. En este punto tomo una trocha, a mano derecha y en dirección este/sur/este, que conduce hacia el área de Planisses.
Entre un frondoso pinar y unas abandonadas tierras de cultivo llego al Pou de Neu para, después y en dirección noroeste, acceder a las Casas de Planisses.
Sigo la pista hacia el noroeste, y el camino me lleva hasta una senda, en el kilómetro 9 (aprox.) que conduce a la Cova del Tío Melchor y enlaza con otra pista, a media altura de la sierra, que me llevará hasta la Replana del Pino y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: De todas, todas. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel de 380 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana espléndidamente otoñal.
La caminata preparada para este día transcurre entre las poblaciones de Sax (N), Monóvar (S), Elda (E) y la Sierra de la Umbría (O), en plena comarca del Vinalopó Mitjá.
Óscar, Pedro y yo accedemos por el sur de la localidad de Elda, pasando por el Polígono Industrial Campo Alto y el Cementerio Municipal Virgen de los Dolores, a la Ermita homónima donde da comienzo la ruta de este martes otoñal.
Partiendo de este pequeño templo tomamos, en dirección norte/noreste, la pista que pasa por la Casa de Silvestre, discurre por la zona de Las Vueltas de Torís y Las Cañadas, nos incorporamos a un tramo de la PR-CV25, nos acercamos a La Casa del Conejo y, finalmente, tras un despiste en el camino y un trecho campo a través para recuperar la senda, llegamos hasta la agrupación rocosa de La Peña del Marín.
Alcanzamos, por senda/trocha, la parte alta de este cerro para visitar su gran abrigo/cueva y las paredes verticales que contienen numerosas vías de escalada (muy populares en la zona).
Descendemos por otro de sus accesos y llegamos al Collado Marín.
Llegados a este punto (el collado) la intención original era rodear la Sierra de Camara (Cámara en algunos mapas) a media altura por su cara norte.
Debido a la pérdida de tiempo que nos ha llevado el recuperar la senda marcada en el gps, en el tramo realizado campo a través, hemos decidido abandonar la idea del rodeo a la sierra (en otra ocasión será) y tomar la pista/senda que, por la cara sur, nos a llevado a incorporarnos a la PR-CV25 y la PR-CV221.
Este improvisado cambio de ruta nos ha permitido contemplar las montañas de los alrededores: Sierra del Cid, del Cavall, de Salinas, de La Sima, de La Umbría, etc…
Al incorporarnos a esta parte del camino, hemos iniciado el regreso al punto de partida.
La senda nos ha llevado al Pocico Alonso y, una vez en él, hemos cambiado de sentido, tomamos la vereda que por el suroeste nos conduce a la pista Vía Augusta.
Este trecho de la Vía Augusta, hacia el sur/sureste, circula en paralelo a la línea del Ferrocarril de Alta Velocidad (AVE), supone el final de nuestra caminata y nos conduce hasta la Ermita Virgen de los Dolores y al coche.
Volvemos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido algo más de 11 kilómetros (novedosos para mis colegas), con un desnivel de unos 225 metros, hechos en muy buen tiempo, en una mañana fresca y luminosa y en muy buena compañía.
Pedro, Óscar y yo nos dirigimos a las afueras de la población de Biar y, en la vertiente sur de la Sierra de Fontanella, aparcamos el vehículo en la replana donde se encuentra la Ermita de los Santos de la Piedra y comenzamos, desde este punto, la ruta de este día.
Este pequeño templo, rodeado por una reducida zona recreativa, fue construido en el siglo XIII y está dedicado a los primeros mártires del cristianismo, San Abdón y San Senén.
Iniciamos el camino por la Solana de la Campaneta, dirección noreste y en ascenso, y nos adentramos por pista (PR-CV55) a la zona suroeste a la Sierra de Fontanella.
Aproximadamente a unos 3’5 kilómetros, abandonamos la PR-CV55 y el camino nos conduce, en un desvío a mano derecha, al paraje de la Cova Negra.
Se trata de un gran abrigo abierto en la roca y utilizado como corral y refugio de pastores.
Desde este gran mirador, a 866 metros de altura, las vistas de las sierras del alrededor son impresionantes; sierras del Frare, de Biar, del Reconco, de Onil, etc…
Después de unos minutos para el refresco, comer algo y la contemplación del paisaje, dejamos el paraje y nos incorporamos a la senda/trocha que tenemos a mano izquierda, descendiendo hacia el sureste, hasta llegar a la pista Camino de la Defensa del Sur (Camino del Cid), pasando antes por un abrevadero y una zona con colmenas.
Al llegar a la pista comienza el camino de regreso al punto de partida aunque, en esta ocasión, hacemos una ligera variante y, en lugar de seguir a mano derecha, dirección suroeste, la pista de la Defensa del Sur, tomamos a la izquierda, unos doscientos metros después, una senda, hacia el sur/suroeste, que nos conduce por la zona llamada Rincón de la Cueva Negra.
Esta senda nos da acceso a una pista, paralela a la de la Defensa del Sur, que pasa por la Casa de Campaneta y al cruce con el camino del Refugio Lomas de la Jara.
Dejamos de lado la entrada a la zona del refugio y continuamos por el camino, hacia el suroeste primero y después, en el kilómetro 8 (+/-), al noroeste.
Quinientos metros más de camino, conectamos con una confluencia de sendas y con el tramo inicial de esta ruta; el que nos lleva, desandando nuestros pasos, hasta la Ermita de los Santos de la Piedra y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido cerca de 11 kilómetros, con un desnivel próximo a los 200 metros, hechos en un tiempo más que aceptable, en un día estupendo y con una magnífica compañía.
Ayer, por circunstancias personales, no pude realizar la caminata que tenía preparada.
Hoy no he podido resistirme y me he lanzado a la sierra para realizar una pequeña ruta/paseo, sencilla y cercana; me he dirigido a la Sierra de Santa Pola.
Dejo el auto, como en otras tantas ocasiones, cerca del depósito de agua, próximo a las casas de Meleja, y…
Tomo la pista hacia el este, Camino del Faro (PR-CV61), y a los 3 kilómetros llego a la zona de los Refugios Antiaéreos y el Vértice Geodésico de esta sierra.
Un rodeo por entre los refugios y, por senda, accedo a la entrada del recinto del Faro de Santa Pola.
Unos metros más y llego a la Pasarela y el Mirador; vistas espectaculares del Mediterráneo, la costa y la Isla de Tabarca (eso es lo que le da una estrella más en la valoración).
Comienzo el regreso al punto de partida. Tomo una pequeña senda que me lleva al vértice y a la pista (PR-CV61) que me devolverá , ahora hacia el oeste, al lugar donde se encuentra mi coche.
Tomo el camino a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Eso siempre, aunque sea una mini ruta. Han sido unos 7 kilómetros, con apenas desnivel, hecho en un tiempo más que correcto y en un día verdaderamente luminoso…
Entre las sierras de la Llibrería y la Carrasqueta, en plena Urbanización Serra Redona, cercana a la población de Xixona, da comienzo la caminata de este jueves de noviembre.
Óscar, Jesús y yo realizaremos una ruta circular por estos parajes que nos hará visitar, a nuestro paso, algunas de las fuentes y rincones de esta parte de la provincia de Alicante.
Dejamos el auto en el Carrer d’el Greco e iniciamos la caminata descendiendo al Carrer de Picasso y, hacia el sur/sureste/sur, tomamos el camino pedregoso que nos lleva a la Casa y pozo del Sindiquer de d’Alt.
Seguimos bajando hasta llegar a la Casa y Lavadero del Sindiquer de Baix y a la Font de Nutxes.
Quinientos metros después, en la finca La Reixa, topamos con la pista, cambiamos de dirección y, hacia el noroeste, nos dirigimos a la Font de Roset.
Ahora, hacia el noroeste, seguimos la senda que marca el río Coscó llegando a la conexión con la PR-CV112. Nos incorporamos a la misma y, dirección sureste/noroeste/norte, por la zona de Els Quatre Barrancs, nos dirigimos a la Sierra de la Llibrería.
Abandonamos la PR-CV112 a la altura del Salt del Moro y, a mano derecha, tomamos la senda que rodea La Llibrería y nos conduce, por el norte/noreste/, a la Font dels Gordolobos, pasando por los Corrales del Barranc de l’Esport.
En la Font dels Gordolobos tenemos una bifurcación, la senda de la izquierda conduce al Alt de la Martina y la de la derecha (la que nosotros tomamos) nos lleva de forma brutalmente ascendente al depósito de agua y, de forma salvajemente descendente, a la urbanización Penya Redona.
Llegamos al coche y regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Ha sido una caminata novedosa para nosotros con unos 13 kilómetros (con un par de despistes) de recorrido y un desnivel de 375 metros (aprox.), en una mañana luminosa y una compañía estupenda.
En la calle Jaime I de Onil, frente al campo de fútbol y la gasolinera, da comienzo esta caminata del segundo martes del mes.
Tomo, en dirección norte, el camino, paralelo al Parque Coto Escolar, que me adentra a la Sierra de Onil y me hará darle un rodeo a la misma, visitando algunos lugares de interés.
Sigo ahora el camino/senda, hacia el noroeste, coincidente con el Camino de Santiago del Sureste, que me lleva, de forma ascendente, al Mas del Tormo y al Barranco y la Replana homónima.
El camino se suaviza hasta llegar a la Lloma Negra, las ruinas del Corral de la Virgen de las Nieves y el Collado de Fontalbres.
En este punto se abandona el Camino de Santiago del Sureste y, tomando la pista hacia el norte (PR-CV55), se accede, en un pequeño desvío a mano izquierda, a la Font del Xorro; lugar perfecto para hacer un receso para beber y comer alguna fruta.
Deshago mis pasos en unos cientos de metros para retomar la pista (PR-CV55) y, ahora en dirección noreste, llegar al cruce de sendas del Cerro de la Cruz.
Aquí se abandona la PR-CV55 y, tomando la pista hacia el este, se llega al Mas de la Fondoma. Poco después tomo una senda, en la misma dirección, que de forma descendente me acerca al Collado Mas de la Escalera.
Ahora cambio de dirección, camino hacia el sur por la zona del Somo.
Durante unos 2 kilómetros de bajada llego a la entrada del pueblo; primero paso por la atalaya de la Cruz, las antenas y el depósito, y pocos metros después se encuentra el Pou de Neu d’Onil.
Ya en el pueblo, por entre las calles de la zona norte, en dirección suroeste, llego al lugar donde está aparcado mi auto.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel próximo a los 450 metros, hechos en un tiempo razonable y en una jornada tranquila y agradable.
En la carretera CV-847, la que da entrada a la población de Aspe desde Alicante, en un claro a mano izquierda, entre el cauce del río Vinalopó y la Línea de Alta Velocidad (AVE), Jesús y yo dejamos el coche para iniciar la caminata de este primer jueves del mes.
Esta es una ruta que nos llevará por los caminos de la Sierra de la Temerosa y el P.N. de los Algezares, haciendo un recorrido por algunos de los puntos de interés de estos entornos.
Nos dirigimos por pista, hacia el sur, hasta una primera bifurcación. Nos incorporamos a la senda de la derecha que nos lleva al Puente de los Dos Ojos. Seguimos en dirección suroeste, por camino, y enlazamos con la pista, Camino de la Temerosa, que nos lleva, hacia el oeste, a cruzar al otro lado del puente por donde pasan las vías del AVE.
Pocos metros después hacemos un pequeño desvío, a mano derecha, y llegamos hasta la zona de la Fuente de la Coca.
Volvemos hacia atrás al Camino de la Temerosa, ahora hacia el suroeste, y en el kilómetro 2’5 (aprox.) del recorrido, nos desviamos por una senda a mano izquierda que nos conduce, de forma ascendente y en dirección sureste, a la parte alta de la Sierra de la Temerosa.
Una vez arriba, atravesamos un angosto paso que nos acerca al mirador donde podemos admirar el hermoso paisaje de los Algezares.
Los Algezares (Denominado también Yesar o Algezería) son antiguas canteras de mineral de yeso ubicadas en distintas zonas de la península. La palabra algez es la denominación en árabe del mineral de yeso, y la procedencia de su explotación se suele remontar en la mayoría de los casos a los periodos de romanización que posteriormente se continuaron empleando durante la época del Al-Ándalus.
La senda, ahora descendente, nos lleva, por el sureste, a incorporarnos a la pista, Camino de Pere Mina.
En un punto de este recorrido tomamos un desvío, en dirección sur/suroeste, que nos conduce hasta el Aljibe y el Puente de los Cuatro Ojos.
Ahora deshacemos los pasos, volvemos al Camino de Pere Mina y, a mano izquierda y hacia el oeste, tomamos el camino que nos lleva al Puente de los Cinco Ojos.
Volvemos de nuevo a la pista y, en la encrucijada, nos dirigimos, por senda hacia el este para atravesar el río Vinalopó por un pequeño puente/pasarela.
Ya al otro lado tomamos, por la derecha y hacia el sur, la pista que nos acercaría al embalse pero, a los 300 metros a mano izquierda, cogemos un desvío que nos lleva a darle un rodeo a este conjunto de cerros y nos devuelve al acceso del paso del río, pasando antes por el Mirador del Pantano, el Túnel de Cantera Román, una casa en ruinas y un horno de cal.
Deshacemos los pasos y volvemos al cruce de sendas del Camino de Pere Mina.
En este punto tomamos la pista, en dirección noreste/noroeste, comenzando el regreso al punto de partida, pasando por el Mirador de la Cola del Pantano, el Puente de Hierro, el Molino de la Caraseta/Casa de la Luz y un Molino en ruinas.
A unos 700 metros después llegamos al lugar donde se encuentra el vehículo y…
Volvemos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido algo más de 13 kilómetros, con un desnivel cercano a los 150 metros, en una mañana agradable y luminosa y con una grata compañía.
Un inesperado giro de los acontecimientos ha desencadenado que la caminata preparada para esta jornada se haya visto postergada para otra ocasión más propicia.
Un aviso (preocupante?) en el panel del auto me ha obligado a visitar al mecánico en busca de respuesta/solución y, debido al tiempo que me ha llevado la cuestión en el taller, he decidido realizar una ruta cercana y corta; he comenzado en la sierra de Santa Pola un recorrido sencillo.
Me dirijo hasta el depósito de agua, cerca de las Casas de Meleja, donde aparco el auto.
Camino por pista durante 200 metros y en dirección noreste (Camino del Faro-PR-CV61) hasta una primera bifurcación. Ahora, por la izquierda y hacia el norte, tomo la senda que me lleva a los barrancos Nou y de Lillo, en la zona del Pla de la Sitja.
Paso por el abrevadero y continúo por pista, hacia el norte, atravesando la carretera del Faro, entre las zonas de Pla de Garri y Pla de Tonyina.
En un cruce de sendas, me dirijo por la pista de la izquierda (aquí ya me he incorporado a la PR-CV61) y durante unos dos kilómetros (noroeste/noreste) llego al borde del Barranc del Salt y al Aljibe homónimo.
Continúo por la PR, ahora en dirección sureste, bordeando el Barranco del Salt durante unos 1300 metros hasta llegar a una intersección de sendas. En este punto tomo una de ellas en dirección suroeste y de forma serpenteante llego a la carretera del Faro.
Camino unos 600 metros por asfalto hacia el este hasta una senda, a mano derecha, que me lleva al camino de la Casa de la Pinada (PR-CV61) y a las ruinas de la Casa homónima.
Esta pista me conduce, hacia el suroeste, y prácticamente en línea recta, al camino del Faro y, 200 metros después, al lugar donde he dejado mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 1*
Recomendable: Sí, por supuesto, a pesar de ser una caminata súper sencilla. Han sido cerca de 9 kilómetros, con un desnivel que no ha sobrepasado los 50 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana de calor insoportable donde la máxima dificultad era caminar con la boca cerrada, ya que los cientos de miles de moscas podían entrar en ella 😉 .
Hoy me propongo terminar octubre visitando una cima que he realizado en numerosas ocasiones, aunque casi siempre he accedido a ella comenzando desde otro punto.
Me dirijo hasta el puerto de montaña de la Carrasqueta y dejo el auto frente al Pou de Neu del Surdo.
El recorrido de esta jornada será el mismo tanto de ida como de vuelta y en todo momento el camino se hará por encima de los 1000 msnm.
Tomo la pista/senda, en dirección noreste, la llamada Camino de la Carrasqueta (PR-CV232) hasta la bifurcación del kilómetro 1’5, en el Cerro del Racó de Matet.
En este punto el camino de la derecha conduce al vértice Montagut y al pueblo de Torremanzanas y la pista de la izquierda, la que yo tomo,, hasta el kilómetro 4’8, sigue siendo el Camino de la Carrasqueta y, pasando por el Cerro del Racó de Chamarra, el Portet y el Collado homónimo, me encuentro un nuevo cruce de sendas.
La senda de la derecha lleva al Port de Benifallim y pasa por el Pou de Neu de Rentomar, la de la izquierda, que es la que yo sigo, se llama Costera de la Mare de Déu y me lleva directamente al vértice de Plans (1330 msnm) y es el punto final de mi camino.
Momento para hacer un descanso, beber, comer una fruta, hacer unas fotos y maravillarme con las impresionantes panorámicas.
Inicio el retorno al punto de partida. Como ya he indicado, el camino de vuelta es el mismo que el de ida, salvo alguna minúscula variante.
Paso por la Costera de la Mare de Déu, por el Portet, el Cerro del Racó de Chamarra, el del Racó de Matet y el Pou del Surdo, hasta el auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Cómo no, por supuesto. Han sido, entre unas cosas y otras, unos 13 kilómetros, con un desnivel próximo a los 400 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una jornada agradable y luminosa.
Superado el jet lag de estos pasados días trepidantes, vuelvo a mi rutina semanal y me animo a efectuar una caminata por alguna de las sierras alicantinas. Concretamente me dirijo hasta el Parque Natural del Carrascal de la Font Roja, próximo a la ciudad de Alcoy.
Un itinerario que me hará recorrer puntos importantes de esta serranía y, con un poco de suerte, contemplar el espectáculo que ofrece su carrascal en esta época del año.
Comienzo desde el parking del Santuario de la Font Roja y, atravesando su área recreativa, asciendo por pista, coincidente en sus primeros 2’9 kilómetros con la GR7, accedo a la Cova Gelada, la Carbonera, el Mirador de la Mina y el Mirador de Pilatos.
Llego hasta el Mas de Tetuán, su área recreativa y el Teix Centenario; aquí abandono la GR7 y sigo ascendiendo para llegar al Pou de Neu del Menejador y al depósito contraincendios (kilómetro 7’5 del recorrido).
Quinientos metros después llego hasta la cima de este recorrido, el vértice geodésico del Menejador (con sus 1356 msnm) y pasando antes por la caseta de vigilancia forestal.
Momentos ahora para tomar un respiro, beber, comer una fruta y contemplar la desolación que dejó el último incendio que se produjo en esta sierra y que llegó hasta la cima de esta atalaya.
Inicio el regreso al punto de partida, vuelvo sobre mis pasos y llego a la caseta forestal y al depósito contra incendios.
Aquí, por pista y senda a mano derecha (coincidente con la PR-CV26), comienza, de manera descendente y serpenteante. el camino que atraviesa el Carrascal de la Font Roja; una zona de gran belleza que destaca aún más si cabe en otoño, ofreciendo su impactante colorido; aunque este año se ha retrasado bastante.
El final de esta senda me lleva a la pista donde se encuentra la Carbonera y el Mirador de la Mina.
Ahora sólo tengo que incorporarme a la pista (GR7) y, por la derecha, llegar al Santuario de la Font Roja y al coche.
Vuelvo a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto; esta es una de las caminatas indispensables de la provincia. Han sido unos 9 kilómetros, con un desnivel de 330 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una mañana limpia y luminosa.
Para este tercer martes del mes me he decidido por una caminata que, a pesar de estar muy cercana, no la había realizado nunca, un recorrido por el Clot de Galvany.
Llego al lugar por la carretera de los Arenales del Sol a Gran Alacant, a la altura del Barranc dels Botelles, donde se encuentra el Aula de la Naturaleza, un área recreativa y el parking donde dejo el auto.
El Clot de Galvany es un espacio protegido con la categoría de Paraje Natural Municipal y una superficie de 366,31 que se extiende por las pedanías ilicitanas de Arenales del Sol y Balsares.
Este paraje es un enclave de gran valor ambiental. En él se pueden distinguir diferentes ecosistemas, que contienen una flora y fauna de gran relevancia a escala autonómica e incluso estatal. Así podemos destacar la presencia de especies de avifauna como la cerceta pardilla, la garcilla cangrejera, la malvasía cabeciblanca y el porrón pardo.
Entre los anfibios destacan el sapo corredor y la rana común, así como una gran variedad de reptiles.
Así mismo, este paraje destaca por la presencia de diversas comunidades florales dunares, saladares y comunidades palustres, destacando endemismos como limonium furfuraceum (siempreviva alicantina), limonium parvibracteatum y limonium santapolense.
El Clot de Galvany alberga asimismo la mejor formación dunar de la provincia de Alicante y una de las mejores de la Comunidad Valenciana, con un sistema de dunas móviles, semifijas y fijas.
Un recorrido circular por las sendas y caminos de este espacio natural me lleva a pasar por entre varios miradores y antiguos búnkeres de la Guerra Civil Española, así como por algunos espacios para la observación de aves.
También, dentro del entorno del Clot de Galvany, se encuentran las Ruinas Romanas.
Se trata de los restos de una granja unifamiliar de la época romana (finales del siglo I a. C.) de estilo íbera y una ermita del siglo XVII de la cual no se tienen constancia documental de su existencia en los archivos de Elche. Esta última estaría situada sobre la cimentación romana, aprovechando su estructura.
Finalmente termino el recorrido, pasando por tres estructuras para la observación de aves, llego al lugar donde se encuentra el coche y…
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido cerca de 10 kilómetros, con desnivel mínimo, en un entorno muy interesante y en una mañana limpia y luminosa.
Para este jueves la caminata da comienzo, como en tantas y tantas ocasiones, en el parking del hotel de Xorret de Catí, un entorno emblemático dentro del Paisaje Protegido de las Sierras del Maigmó y del Cid.
Hoy me acompaña Jesús y he preparado un recorrido por pistas, sendas y trochas por los alrededores de estas sierras tan conocidas y cercanas a la ciudad de Alicante.
Dejamos atrás la zona del alojamiento y, por pista en dirección sur, accedemos al cruce de caminos de la Ferrería, pasando antes por la mina, el pozo y el estanque del área recreativa del hotel.
Continuamos, hacia el sur, por la pista que lleva a otra encrucijada de sendas, el Mirador del Mar.
Tomamos ahora el camino/trocha, hacia el sureste, llegando a la parte oriental de las Peñas de la Foradá, unas elevaciones rocosas emblemáticas de la zona, con numerosas vías de escalada.
Seguimos el camino por la ladera sur de estos riscos y, por esta misma dirección, llegamos a otra encrucijada. Tomamos la senda/trocha que, hacia el oeste, de forma descendente y por entre un frondoso pinar, nos conduce hasta el Racó de la Servera, obviando la pista paralela que accede a la misma zona (esta segunda opción es mucho más aburrida).
Al llegar a este punto de la ruta, uno de los menos elevados de la misma, recorremos la pista entre campos de cultivo y pasamos por las ruinas del Mas del Calafate.
En un momento del itinerario la pista enlaza con otra a través de una estrecha senda que conduce, después, con un sendero/trocha, a mano izquierda y hacia el oeste, llegando a las peñas del Cantal del Moro, otra elevación rocosa con vías de escalada.
Seguimos hacia el oeste/suroeste (rodeando un pequeño cerro) y accedemos al parque de montaña Rabosa.
El Parque de Montaña Daniel Esteve, más conocido como Rabosa, es un área recreativa ubicada en la naturaleza, en pleno corazón del Paisaje Protegido de la Sierras del Maigmó y del Cid. Este espacio es de titularidad privada, propiedad del Centro Excursionista Eldense, entidad que lo gestiona y mantiene, y el acceso está abierto al público dispuesto a disfrutar de la naturaleza, siempre con respeto al entorno y a las personas.
Tras unos minutos de relax en este paraje, retomamos el itinerario previsto. Desandamos nuestros pasos unos doscientos metros para enlazar, por el este, con un camino que, de forma ascendente, circunvala el cerro por su cara norte (el que antes rodeamos por su ladera sur).
Ahora nos incorporamos a una pista de fuerte subida que nos lleva, en dirección norte/noreste, al Collado de Amorós.
Este cerro es, además de un importante cruce de sendas, un fabuloso mirador desde donde se puede admirar el paisaje y las sierras de los alrededores.
Ahora, comenzamos el retorno al punto de partida, tomamos la senda/trocha ascendente que, por el norte, nos lleva a la parte alta del monte de Catí, y enlaza con otra pista por la que fluyen un montón de PR’s.
Caminando hacia el oriente se encuentra la Torre de Vigilancia forestal y más allá se accede a la Ermita de la Purísima.
Dejamos la ermita, volvemos a la pista y llegamos al cruce de caminos de la Ferrería. Aquí sólo queda tomar el mismo camino que nos llevó hasta este punto; ahora nos dirigimos en dirección norte, durante 1’5 kilómetros, hasta llegar al hotel de Xorret de Catí y al parking donde se encuentra el auto.
Volvemos a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido cerca de 12’5 kilómetros, con un desnivel de unos 270 metros, hechos en muy buen tiempo, en una mañana agradable y en muy buena compañía.
Este lunes no he querido calentarme demasiado la cabeza y me he decidido por un recorrido en una zona cercana y cómoda, la Sierra de Santa Pola.
Hasta las proximidades de las Casetes de Meleja, al norte de esta población costera alicantina me he dirigido. He aparcado el auto junto al depósito de aguas y he comenzado, como en tantas ocasiones, la caminata de esta jornada.
Inicio mi andadura por el ‘Camí del Far’ (PR-CV61), en dirección noreste, durante unos 300 metros. En este punto tomo el desvío, a mano izquierda y por el mismo sentido (NE), llamado ‘Camí de la Casa de la Pinada’ (PR-CV61).
Aproximadamente 1’5 kilómetros después llego hasta las ruinas de la mencionada casa, una de las tantas que habían en esta sierra, dedicada a la explotación agrícola y ganadera. Hasta la mitad de siglo XX se utilizó como refugio de ovejas en los meses de invierno, luego el desuso y el abandono la relegó a ser un triste recuerdo de lo que fue.
Camino ahora por senda paralela a la carretera del faro durante unos 400 metros para pasar al otro lado del asfalto y entrar en una de las pistas que, durante 700 metros y en dirección norte, me lleva a enlazar nuevamente con otro tramo de la PR-CV61.
Ahora, esta pista, hacia el este, me conduce directamente hasta el faro.
Aquí da comienzo un camino perfectamente preparado con tablas de madera (lo que lo convierte en una senda adaptada) que lleva al borde del cabo, a sus pasarelas y sus miradores.
La mañana de hoy, con el cielo cubierto y niebla en el horizonte, no se ha prestado a ello pero… cuando el tiempo lo permite es indispensable disfrutar al máximo de las vista del Mediterráneo, de la costa alicantina y de la isla de Tabarca.
Después de unos minutos, abandono el lugar y me dirijo, por senda, hacia el interior para encontrarme con los asentamientos de baterías antiaéreas de la Guerra Civil y con el búnker/vértice geodésico.
Las ya clásicas fotos en el vértice y… continúo el itinerario previsto.
Me incorporo de nuevo a la PR-CV61, en dirección oeste, y a unos 300 metros, en un cruce, tomo una nueva pista, por la izquierda, llamada ‘Camino de la Torre’, que me da acceso, hacia el sur, a la Torre de Escaletes.
La torre de Escaletes es una de las muchas torres de vigilancia que se levantan en la costa alicantina con el fin de prevenir, en su época, los ataques de piratas berberiscos . Está situada en la sierra de Santa Pola y su construcción data del siglo XVI, concretamente en 1552, si bien parece ser que fue levantada sobre otra torre de origen andalusí. Erigida con muros de mampostería, su altura es de ocho metros y cuenta con ménsulas de piedra en su parte superior. Ha sido declarada Bien de Interés Cultural por el Consell de la Generalitat Valenciana.
Después de un rato de relax junto a la torre, vuelvo sobre mis pasos, tomo la pista ‘Camino de la Torre’ y a unos 400 metros giro a la derecha y tomo el camino que me lleva al Pla de Sant Pere y a la ‘Senda de Roberto’.
Esta vereda, en dirección norte, me acerca al monolito en memoria de Roberto Castro, realizado por su hermano.
Al término de esta senda me incorporo, nuevamente, al ‘Camino de la Torre’ y pocos metros después, a mano izquierda, tomo la vereda/trocha que me acerca al paraje de la ‘Foia Roja’.
Este rincón de la sierra rodeado de abundantes eucaliptos debe su nombre a la coloración roja de sus tierras.
Ahora ya, y siguiendo la senda, me incorporo de nuevo a la pista ‘Camino del Faro’ (PR-CV61 y, en dirección oeste, llego al lugar donde se encuentra aparcado mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Sin ninguna duda. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel próximo a los 125 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana que ha comenzado bastante nubosa, aunque después se ha despejado y, en todo momento, extremadamente calurosa.
El Valle de Polop es una gran extensión de terreno, dividido administrativamente en Baix y Alt, que se encuentra en el término municipal de Alcoy, entre las montañas de la Sierra de Mariola y la Sierra del Menejador.
Este viernes voy a realizar un recorrido por la parte alta de este valle donde, entre tierras de cultivo, se encuentran un conjunto de masías, unas más modernas que otras, que dan a esta zona un toque especial.
El auto queda aparcado junto a la Ermita de San Isidro Labrador, un edificio construido entre los siglos XVII y XVIII para dar servicio religioso a los habitantes de las casas del valle.
Aquí comienza la ruta de esta jornada, en el sentido de las agujas del reloj, pasando por algunas de las principales edificaciones; algunas de ellas con varios siglos de antigüedad, incluso con su propia ermita.
En mi recorrido diviso el Maset Nou, más adelante, y algo más alejado, el Mas de la Cordeta y su Ermita de Sant Jaume. Ahora paso junto al Mas de l’Alquerieta y el el Mas de l’Alquería Vella.
Llego a un cruce de caminos, tomo el de la izquierda, sigo en dirección oeste/suroeste, y a mano derecha tengo el Mas de l’Alquería Nova, el de Servereta de Baix a mi izquierda y, algo más alejado, el Mas Torre Redona.
El camino me lleva hasta el Mas El Chocolatero y, desde aquí, la senda/trocha cambia ligeramente de dirección, ahora voy hacia el noroeste/noreste para llegar a las ruinas del Mas del Fondo de Baix.
Pocos metros después, y teniendo el Mas del Fondo de Dalt enfrente, hago un cambio total de dirección; ahora me dirijo al norte para pasar por la misma puerta del Mas de la Ferrera y alcanzar la carretera CV-803, la que une Onil con Banyeres.
Apenas unos metros de asfalto y un nuevo cambio de sentido; ahora me dirijo hacia el noreste/este, teniendo al fondo, a lo lejos, el Mas de l’Altet de Sant Vicent.
Accedo al Mas de la Menora Vella o de Baix y vuelve a haber un cambio de dirección; ahora camino hacia el sureste durante unos 300 metros para volver al noreste y encontrarme con el Mas de la Menora Nova o de Dalt y su Font de la Menora. Me encuentro en la parte más elevada del recorrido (990 ms.n.m.).
En este punto da comienzo el regreso al punto de partida. Hacia el noreste primero y el sureste después, paso por las ruinas de un horno de cal y, más adelante, por el Mas de Don Pedro y su Ermita de San Roque, llegando, unos 700 metros después, al cruce de caminos del comienzo de la ruta.
Ahora tomo la pista de mi derecha, el llamado Camino del Chocolatero, llego a la carretera CV-795 y su intersección con la CV-801, que une las poblaciones de Banyeres de Mariola-Ibi-Alcoy, y poco después llego hasta la Ermita de Polop o de San Isidro, lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Una caminata bastante cómoda, de algo más de 12 kilómetros, con un desnivel de 220 metros, hechos en un tiempo más que aceptable, por una zona con mucho encanto y en un día estupendo.
Primera caminata de un septiembre cargado de expectativas.
En esta ocasión, como en muchas otras, comienzo la ruta desde la Ermita de los Santos de la Piedra, a las afueras de la población de Biar, lugar donde dejo aparcado mi coche.
Este pequeño templo, rodeado por una reducida zona recreativa, fue construido en el siglo XIII y está dedicado a los primeros mártires del cristianismo, San Abdón y San Senén.
Desde este punto me dirijo, hacia el NE/SE/NE, por la senda ascendente de la Solana de la Campaneta (coincidente con la PR-CV55), en el extremo suroeste de la Serra de les Fontanelles.
En el kilómetro 1’5 de mi recorrido, en una bifurcación, tomo el camino de la izquierda, abandonando la PR, que transita a media altura de la sierra, y camino durante algo más de 2 kilómetros (y este es un tramo totalmente novedoso) por la parte alta de la misma, llegando al llamado ‘Canto del Gallo’ (845 msnm), para volver a incorporarme, después, a la PR-CV55.
Ahora la senda me conduce a otro cruce de caminos, por la derecha llego hasta el paraje de la Cova Negra.
Se trata de un gran abrigo abierto en la roca y utilizado como corral y refugio de pastores.
Después de tomarme unos minutos para el refresco, comer algo y la contemplación del magnífico paisaje, dejo el paraje y me incorporo a la senda/trocha que tengo a mano izquierda, descendiendo hacia el sureste, hasta llegar a la gran pista donde comienzo el camino de regreso al punto de partida, pasando antes por un abrevadero cercano a una replana en la que hace unos meses había colmenas.
Esta pista, que corresponde a un importante tramo del Camino del Cid (o de la Defensa del Sur), me lleva en suave descenso y en dirección suroeste, hasta las proximidades de la población de Biar, pasando por una Caseta Forestal, la Casa de Segura y la Casa de la Campaneta.
Sobre el kilómetro nueve se encuentra otra encrucijada, me incorporo al ramal de la derecha, abandonando el Camino del Cid, y, en dirección suroeste/oeste, por la zona de la Solana de la Campaneta, llego al primer tramo del camino inicial.
Ahora sólo tengo que descender por esa parte de la senda hasta llegar a la Ermita de los Santos de la Piedra y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Pues claro, muy recomendable. Han sido unos 9’5 kilómetros, con un desnivel próximo a los 210 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana fabulosa.
Entre las sierras de la Serrella y Aitana, en la Vall de Guadalest, un lugar por donde discurre el río Frainós, uno de los principales aportes del Serpis, inicio la caminata preparada para despedir las salidas de este mes de agosto.
Me dirijo hasta la población de Penáguila , en la comarca de l’Alcoiá, y, desde las afueras de la misma, muy cerca del Pont de l’Arcada, comienzo el recorrido de esta jornada.
Tomo la senda/pista, en dirección este, que me conduce hasta la localidad de Alcoleja, en la comarca alicantina del Comtat, caminando por entre campos de cultivo y un par de corrales.
A pesar del verano tan tórrido que estamos padeciendo, lo bueno de caminar por entre sierras que aún tienen algo de agua que las recorren es pasar por campos que te muestran los frutos de la temporada.
Moras, higos, uvas, manzanas, peras y un melocotón han sido el segundo desayuno antes de llegar a Alcoleja.
En este caso, entro en el pueblo por el norte y hago un recorrido por su centro donde se encuentra la Torre d’Alcoleja (o Palacio de Malferit), la iglesia de Sant Vicent Ferrer y el ayuntamiento.
Salgo ahora por el sur de la localidad y me dirijo hacia el noreste, pasando por el río Frainós, las casas de Cabrera y la piscina municipal.
Sigo el camino, en la misma dirección, hasta llegar a la pequeña pedanía de Beniafé, un conjunto de casas pertenecientes al término de Alcoleja, con una bella ermita del siglo XVII en honor a la Mare de Déu dels Desamparats y una hermosa fuente, balsa y lavadero, en un rincón lleno de espectaculares panorámicas.
En este punto, comienzo el regreso al punto de partida.
Tomo el camino de Beniafé, en dirección oeste/noroeste, pasando por el puente sobre el río Frainós y llegando a la carretera CV-770.
Después de 500 metros de asfalto, conecto con el sendero/pista que me llevó a Alcoleja, ahora camino en sentido contrario hasta llegar a Penáguila.
En poco más de 2’5 kilómetros de sinuoso recorrido, con algún que otro desvío, llego, nuevamente, al Pont de l’Arcada, a la población de Penáguila y al auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel de 360 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una jornada estupenda.
Para este último lunes del mes me he decidido por una caminata, en principio, bastante sencilla.
Me dirijo por la CV-800, la carretera que une San Juan, Jijona y Alcoy, y en el kilómetro 29’5, en pleno puerto de montaña, en un claro a mano derecha, junto al Camino de Vivens, dejo el auto para iniciar un recorrido por esta sierra, la Carrasqueta.
Paso al otro lado de la CV-800 y tomo un sendero paralelo al asfalto, en dirección norte, que me lleva hasta el kilómetro 30’2. Ahora vuelvo a cruzar la carretera y me dirijo de forma ascendente, por senda/trocha, hacia el oeste, pasando por un aljibe, un horno de cal y las ruinas del pequeño Pozo de Nieve de la Castellana.
Me encuentro en el llamado Camino Real de Alcoy que me lleva, en dirección oeste/noroeste, hasta la parte alta de la sierra, pasando por un depósito y una zona de colmenas.
Llego arriba, a una bifurcación, y tomo el camino de la izquierda, en dirección suroeste.
Sigo ascendiendo, ahora de manera más suave, y voy a encontrarme con el vértice geodésico de la sierra, aunque antes me encuentro con un gran hito, un mojón que señaliza el punto en el que se unen tres términos municipales, el de Alcoy, el de Ibi y el de Jijona.
Un kilómetro después tomo un pequeño desvío, a mano derecha, que me lleva hasta el vértice, Carrasqueta (1205 msnm).
Deshago mis pasos, vuelvo al camino y sigo en dirección suroeste. Llego al refugio de montaña de Esbarzerets. Unos minutos de relax en este espacio.
Ahora ya comienzo el regreso al punto de partida. Tras unos pocos metros en dirección suroeste me encuentro con un importante cruce de sendas. Hago un cambio de dirección, tomo el camino de mi izquierda, hacia el este, descendiendo la sierra y coincidente con el Camino de Santiago del Sureste.
En un punto determinado de la bajada, este camino me lleva a incorporarme al Camino de Vivens y éste me conduce hasta el Mas de Sant Ignasi. Una pequeña entrada en el espacio de esta masía para contemplar la construcción (ruinas), su pozo, su aljibe y su cava de nieve, el Pou de Neu del Carrascó de Dalt.
Sigo hacia el este y, siguiendo el Camino de Vivens, llego al descampado donde se encuentra el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Claro que sí, sin ninguna duda. Han sido cerca de 8’5 kilómetros, con un desnivel que ha rozado los 200 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana realmente estupenda.
Al este del término municipal de Onil, a poco más de 2 kilómetros del Espacio Natural Casa Tápena, aparco el auto en un claro del camino, junto al Mas y Font de l’Arcada, e inicio la caminata de este jueves tomando un tramo de la GR7 y ascendiendo, hacia el norte, por la rambla homónima, entre los Altos del Quico y la Penya del Flare.
La mañana se presenta con una bajada bastante importante de las temperaturas que hace augurar una ruta extremadamente agradable.
En el primer kilómetro hay una importante bifurcación, tomo la senda de la derecha, dejando la pista de la izquierda (GR7) que ya cogeré en el camino de regreso, y me dirijo hacia el este/noreste por el Barranco de Monvarí, pasando por las cercanías del Mas de la Capona y por el Mas, la Font y la Alberca de Monvarí.
Sigo ascendiendo por senda/pista que circula en paralelo entre la ladera norte de la sierra de Biscoi y el lecho del barranco y llego, en el kilómetro 5, a un importante cruce de caminos; ya en el límite del término municipal de Onil.
Tras una pausa para beber y comer alguna fruta, tomo la pista que va hacia el oeste, incorporándome a otro tramo de la GR7, pasando por el Mas del Palomaret y unos 300 metros después, en otra bifurcación, dejo la GR y me dirijo, a mano derecha, a la senda/trocha que me lleva, por el norte, hasta el Collado del Xocolater.
Aquí, ya estoy próximo al Barranco de Taguenga, al que accedo 200 metros después del collado.
Comienzo ahora el regreso al punto de partida y desciendo, en dirección suroeste, por dicho barranco, volviendo, en el kilómetro 7’8 (aprox.), a enlazar con otro tramo de la GR7; que ya me acompañará hasta el final del recorrido.
Termino el descenso del Barranco de Taguenga y continúo caminando ahora por la Rambla de l’Arcada, llegando, un kilómetro después, al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Está claro que sí. Han sido cerca de los 11’5 kilómetros, con un desnivel próximo a los 250 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana verdaderamente espectacular.
Esta mañana, bien temprano (7:00 a.m./30º), me he dirigido a la población de Ibi, concretamente hasta la salida de la localidad, en la carretera CV-801, en el margen derecho, he aparcado el auto para iniciar esta caminata que me llevará por algunos de los puntos de interés de esta sierra, la dels Barrancs, que se encuentra dentro del Parc Natural del Carrascal de la Font Roja.
Inicio la caminata con una considerable subida, dejando Ibi a mis espaldas y dirigiéndome, hacia el noreste, al Mas del Canyo, por senda en paralelo al Barranco de las Zorras, en la zona llamada Solana de Campos.
A medida que se asciende la visión de Ibi y de los pueblos que componen la Foia de Castalla queda como una magnífica panorámica de máxima belleza.
Llego finalmente al Mas del Canyo, una casa que está en plena reforma, y este es el punto más elevado de mi caminata (1153 msnm)
Comienzo ahora el regreso, en suave descenso por la PR-CV127 y en dirección oeste, hasta llegar al valle de campos de cultivo, donde se encuentra el Mas de Foiaderes.
Queda atrás el valle y, ahora, comienza una cómoda subida que, durante un kilómetro y medio, me acerca hasta otra de las casas de mi caminata, el Mas de Foiaderetes.
Desde esta masía, y durante varios kilómetros, la pista desciende y serpentea hasta llegar a la entrada del Barranc dels Molins.
Entrando en el barranco comienzo el último tramo de esta caminata.
A mi paso se encuentra el Área Recreativa y el Refugio del Racó d’Almarra.
El recorrido me lleva hasta la Font de Santa María, con su salida espectacular de agua, a la zona rocosa de la Trompa de Elefante y a distintos molinos que se encuentran en el camino… Molí de la Penya, Molí de la Tía Roseta, Molí de la LLapissera, etc, así como la Cova del Pastor y el Acueducto del siglo XVI.
La salida del barranco me incorpora a la carretera CV-801, un poco de asfalto y, sin más dificultad, accedo al lugar donde se encuentra mi vehículo.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: De todas todas. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel cercano a 450 metros, en un día muy caluroso y salpicado de nubes, pero extremadamente hermoso.
Algo que me ha estado rondando toda la jornada. No salgas solo a la montaña!!! recomienda la gente… Y si te pasa cualquier cosa? Y es cierto, hacer esta actividad en solitario es bastante arriesgado, pero…
Si tuviera que esperar, en la gran mayoría de los casos, que alguien compartiera mis salidas a la sierra, haría mucho tiempo que habría dejado de practicar senderismo.
Al sur de la población de Biar, al final de la calle Partida del Figueral, en un claro de la pista, comienza, a primerísima hora, la caminata de este caluroso jueves de agosto.
En la ruta de hoy, como en tantas y tantas veces, haré un recorrido que me llevará a darle un buen paseo a la Sierra del Fraile.
Tomo la pista, en dirección este, que me conduce de forma ascendente hasta El Balconet, un primer collado desde el que se puede contemplar la población de Biar y su magnífico castillo, así como las sierras del alrededor.
En este punto, la pista cambia de dirección y me conduce hacia el sur por la ladera septentrional de la sierra. A los 1000 metros de recorrido dejo el camino (que coincide con la PR-CV155) y tomo una senda/trocha, a mano derecha, que me acerca de forma ascendente al Alt de les Voltes.
Un nuevo collado, cruce de sendas, y un nuevo cambio de dirección, el camino sigue en ascenso, primero hacia el noreste hasta el Alt de les Foyetes y después hacia el sureste para pasar por el Alt Redó y llegar al Paso del Contador.
Vistas espectaculares del entorno; sierras como de l’Arguenya, Reconco, Peñarrubia, Cabrera, Salinas… entre otras.
Ahora el camino continúa hacia el noreste, primeramente en suave descenso hasta un cruce con el Barranco de Santonja y una gran subida después para llegar al vértice geodésico de la sierra (Fraile, 1044 msnm).
Comienzo el regreso al punto de partida, deshago mis pasos hasta llegar al cruce con el Barranco de Santonja y tomo la pista descendente por esta depresión, en dirección noreste, coincidente con la PR-CV155 y pasando, en un momento dado, por el Corral del Flare (ruinas).
Esta pista me lleva a la que tomé para el ascenso a la sierra y, ahora, por la izquierda, me encuentro con el mirador de El Balconet.
Sólo tengo que seguir la pista descendente, en dirección oeste, que me acerca al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. No ha sido una ruta muy larga, sólo han sido unos 7’5 kilómetros, con un desnivel cercano a los 300 metros, hechos en un muy buen tiempo y en una jornada calurosa y espléndida.
La caminata preparada para este martes la he pospuesto, en el último momento, y ha quedado pendiente para otro día, en un futuro próximo.
Y la ruta de hoy ha dado comienzo, a muy temprana hora, en el puerto de montaña de Benifallim, en un claro de la carretera CV-780, próximo al km 18 de la misma; es aquí donde dejo el auto e inicio el recorrido que, como en muchas otras ocasiones, me llevará a visitar la cumbre de la Sierra dels Plans y su vértice.
Tomo el sendero, Azagador del Puerto, en dirección suroeste, hacia el depósito de aguas contra incendio, que se encuentra muy cerca del Refugio Cumbres Alegres.
Ahora, la misma senda, hacia el oeste/suroeste, me lleva en progresivo ascenso, durante aproximadamente dos kilómetros, al Pou de Neu de Rontonar.
Durante el camino se hace indispensable el disfrute de las hermosas vistas de los alrededores.
Llego a la cava de nieve y se impone una pequeña parada para el refresco.
Sigo con el plan establecido y, en este punto, me incorporo a una estrecha senda (PR-CV232), a mano derecha, que, también hacia el suroeste, me lleva, durante unos mil metros, a la llamada Costera de la Mare de Déu.
Esta pista, con un ascenso algo más pronunciado, me acerca, en dirección noreste, al vértice geodésico de esta sierra, Plans (1330 msnm).
Unos minutos junto al vértice para beber, comer alguna fruta y disfrutar también de las hermosas panorámicas de los alrededores.
Momentos, además, compartidos con una pareja de senderistasque han tenido la amabilidad de hacerme una foto de cuerpo entero en la cumbre.
Comienzo el regreso, el recorrido se hace por el mismo sitio, paso por los mismos lugares que en la ida y ahora todo es prácticamente en descenso.
Llego sin mucha dificultad hasta el puerto de montaña de Benifallim y al coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda alguna, muy recomendable .Han sido algo más de 9 kilómetros, con un desnivel de unos 320 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana magnífica.
En esta mañana veraniega, muy temprano, no me he podido resistir…
Junto al Santuario de la Mare de Deú de Grácia de Biar, concretamente en el parking que hay detrás del templo, comienzo la ruta elegida para este segundo viernes de agosto; un recorrido que será en un primer tramo coincidente con la PR-CV55 y el Camino de Santiago del Sureste.
Tomo, de manera ascendente, la senda/pista/camino, hacia el este, pasando por las zonas del Racó de la Nória, Racó de la Plata y el Cap del Águila, hasta llegar al depósito de agua contra incendios.
En este punto, un importante cruce de caminos, continúo por pista (PR-CV55) de la izquierda, llegando a la Fonteta de Soriano. Pocos metros después, en una bifurcación, me incorporo a la pista de la izquierda, dejando atrás la PR-CV55 y pasando por el Mas de Camarasa.
Después de esta masía, el camino, me lleva en suave descenso, hacia el norte, pasando por el Barranco de Fontalbres y el Cabecet de la Noguereta.
Al llegar, aproximadamente, a la mitad de esta ruta, me incorporo a un largo sendero (5 km aprox.), también a mano izquierda, que me conduce, de forma sinuosa, entre suaves subidas y bajadas (pero en descenso principalmente) y en dirección suroeste, pasando por el Rincón de la Cueva Negra, hasta la Casa de Campaneta.
El último tramo de esta senda tiene una serie de construcciones (en ruinas) que sirvieron en su tiempo para recoger y canalizar las aguas de los barrancos.
Ésta desemboca en pista (asfaltada) donde coinciden la PR-CV55 y la GR Camino de la Defensa del Sur (o Camino del Cid). Un kilómetro y medio después, en dirección suroeste, llego al Santuari de la Mare de Déu de Grácia y al lugar donde se encuentra el auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido algo más de 11’5 kilómetros, con un desnivel cercano a los 350 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana calurosa, aunque bastante agradable, de verano.
Hoy, con este aviso de tremenda ola de calor, he decidido pegarme el madrugón y hacer una caminata por una de las sierras cercanas a la ciudad, la del Maigmó, y, procurando que no sea demasiado complicada, visitar el Alt de Guisop.
Comienzo en la Replana del Pino, camino primero por asfalto hasta el Collado del Portell y, desde este punto, me incorporo a la pista (PR-CV85) que asciende, a mano izquierda, por la Sierra del Carrascalet y que lleva a un cruce de sendas, siguiendo recto se llega a las Casas de Planises y por la derecha se asciende al Pou de Neu y a la cima.
Tomo la segunda opción, llego a la cava de nieve y continúo subiendo por esta sierra hasta llegar al Alt del Carrascalet (1245 msnm).
Ahora desciendo por la cara sur de la serranía y enlazo con la pista (PR-CV31) que, también hacia el sur, me lleva a una bifurcación importante, por la izquierda el camino conduce a la Antenas de Pedro Payá (1181 msnm), el Maigmonet (1182 msnm) y el Maigmó (1296 msnm), por la derecha la senda asciende al Alt de Guisop (1250 msnm).
Es el camino de la derecha el que elijo y cuando llego al Alt de Guisop es el momento de hacer una pausa para el refresco y el disfrute de las increíbles panorámicas.
Comienzo el regreso al punto de partida, el recorrido es el mismo que en la ida hasta un punto determinado; una vez llego a la base de la Sierra del Carrascalet, en lugar de ascenderla opto por rodearla y tomo la pista que, en dirección norte primero y oeste después me conduce a la Replana del Pino y al lugar donde está aparcado mi coche.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda, muy recomendable. Han sido algo más de 9 kilómetros, con un desnivel de unos 255 metros, hechos en un tiempo más que aceptable, con unas temperaturas moderadas y una mañana espléndida,
En la carretera que va desde Hondón de los Frailes a Albatera (CV-873), concretamente en el Coll de la Algüeda, dejo el auto para iniciar la caminata de este primer lunes de agosto.
El recorrido me llevará por las sierras de Albatera y Crevillente; con estos calores veraniegos comenzaré la ruta bien temprano y no será demasiado larga a fin de evitar complicaciones, aunque no esté exenta de alguna dificultad.
Comienzo, en una subida relativamente suave y en dirección noreste, por la pista del Barranc dels Tesas hasta llegar al Racó del Moreno (PR-CV255).
En este punto, cruce de caminos, tomo la senda, hacia el sur/suroeste, que, con un ascenso más pronunciado, me conduce hasta el Collado del Picacho (otra confluencia por donde pasa la PR-CV278) y, 400 metros después, a la cumbre del Picacho (Pico San Cayetano, 819 msnm).
Este es el propósito de esta caminata. No es un lugar que tenga vértice geodésico (no siempre te encuentras el mojón de marras) pero las vistas desde esta impresionante atalaya son de una belleza sublime, incluso a pesar de lo nubosa que se ha presentado la mañana.
Inicio el camino de regreso al punto de partida. Tomo la senda (PR-CV278), dirección oeste/norte, en una bajada tan importante o más que el ascenso que me llevó al pico.
Con una atención máxima, poniendo los cinco sentidos, en el descenso, la senda me lleva a la pista inicial (PR-CV255). Aquí, el camino desciende con mucha más suavidad y me conduce, hacia el oeste, hasta el mirador, el Racó dels Drets y la cueva/sima de Jaume el Barbut.
Sigo en el camino (PR-CV255), en dirección oeste, hasta llegar al Coll de la Algüeda, donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto que sí. Han sido cerca de 8’5 kilómetros, con un desnivel próximo a los 320 metros, en una, oh sorpresa, agradable mañana de agosto y en un entorno de espectaculares panorámicas.
Después de unos días complejos y complicados, hoy, a pesar de no estar al 100%, no he podido resistirme y me he animado a realizar una caminata.
Un recorrido muy corto y sencillo, aunque no exento de algunos puntos de interés, por una sierra de la provincia con mucho significado histórico.
A primerísima hora de la mañana me he dirigido al municipio de Campo de Mirra, pequeña población en el noroeste de la provincia y perteneciente a la comarca del Alto Vinalopó.
Por el acceso que asciende la ladera norte de la Sierra de la Villa, que lleva al cementerio y a la ermita de la localidad, en un claro del camino, dejo el auto e inicio esta caminata.
A unos 150 metros (aprox.) por el Camino del Calvario, en dirección noreste, me incorporo a una senda que me acerca a la zona de petroglifos, en la cara este de la sierra.
Desciendo esta senda hasta llegar al Camino de San Bartolomé, pista que rodea la Sierra de la Villa y que yo sigo, de noroeste a oeste, hasta el desvío, por camino y a mano derecha, que asciende esta serranía, en dirección norte/noreste.
Una vez arriba, me dirijo hacia la ermita de San Bartolomé/Sant Bertoméu, pasando antes por el vértice geodésico de la sierra, Penyetes (688 msnm).
Poco después llego al templo, a su área recreativa y a los restos de lo que fue el Castillo de Almizra.
En este monte, Sierra de la Villa, a poca distancia de la localidad de Campo de Mirra, se alza esta ermita construida en siglo XV. El templo aprovechó para su edificación una de las torres del castillo. Lamentablemente, los restos de la fortaleza de origen árabe que han llegado hasta nuestros días y que fueron testigo del Tratado de Almizra, se reducen a basamentos de dependencias y murallas.
El castillo estuvo en uso hasta el siglo XIV. Apenas permanece en pie una torre de base cuadrada, disimulada con un tejado, a la que se le adosó la ermita de San Bartolomé.
Momentos de contemplación y relax alrededor de esta magnífica atalaya para, seguidamente, descender por la carretera que lleva hasta ella y llegar, a unos 200 metros, al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Sólo han sido unos sencillos 6 kilómetros y un desnivel de 115 metros, todo ello en un entorno muy agradable y de gran interés histórico.
Para este jueves, una caminata mezcla de un recorrido bastante conocida y un tramo, de unos 3’6 kilómetros, totalmente novedoso que aportan a esta ruta un toque original.
Dejo el coche a la entrada de la urbanización L’Estepar y comienzo, pasando por la pequeña área recreativa, a caminar por la Vía Verde de Alcoy, en dirección sur hasta el kilómetro 1,7.
En este punto tomo, a mano izquierda y hacia el sureste, una trocha que deja la vía y me lleva hasta las casas de la Sarga de Baix y a la pequeña población de la Sarga, pedanía perteneciente a Jijona.
Paso por la calle Mayor, junto a su iglesia, y me dirijo, por pista y hacia el suroeste, por el Camí de Xixona, llegando a un primer cruce de caminos.
Por error voy por el camino de la derecha durante unos cientos de metros. Una vez me doy cuenta del fallo, deshago mis pasos y tomo la senda de la izquierda, llegando en el kilómetro cuatro (+/-) a la Font de Sant Jordi, pasando antes por el Mas dels Pouets de Baix y el Mas dels Pouets de Dalt.
Una visita a esta bonita fuente y su área de descanso, un pequeño descanso y retomo el camino; ahora la pista me lleva, hacia el oeste, a incorporarme al Camí de Xixona, pasando antes por…
las casas de La Lloma.
Esta es una gran y cuidada finca, totalmente privada y vallada. He estado un buen rato buscando una alternativa, una salida de este espacio particular. He llegado a pensar, por un momento, en deshacer el camino y regresar por donde había llegado pero… Un casi imperceptible acceso en un lateral de la puerta de entrada me ha permitido salir de la finca.
Ahora ya sí, llego al Camí de Xixona que me conduce, nuevamente y hacia el noreste, hasta las casas de La Sarga.
Aquí, la pista, entre asfalto y cemento, a mano derecha y en dirección noreste, me lleva, en una subida algo importante, hasta el Mas de la Cova, muy cerca de la entrada de acceso a los abrigos y a las pinturas rupestres de la Sarga.
Desciendo este cerro, tomando el camino zigzagueante hacia el noroeste que al final, y haciendo un giro por el oeste/suroeste, me devuelve a la pista de la Vía Verde de Alcoy, el tramo que realicé al comienzo de esta caminata.
Ahora, en dirección norte, llego hasta la pequeña área recreativa y al lugar, frente a la urbanización L’Estepar, donde se encuentra el auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente recomendable hasta la llegada a la Font de Sant Jordi, después, con el fin de evitar problemas en la finca privada, recomiendo deshacer los pasos hasta llegar a la Sarga. Han sido unos 12,3 kilómetros, con un desnivel de unos 200 metros (aprox.), hechos en un tiempo más que correcto, en una mañana limpia y luminosa.
Me dirijo hasta la población de Planes de la Baronía, en la comarca del Comtat, tomo la carretera CV-711, la que va hasta el embalse de Beniarrés, aparco el auto en un pequeño claro que hay muy cerca de la subida a la Ermita del Santo Cristo y, aquí, comienza la caminata de este martes.
En este punto inicio una de las rutas emblemáticas de la provincia; la que me llevará a recorrer el Barranco de la Encantada y algunos de los lugares de interés de la zona.
Subo, como en tantas otras veces, el zigzagueante camino que asciende hasta la ermita, en un bonito vía crucis, teniendo unas vistas espectaculares de la población de Planes y las sierras y paisajes que lo rodean.
Un momento de descanso en lo alto del cerro donde se encuentra el templo, rodeado de pinos y una pequeña zona recreativa. Las vistas del Embalse de Beniarrés, desde esta atalaya, son realmente hermosas.
Desciendo el cerro de la ermita por la pista asfaltada que, en dirección noreste, me lleva, y ahora ya de forma ascendente entre campos de cultivo, a la zona de Les Penyetes.
Llego a una pista asfaltada, me dirijo, por ella, hacia el sur, hasta llegar a la carretera CV-700 y, unos 100 metros después, conecto, por la izquierda y hacia el norte, con otra pista cementada, llamada Camí de la Vall de Gallinera, que me lleva hasta… el Gorg del Salt.
El Gorg del Salt es uno de los puntos de interés de esta ruta. Se trata de una gran poza, alimentada por un salto de agua, en un entorno muy bonito.
En esta ocasión la cascada, tristemente, apenas tiene un hilillo de agua, pero en época de lluvias llega a ser realmente alucinante.
Vuelvo a la pista cementada (Camí de la Vall de Gallinera) y, a pocos metros, tomo una entrada, a mano izquierda y en dirección oeste, que me introduce de lleno en el Barranco de la Encantada.
Las aguas que han formado esta depresión, entre las Sierras de la Albureca, el Cantalar y el Tossal de la Dona, provienen de distintos aportes, diferentes barrancos, al oeste de estas tierras, en las cercanías de Alcalá de la Jovada, formando en este punto hermosas pozas y saltos de agua y llegando su caudal a engrosar el cauce del río Serpis, tras la presa del embalse de Beniarrés.
A mi paso por esta depresión puedo contemplar las distintas pozas, saltos y fuentes (aunque en esta ocasión, debido al mes que estamos, con muy poca agua), como el Toll de la Pau, Toll del Blavet, Toll de l’Estret, la Font del Molí, el Azud del barranco, etc… Y paso por algunas construcciones, ya ruinosas, entre las que se encuentra el conocido Molino de la Encantada.
Continúo por la senda, en suave ascenso, hasta conectar con la carretera asfaltada, Camí de Tormo, que, en dirección suroeste, entre campos de cerezos, almendros y olivos, me lleva directamente hasta el lugar donde se encuentra el auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Está claro que sí. Han sido, entre unas cosas y otras, cerca de 12 kilómetros, con un desnivel algo superior a los 400 metros, en un día estupendo de calor y hecho todo en un tiempo más que correcto.
La caminata de hoy tendrá como máxima dificultad, sin duda alguna, el calor sofocante. Comienzo bastante temprano y voy provisto de agua, creo que suficiente, por lo que espero que la ruta sea llevadera.
Comienzo a las afueras de la localidad de Lorcha, concretamente cerca de la Fábrica de Papel, la antigua estación de tren y el camino de subida al Castell de Perputxent, donde, en un claro de la pista, aparco el coche y doy inicio a este recorrido.
El itinerario va a ser el mismo tanto de ida como de vuelta y lo voy a hacer, siguiendo el cauce del río Serpis, por la llamada Vía Verde del río homónimo.
La pista me lleva, hacia el noreste en suave descenso, encontrando a mi paso una gran carrasca centenaria, alguna de las casetas del ferrocarril y un acceso, a mano derecha, a la Font de Boteros, con su pequeña y, con estos calores, muy mermada balsa.
Continúo por la vía y en el kilómetro 2’8 del recorrido se encuentra el túnel, de unos 200 metros de longitud, que me hace pasar por debajo de la Penya dels Coloms.
Al otro lado, y a unos 500 metros, se encuentra el Azud de l’Infern, con su salto de agua, y las ruinas de la Casella de Parres y del Molí de l’Infern.
Hay que resaltar durante toda la caminata los extraordinarios paisajes que rodean al río Serpis.
Hay que destacar que la Vía Verde, además de ser el antiguo itinerario del ferrocarril que unía las poblaciones de Alcoy y Gandía, llamado también el Tren dels Anglesos, es en la actualidad una maravillosa ruta senderista/cicloturista, la PR-CV207 y el Camino del Alba.
En el kilómetro 4’8 llego hasta otra nueva caseta del ferrocarril y un antiguo depósito de agua.
Por último, en el kilómetro 5’5 del recorrido, me encuentro con uno de los puentes de la Vía Verde y, al otro lado del Serpis, la Fábrica de la Llum y su pequeña área de descanso. En este lugar, aunque la vía continúa siguiendo al río hacia tierras valencianas, yo hago un stop para el refresco y considero esta parada como el punto de retorno a la casilla de salida.
Para el regreso nada a destacar, vuelvo a pasar por los mismos lugares que en la ida. Sólo que ahora el recorrido es en suave y sinuoso ascenso en dirección suroeste.
Atrás queda la Fábrica de la Llum, el depósito de agua, la caseta del ferrocarril, la Casella de Parres, el Azud de l’Infern, el túnel y la Font de Boteros, entre algunos de los puntos de interés.
Finalmente, llego a la Fábrica de Papel y al parking donde se encuentra el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel nada destacable, hechos en muy buen tiempo, con calor extremo y unos paisajes de infarto.
Entre los municipios de Sant Joan y Mutxamel, he realizado la caminata de este jueves sofocante de julio.
Un recorrido que me ha llevado, por entre estas dos poblaciones, a visitar algunas de sus ermitas y un vértice geodésico que estaba pendiente desde hace mucho tiempo y, hasta hoy, no encontraba la ocasión.
Dejo el auto en el carrer del Pintor Sorolla, en Salafranca, barrio de Sant Joan, próximo a la primera de las ermitas de la caminata de esta jornada.
La ermita en cuestión es la de Santa Anna. Sobre este templo no se tiene constancia concreta de su fecha de construcción y carece prácticamente de motivos ornamentales, su fachada noble realizada en sillería posee un relieve que presumiblemente representa a los santos Abdon y Senen.
Tomo, ahora, en dirección sur, el camino del Serení, que me lleva directamente a la puerta principal del cementerio de Sant Joan.
Le doy un rodeo al camposanto y tomo el camino homónimo que me dirige, hacia el norte, hasta el carrer Nova Tabarca, pasando por encima del túnel de la autovía A-70.
En una primera curva de esta calle, me incorporo, a mano izquierda y en dirección oeste, a una senda/pista, que me lleva de forma ascendente por la Serra del Calvari hasta su vértice geodésico homónimo (101msnm).
Una breve parada, unas cuantas fotos (las de rigor) y reanudo el itinerario previsto.
Desciendo de este monte por su ladera norte y me encamino hasta otra de las ermitas del recorrido; la Ermita del Calvari de Mutxamel.
Este es un edificio religioso de cruz griega que data del siglo XVIII y está dedicado al Cristo de la Salud. Esta ermita, restaurada en diversas ocasiones y siendo la última en 2014, está construida con muros de mampostería, bóvedas de cañón en los cuatro brazos, cúpula de media naranja sobre tambor octogonal en el crucero y la cubierta de tejas curvas es a varias aguas. La fachada principal cuenta con dos elementos: una espadaña con campana y un retablo cerámico que representa el entierro de Cristo.
Una cuidada zona recreativa rodea este templo.
Comienzo el regreso al punto de partida. Por los carrers del Maigmó, del Céntim y Rafael Altamira, camino en dirección este/sureste/suroeste hasta salir del término municipal de Mutxamel y enlazar con el carrer Nova Tabarca de Sant Joan.
Ahora vuelvo a hacer el paso por encima del túnel de la autovía A-70 y comienzo a subir, por diferentes sendas, hasta llegar a la última de las ermitas de esta ruta; la Ermita del Calvario de Sant Joan.
La construcción de este edificio religioso de cruz griega data de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Esta ermita, situada en el cerro del Calvario (al igual que la de Mutxamel), está construida con muros de mampostería y cubierta por una cúpula de media naranja de tejas curvas. En la fachada principal, orientada a mediodía, destaca un frontón curvado y el amplio hueco de entrada. En el interior, se aprecia las capillas laterales en los pequeños brazos de bóveda de cañón y el altar adosado al testero en el brazo de cabecera. Además, y gracias a la última restauración en 2007, se observan las pilastras y la cornisa que recorren toda esta arquitectura.
Un pequeño descanso en este templo y, por sendas, hacia el este, me incorporo al camino del Serení y, por el norte, al carrer del Pintor Sorolla y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Una caminata, por muy pequeña y sencilla que sea, siempre es recomendable. Han sido unos 5’5 kilómetros, con un desnivel nada destacable, hecho todo desde muy muy temprano y en un tiempo más que aceptable, por una zona que rebosa historia por los cuatro costados y en una mañana estupenda.
Empieza julio con alguna que otra sorpresa, entre ellas la profunda ola de calor que nos está afectando. Aún así, yo, procurando llevar el máximo cuidado posible, me atrevo a hacer una caminata por la sierra alicantina; un recorrido no demasiado largo, bien provisto de agua y comenzando a primerísima hora de la mañana.
Entre las sierras del Carrascalet y el Flare, dejo el auto en la Replana del Pino, junto a la carretera CV-8170, la que une Petrer con Castalla, y comienzo tomando la pista que conduce a las casas (ruinas) de Planisses.
Esta pista, hacia el este, enlaza, en el kilómetro 1’2, con otra (PR-CV 85) y, antes, a mano izquierda, tomo una estrecha senda/trocha que me lleva a las casas de Planisses, por entre pinos y carrascas, pasando por el camino que accede a la Cova del Tío Melchor y un horno de cal.
El camino da paso a la pista que conduce, entre campos de cultivo, a las ruinas de las casas de Planisses.
Seguidamente la pista da paso, en dirección sureste, a una vereda poblada de pinos y carrascas que me acerca hasta el Pou de Neu de Planisses.
Dejo los restos de esta construcción y me dirijo por camino, hacia el sur/suroeste, a una bifurcación, junto a un abrevadero y, pasando antes, por las ruinas de otra antigua casa. .
Ahora hago un cambio total de dirección, accedo por camino, hacia el norte/noreste, entre una extensión importante de terrenos de cultivo y llego nuevamente a la zona de las casas de Planisses.
En este punto, deshago lo andado, retomo la vía que me llevó a la casas y, ahora, en continua subida, me incorporo a la pista PR-CV085, asciendo por la ladera este de la Serra del Carrascalet, llegando hasta su Pou de Neu, su cumbre (Alt del Carrascalet) y un estupendo mirador.
Una vez visitada la parte alta de la sierra, vuelvo sobre mis pasos y desciendo a la pista (PR-CV085) que me llevó hasta ella.
Ahora la bajada la hago por la ladera oeste y llego al Collado del Portell, junto a la carretera CV-8170.
Unos 300 metros después, en dirección norte y por asfalto, llego a la Replana del Pino y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Está claro que sí. Han sido cerca de 8’5 kilómetros, con un desnivel próximo a los 260 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una jornada calurosamente agradable.