Me dirijo hasta las Casas del Guarda Forestal, en la ladera oriental de la Sierra de Agullent, donde dejo el auto en su parking para comenzar la ruta de esta jornada pre veraniega y recorrer algunos de los puntos de interés de esta serranía valenciana.
Tomo la pista Camí de la Font (tramo del Camino del Alba) que lleva, en dirección oeste, hasta las inmediaciones del Albergue Don Bosco.
Continúo por la misma senda y, 1’7 km más tarde, llego a la Font del Patge.
Curiosamente, el nombre de esta fuente nada tiene que ver con lo que podría deducirse, no significa ‘fuente del paje’. Su nombre proviene del romano ‘pace’ (o sea, paz) y con su posterior arabización, quedó como ‘patxe’. Más tarde se valencianizó, llegando a ‘patge’. Realmente nos encontramos ante la Fuente de la Paz.
Sigo la pista unos 500 metros más hasta una bifurcación, tomo la pequeña senda, a mano izquierda, que me conduce de forma ascendente, zigzagueando en dirección sur, hasta la Foieta dels Carros; lugar límite entre los municipios de Benissoda (Valencia) y Agres (Alicante).
Tan sólo unos cuatrocientos metros en la provincia de Alicante para volver a la de Valencia y llegar al Collado de Santa Ana.
En este punto de la caminata la niebla se hace más espesa, desaparecen las panorámicas, la humedad es más alta y la temperatura mucho más baja.
Llego a la colina, que es un importante cruce de sendas, y me incorporo al ramal de la izquierda, una trocha, que, con el nombre de Senda dels Enginyers, me conduce en suave descenso y hacia el noreste hasta la entrada al Camino de la Covalta.
Al llegar a esta bifurcación, el Camino de la Covalta, decido dejarpara otra ocasión el acceso a la cueva y continúo el regreso al punto de partida por la Senda dels Enginyers.
La trocha, en dirección noreste, me hace llegar al Camí de la Umbría y, ahora, hacia el norte, aproximadamente un kilómetro más tarde llego al parking de las Casas del Guarda Forestal y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto!!! Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel de unos 300 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana en la que la niebla, la humedad y el frío le ha dado a la jornada un toque especial, no exento de encanto.
Dejo el coche en la avenida de Pinoso, junto al parque de la Noria, en plena población de La Romana, para comenzar la caminata que, en esta jornada, me hará recorrer algunas de las zonas y puntos de interés, tanto del interior como de los alrededores de esta localidad.
La Romana (El nombre se supone que viene del árabe ‘Al rumana‘, «Las granadas») es un municipio situado en el interior de la provincia de Alicante, en la comarca del Vinalopó Medio, con una extensión de 43,3 km² y su clima es mediterráneo árido. Su núcleo urbano se encuentra a 420 m de altura y su punto más alto, en la sierra de l’Algaiat, es Penya la Mina (1053 msnm).
En 1449, al fundarse la baronía de Novelda, La Romana aparece como parte de la baronía y se segregó jurídicamente de Novelda en 1929, constituyéndose desde entonces en municipio independiente.
Por la avenida de Pinoso me dirijo a la calle Doctor Pérez López y, desde ella, al camino de Cuevas que, en dirección oeste me lleva hasta la casa/cueva de Pepín, situada a escasos metros del municipio, en la Sierra del Reclot. Se trata de una cueva recientemente rehabilitada por el Ayuntamiento y acondicionada para ser visitada.
Deshago ahora mis pasos y vuelvo al pueblo. Antes de llegar tomo una senda, a mano derecha, que me acerca a la Ermita de San Isidro y a la pista asfaltada del carrer de Les Llargues.
Esta pista me lleva hacia el oeste/suroeste, primero por asfalto y después por camino, hasta el collado Rumet (561 msnm) (Romet o Zumet, dependiendo de los mapas).
Ahora la senda me lleva en ascenso, hacia el sureste, por la ladera norte de la sierra de la Cruz hasta su cumbre, el Alt de la Creu (619 msnm).
Desciendo por la falda sur/suroeste de la sierra, sin muchas señales de referencia por lo que la bajada es algo dificultosa y para tener acceso a algunos abrigos en la zona y llegar finalmente a la Cova dels Calderons.
Una cueva que data de la edad magdaleniense y neolítica y que se halla ubicada en la pared rocosa de la sierra en dirección oeste, en un óptimo estado de conservación en su plataforma exterior y en donde se han encontrado restos cerámicos, óseos y útiles líticos.
Continúo descendiendo y llego al túnel que atraviesa por debajo la carretera CV-840, la que une La Romana con La Algueña.
En este punto, la trocha, paralela a la carretera, me lleva por el lecho del barranco, también con alguna que otra dificultad, hacia el este/sureste, al barrio de las cuevas de San Antón, en la zona sur de La Romana, pasando antes por algunas de las cuevas y casas/cueva del recorrido.
En el barrio se encuentra la Ermita de San Antón y, siguiendo mi camino, cruzo la carretera CV-840 y entro ya de lleno en La Romana.
Paso cerca del cementerio y me dirijo hasta el Parque Doctor Pérez López, polideportivo y piscina municipal.
Ahora por la plaza de la Vaca, el carrer de Les Llargues, calle Mayor, Jaume I y Enric Valor llego al Lavadero Municipal, a la plaza de Novelda, a la Iglesia de San Pedro y al Mercado y su Fuente de los Cuatro Chorros.
Hacia el norte llego a la avenida de Pinoso y al parque de la Noria, en él se encuentra este mecanismo donde antiguamente se extraía el agua. Hoy en día la noria esta paralizada, pero gracias a la existencia del parque sigue siendo un punto de encuentro.
Y de aquí al coche y… regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Naturalmente, muy recomendable. Ha sido una caminata en solitario y novedosa de algo más de 10 kilómetros, con un desnivel de 270 metros, hechos en un tiempo correcto y en una mañana de bruma y calor.
Desde la Plaza Mayor de El Altet comienzo la caminata que tengo preparada para esta jornada.
Por la calle Pescador llego a la parte superior del túnel de circunvalación del pueblo, paso al otro lado, por la calle La Pinta, en dirección sur, llego hasta una gran nave industrial.
Desde este punto tomo la senda, a mano derecha y hacia el suroeste, que enlaza con la CV-849 (camino del cementerio).
Ahora, unos doscientos metros de asfalto hacia el norte, para incorporarme a una pista, por la izquierda, en la zona llamada Baladet i Ballestera, que me conduce durante 1300 metros al camino asfaltado de Miñana, trescientos metros después, en dirección suroeste, dejo el asfalto por la derecha y me incorporo a una pista, en la zona de La Planissa, que me llevará, por el oeste/noroeste, al camino del Altet (unión asfaltada de Elche con la pedanía de El Altet).
Trescientos metros hacia el suroeste por esta transitada carretera para tomar la pista asfaltada (camino de la Canyada), a mano izquierda hacia el sur que me acerca hasta la Torre de la Cañada.
La Torre de la Cañada está situada al sureste del núcleo urbano de Torrellano, muy cerca del aeropuerto de El Altet. Es conocida también con los nombres de Cañada Alta, Miñana y Cañadita.
Se trata de un edificio rectangular, construido en 1631 y que consta de planta baja y tres pisos con terraza almenada. La Torre, que se halla adosada a una vivienda particular, está en buen estado. Sufrió una reforma importante en 1891 y otra en los años finales del siglo XX.
Continúo caminando hacia el sur hasta llegar a un cruce de sendas. Me incorporo por la izquierda al camino que me conduce, hacia el este/noreste/norte, 1200 metros después , al vértice geodésico de esta caminata, Bassars (sólo 50 msnm).
Deshago mis pasos, camino por entre sendas hasta incorporarme al asfalto en el camino de Miñana y, ahora, en dirección noreste llego, en el kilómetro 10’5 de mi recorrido, al punto de unión con el principio de mi caminata.
En este punto toca desandar lo caminado, unos 2 kilómetros, hasta llegar al pueblo, en dirección este.
Llego a El Altet y… propósito cumplido.
Valoración: 2**
Recomendable: Claro, sin ninguna duda. Para esta segunda e insólita salida semanal, han sido un total de 12’5 kilómetros, con un mínimo desnivel no superior a los 70 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana despejada y luminosa.
La caminata de hoy no es ni más ni menos que el resultado de una circunstancia extraordinaria.
Comienzo a las afueras de la población de Santa Pola, en concreto desde las proximidades de la carretera de Elche (CV-865) y mi intención no es otra que llegar hasta la pedanía ilicitana de El Altet.
Por las calles Ibiza y Lérida accedo a la Ronda Norte y, por senda hacia el norte, llego hasta el Molí la Calera o del Tío Rot, en la zona de El Morro.
Ahora el camino, paralelo a la carretera N-332, me lleva hacia el noreste por las zonas del Pla de Garri y el Pla de Tonyina, pasando por la carretera del faro.
Llego a la zona de Palmerut y entro de lleno en la zona de casas y centro comercial de Puerto Marino.
Por entre las urbanizaciones de la parte oeste de Gran Alacant me dirijo hasta uno de los accesos (la senda del monstruo) a los humedales del Clot de Galvany.
Sin entrar de lleno en él, paso junto a uno de los búnkeres de la Guerra Civil, donde hago un pequeño receso para beber y comer una fruta, y sigo después mi recorrido muy cerca de los restos arqueológicos de la Factoria y la Granja Romana.
Vuelvo a caminar por sendas paralelas a la carretera, hacia el norte, durante 1’5 kilómetro para llegar, en un punto determinado, a cruzar al otro lado del asfaltopor un paso inferior.
Muy cerca de la Urbanización Los Limoneros tomo una senda que me lleva, también hacia el norte, hasta la entrada de la población de El Altet.
Ahora por la Avenida de San Francisco de Asís llego a la Plaza Mayor del pueblo y al final de mi recorrido.
Valoración: 2**
Recomendable: Por supuesto, podría haber cogido el autobús pero he preferido aventurarme por esos caminos. Han sido un total de 11’5 kilómetros, con un desnivel de sólo unos 85 metros, hecho todo en un tiempo más que correcto y en una mañana estupenda.
La caminata de esta jornada da comienzo desde la misma población de Onil, concretamente en la calle Jaume I, entre la gasolinera y el campo de fútbol. Desde este punto se inicia un sendero que corresponde a un tramo del Camino de Santiago del Sureste, marcado por las señales indicativas características del mismo, por lo que es bastante sencillo de seguir y no tiene pérdida alguna.
La senda, que discurre en acusado ascenso, me lleva hasta el Collado de Fontalbres, donde se encuentra la Casa/Corral de la Virgen de las Nieves.
Antes, paso por el Barranco y la Replana de Tormo y la Lloma Negra.
El collado donde se encuentra el Corral/Casa Virgen de las Nieves, ahora en ruinas, se construyó al lado del llamado ‘Bancal del Miracle‘, cerca de la Lloma Negra. Aunque un pequeño espacio del mismo está en el término municipal de Biar, la inmensa mayoría pertenece al término de Onil. Parece que en su día la casa contaba con una pequeña capilla de la que no queda actualmente ningún vestigio.
El bancal tiene su propia leyenda que se remonta al siglo XV; estando en él una de las hermanas de la familia Payá de Onil pidió a la Virgen de la Salud la devolución a la vida de uno de los hermanos:
Mare deu de ma casa,
Si el meu germá torna a la vida,
Vos promet fer-vos una ermita,
En vista d´ací,
I posar-vos a la veneración pública.
Como así ocurrió mando construir en la villa una ermita en honor de la Virgen, en la partida de Onil conocida como Les Eres, en la parte baja de la otra ladera del collado en el que está el bancal «al alcance de la vista» y desde entonces se le acuñó el nombre de «El Bancal del Miracle».
Abandono el Camino de Santiago del Sureste por la derecha, recorro el bancal y la senda me lleva, en dirección este, hasta las Casetes de Vistabella, en la parte sur del cerro homónimo.
Sigo ahora, hacia el noreste, para llegar por zona arbolada al paraje del Racó del Sastre donde se encuentra una caseta de cazadores, el barranco de la Mare de Déu y las casas del propio Racó.
En este punto hago un cambio de sentido, la senda me lleva en dirección sur/sureste/sur a las proximidades del Castellet d’Evarist y la pista que se encuentra desde aquí me conduce de forma descendente por el este/sureste/sur, entre campos de cultivo y casas dispersas hacia la población de Onil, pasando por el desvío a la Cova de Santa Quiteria y muy cerca de la Peña de la Sima.
La pista/camino/senda/trocha me conduce a la entrada al pueblo de la calle Montecarlo a la calle Doctor Salcedo y, por el sur, a la calle Jaume I, que es donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido un total aproximado de unos 9’5 kilómetros, novedosos en su segunda mitad (desde el bancal hasta el final), con un desnivel de unos 380 metros, hechos en un tiempo bastante correcto y en una mañana luminosa.
En el Carrer Tramuntana del municipio de Villajoyosa, junto a la Cala de Finestrat, aparco el vehículo para iniciar una ruta que intenté concluir hace 12 semanas, aunque sin éxito por culpa de un tormentón que me cayó y me obligó a dejarla a medias.
Comienzo el recorrido por el monte costero que se despliega desde la Cala y llega hasta la Playa de Torres (todo ello dentro del término de la Vila) y que, en principio, me hará visitar varios de los puntos de interés de la zona.
En esta ocasión dejaré de lado el ascenso al vértice Castilla (ya lo alcancé en aquel momento) e intentaré concluir el resto del recorrido.
Accedo al monte, por su parte oriental, hasta llegar, pocos metros después, al llamado Mirador de la Montaña donde se puede contemplar una muy buena vista de la Cala de Finestrat.
Sigo, en ascenso hacia el suroeste, por la pista que me lleva hasta las Casas de los Carabineros (ahora en ruinas); este es un punto claramente de ‘cruising’ (búsqueda de encuentros sexuales casuales o anónimos en espacios al aire libre).
Aquí, en lugar de tomar la senda que lleva al vértice, sigo, por alguno de los caminos que, en dirección suroeste, me van a llevar a la Playa de Torres,lugar donde se encuentra uno de los puntos de interés del recorrido, la Torre de Sant Josep o de Hércules.
Llego hasta una primera construcción en ruinas y el camino/pista me acerca hasta las inmediaciones de la Cala del Conill, por la parte alta de esta sierra.
Continúo hacia el suroeste y el recorrido, un kilómetro y medio después, me lleva hasta la Playa de Torres.
Aquí se alza la Torre de Hércules.
Ésta es una torre funeraria romana que se encuentra a tres kilómetros al noreste de Villajoyosa, antigua ciudad romana de Allon (Hispania Tarraconensis). Está declarada Bien de Interés Cultural desde 1990.Anteriormente fue conocida como Torre de San José. Se trata de uno de los principales iconos de la arqueología romana de la Comunidad Valenciana.
Después de la visita a esta importante construcción, deshago mis pasos y vuelvo, dirección noreste, hacia el lugar de partida por el mismo camino de la ida.
Hasta un punto (kilómetro 4 del recorrido) donde tomo otra pista, también paralela a la línea de la costa, más cercana al mar, que me lleva hasta las proximidades de la Cala Fonda y la Cala del Racó del Conill.
Vuelvo a conectar, en un momento de mi recorrido, con el camino que tomé al principio, llegando a los alrededores de las Casas de los Carabineros.
Ahora, en un cruce de sendas, me desvío, hacia el este, por una pista que me acerca de forma ascendente hasta la Torre del Aguiló.
La Torre del Aguiló es una torre defensiva construida en el siglo XVI bajo el reinado de Felipe II situada en el término municipal de Villajoyosa y que formó parte del sistema de TORRES VIGÍAS DE LA COSTA ALICANTINA contra la piratería.
Después de unos minutos contemplando, desde esta atalaya, las hermosas panorámicas, comienzo el regreso a la casilla de salida, desando el camino, desciendo la pista que me llevó a la torre, llego al Carrer Tramuntana y, finalmente, al auto.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Pase lo que pase (buen tiempo, chaparrones o lo que sea) siempre es recomendable. Ésta ha sido la caminata número 38 en lo que va de año (3 en compañía y 35 en solitario). Han sido cerca de 9 kilómetros, con un desnivel próximo a los 200 metros, hechos en muy buen tiempo y en un día extraordinario.
Hoy voy a realizar esta caminata dirigiéndome hasta el puerto de montaña de la Carrasqueta, dejando el auto frente al Pou de Neu del Surdo (1100 msnm) y teniendo como punto final el vértice Plans, en la sierra homónima.
Esta es una ruta que he realizado en numerosas ocasiones.
El recorrido será el mismo tanto de ida como de vuelta y en todo momento el camino se hace por encima de los 1000 msnm.
Está claro que en un día se pueden realizar un montón de actividades pero… madrugar y afrontar la montaña recibiendo los primeros rayos del sol, sintiendo la tierra bajo tus pies, la brisa sobre tu cara, el canto de los pájaros, el olor de la hierba fresca y contemplar la luz de la mañana sobre el horizonte, entre otras sensaciones, eso es algo que no tiene precio, ni siquiera por todo el oro del mundo. Después de esto tienes todo el día para hacer, o no, lo que te de la gana.
Tengo claro que, para mi, esto es lo importante.
Tomo la pista/senda, en dirección noreste, la llamada Camino de la Carrasqueta (PR-CV232), hasta la bifurcación del kilómetro 1’5, en el Cerro del Racó de Matet (1171 msnm).
En este punto el camino de la derecha conduce al vértice Montagut y al pueblo de Torremanzanas y la pista de la izquierda, la que yo tomo, hasta el kilómetro 4’8, sigue siendo el Camino de la Carrasqueta y, pasando por el Cerro del Racó de Chamarra (1215 msnm), el Portet (1198 msnm) y el Collado (1250 msnm) homónimo, me encuentro un nuevo cruce de sendas.
La senda de la derecha me llevaría al Port de Benifallim, pasando por el Pou de Neu de Rentomar, y la de la izquierda, que es la que yo sigo, se llama Costera de la Mare de Déu y me conduce directamente al vértice de Plans (1330 msnm) que es el destino de mi camino.
Llega, en este punto, el momento para hacer un descanso, beber, comer una fruta, hacer unas fotos y maravillarme con las alucinantes panorámicas.
Comienzo el retorno a la casilla de salida. Como ya he indicado, el camino de vuelta es el mismo que el de ida, salvo alguna minúscula variante.
Paso por la Costera de la Mare de Déu, por el Portet, el Cerro del Racó de Chamarra, el del Racó de Matet y el Pou del Surdo, hasta llegar al auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Naturalmente, claro que sí. Han sido, entre unas cosas y otras, un total cercano a los 14 kilómetros, con un desnivel superior a los 400 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una jornada luminosa y agradable.
La ruta de hoy da comienzo en la zona industrial de la población de Ibi, concretamente en la Avenida del Juguete, donde dejo aparcado el coche e inicio esta novedosa caminata.
Tomo la Avenida de Azorín, hacia el sur, y en la rotonda me desvío, por la izquierda, al Camí dels Plans, en dirección noreste, paralelo a la autovía A7.
Tras un rodeo por entre campos de cultivo y un conjunto de casas, paso por el Antiguo Lavadero de la Senia y vuelvo a incorporarme al camino hasta enlazar con el del Assagador del Camí Vell de Xixona y, pocos metros después, a mano derecha, entro en la senda donde se encuentra la Font de la Pileta y una Balsa de Riego y que me llevará, durante un buen tramo del camino, por el Barranco de la Carbonera.
En el kilómetro 2’5 (+/-) se encuentra la Font Els Capitans y en el kilómetro 3’2, aprox., salgo del barranco, por el Camí de la Devesa, donde se encuentra la casa de La Fabriqueta, paso al otro lado de la autovía por un paso inferior, dirección este, y vuelvo a incorporarme al Barranco de la Carbonera.
Aquí se encuentra el Pantanet de la Font de la Devesa y, unos metros más adelante, la fuente homónima.
En esta parte del barranco, y durante algunos kilómetros, transcurre la PR-CV170 y, en ella, se encuentra el Pantanet y la Font de Sopalmo (ahora sin agua).
Ahora, en dirección norte, entro en el Camí de Sopalmo y en la vía de servicio paralela a la autopista, hacia el noreste, y en el kilómetro 6’3 (+/-), a la altura de la Escuela Natura Granjalandia, hay otro paso inferior que atraviesa la autovía.
Cruzo al otro lado y, en pocos metros, me encuentro con la Vía Verde de Ibi (un tramo importante de la Vía Verde de Alcoy) y, en dirección suroeste, camino ahora hacia la población de Ibi.
Tres kilómetros de Vía Verde me llevan a la entrada a la localidad.
Entro en la población por el Paseig Geladors y continúo por la Avenida de Miguel Hernández.
En esta avenida se levanta el monumento dedicado a la Tragedia de Mirafé, un horrible y amargo acontecimiento que sacudió a esta urbe en agosto de 1968 (toda la crónica del suceso en este enlace).
Tras esta avenida tomo ahora la Calle Vicente Aleixandre, en dirección sureste, pasando por el Estadi de Futbol Climent y por las calles Fernando de Rojas y Camilo José Cela (hacia el suroeste), atravieso la zona de la Capellanía y la Calle Carmen Martín Gaite, llego a las avenidas de Azorín y del Juguete y accedo al coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido cerca de 13 kilómetros, con un desnivel de unos 150 metros, hechos en muy buen tiempo y en una jornada magnífica.
Me dirijo, para esta caminata, hasta la población de Muro d’Alcoi y aparco el coche en las cercanías de la avenida de Valencia para iniciar una ruta que me llevará a recorrer dos de las pedanías de este municipio, así como algunos de los puntos de interés del entorno.
Salgo de la localidad por la rotonda donde se encuentra la Ermita de Sant Antoni y me incorporo a la senda que, siguiendo el cauce del Río Agres, se dirige hacia el noreste para llegar al Puente de la Caseta de Senabre.
Ahora continúo por un tramo de asfalto, hacia el noroeste, hasta alcanzar la fuente, que lleva el mismo nombre (Font de la Caseta de Senabre), con su pequeña área recreativa; un bonito y refrescante rincón, rodeado de grandes árboles.
Tomo la pista que, hacia el norte, me lleva, entre campos de cultivo, hasta las inmediaciones de la autovía del Mediterráneo.
Paso por la parte inferior de la A7 y, al otro lado, sigo mi recorrido, por asfalto, pista y camino, hacia el noreste/norte, por el Barranco la Perla, para llegar a la Font del Pinar.
Ahora, en este punto, continúo, por asfalto y hacia el este/noreste, hasta entrar a la localidad de Turballos.
Esta pequeña pedanía de Muro de Alcoy, se encuentra al pie de la sierra de Benicadell en un entorno único, rodeada de campos de cultivo y antiguas vías o caminos hoy reasfaltados.
De orígenes pre-islámicos, Turballos ha sufrido diferentes episodios de despoblación, uno de ellos en 1515 y otro en 1609 con la expulsión de los moriscos.
Con apenas unas cuantas calles empedradas que se recorren en unos minutos. Turballos es muy singular por su aspecto, ya que parece que los años no hayan pasando por ella, siendo visita obligada para todo aquel que se encuentre por los alrededores. Todo esto es fruto del esfuerzo de diversas familias que decidieron recuperar la zona y asentarse a finales de los años 70 junto con su impulsor, don Vicent Micó, el popular «Pare Vicent».
Después de un recorrido por sus calles, su lavadero, su plaza, su Iglesia de Sant Francesc de Paula y su fuente/balsa (a las afueras) comienzo el camino de regreso a Muro d’Alcoi, pasando todavía por algunos puntos de interés.
A las afueras de Turballos, en dirección sur/sureste, llego a un bello rincón donde, entre una espesa arboleda, se encuentra la Font de la Carrasca.
Sigo por la misma dirección, pasando sobre la autovía hasta llegar, por entre fincas agrícolas, a otra de las pedanías de Muro d’Alcoi, Cela de Núñez.
Hasta finales del siglo XIX éste fue un municipio independiente, posteriormente fue absorbido por el de Muro d’Alcoi, convirtiéndose en una de sus pedanías.
Destacable la Iglesia de San Joaquín, la Parroquia de San Juan Bautista y su lavadero.
Salgo de la localidad, cruzo el Río Agres por el Puente de Cela y, ahora, tomo una senda en dirección suroeste, bajando hasta el cauce del río.
Sigo por la senda, a contracorriente, pasando por diversas pasarelas y rincones de máxima belleza, acompañado por el mágico sonido de las aguas y llegando hasta el primer puente de mi recorrido, el Pont de la Caseta de Senabre.
Ahora ya sólo me queda entrar a Muro por la misma senda del inicio y llegar al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel que no ha superado los 200 metros, hecho todo en un tiempo más que aceptable y en una mañana estupenda de exultante primavera.
Hoy me dirijo a las afueras de la población de Biar y, en la vertiente sur de la Sierra de Fontanella, aparco el vehículo en la replana donde se encuentra la Ermita de los Santos de la Piedra y comienzo, desde este punto, la ruta de este día.
Este pequeño templo, construido en el siglo XIII, rodeado por una pequeña zona recreativa, está dedicado a los primeros mártires del cristianismo, San Abdón y San Senén.
Comienzo el camino por la Solana de la Campaneta, en ascenso hacia el noreste, por la pista/senda que corresponde a un tramo de la PR-CV55.
Aproximadamente a unos 3’5 kilómetros, abandono la PR-CV55 y el camino me conduce, en un desvío a mano derecha, al paraje de la Cova Negra.
Se trata de un gran abrigo abierto en la roca y utilizado como corral y refugio de pastores.
Desde este gran mirador, a 866 msnm, las vistas de los montes del alrededor son impresionantes; sierras del Frare, de Biar, del Reconco, de Onil, etc…
Tras unos minutos para el refresco, comer algo y la contemplación de las panorámicas, abandono el paraje y me incorporo a la senda/trocha que tengo a mano izquierda, descendiendo por el sureste, hasta llegar a la pista Camino de la Defensa del Sur y pasando antes por un abrevadero y una zona con colmenas.
En este punto camino hacia la izquierda, en dirección noreste, por la pista Camino de la Defensa del Sur y unos doscientos metros después, me incorporo a una senda/trocha, hacia el sur/suroeste, que me conduce a la zona llamada Rincón de la Cueva Negra, dando comienzo aquí al regreso a la casilla de salida.
Esta senda me lleva a una pista, paralela a la de la Defensa del Sur, que pasa por la Casa de Campaneta y al cruce con el camino del Refugio Lomas de la Jara.
Dejo de lado la entrada a la zona del refugio y continúo por el camino, hacia el suroeste primero y después, en el kilómetro 8 (+/-), al noroeste.
Quinientos metros más de camino, conecto con una confluencia de sendas y con el tramo inicial de esta ruta; el que me lleva, desandando mis pasos, hasta la Ermita de los Santos de la Piedra y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido algo más de 10 kilómetros, con un desnivel próximo a los 200 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en un día estupendo.
En un claro de la Vía Verde del Maigmó, cerca del Pont dels Fontanars, aparco el vehículo para iniciar la solitaria caminata de esta jornada primaveral.
Desde el mismo punto donde se encuentra el coche hay una pista/senda, hacia el norte, que lleva hasta la Casa dels Fontanars y a las Llomes del Pla de la Conillera,
Un ascenso, más o menos suave, por las lomas hasta llegar a una bifurcación donde se encuentra la Casa del Pla de la Conillera.
Ahora, por el ramal de la derecha, hacia el noreste, conecto con un camino, ahora en dirección sur, que me lleva a la Casa de l’Estret, al Pirulí y a un gran cruce de sendas, en la Rambla de la Zarza.
Aquí, en esta intersección, tomo una de las pistas, ascendente hacia norte/noreste/noroeste, por la zona llamada Racó de Micalet hasta llegar a las ruinas de una antigua masía.
Desde este punto sigo la pista y conecto con una vereda/trocha, noreste/noroeste/sur, que me hará dar un rodeo a uno de sus cerros, entre abundante vegetación y arboleda, que me devolverá a la pista donde se encontraba la Casa de l’Estret, el Pirulí y el cruce de sendas.
El camino me lleva, hacia el sureste, por la zona de la Rambla de las Voltas, hasta la Vía Verde del Maigmó.
Este tramo de la Vía Verde, en dirección oeste, me hace atravesar algunos de sus túneles, paso junto a dos grandes embalses y por la zona de la Lloma de la Cervera llego a las inmediaciones del Pont dels Fontanars y al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido unos novedosos 9 kilómetros, con un desnivel de 210 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una jornada estupenda.
Hoy, por la Autovía de Alicante (A-31, A-77) me dirijo, en dirección noroeste, hasta el kilómetro 218 (+/-) para tomar el enlace hacia a la carretera CV-825, la que une las poblaciones de Monforte del Cid y Agost.
Me incorporo a la vía para tomar dirección Monforte del Cid y, en el parque de las Tres Lunas, estaciono el coche para comenzar la caminata de esta jornada.
Por la avenida de Juan Carlos I, la calle Carlos Arniches y la Ronda del Maestro Rodrigo salgo de la población y me dirijo por pista cementada, hacia el sureste, hasta la zona de La Huerta de Juan el Cura lugar donde me incorporo a un tramo de unos 1100 metros del Camino de la Defensa del Sur (también llamado Camino del Cid) y La Vía Augusta.
Tomo ahora, a mano izquierda y en dirección noreste, el Camino de la Casa de Paloma.
Doscientos metros después se encuentra la casa homónima. Yo continúo por la pista hasta el final de la misma.
En este punto se encuentra la pista llamada Camino de la Pedrera que discurre paralela a la Autovía de Alicante (A-31, A-77). Tomo esta pista a mano derecha y me lleva hasta la Sierra de la Pedrera y el Paraje del Portixol de Monforte.
La Pedrera es un conjunto de pequeñas elevaciones que marca el límite entre el Campo de Alicante y el Valle del Vinalopó. En ella es destacable el conjunto de búnkeres de la Guerra Civil y los restos del poblado del Portixol (Edad del Bronce), un asentamiento del II milenio a.C.
Una subida por los distintos caminos hasta lo alto del cerra para hacerme las fotos de rigor y algún que otro ‘selfie’ con la figura del Toro de Osborne, que corona el monte.
Deshago mis pasos y vuelvo al Camino de la Pedrera, en paralelo a la autovía.
Sigo ahora en dirección noroeste y en el kilómetro 8’3 salgo de la pista y, por distintos caminos en dirección oeste, llego hasta el Camino del Llano, pasando por la zona llamada El Canónigo y el Camino de los Milagros.
Ahora retomo la ruta hacia el noroeste y el Camino del Llano me lleva directamente a la entrada a Monforte del Cid.
Por la avenida de Alicante, la calle Carlos Arniches y la avenida Juan Carlos I llego a la plaza de la Tres Lunas y al coche.
En esta ocasión tengo, aquí en el pueblo, una cita personal y después vuelvo al vehículo y a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Eso siempre. No es una gran ruta pero sí una novedad y… merece la pena. Han sido algo más de 13 kilómetros, con un sencillo desnivel de unos 110 metros, hechos en un tiempo más que adecuado y en una jornada especialmente singular.
A las afueras de la localidad de Lorcha, próximo a la Fábrica de Papel, la antigua estación de tren y el camino de subida al Castell de Perputxent, en un claro de la pista, aparco el coche y doy comienzo el recorrido de esta jornada.
Lorcha (Lorxa, en valenciano), es el último municipio del noreste alicantino, frontera con la provincia de Valencia, perteneciente a la comarca del Condado de Cocentaina, en la Cordillera Penibética, con un relieve muy accidentado.
El recorrido de la ruta va a ser el mismo tanto de ida como de vuelta y se va a hacer, siguiendo el cauce del río, por la llamada Vía Verde del Serpis.
La pista lleva, por el noreste y en suave descenso, a la Font dels Boteros, con su pequeña balsa, pasando antes por una gran carrasca centenaria y alguna de las casetas del ferrocarril.
La vía continúa y en el kilómetro 2’8 (aprox) del recorrido se encuentra el túnel, de unos 200 metros de longitud, que me hace pasar por debajo de la Penya dels Coloms.
Al otro lado, y a unos 500 metros, se encuentra el Azud de l’Infern, con su salto de agua, y las ruinas de la Casella de Parres y del Molí de l’Infern.
Destacar los increíbles paisajes que rodean al río Serpis.
Resaltaré que la Vía Verde, además de ser el antiguo itinerario del ferrocarril que unía las poblaciones de Alcoy y Gandía, llamado también el Tren dels Anglesos, es en la actualidad una maravillosa ruta senderista/cicloturista, la PR-CV207 y el Camino del Alba.
En el kilómetro 5 llego hasta otra nueva caseta del ferrocarril y un antiguo depósito de agua.
Para finalizar la ida, en el kilómetro 6 del recorrido, se encuentra uno de los puentes de la Vía Verde y, al otro lado del Serpis, la Fábrica de la Llum y su pequeña área de descanso (esto ya es provincia de Valencia). En este lugar, aunque la vía continúa siguiendo al río por tierras valencianas, hago un stop para el refresco y considero esta parada como el punto de retorno a la casilla de salida.
Para el regreso no hay nada destacable, se vuelve a pasar por los mismos lugares que en la ida. Sólo que ahora el recorrido es en suave y sinuoso ascenso en dirección suroeste.
Atrás se queda la Fábrica de la Llum, el depósito de agua, la caseta del ferrocarril, la Casella de Parres, el Azud de l’Infern, el túnel y la Font dels Boteros, entre algunos de los puntos de interés.
Finalmente, se llega a las inmediaciones de la Fábrica de Papel y al parking donde se encuentra el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda, muy recomendable. Han sido unos 12 kilómetros, con un desnivel apenas destacable, hechos en muy buen tiempo, con unos paisajes maravillosos y una espléndida mañana.
La caminata de hoy no tiene nada de especial, es un recorrido por una zona visitada en multitud de ocasiones.
Me dirijo al parking del Hotel de Xorret de Catí para recorrer algunos de los muchos caminos que se pueden realizar por la zona, dentro del Espacio Protegido de las Sierras del Maigmó y del Cid.
Pasaré, hacia el sur, por el área recreativa del hotel, por su fuente, su mina de agua y su estanque.
Seguiré en la misma dirección hasta el cruce de caminos de la Ferrería para cambiar de sentido, tomar la senda, por el oeste, que me acercará a la Ermita de la Purísima.
El sendero, paralelo a la pista (PR-CV34/143/29), me conduce hasta la Torre de Vigilancia Forestal y más allá me lleva a incorporarme a otro por la izquierda, de forma descendente y hacia el suroeste, que me acerca al Collado de Amorós.
Unos minutos de descanso y de observación del paisaje.
Deshago mis pasos unos cuantos metros para iniciar una subida por pista y hacia el noroeste que me conecta a la pista (PR-CV34/143/29) que, hacia el este, me llevará hasta la altura, nuevamente, de la Torre de Vigilancia Forestal.
Ahora, continúo en dirección este, llego a poca distancia de la Ermita, y me desvío, por trocha, a mano izquierda, para llegar de forma descendente y en dirección norte, al Pou de Neu de Catí, a la Casa de la Administración (sólo queda el solar), al Castaño de Indias y a la Carrasca Monumental.
En este punto sigo el camino, al noroeste/noreste/norte, que, pasando por el Barranco de Badallet, me lleva a la carretera CV-817 y, unos 500 metros después y hacia el oriente, llego al parking del Hotel de Xorret de Catí y al coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Por supuesto. Han sido algo más de 10 kilómetros con un desnivel de unos 145 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una jornada espléndida.
Debo confesarlo, una semana bastante rara, así que he tenido que hacer un cambio de planes y reestructurar las caminatas a realizar.
Hoy me he dirigido a la población de Gaianes (comarca del Comtat, subcomarca de la Vall de Perputchent) donde voy a realizar la ruta de esta jornada.
A la entrada de la localidad, en un claro del Camí de Turballos, frente al mural de José Antonio Espinar, aparco mi coche y comienzo el recorrido preparado en mi gps.
Entro en el pueblo por el Carrer de les Ordices, llego hasta el Carrer Calvari, donde se encuentra la Creu de Gaianes, y salgo por la zona norte tomando el Camí del Cementeri y de la Ermita de Sant Francesc de Paula.
Una vez en el templo, con su zona recreativa y su fuente, deshago mis pasos y vuelvo nuevamente al pueblo.
Ahora, por el Carrer Calvari llego hasta la Plaça Major, donde se encuentra la Esglesia de Sant Jaume Apóstol y el ayuntamiento, tomo el Carrer de la Esglesia y el Carrer Assegador y, antes de llegar a la carretera CV-705, me incorporo, a mano izquierda, a la Vía Verde del Serpis.
GAIANES
Entre Gaianes y Beniarrés (que es el siguiente pueblo en mi caminata) se extiende un tramo de la Vía Verde del Serpis, antiguo trazado del ferrocarril Alcoy-Gandía construido en 1892.
Sigo este trazado hasta el kilómetro 3’8 del recorrido y, en este punto, me desvío, a mano izquierda por pista cementada, por el Camí del Barranc del Port, que me lleva hasta el área recreativa de la Font del Barranc, con sus surtidores de agua, su arboleda y sus bancos y mesas.
Desde este espacio, lugar ideal para hacer una parada, sigo en el Camí del Barranc del Port, en dirección sureste, para entrar de lleno en la población, por el Carrer Fabriqueta, de Beniarrés.
Beniarrés es otra de las localidades de la comarca del Comtat, subcomarca de la Vall de Pertputchent.
Paso por la Plaça del Dr. Fleming, donde se encuentra la Font del Gaiato, por los carrers Torres Orduña, Cueva Santa y de la Iglesia, donde está la Esglesia de Sant Pere Apóstol.
BENIARRÉS
Salgo del pueblo, en dirección suroeste, por los carrers Sant Antoni, Dr. Orero y Alcoi hasta llegar a la carretera CV-705.
Al otro lado del asfalto me incorporo al callejón que lleva a la Bassa y Llavador de la Font.
Aquí, podría decirse, comienza el regreso al punto de partida.
Por caminos de cemento y asfalto paso, hacia el suroeste, por el Camí de la Font de Planes, por el Barranc del Bassa Ciment y el Barranc del Sequiot.
En el kilómetro 7’5 (+/-) hay un cambio de sentido, ahora la pista me lleva hacia el oeste, por el Camí de la Albufera, hasta el espacio natural de La Albufera de Gaianes, con su masía, su fuente, su pasarela y su observatorio, lugar junto al río Serpis, en el que habitan diferentes aves y tortugas, especial para los amantes de la naturaleza.
Dejo este magnífico humedal y por la Vereda de Isabela llego hasta la Font de l’Abeurador.
Unas metros después me incorporo a la carretera CV-705 y, hacia el norte por asfalto, vuelvo a la entrada al pueblo de Gaianes y al sitio donde se encuentra aparcado mi coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido un total de 12 kilómetros, con un desnivel de unos 180 metros, hechos en muy buen tiempo y en una jornada perfecta, repleta de puntos de interés.
La caminata de esta jornada me lleva de visita a dos poblaciones, pertenecientes a la comarca del Comtat, que son Benillup y Almudaina.
Comienzo en Benillup estacionando el coche en el parking que hay junto al Carrer Major, al noroeste de esta localidad.
Benillup.
Municipio de la Comunidad Valenciana, situado en la subcomarca de la Vall de Travadell, en la comarca del Condado de Cocentaina, de origen claramente musulmán.
Su topónimo es una hibridación entre el árabe banī («hijos [de]») y Lubb (del latín lupus), que puede significar tanto «hijos del lobo» como «hijos de Lope».
Me adentro en este pequeño pueblo y, por el Carrer Major, me dirijo hasta la Plaça Cándida Beneito Botella (enfermera y comadrona ejemplar, nacida en esta población). En esta plaza se encuentra la Esglesia Mare de Déu del Roser y el Ayuntamiento.
Ahora por el Carrer Ravalet salgo del pueblo por su extremo sureste, atravieso la carretera CV-704 y paso al otro lado, junto al polideportivo y piscina municipal, para caminar hasta la Font Vella (una pequeña área recreativa alrededor de esta fuente situada en el Barranco del Sofre).
Comienzo ahora el recorrido hacia la segunda población de esta caminata, Almudaina.
Con el fin de evitar al máximo el paso por carretera, desde la fuente deshago mis pasos unos cien metros para tomar una pista/camino/trocha que, de forma ascendente, me llevará, dirección sureste/oeste/sureste/noreste, por el Antic Camí d’Almudaina a Planes (este mismo camino será el que me lleve de regreso al punto de partida).
Aunque es inevitable pasar por alguna zona de carretera, finalmente llego a la población de Almudaina.
Almudaina.
Enclavado en las laderas de la sierra que lleva su mismo nombre, pertenece también a la comarca del Condado de Cocentaina, pero éste está integrado en la subcomarca de la Vall de Planes.
Su topónimo, como el pueblo de Benillup, es de origen árabe y significa «la ciudadela» (al-mudayna, المدينة).
A la entrada del pueblo hago un pequeño desvío, a mano izquierda, para visitar el lavadero de la Font de Dalt.
Vuelvo sobre mis pasos y me dirijo por la Partida Umbría hacia el polideportivo/piscina municipal para llegar a la Ermita del Santíssim Crist dels Socors.
Regreso a la entrada al pueblo, tomo el Carrer Sant Bertomeu, llego a la Plaça de la Esglesia, donde se encuentra la Parroquia de Sant Bertomeu Apóstol, el Ayuntamiento de la localidad y un acceso peatonal que lleva hasta la Torre Almohade de Almudaina.
Esta fortificación es un Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento. Un museo abierto al público que introduce al visitante en el conocimiento y disfrute de su arquitectura y en el paisaje que la envuelve, pero también en su historia, que es la de Almudaina.
Es una edificación defensiva que data de los siglo XII y XIII.Debió ser el punto defensivo de una alquería, que, supuestamente, dio paso a la actual población, cuyo casco urbano de pequeña superficie se sitúa a su alrededor, de tal manera que su contexto es netamente urbano.Consiste en una construcción prismática de planta cuadrada de seis metros de lado y aproximadamente quince de altura.
Cuando llego hasta la entrada de la torre todavía es algo pronto, espero unos minutos y a las 9:00 aparece Enrique, el encargado de abrir la cancela que da acceso al edificio y el guía que proporciona toda la información sobre esta fabulosa construcción almohade.
Una hora de interesantísima charla sobre su construcción, desarrollo, historia y mantenimiento del monumento que me sorprende y me deja embobado. Tengo que reconocer que no conocía este pueblo y no sabía de la existencia de esta magnífica torre.
Gracias Enrique.
Abandono esta interesante fortaleza y me dirijo por el Carrer de la Abadía y el Carrer del Ravalet, hacia el noreste, para salir de la población, tomar un tramo de la CV-708 y, unos metros de asfalto después, desviarme a mano izquierda para visitar otros dos lavaderos, el de la Font de Baix y el de la Font de la Teula.
Vuelvo al pueblo y, ahora, por el Carrer de la Santíssima Verge y Partida Umbria, salir de la localidad, llegar a la CV-708 y, 500 metros de asfalto después, comenzar el regreso, por pista/senda/trocha hacia el suroeste/oeste/noroeste, al punto de partida, Benillup (tal y como he comentado al principio de esta narración).
Una vez llego a Benillup, antes de alcanzar el vehículo, hago un recorrido por el Carrer Ravalet para visitar la plaza Mirador de la Vall de Travadell.
Ahora, por el Carrer Trinquet y el Carrer Major accedo, por fin, al parking y al auto.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda. Ha sido una caminata que me ha tocado el corazón, me ha gustado Benillup y me ha encantado Almudaina. Han sido unos novedosos casi 12 kilómetros (+/-), con un desnivel próximo a los 270 metros, hechos en muy buen tiempo y en una jornada perfecta.
Para la caminata de esta jornada me he acercado a la carretera CV-803, la que une las poblaciones de Onil con Banyeres de Mariola, y he dejado el coche en una pequeña entrada entre los kilómetros 5 y 6, en la Solana de la Zapatera.
Inicio la caminata que me lleva al Alt de Teulada y a los barrancos de Monvari, Taguenga y Canalic.
Zona esta, la de la Sierra de Onil, en la que confluyen una serie de barrancos que le dan a esta ruta su peculiaridad.
Del Alt de Teulada desciendo de forma brutal, en dirección sureste, y en un punto determinado del trayecto, y debido a que en las lluvias de las últimas borrascas los caminos están muy accidentados y llenos de ramas y árboles caídos, me confundo de senda, hago un recorrido erróneo y hasta recuperar la senda original tengo que añadirle un kilómetro más a la caminata del gps (además de una evidente mala hostia).
Llego por fin a la confluencia de ramblas, una zona de campos de cultivo, y ahora doy comienzo al ascenso por el barranco de Monvari, hacia el noreste/este, dejando a la izquierda la Casa de la Capona, y haciendo una pequeña parada en el Mas de Monvari, con su fuente y su estanque con peces.
Sigo en ascenso, rodeando la sierra del Cantalar (entre las del Serral y Biscoi), en dirección norte para llegar a un tramo de la GR7 y al barranco de Taguenga.
En el kilómetro 6 (aprox.) del recorrido desciendo esta rambla, hacia el suroeste, hasta enlazar con el tercero de los barrancos, el de Canalic.
Ahora la senda, por esta última depresión, en dirección norte/noroeste, me lleva de manera ascendente hasta la carretera CV-803.
Unos cientos de metros de asfalto después, hacia el este, llego a la replana donde tengo estacionado el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Eso, siempre. Con el error en la caminata, han sido unos 11’5 kilómetros, con un desnivel de más de 320 metros, hechos, a pesar de todo, en un tiempo correcto y en una mañana luminosa y primaveral.
Me dirijo hasta la localidad de Gorga, uno de los municipios que se integran en La Vall de Seta, en la comarca del Comtat, al norte de la provincia de Alicante.
Muy cerca de la carretera CV-754, la que conduce a Cuatretondeta y Facheca, aparco el auto y doy comienzo a esta ruta.
Me incorporo al asfalto, en dirección noreste, y, después de pasar por el puente del barranco del Cossí, en suave ascenso y hacia el norte, tomo el camino, a mano izquierda, que me lleva hasta Balones, otra de las poblaciones de la Vall de Seta, pasando por las zonas y campos de cultivo de El Pla, Els Friginols, Les Eres y El Clot,… entre otros.
El río Seta da nombre al valle homónimo. Nace en la sierra de Alfaro y desemboca en el río Frainós (o Penáguila), que a su vez vierte sus aguas al río Serpis.
Balones
Atravieso Balones de sur a norte, pasando por su Iglesia de Sant Francesc d’Assis y llegando a la pista y la senda que, en un ascenso algo más acusado, me conduce hasta la Creueta de Balones, situada en lo alto de un cerro cercano a la población; un estupendo mirador donde contemplar estos bellos paisajes.
Ahora, en dirección oeste/suroeste, desciendo por los caminos de l’Almudaina, de la Serreta y de Dalt de l’Aueta para llegar a la localidad de Millena, comarca del Comtat, pasando antes por la zona de los petroglifos de la Penya del Dimoni y la Font de l’Aueta.
Millena es el único pueblo de esta caminata que no pertenece a los que componen el Valle de Seta (Gorga, Balones, Benimasot, Facheca, Famorca, Cuatretondeta y Tollos).
Millena
Atravieso la población de noreste a suroeste, visitando la Torre Musulmana, la Iglesia de Sant Josep y su Olmo Centenario. Salgo de Millena por su rotonda de entrada, donde se encuentra la curiosa escultura de los hombres portando un árbol, y continúo por camino y senda, suroeste primero y sur/sureste después, hasta llegar al Olivo Bimilenario.
Este espectacular árbol se encuentra dentro de un inmenso olivar, a las afueras de la población de Gorga, en el paraje conocido como Racó de Felip o Sobirà, en pleno Valle de Travadell. Está considerado como una casa-árbol con más de 2000 años de antigüedad y se puede visitar por dentro. También, y es lo más lógico, se pide máximo respeto a este ser vivo, no apoyándose en su interior para no dañarlo.
Salgo de la zona, en dirección este/sureste, dirigiéndome hacia Gorga y pasando por el cerro donde se encuentra el llamado Calvari.
Me incorporo a la carretera CV-710 y, algo más de un kilómetro después, llego a Gorga y al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido cerca de 11 kilómetros, con un desnivel de unos 275 metros, en un recorrido por estos tres hermosos pueblos, con un montón de puntos de interés, hecho todo en un tiempo más que correcto y en una mañana luminosa.
En esta mañana me dirijo hasta la Font de la Carrasca, en el término municipal de Castalla, para realizar un recorrido por la Sierra de la Argueña y acceder, entre otras cosas, a su vértice geodésico, la Replana.
Desde la fuente, junto a un depósito contra incendios, me incorporo a una senda y una pista que, en dirección suroeste, me lleva en ascenso hasta el Mas del Carrascal, una enorme y cuidada finca de este paraje.
Ahora, el camino, hacia el suroeste/sur, me acerca a uno de los pozos de nieve más bonitos de la provincia (naturalmente totalmente reformado), el Pou del Carrascal, perteneciente a la magnífica finca antes mencionada.
Un rato aquí para el disfrute de este bello nevero y las espectaculares vistas del entorno y… continúo mi recorrido.
Retomo la pista que me llevó al pozo, sigo ascendiendo hacia el sureste, ahora es algo más empinado el camino, y llego al Collado de la Hermosas, un momento para tomar aire y continuar con el ascenso.
La pista sigue hacia el sur unos 200 metros para llegar a un pequeño collado y comenzar la fuerte subida, en dirección oeste, que me acerca a la parte más alta de la sierra y me lleva hasta el vértice geodésico, la Replana (1229msnm).
Momentos para el descanso, refrescarme, comer alguna fruta y realizar las ya tradicionales fotos en la cumbre y sus panorámicas.
Comienzo el regreso que hasta un punto determinado es por el mismo sitio que en la ida.
Lo que fue suave o brutal subida es ahora sencilla bajada o arriesgado descenso.
Vuelvo, por pista, al Collado de las Hermosas, a las inmediaciones del Pou y a las puertas del Mas del Carrascal.
En este punto el regreso a ‘la casilla de salida’ lo hago dando un rodeo, por pista, hacia el norte/noreste, al cerro llamado Cabeço Paella.
Este último tramo de la ruta, unos dos kilómetros aproximadamente, me lleva al lugar donde se encuentra aparcado el coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido unos 9 kilómetros (+/-), con un desnivel de 405 metros, hechos en muy buen tiempo y con una mañana de agradable primavera.
Hoy voy a realizar una ruta en solitario que transcurre entre las provincias de Valencia y Alicante, concretamente entre las poblaciones de Fontanars dels Alforins y Beneixama.
El coche lo dejo aparcado en un claro de la carretera CV-657, en el kilómetro 5’5, la que une las dos poblaciones antes mencionadas. Aquí comienzo el sendero de esta jornada.
Sester del Vaso
Empiezo caminando por asfalto, dirección oeste, durante 200 metros, para incorporarme a una vereda que, a mano derecha y hacia el noroeste, llega, después de 800 metros, al primero de los vértices de la ruta, Loma Llana (988 msnm), pasando antes por el Sester del Vaso (un espacio con abrevadero para animales).
Loma Llana (988 msnm)
Ahora deshago mis pasos, llego a la carretera y vuelvo al lugar donde se encuentra el auto.
Desde aquí inicio el trayecto, esta vez algo más largo, hasta llegar al segundo de los vértices de mi caminata.
Tomo la pista, hacia el sureste (coincidente con un tramo de la PR-CV52), que me lleva hasta una bifurcación en el kilómetro 2’5 del recorrido. Me incorporo, a mano izquierda, a la senda que me conduce al Albergue de Rita.
Albergue de Rita
El albergue, que depende del Ayuntamiento de Beneixama, está situado en un paraje simbólico, en la Replana, por donde discurren diversos senderos que pueden ser fácilmente recorridos por el caminante, y que cuentan con especies endémicas de la zona.
Entre las instalaciones dispone de un salón comedor, aseos y espacio para dormir con capacidad para 20 personas. Lugar escogido por observadores de las estrellas para sus trabajos, pues en él se consigue una reducción considerable de la luminosidad circundante y se puede disfrutar de un cielo impresionante, además de estar rodeado de naturaleza.
Dejo el albergue y tomo el camino, hacia el sureste, que enlaza con la pista inicial. Ésta me llevará por el este/sureste, con alguna subida importante, hasta la última bifurcación en mi camino (kilómetro 5’1 del recorrido).
Llegado a este punto (Alt de la Rabosa) tomo primero el camino de la izquierda que me conduce al otro vértice geodésico, Ascensión (1006 msnm).
Ascensión (1006 msnm)
Deshago mis pasos y vuelvo al cruce, sigo en línea recta, hacia el suroeste, para llegar hasta el Alt dels Tres Pinets, donde se encuentra una caseta, un pozo, mesa y bancos, el mirador y la Torre de Vigilancia del Blanquinal.
Caseta, banco y Torre de VigilanciaVistas desde el Mirador
Desando el camino y llego, nuevamente, al cruce; comienza ahora el regreso al punto de partida.
Sólo queda volver por la misma pista que me llevó hasta allí, en dirección noroeste, de forma descendente y sin ninguna dificultad, después de 3’3 kilómetros, llego hasta la zona donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, totalmente recomendable. Han sido unos 10’5 kilómetros (aprox.), con un desnivel sencillo de 100 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana estupenda de primavera.
Un día más iniciaré una caminata por alguna de las sierras alicantinas. En esta ocasión, a las afueras de la población de Aspe, comenzaré una ruta en solitario que me llevará hasta la Sierra de la Temerosa y sus alrededores, dentro del Paraje Natural Municipal de Los Algezares.
Ermita de la Santa Cruz
Aparco el coche en la calle Cuevas Nía, punto muy cercano a la Ermita de la Santa Cruz. Haré un pequeño desvío para visitar el templo y su área recreativa para, después, volver al auto y comenzar la ruta preparada en mi gps.
Tomo, en dirección sureste, el llamado Camino de la Temerosa (PR-CV242) que me hace pasar por la urbanización Santa Elena hasta llegar, en el kilómetro 1’4 del recorrido, a un desvío, a mano izquierda que me conecta con el Camino de la Coca.
Urbanización Santa Elena
Ahora este camino, en parte cementado y en parte pista, me conduce, durante 1’5 kilómetros (aprox.), hacia el este/noreste, hasta la Fuente de la Coca.
Fuente de la Coca
La pista conecta con el Camino de la Temerosa (PR-CV242) y me lleva, hacia el noreste, hasta el Camino del Puente de Hierro, en el margen derecho del Río Vinalopó.
Ruinas de un molinoCarrizal en la cola del Embalse del Vinalopó
Durante unos 400 metros, hacia el norte, sigo este camino (PR-CV242) hasta llegar a un desvío, junto a una pequeña cascada del río, que, a mano izquierda, me conduce hasta el Puente de los Dos Ojos y a la Vereda de la Coca (también PR-CV242) que sigo, en dirección sur, para volver a conectar con el Camino de la Temerosa.
Cascada del río VinalopóPuente de los Dos Ojos
Sigo la pista, hacia el oeste/suroeste, durante 1’1 kilómetro, hasta un desvío, a mano izquierda, que me lleva de forma ascendente hasta el Mirador de los Algezares, en plena Sierra de la Temerosa.
Mirador de Los AlgezaresLos Algezares
Desciendo, por la cara sur de la sierra, la senda que me acerca hasta la pista, la llamada Camino de Peremina, que me conduce, hacia el oeste/noroeste, durante unos 2’3 kilómetros, a conectar con el Camino de la Temerosa, pasando por dos canteras, una de arcilla y otra de yeso, y por la Fuente de María Pepa.
Cantera de arcillaLos AlgezaresCantera de yesoFuente de Mari Pepa
Cuando me uno, nuevamente, al Camino de la Temerosa (PR-CV242) sólo quedan unos 800 metros, en dirección noroeste para llegar al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda, totalmente recomendable. Han sido cerca de 11 kilómetros, con un desnivel de unos 170 metros (aprox.), en una caminata 85% novedosa, hecha en un tiempo aceptable y en una jornada nubosa, fresca y muy agradable.
Hoy, después de unos días algo covulsos, por fin, salgo en solitario a la sierra para realizar una caminata.
Me dirijo hasta la Replana del Pino, en la carretera que une las poblaciones de Castalla y Petrer, desde donde comenzaré la ruta de esta jornada.
Camino unos cientos de metros por asfalto hasta llegar al Collado del Portell y tomo el sendero, en dirección este, que me conduce de forma ascendente hasta la vereda que lleva al Pou de Neu del Carrascalet.
Sigo ahora, hacia el sur, la senda por la parte alta de esta sierra, paso por el Alt del Carrascalet y desciendo el camino por su ladera sur.
La pista me lleva ahora, también hacia el sur, entre ascensos, algunos suaves y otros más complicados, hasta el Alt de Guisop; el colofón de esta caminata.
Unos minutos, aquí en lo alto, disfrutando de las hermosas vistas de los alrededores.
Comienzo ahora el retorno al punto de partida.
Deshago mis pasos, en dirección norte, hasta llegar a la base de la sierra del Carrascalet. En este punto, tomo la pista que rodea el monte, desde la ladera sur, pasando por la cara este, hasta llegar a su umbría, en el norte.
Ya sólo queda seguir por la pista de la umbría, hacia el oeste, hasta llegar a la Replana del Pino y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido 9’5 kilómetros, con un desnivel de 255 metros, hechos en muy buen tiempo y con una mañana fabulosa.
Hoy, (wow, qué sorpresa!!!) Óscar y yo, nos hemos dirigido hasta la zona comprendida entre la población de Sax (S), la Sierra de Cabrera (O), la Colonia Santa Eulalia (N) y el río Vinalopó (E), en el paraje llamado Espacio Natural el Plano a fin de realizar la caminata de esta jornada.
Antes de entrar de lleno en este enclave natural, el Plano, hemos dejado el auto a su entrada y, por pistas y caminos, nos hemos encaminado, hacia el suroeste, para explorar varias de las canteras y hornos de cal y yeso de la zona.
Las pequeñas elevaciones, colinas y cerros que abundan en el entorno reciben el nombre de cabezos.
Un ejemplo de ello son: Cabezo del Pueblo, Cabezo del Sastre, Cabezo de los Conejos, Cabezo del Pez, Cabezo del Regatillo, entre otros.
Muchos de estos oteros son canteras desde los que se han extraído los minerales para la producción del yeso o la cal.
Seguimos ahora, en dirección norte/noroeste, por caminos y pistas que, en paralelo a la línea de Alta Velocidad (AVE) y teniendo la compañía de la sierra de Cabrera, nos llevan a otra de la canteras.
Paisaje absolutamente de secano, con algunas fincas de labor y campos de cultivo donde abundan los olivos.
Continuamos en dirección este por el camino de Cabrera (PR-CV141), pasamos por delante de las casas de Cabrera y Toscares para, cruzando la carretera que va a la colonia Santa Eulalia, entrar de lleno en el Espacio Natural el Plano.
El Plano, perteneciente al término municipal de Sax y al norte de su casco urbano, posee unas condiciones críticas de aridez y salinidad que lo convierten en un paraje único por sus particularidades ecológicas.
Casi toda su superficie está ocupada por pinar de pino carrasco, que gracias a su gran resistencia y adaptabilidad consigue sobrevivir a duras penas en este entorno. Los árboles se plantaron en los años 50 del siglo XX, por lo que muchos de ellos tienen una edad de más de medio siglo. Sin embargo, su apariencia corresponde a árboles de menos edad, debido al terreno y las condiciones climatológicas adversas, que han provocado un crecimiento muy lento.
En algunas zonas, las condiciones son tan extremas que ni siquiera pueden desarrollarse los pinos, como en el caso de La Hoya o Albardinar, donde la única especie capaz de prosperar es el albardín (planta similar al esparto), muy resistente a la aridez y salinidad de los suelos. En otros casos, la presencia de cerros calizos y suelos ricos en yeso determinan que aparezcan especies vegetales adaptadas a estos ambientes, como el espino negro o la hierba jabonera.
AlbardínEspino negroHierba jabonera
Esta diversidad convierte a El Plano en un lugar único, en el que la fauna encuentra cobijo, alimento y agua, ya que se ha creado una charca artificial (ahora se encuentra en estado de restauración) como ayuda. Podemos ver aquí mamíferos como el conejo, ardillas, erizos o zorros, algunos reptiles como el lagarto ocelado y aves como el jilguero, el verderón, la paloma torcaz, zorzales, etc.
Después hemos hecho un recorrido por este entorno, que cuenta con diversos equipamientos y servicios como:
Zona recreativa con mesas, fuentes, barbacoas y fregaderos.
Kiosco–bar, Aseos con duchas, Juegos infantiles.
Zona de acampada regulada y Aparcamientos.
Fuente de los chorros.
Hoy puede decirse, literalmente, que nos hemos columpiado.
Después nos hemos dirigido por carretera hasta la entrada al Paraje Natural, donde se encuentra el coche y…
Regresamos a Alicante.
Valoración: 2**
Recomendable: Eso, siempre. Ha sido una sencilla caminata, recomendable, especialmente para salidas en familia, que ha tenido unos 10’3 kilómetros de recorrido, un desnivel inapreciable, hechos en muy buen tiempo, con una mañana luminosamente primaveral y una compañía estupenda.
Después de una semana de alertas meteorológicas y cuestiones personales, hoy, viernes, por fin, me animo a hacer una caminata sencilla y en solitario.
Me dirijo, como tantas otras ocasiones, a las proximidades de ‘Les Casetes de Meleja’, en plena Sierra de Santa Pola, al norte de la población homónima, para realizar un recorrido por algunos de los muchos caminos que por ella se pueden efectuar.
Estaciono el coche junto al depósito de agua y comienzo mi recorrido por la pista llamada Camino del Faro, PR-CV 61, hasta el primer desvío, a mano izquierda, que me lleva a la Casa de la Pinada, por el sendero que lleva el mismo nombre.
Llego hasta las ruinas de esta antigua masía, una de las tantas que habían en esta sierra, dedicada a la explotación agrícola y ganadera. Hasta la mitad de siglo XX se utilizó como refugio de ovejas en los meses invernales, después el desuso y el abandono la relegó a ser sólo un triste vestigio de lo que fue.
Sigo la ruta preparada, en dirección norte, cruzo la carretera del faro y, por el otro lado, tomo la pista que conduce a las urbanizaciones de Gran Alacant y al Camí del Salt.
Al llegar al Camí del Salt, el estrecho sendero, ahora hacia el oeste, me dirige hasta el Barranco del Salt.
De las muchas depresiones que existen en esta serranía, ésta es, sin duda, la más importante, entre otras cosas, por su longitud.
Voy caminando en paralelo al barranco y después, en un punto determinado, tomo la pista, una de las tantas que hay en este monte, que me devuelve, en suave zigzagueo, a la carretera del faro.
Cruzo de nuevo la carretera y, a pocos metros de la pista, tomo un nuevo camino, a mano izquierda en dirección este, que llaman ‘La Senda del Conejo’.
Esta es una vereda que, durante 1’5 kilómetros, culebrea en paralelo a la carretera del faro, hasta finalizar en otra de las pistas de este monte, junto a las ruinas de la Casa de la Pinada.
Sigo la pista, nuevamente en paralelo a la carretera, y tomo otra, por la derecha, dirección sur, que me hace llegar al Aljub del Tío Manyo.
Ahora toca, en este punto, un pequeño descanso para beber y tomar alguna fruta.
Continúo ahora hacia el sur para cruzar el camino del faro (nuevamente la PR-CV 61) y entrar de lleno, por el suroeste, en el Barranc Fondo y la Foia Roja.
El paraje de la Foia Roja es un lugar repleto de eucaliptos, área de campos de cultivo (ahora abandonados) que tiene como característica principal el color rojo de sus tierras.
Una zona muy atractiva para el paseo.
Ahora tan sólo queda, siguiendo la senda marcada en el gps, volver a conectar con el camino del faro.
Caminar, en dirección suroeste, hacia el pueblo de Santa Pola, llegar al depósito de aguas y al coche.
Final de la caminata y regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Por supuesto que sí. Han sido, entre unas cosas y otras, unos 11’5 kilómetros, con un desnivel nada destacable y en una jornada de agradable temperatura.
En el carrer Tramuntana, en el término municipal de Villajoyosa, dejo el vehículo para iniciar la ruta de este jueves.
Comienzo el recorrido por el monte costero que se despliega desde la Cala de Finestrat y llega hasta la Playa de Torres (todo ello dentro del término de la Vila) y que, en principio, me hará visitar varios de los puntos de interés de la zona.
Accedo a este monte, por su parte oriental, hasta llegar, pocos metros después, al llamado mirador de la montaña donde se puede contemplar una muy buena vista de la Cala de Finestrat.
Hay que resaltar que la mañana se presenta muy nubosa, con bruma en el horizonte y clara amenaza de lluvia.
Sigo, en ascenso hacia el suroeste, por la pista que me conduce hasta las Casas de los Carabineros (ahora en ruinas) y, en este punto, el aguacero hace acto de presencia.
Aquí tomo la senda, hacia el noreste/suroeste, que me lleva de forma ascendente, al vértice de este monte, Castilla (166 msnm).
Al llegar arriba el agua comienza a calarme y se hace bastante dificultoso permanecer en lo alto; cuatro fotos de la cumbre y… rápido inicio la bajada.
Retrocedo, hecho una sopa, por la misma senda que me condujo a lo alto, vuelvo a las Casas de los Carabineros y tomar, ahora, uno de los muchos caminos que se dirigen hacia el oeste…
… la intención inicial es llegar a la Playa de Torres, lugar en el que se encuentra uno de los puntos de interés del recorrido, la Torre de Sant Josep o de Hércules.
A la altura de una pequeña construcción en ruinas, camino de la Cala del Conill, y viendo que la lluvia no cesa, opto por no llegar hasta la Playa de Torres y hacer más corta la ruta.
Deshago mis pasos, sigo hacia el este, llego, nuevamente, a los alrededores de las Casas de los Carabineros y, súper empapado, en uno de los muchos cruces de sendas, tomo una, a mano derecha, que me lleva, de forma ascendente, hasta otro de los puntos clave de la caminata, la Torre del Aguiló.
La Torre del Aguiló es una torre defensiva construida en el siglo XVI bajo el reinado de Felipe II situada en el término municipal de Villajoyosa y que formó parte del sistema de TORRES VIGÍAS DE LA COSTA ALICANTINA contra la piratería.
Comienzo ahora el regreso al punto de partida, desando el camino, desciendo la pista que me llevó a la torre, llego al carrer Tramuntana y, finalmente, al auto.
Algo decepcionado y calado hasta los huesos, vuelvo a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Totalmente recomendable (a pesar de la lluvia). Han sido cerca de 6 kilómetros (cuando tenían que haber sido 9), con un desnivel de unos 140 metros (cuando tenían que haber sido 290), hechos en un corto espacio de tiempo y en una mañana nublada y tormentosa.
A un lado de la carretera CV-70, a su paso por la población de Benilloba, en la avenida de València, aparco el auto y, Pedro y yo, comenzamos la caminata de este primer martes de marzo.
Entramos al pueblo por la calle de l’Abadía, continuamos por las calles de Sant Joan, San Joaquín y Mayor para llegar a la avenida Diputación y, a los 600 metros del recorrido, incorporarnos, a mano izquierda y hacia el noreste, en la pista La Volta de les Neves.
Un kilómetro después tomamos, por la derecha, la senda que nos conduce, de forma ascendente hasta el Tossal del Moro.
El Tossal del Moro es un yacimiento ubicado en las inmediaciones de Benilloba, en un altozano del que recibe su nombre. El paraje es conocido como Pla de Petrosa, topónimo a partir del cual varios investigadores manejan la hipótesis de que los restos hallados sean los de la población conocida como “Bitraswsa” que mencionara en sus escritos el geógrafo sirio Yãqût (1179-1229) como núcleo dependiente de Dénia.
Los materiales recogidos en superficie datan de la ocupación en los siglos X-XI, hecho que hace del Tossal del Moro un interesante ejemplo de alquería de época temprana.
Deshacemos nuestros pasos hasta volver nuevamente a la pista La Volta de les Neves.
Ahora seguimos la pista, por la derecha, hacia el noroeste, hasta el kilómetro 5 aprox. para variar de dirección. En este punto el camino nos lleva, por el suroeste, a la entrada, a mano derecha, de la senda que de forma descendente y hacia el oeste, nos adentra en el paraje del Molí del Salt.
El río Frainós (o Penàguila) excavó la roca caliza durante millones de años, dando lugar a un angosto desfiladero por el cual el agua se precipita en un salto de 20 metros de altura. Junto a esta pequeña cascada, se construyó un molino harinero en el año 1760: el Molí del Salt de Benilloba.
El molino se encuentra enclavado en un paraje natural de gran belleza y valor ecológico donde se hallan algunas otras pequeñas joyas, como el antiguo puente de piedra.
Todo ello dentro de un área recreativa, cuidada y bien señalizada, a poco menos de un kilómetro del pueblo.
Después de nuestro recorrido por la zona comenzamos el regreso al pueblo. Tomamos el camino Assagador de la Teulería y entramos en el pueblo por la calle Cocentaina, seguimos por las de Un Lloc al Món, Colón, Sant Josep, Santa Anna, Sant Pere, Major, Santissima Trinitat para llegar a la avenida de València (CV-70) y al coche.
Volvemos a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido 9 kilómetros, con un desnivel de 205 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en un día nuboso, de fina lluvia y suave temperatura.
Otra caminata en solitario por estas sierras alicantinas. En esta ocasión voy a realizar una ruta desde el puerto de montaña de la Carrasqueta, un recorrido que me llevará por varios puntos de interés en los alrededores de este enclave.
En un claro del Camí de Vivens, junto al km 29’5 de la CV-800, la carretera que une Jijona con Alcoy, dejo aparcado mi coche e inicio la caminata de esta jornada.
Cruzo al otro lado del asfalto y, por senda paralela a la calzada, en dirección noreste, camino unos mil metros para volver a cruzar el asfalto y tomar un camino (un tramo de la llamada Canyada Real d’Alcoi) , ahora hacia el oeste/noroeste, y pasando por un Aljibe, un Horno de Cal y el Pozo de Nieve del Mas de la Castellana, entre otras cosas.
Llego al kilómetro 2’5 (+/-) del recorrido y, en la bifurcación, tomo el sendero de la izquierda, hacia el suroeste. Doscientos metros después se encuentra el Hito de los tres términos (Alcoi-Ibi-Xixona).
Sigo en la misma dirección hasta llegar, en el km 3’7 (aprox.), a un desvío que me conduce al vértice geodésico de la sierra, Carrasqueta (1205 msnm).
Tiempo para la contemplación de las hermosas vistas, beber algo y hacer las ya típicas fotos en la cumbre.
Vuelvo sobre mis pasos y me incorporo al camino inicial, sigo hacia el suroeste para llegar al Refugio de Montaña dels Esbarzerets (zarzas en castellano); otra mini parada en este lugar y continúo con la ruta marcada.
Hacia la misma dirección, la pista me lleva hasta un importante cruce. Aquí tomo la senda de la izquierda y me incorporo al Camí del Alba (o de Santiago del Sureste).
Este sendero me lleva en descenso hasta la pista Camí de Vivens; hacia la izquierda continúa el Camí del Alba pero yo tomo la pista de la derecha que me conduce al Mas de Miralles (ruinas).
Vuelvo ahora sobre mis pasos hasta la intersección de estos dos caminos, sigo la opción, en dirección este, en la que se mantienen juntos el Camí del Alba y el de Vivens, .
Paso por el Maset de Brossa y el Mas de Sant Ignasi, donde entro a contemplar su aljibe, su pozo y su Pou de Neu del Carrascó de Dalt.
Vuelvo a la pista (Camí de Vivens/Camí del Alba) y, unos 300 metros después, llego al claro donde se encuentra el auto.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido algo más de 9 kilómetros, con un desnivel que ha llegado a los 210 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana fresca, luminosa y totalmente primaveral.
Hoy todo comienza en la localidad de Ibi, concretamente en el carrer Francesc Tárrega, donde, Pedro y yo, aparcamos el auto e iniciaremos la caminata que nos hará recorrer algunos de los puntos de interés cercanos a esta población.
Tomaremos el camino, frente a nosotros, que asciende hasta la Ermita de San Miguel.
Este templo data del siglo XVIII y se encuentra situado en el cerro del mismo nombre, con unas vistas privilegiadas de toda la villa y de la Foia de Castalla.
Descendemos de esta atalaya y nos dirigimos por pista , hacia el noroeste, hasta la Serra d’Ibi, pasando por la casa en ruinas de La Fernoveta y la zona del Bancal Pla.
En lo alto, la senda que hay en el cortafuegos, nos lleva por la umbría de la sierra hasta el Mas de Biscoi.
Desde aquí, el camino, primero por el noreste y después por el sureste, nos acerca a la carretera CV-801, la que comunica las poblaciones de Ibi con Banyeres de Mariola.
Apenas cien metros de asfalto para pasar al otro lado e incorporarnos a un sendero/trocha que durante 400 metros hacia el sureste nos comunica con una pista que, en dirección noreste, nos conduce justo hasta la entrada del Barranco de los Molinos.
Esta parte de la ruta es para nosotros bastante conocida.
En suave descenso y hacia el sur, el camino nos hace pasar por el Refugio y Área Recreativa del Racó d’Almarra, la Font de Santa María, la Trompa del Elefante, el Molino de la Peña, el Molino de la Tía Roseta, el Molino de la Llapissera y el Acueducto del siglo XVI, entre algún que otro punto de interés más.
Llegamos al final del barranco y volvemos a comunicar con la carretera CV-801.
Al otro lado del asfalto hay un camino que nos lleva hasta el Molino de Papel y el Lavadero de Ibi.
En este último tramo , la senda, a la que hay que incluir algún despiste que otro, hacia el suroeste/sur, nos conduce a las proximidades del cerro en el que se encuentra la Ermita de San Miguel y al carrer Francesc Tárrega, donde está el coche.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel de algo más de 250 metros, hechos en un tiempo correcto y en una mañana de radiante y calurosa primavera.
En el parking del hotel de Xorret de Catí, entorno emblemático dentro del Paisaje Protegido de las Sierras del Maigmó y del Cid, estaciono el auto para dar comienzo la ruta preparada para el día de hoy.
El hotel se encuentra en plena reformaLa fuenteLa mina
Esta amplia zona tiene multitud de posibilidades y, en esta mañana casi primaveral, voy a realizar una de las tantas variantes que ofrece este espacio natural.
El estanque
Salgo desde el hotel y me dirijo, en dirección sur/suroeste, hacia el solar que ocupaba la Casa de la Administración, pasando antes por la zona recreativa, la fuente, la mina y el estanque del entorno del alojamiento.
La casa de la Administración (solar)
Al llegar al lugar que ocupaba la Casa de la Administración me encuentro con el enorme Castaño de Indias y el Pozo de Nieve.
Castaño de IndiasPozo de Nieve
Ahora la senda, hacia el sureste, me conduce a la Ermita de la Purísima.
Desde este punto se observa el valle de Catí con los montes más emblemáticos del alrededor: Sierra del Maigmó, Sierra del Flare, Peña Foradada, Sierra del Cid, et…
Ermita de la Purísima
En la ermita tomo la senda/pista/trocha que, en dirección oeste/suroeste, me llevará hasta el Collado de Amorós, pasando por la ya conocidísima Torre de Vigilancia.
Torre de Vigilancia
En el collado me dirijo por el noroeste, por pista/camino, llegando a la Casa del Pantanet.
Collado de AmorósCasa del Pantanet
Ahora, unos cientos de metros por asfalto hacia el norte, me llevan hasta la Rambla de Badallet.
Rambla de BadalletRuinas del Molí del SofrePozo de la RamblaPozo de la Rambla
Comienza, desde aquí, el camino de regreso al punto de partida; un recorrido en, más o menos, suave ascenso, hacia el noreste, que me hará recorrer esta rambla, durante unos 5’5 kilómetros (*/-), pasando por el Molí del Sofre, un par de interesantes pozos y algunos rincones realmente bellos de este cauce.
Finalmente llego al espacio del hotel de Catí y al parking donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido algo más de 11’5 kilómetros, con un desnivel de unos 230 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana primaveralmente luminosa.
En la carretera CV-801, la que comunica las poblaciones de Ibi y Banyeres de Mariola, en el descampado que hay frente a la Venteta dels Cuernos, dejo aparcado el coche y doy comienzo la caminata de este martes.
Me incorporo a la pista que, en dirección noreste/este y coincidente con un tramo de la GR7, me adentra en el Parc Natural del Carrascal de la Font Roja y la intención principal es la de recorrer algunos puntos de interés de esta magnífica sierra (a pesar no tener hoy el cuerpo para muchos festivales).
En el kilómetro 1’2, haciendo un pequeño desvío a mano izquierda, accedo al Pou del Barber.
Este pozo de nieve, también conocido como la Cava Blanca o la Cava de Santa María, es un nevero de planta circular, revestido por dentro de un muro de mampostería de piedra calcárea. Este monumento formó parte de la red de pozos de la sierra del Carrascal de la Font Roja y fue explotado por los “nevateros” de Ibi para abastecer a poblaciones como Alcoi y Alicante.
Continúo mi camino de forma ascendente, pasando por el Coll del Barber, por los alrededores del Pilar de Ximo y del Cabeç Ras.
A esta altura de mi recorrido el cuerpo, que no ha tenido un buen comienzo de jornada, me hace ver que tengo que dejar de lado la visita al Mas de Tetuán y la subida a la Teixereta, que estaba prevista, e iniciar el camino de vuelta al punto de partida.
Vuelvo sobre mis pasos unos 600 metros para incorporarme a una senda paralela que, hacia el sur/suroeste, me lleva por el Barranco de la Camarera hasta las inmediaciones del Mas de Sta. María.
Ahora el camino llega hasta una rambla, hace un cambio de dirección y me lleva, en ascenso y hacia el norte, a las inmediaciones del Pou del Barber.
Una vez aquí ya sólo me queda volver por el camino/pista (GR7) del comienzo, durante algo más de un kilómetro, en dirección oeste, y llegar a las cercanías de la Venteta dels Cuernos y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: No ha sido gran cosa pero sí, por supuesto, recomendable. Han sido unos 7’30 kilómetros, con un desnivel próximo a los 240 metros, hechos en un tiempo correcto y en una mañana luminosa y con vientos residuales.
En el kilómetro 14 de la carretera CV-83, la que va desde la población de Monóvar a Pinoso, a la altura de El Manyar, en la rotonda, tomo la segunda salida y me dirijo hasta las Casas de El Derramador de Baix y, allí, junto a la Ermita del Sagrado Corazón de Jesús, aparco el auto y doy comienzo la ruta de esta jornada.
Unos cientos de metros por asfalto, en dirección sureste, para incorporarme a pista, a mano derecha y hacia el suroeste, rodeando la Sierra del Calafuig por su vertiente meridional, monte que es el principal motivo de esta caminata.
A mi paso dejo atrás las Cases de la Solaneta y transito por entre las Cases de la Bassa, todo ello por camino/pista/senda rodeado de campos de cultivo: olivos, viñedos, almendros, frutales, etc…
En el kilómetro tres de mi recorrido, el sendero cambia de dirección, ahora me dirijo por el noroeste/norte para comenzar un ascenso algo más pronunciado hacia la parte alta de la sierra.
Al llegar arriba, una zona llana que no supera los 690 metros de altura, tengo dos pequeñas cimas a las que me dirijo. Una de ellas, a mano derecha, llega a los 693m y la segunda, por la izquierda, la que tiene el vértice geodésico, está a 729 m.s.n.m. (San Juan)
Aunque esta ruta es ‘casi’ novedosa, tengo que recordar que esta cima ya la visité hace unos años (en 2015) desde otro punto de partida y sólo con la intención de llegar al vértice.
Debo confesar que el acceso a la cumbre desde la zona llana ha sido complicado, es un recorrido corto pero empinado, con una vegetación muy cerrada y el fortísimo viento que ha hecho, rachas que a punto han estado de hacerme caer, me he visto obligado a hacer cuatro fotos y regresar al llano.
Momento de comenzar el regreso al punto de partida.
Tomo la pista que, hacia el este, norte y noreste, desciende de la sierra, en algunos tramos una bajada algo salvaje, y me lleva hasta las Casas del Derramados de Dalt.
Un kilómetro después, por asfalto y en dirección sureste, llego a las Casas del Derramador de Baix y al coche.
Vuelvo a Alicante.
Valoración: 2**
Recomendable: Aunque no sea ésta una gran ruta, la recomiendo totalmente. Han sido algo más de 9 kilómetros, con un desnivel de unos 200 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana de buena temperatura y muy, muy, ventosa.
Con el tiempo tan revuelto en toda la península, y como previsión, la semana pasada aplacé la salida que tenía preparada (aunque hay que reconocer que en la provincia no ha sido para tanto) pero… hoy, ya sí, hoy toca hacer una caminata; algo que no tendrá demasiada complicación.
Dejo aparcado el auto en el descampado que hay en Batoy, junto a uno de los tramos de la Vía Verde de Alcoy, y desde este punto comienzo la ruta de esta jornada.
Me dirijo por la Vía Verde, hacia el oeste, hasta uno de sus túneles.
Al otro lado, pocos metros después, hay una fuente (la Font del Pont) y a mano derecha una senda de entrada que me conduce, de forma serpenteante y en ascenso, hasta las Casas del Salt.
Atravieso, por su calle principal, estas construcciones emblemáticas de la ciudad de Alcoy y me encamino por senda, en dirección oeste, a fin de cruzar el cauce del río Barxell (generalmente seco).
Al otro lado hay un gran abrigo y, unos metros después, un espacio que sirve como mirador del llamado Salt (sólo en tiempo de lluvia y excepcionalmente se puede disfrutar de su interesante caída de agua).
Continúo iniciando el descenso, hacia el suroeste, por la senda que me conduce hasta el Racó de Sant Bonaventura, con sus miradores, sus saltos de agua y su espacio recreativo de mesas y bancos alrededor del río Polop.
Aprovechando el entorno, momentos de relax y tiempo para beber y comer alguna fruta.
Comienzo ahora el retorno al punto de partida.
Tomo la senda que, hacia el este y en paralelo al río, me acerca hasta las grandes columnas del Puente de las Siete lunas.
Desde aquí el camino me lleva, por el noreste, a la Fuente del Quizet; este es el punto donde se unen los ríos Barxell y Polop.
Ahora la pista, hacia el norte, me conduce hasta el tramo de la Vía Verde que tomé al principio y, pocos metros después, llego al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Claro, sin duda. Han sido cerca de 9 sencillos kilómetros, con un desnivel de unos 150 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en un día muy agradable.
Hoy, para iniciar las caminatas de febrero, me dirijo hasta la población de Guardamar, municipio alicantino situado en la costa sur de la provincia y perteneciente a la comarca de la Vega Baja del Segura.
Aparco el auto en un claro del camino asfaltado que lleva al espacio restringido de la Radio Estación Naval y, desde aquí, comenzaré un recorrido circular por la sierra del Moncayo, pasando por algunas zonas y puntos de interés.
En dirección noreste/norte, el sendero que me lleva, en suave ascenso, hasta restos de trincheras de la Guerra Civil y al vértice geodésico (Moncayo, 107 msnm).
Doscientos metros después, hacia el noroeste, llego a un interesante mirador natural desde el que se puede observar la bella panorámica de Guardamar y su costa.
En este punto, el camino me lleva por la llamada Cañada del León, hacia el oeste y durante unos 1800 metros, bordeando la radio estación, hasta conectar con la pista asfaltada Camí del Dos.
Cien metros de carretera, hacia el norte, para incorporarme a la senda, a mano derecha, que me hace pasar por otra de las cañadas de esta ruta, la Cañada de la Tía Rita.
Esta pista me conduce, en dirección sureste/noreste hasta prácticamente la entrada a la población de Guardamar, en la zona de l’Oliveró.
Ahora, un cambio radical de dirección, el camino/pista/senda, me lleva hacia el sureste/sur por la parte baja de la Sierra de Moncayo.
Rodeando la ladera sureste/sur de la serranía, por entre un frondoso pinar, accedo por un sencillo ascenso hasta un horno de cal y la bifurcación que me llevaría al vértice de nuevo; yo tomo la dirección opuesta y el camino me dirige al lugar donde se encuentra el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Por supuesto. Han sido algo más de 8 sencillos kilómetros, con un desnivel cercano a los 130 metros, hechos en un tiempo mucho más que aceptable y en una mañana mediterráneamente invernal.
Para despedir las caminatas de enero me dirijo a la población de Benimarfull, pequeño municipio de la comarca del Condado de Cocentaina, y aparco el vehículo en las cercanías del carrer Aitana, donde daré comienzo la ruta de esta jornada.
En un primer tramo visitaré, hacia el norte, la Plaça Major, lugar en el que se concentra el Ajuntament y la Esglesia de Santa Anna.
Deshago mis pasos, vuelvo hasta donde se encuentra el coche y salgo de la localidad, en dirección sur, por el carrer Montcabrer y el camí de Tófol (o carrer Sant Josep) hasta llegar a una zona de viviendas llamada Casas de Polsaguera.
Continúo por el mismo camino, durante unos 700 metros (+/-), hasta una bifurcación, tomo el ramal de la izquierda (camí de la Bassa Nova a la Cabanya), ahora hacia el sureste, por la zona de Els Tossals de Pórtiga, que me acercará hasta la población de Benillup, otro de las localidades de la comarca del Comtat, perteneciente, igual que Benimarfull, a la Vall de Travadell.
Entro a Benillup por el carrer Major hasta la plaza de la Esglesia de la Mare de Déu del Roser.
Ahora, por el carrer Ravalet tomo el camí de la Font Vella y, en el lecho del barranc del Sofre, se encuentra la fuente homónima.
Deshago mis pasos hasta volver nuevamente a Benillup y por el carrer Ravalet me dirijo al mirador de la Vall de Travadell.
Salgo de la población e inicio el camino de regreso al punto de salida (Benimarfull).
Vuelvo sobre mis pasos por el camí de la Bassa a la Cabanya llego a la bifurcación que me llevó a Benillup.
Continúo recto, en dirección noroeste, hasta llegar a una masía en ruinas y, aquí, el camino tiene, a mano derecha, un desvío, en dirección norte, que me conduce hasta la Font de l’Albacar, en el barranco de la Alcachofa.
Ahora el camino/pista, por entre campos de cultivo, me lleva en dirección noroeste/noreste/norte, hasta Benimarfull, pasando por la Ermita del Calvario.
Entro en el pueblo por el carrer Montcabrer y llego al auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido sobre 10 kilómetros, con un desnivel de 250 metros, en una caminata novedosa, con gran cantidad de asfalto/cemento (eso sí!!! 🙁 ), hecho en un tiempo aceptable y con una mañana fresca, tranquila y luminosa.
Para este viernes invernal me dirijo hasta el puerto de montaña de Confrides para efectuar una caminata, hecha en otras ocasiones, no demasiado complicada, ida y vuelta por el mismo sitio, que me hará recorrer parte de la ladera suroeste de la gran Sierra de la Serrella y llegar a uno de los dos vértices geodésicos de este estupendo macizo montañoso.
Aparco el coche en el margen derecho de la CV-70, en el kilómetro 19, en pleno puerto de montaña. Al otro lado del asfalto me incorporo a la pista, Camino de Serrella, que se adentra de manera ascendente y en dirección suroeste primero, noroeste después, para llegar hasta un collado y confluencia de pistas, el Cruce de Benasau a Cuatretondeta.
Una parada en este collado a fin de recuperar el aliento y disfrutar de las maravillosas vistas de los alrededores.
Continúo ahora el ascenso por la pista Camino de Serrella, en dirección noreste, durante 1’6 kilómetros hasta llegar a otro importante cruce de sendas, el Collado de la Caseta del Retor, donde se encuentra un depósito contra incendios y la senda/camino que conduce a la población de Cuatretondeta, por la vertiente norte de la sierra.
Sigo subiendo por la pista, ahora hacia occidente durante 500 metros y después hacia el norte unos 400 metros, llegando a la zona llamada Bancal del Clot. En este lugar hay abundante vegetación y un hermoso pinar, además de un cruce de senderos.
Por la derecha se llega al pico de La Hiedra, con sus 1359 metros y tomando la senda de la izquierda, que es la que yo voy a tomar, se accede al vértice geodésico La Serrella, también con 1359 metros.
Unos 800 metros después, hacia el oeste, llego a la cumbre donde se encuentra uno de los dos vértices de la sierra (el otro es la Mallá del Llop), junto a una caseta de vigilancia forestal.
Desde esta altura las panorámicas, tanto de la vertiente norte como las del sur, son realmente brutales, sobre todo en los días de máxima visibilidad; a mis pies tengo una parte importante de la superficie de la provincia.
Una vez recargadas las pilas, comienzo el regreso… Ahora todo es más sencillo, sólo hay que desandar lo caminado, es un descenso que me lleva, nuevamente, a pasar por los mismos puntos que en la subida, sin más complicación.
Algo más de 5 kilómetros en la subida hasta la cima, ahora son, más o menos, los mismos en el descenso hasta el puerto de montaña de Confrides.
Una vez completado el recorrido, disfrutando con calma de las hermosas vistas, llego al coche y…
Vuelvo a casa.
Valoración: 4****
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel próximo a los 475 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana invernal, fría, ventosa, de nubes y claros.
Hasta la población de Biar, en el lugar donde se encuentra el Santuario de la Mare de Deú de Grácia, concretamente en el parking del templo, doy comienzo la caminata elegida para este día de enero; un recorrido ascendente que será en un primer tramo coincidente con la PR-CV55 y el Camino de Santiago del Sureste.
Una vez dejo el coche en el aparcamiento inicio la subida por la senda/pista/camino, hacia el este, pasando por las zonas del Racó de la Nória, Racó de la Plata y el Cap del Águila, hasta llegar al depósito de agua contra incendios.
En este punto, un cruce de caminos, continúo por la pista de la izquierda, llegando a la Fonteta de Soriano. Pocos metros después, en una bifurcación, me incorporo a la pista de la izquierda, dejando atrás la PR-CV55 y pasando por el Mas de Camarasa.
La pista/camino, desde este momento, me lleva en suave descenso, hacia el norte, pasando por el Barranco de Fontalbres y el Cabecet de la Noguereta.
Ahora (kilómetro 5’8 aprox. del recorrido) me incorporo a una senda, también a mano izquierda, que me lleva, de forma sinuosa y en dirección suroeste, pasando por el Rincón de la Cueva Negra, hasta la Casa de Campaneta.
El camino, en su último tramo, tiene una serie de construcciones (en ruinas) que han servido para recoger y canalizar las aguas de los barrancos. Esta senda desemboca en la pista (asfaltada) donde coinciden la PR-CV55 y la GR Camino de la Defensa del Sur (o Camino del Cid).
Un kilómetro y medio después, llego al Santuari de la Mare de Déu de Grácia y al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, totalmente. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel cercano a los 380 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana fría, con nubes, claros y aguanieve.
Me ha gustado el momento de aguanieve. Tengo la esperanza de encontrarme una nevada en alguna de las caminatas que haga.
Hoy me dirijo a las afueras de la población de Novelda, en plena comarca del Vinalopó Mitjá, concretamente en las proximidades del Castillo de la Mola y el Santuario de la Magdalena, junto al cauce del río Vinalopó, donde realizaré la caminata de esta jornada.
Sigo la pista (Camino de la Defensa del Sur) hacia el noroeste por el curso del río Vinalopó, en dirección a Monóvar. Al llegar al arroyo de Salinetes, que se une al río, sigo este nuevo cauce.
Me encuentro caminando, hacia el noreste, en las llamadas ‘Ramblas o Barranc de Salinetes’ y el propósito es llegar hasta los dos nacimientos que hay al norte.
Al poco de pasar por debajo de la A31 (Autovía de Alicante) se encuentra la primera de las fuentes (de agua dulce) y el camino me lleva, ahora en dirección norte, hasta el segundo manantial, la Font de Salinetes (este es de agua salada). A su alrededor hay una pequeña área recreativa y un acceso desde la autovía. Además, según dicen, sus aguas tienen propiedades curativas, sobre todo para las afecciones de la piel.
Dejo atrás estos dos aportes que alimentan al río Vinalopó y comienzo el camino de regreso al punto de partida.
Deshago mis pasos (hacia el sur) hasta llegar a un acceso asfaltado que cruza por arriba la autovía y, al otro lado, me encuentro con un camino/pista cementada/vereda, en dirección oeste/suroeste, la llamada Senda del Kalifa.
Esta senda pasa por los alrededores de una de las tantas canteras que hay en la zona, ésta ha ampliado su espacio de acción y ha ocultado con rocas un tramo del camino y… me toca hacer un rodeo campo a través para volver a la senda original, con tan mala suerte que paso por lugares enfangados y, al pisar un lodazal, meto los pies hasta el fondo.
Consigo recuperar el camino y seguir con el recorrido estipulado, el que me conduce directamente a pasar, primero, por debajo de las vías del ferrocarril (Madrid-Alicante) y después las del AVE, por dos diferentes túneles.
Al otro lado del último corredor se encuentra la pista Camino de la Defensa del Sur (Monóvar-Novelda) y… segundo inconveniente en mi recorrido.
Este tramo del Camino de la Defensa del Sur está en obras; están removiendo la tierra, abriendo zanjas y soterrando tubos para canalización… por lo que la ruta no la considero apropiada hasta que no termine la reforma que están realizando.
Con todo y con eso, me salto las normas, camino por entre zanjas, barro y enormes tubos y…, en dirección sureste, dos kilómetros después, aproximadamente, llego al auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Pase lo que pase, siempre recomendable. Es una ruta curiosa donde un paisaje árido y sin mucha vegetación tiene la belleza que le aportan sus manantiales. Han sido, entre unas cosas y otras, unos 12 kilómetros, con desnivel de 125 metros (+/-), hechos en un tiempo correcto y en una mañana con buena temperatura, acompañada de nubes y claros.
El auto lo he dejado en el parking que hay en el paraje del Arenal de l’Almorxó, en el término municipal de Petrer, donde daré comienzo, la caminata de este segundo viernes de enero.
El Paraje Natural Municipal de l’Arenal de l’Almortxó, con una superficie de 50,80 ha, se localiza en el Monte de Utilidad Pública denominado «Cotxines».
Destaca fundamentalmente por su geomorfología y su litología. Se trata de una formación dunar propia de las zonas litorales, que se sitúa en el interior, contando con la presencia de suelos, flora y fauna característicos de los ecosistemas dunares litorales.
En cuanto a la fauna destaca el grupo de los coleópteros, y la presencia de tres especies de lagartijas: la lagartija colilarga, la lagartija cenicienta y la lagartija colirroja.
Fue declarado Paraje N.M. por la Generalidad Valenciana el 8 de febrero de 2002.
Tomo la senda que, hacia el noreste/norte, me dirige a las Casas de Caprala por la ladera sur del monte de Cotxines, pasando por el gran Arenal, el Arenal Menut y las ruinas de la Casa del Dolç.
En el kilómetro 2 (aprox) me incorporo, por la derecha, a una trocha que desciende al barranco de Caprala y sube, hacia el noreste, a la pista (un tramo de la GR7) para entrar después, por el este, al área recreativa Campamento de Caprala ‘Carmelo Beltrán’.
Ahora dejo el campamento y, dirección norte/noreste/este, comienzo por senda/trocha una importante subida hasta llegar al Collado de la Umbría de Marcos.
En este punto, la senda me lleva hacia el norte para llegar a L’Avaiol.
L’Avaiol es el primer espacio natural adaptado integralmente de la provincia y de la Comunidad Valenciana. Su desarrollo responde al objetivo de acercar la naturaleza a todos, creando un lugar sin barreras, en el que se pueda realizar una labor educativa y desarrollar terapias que mejoren la calidad de vida de las personas discapacitadas, todo ello en un entorno único, bien conservado y de enorme valor ambiental y paisajístico.
Después de unos minutos de relax en estas instalaciones, llega el momento de comenzar el regreso al punto de partida.
Continúo, hacia el norte, y conecto con la GR7 (en otro tramo), paso por el barranco de Peret y me dirijo, ahora dirección suroeste, hacia las Casas de Caprala.
En un momento determinado abandono la GR y me incorporo a una senda/camino/trocha que me lleva, hacia el sur/suroeste/oeste, por la Umbría de Marcos hasta las ruinas de la Casa homónima y, nuevamente, a las instalaciones del Campamento de Caprala.
Sigo por la senda/trocha, directamente hacia el suroeste, y 2 kilómetros (+/-) después me encuentro en el lugar donde está aparcado mi coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel aproximado de 280 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una mañana fría, de nubes y claros.
Para esta ocasión me he dirigido a la carretera N-325, la que une las poblaciones alicantinas de Crevillente y Aspe, y he aparcado el auto sobre el kilómetro 15,300, en un claro de la Venta de l’Alt, junto a la pista Camí de Les Pedreres (llamada también La Interminable), donde voy a iniciar la caminata de este día por la zona de Los Orones y la Sierra de la Madera.
La pista me lleva de forma ascendente y ondulante hacia el noroeste, con un paisaje árido de monte bajo y pequeños y castigados pinos.
Tengo que reconocer que esta ruta la realicé por última vez allá por enero del 2019 y, quizá por hacer tanto tiempo, la tenía algo idealizada. Reconozco que es sencilla y un poco aburrida ya que transcurre prácticamente en su totalidad por pista.
Destacable únicamente la belleza que, desde lo alto, muestra las vistas del Pantano de Crevillente, del Hondo (Elche/Crevillente), del Mediterráneo y las paredes rocosas y las gargantas de diferentes barrancos: Barranc de la Garganta, Barranc del Boig y Barranc Fort, entre otros.
En el kilómetro 4’3 (aprox) la pista, La Interminable, gira por la izquierda en un fuerte descenso, y yo tomo una senda/trocha, a mano derecha, que me lleva por toda la cordal de la Sierra de la Madera, hacia el noreste, durante algo más de un kilómetro, pasando por un grupo de carrascas.
Llegado a este punto, la trocha inicia un fuerte descenso hacia el noreste, por la ladera norte de este monte, y yo determino que aquí comienzo el retorno al punto de partida.
Desde esta posición las vistas del alrededor son hermosas, la Sierra de Crevillente, la población de Aspe y la zona de Los Orones, entre otros puntos de interés.
Deshago mis pasos, nuevamente por pista, esta vez, descendiendo de forma cómoda por La Interminable hasta llegar a la zona donde tengo el coche aparcado.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Claro, eso siempre, aunque ha sido bastante sosa. Han sido cerca de 11 kilómetros, con un desnivel de 215 metros, hechos en un tiempo más que correcto y con una mañana despejada y muy fría, con rachas de viento congelante.
Esta primera caminata del año transcurre entre los términos municipales de Bocairent (Valencia) y Alcoi (Alicante), en pleno Parque Natural Sierra Mariola.
En la carretera CV-795, la que une la ciudad de Alcoi con la población de Banyeres, y en el kilómetro 13’5, en un claro, dejo estacionado el coche para tomar la pista que asciende por la montaña de utilidad pública de Sotorroni.
Con un pronunciado ascenso durante unos 3 kilómetros, hacia el noreste, pasando por un depósito contra incendios.
Ahora el camino se suaviza y en una primera bifurcación tomo el ramal de la izquierda, en dirección noroeste, y sigo las indicaciones para llegar a la Font Freda.
Antes, paso por entre campos de cultivo y balsas para el riego, hasta el lugar en el que se encuentra, sobre una colina, el vértice geodésico de esta caminata; Eixar, con sus 1094 m.s.n.m.
Algunos minutos para contemplar el paisaje desde esta atalaya, hacer las ya habituales fotos de rigor y, seguidamente, continuar, de manera descendente, hasta el siguiente punto de la ruta, la Font Freda.
La fuente está situada en una confluencia de caminos y aquí también dedico unos minutos para disfrutar del entorno y volver, después, al sendero.
Tomo la vereda estrecha que, en dirección sureste y acusado ascenso, atraviesa la Loma del Somo para llegar al Mas que lleva su nombre.
En este punto, desde la masía, comienza el regreso al punto de partida.
Un pequeño inconveniente, el Mas de Somo está rodeado por una alambrada y tiene inaccesible el paso; tengo que hacer un rodeo por una supuesta ‘trocha’, campo a través, para llegar al camino/pista.
El camino del Mas de Somo me lleva, en dirección sur/sureste, hasta el cruce que me indicaba la Font Freda y me llevaba al vértice; ahora ya estoy en la pista forestal que, hacia el suroeste, me conducirá, unos kilómetros después, hasta el claro donde se encuentra el automóvil.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido unos 12’5/13’5 kilómetros, con un desnivel de unos 320 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una jornada de fresco y agradable invierno.
Hoy se despide un 2025 que ha sido en muchos aspectos, sociales y políticos principalmente, bastante inquietante.
En lo personal, un año lleno de actividades, momentos placenteros y proyectos pendientes realizados.
Un período de 365 días con 110 caminatas y senderos efectuados por pueblos y ciudades, con un total de algo más de 1100 kilómetros realizados, por entre varias comunidades autónomas y tres países del otro lado del ‘charco’.
El 75% (aprox) de las caminatas las he hecho en solitario, el resto en compañía; todas ellas han dejado momentos insuperables e imágenes imborrables en mi retina.
Algunas de esas instantáneas las acompaño en esta entrada, fotografías efectuadas durante estos 12 meses.
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
Ahora ya sólo me queda agradecer a todos aquellos que en algún momento me han acompañadoen este periplo (Jesús, Pedro, Óscar, Elena, Raúl, Carolina).
Gracias también a los compañeros que han compartido parte de mi viaje por Chile, Argentina, Brasil y el crucero por Patagonia/Cabo de Hornos: David, Raúl y Ricardo, la simpática pareja de argentinos (Pedro y su esposa), los Albertos (el padre y el hijo, holandeses), el matrimonio de chilenos de la mesa de al lado, el médico y su mujer, ‘Rocio’, la guía, Maia y Daniel, María Graciela, Martín, su esposa y Luca, Fabián ‘el chico del pelo rojo’, Juan Antonio, Ezio, Juan ‘el guía del Maipo’, Alex Rodríguez, Angie y… muchos otros más de los que no recuerdo sus nombres. Todos, absolutamente todos, han sido una agradable compañía.
Además, desear a todos los que lean estas líneas un 2026 lleno de grandes aventuras, salud y felicidad.
A primerísima hora me dirijo a las afueras de la localidad de Lorcha, concretamente a las proximidades de la Fábrica de Papel, la antigua estación de tren y el camino de subida al Castell de Perputxent, donde, en un claro de la pista, aparco el coche y comienzo este recorrido, para dar fin al 2025.
Lorcha (Lorxa, en valenciano), es el último municipio del noreste alicantino, frontera con la provincia de Valencia, perteneciente a la comarca del Condado de Cocentaina, en la Cordillera Penibética, con un relieve muy accidentado.
El itinerario de la ruta va a ser el mismo tanto de ida como de vuelta y lo voy a hacer, siguiendo el cauce del río Serpis, por la llamada Vía Verde del río homónimo.
La pista me lleva, por el noreste y en suave descenso, encontrando a mi paso una gran carrasca centenaria, alguna de las casetas del ferrocarril y un acceso, a mano derecha, a la Font dels Boteros, con su pequeña balsa.
Continúo por la vía y en el kilómetro 2’8 (aprox) del recorrido se encuentra el túnel, de unos 200 metros de longitud, que me hace pasar por debajo de la Penya dels Coloms.
Al otro lado, y a unos 500 metros, se encuentra el Azud de l’Infern, con su salto de agua, y las ruinas de la Casella de Parres y del Molí de l’Infern.
Durante toda la caminata hay que destacar los increíbles paisajes que rodean al río Serpis, a pesar de la mañana de niebla que me ha acompañado.
Hay que resaltar que la Vía Verde, además de ser el antiguo itinerario del ferrocarril que unía las poblaciones de Alcoy y Gandía, llamado también el Tren dels Anglesos, es en la actualidad una maravillosa ruta senderista/cicloturista, la PR-CV207 y el Camino del Alba.
En el kilómetro 5 llego hasta otra nueva caseta del ferrocarril y un antiguo depósito de agua.
Para finalizar la ida, en el kilómetro 6 del recorrido, me encuentro con uno de los puentes de la Vía Verde y, al otro lado del Serpis, la Fábrica de la Llum y su pequeña área de descanso (provincia de Valencia). En este lugar, aunque la vía continúa siguiendo al río por tierras valencianas, yo hago un stop para el refresco y considero esta parada como el punto de retorno a la casilla de salida.
Para el regreso nada a destacar, vuelvo a pasar por los mismos lugares que en la ida. Sólo que ahora el recorrido es en suave y sinuoso ascenso en dirección suroeste.
Atrás se queda la Fábrica de la Llum, el depósito de agua, la caseta del ferrocarril, la Casella de Parres, el Azud de l’Infern, el túnel y la Font dels Boteros, entre algunos de los puntos de interés.
La muerte vigila muy de cerca…
Finalmente, llego a la Fábrica de Papel y al parking donde se encuentra el coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda, muy recomendable. Han sido unos 12 kilómetros, con un desnivel apenas destacable, hechos en muy buen tiempo y con unos paisajes ideales para decir adiós a este año de senderos y aventuras.
Con mi mochila por el sendero voy camino al Montcabrer…
Con mi mochila por el sendero voy camino al Montcabrer…
Si me ven, si me ven, me dirijo al Montcabrer…
Si me ven, si me ven, voy camino al Montcabrer.
En el área recreativa que hay a unos 500 metros, al noreste, de la Font de Mariola, en el corazón del Parque Natural de la Sierra homónima aparco el coche y doy comienzo la caminata de este día, jornada especial, víspera de Nochebuena.
Cantando una versión senderista del ‘Burrito sabanero’ tomo la pista (GR-7) que me lleva, en suave ascenso y dirección noreste, hasta el paraje de la Font del Cirer o del Mas dels Arbres.
Sigo por la misma pista, la subida se va incrementando progresivamente y llego al Mas de la Foia Ampla.
Esta es una hermosa finca situada en una gran vaguada, con sus campos de cultivo, sus caballos y sus animales de granja (aunque con el mal tiempo de hoy los animales están recogidos).
El camino (GR-7) atraviesa esta propiedad, pocos metros después se encuentra una bifurcación. Aquí tomo el ramal de la derecha, abandono la GR y esta senda (PR-CV57), con una fuerte subida por el sureste, me lleva por la ladera suroeste del monte hasta la cumbre del Montcabrer.
El Montcabrer es la cima más alta de la Sierra de Mariola. Forma parte de los Sistemas Béticos, situados en la zona sur de España. Pertenece al término municipal de Cocentaina y tiene 1390 metros de altura, con lo que es el tercer mayor pico de montaña de la provincia de Alicante.
En estas fechas, junto al vértice, suelen montar un Nacimiento… o sea que el villancico senderista le viene de perlas… jejeje.
Después de unos minutos de intenso frío en la cumbre, con las pertinentes instantáneas, comienzo el descenso y el regreso al punto de partida, continúo en dirección este y, a unos 400 metros por la izquierda, tomo un ramal que me lleva hasta la Font del Pouet y el Camí de Llopis.
Llego al Camí de Llopis y enlazo con la senda llamada Azagador de Mariola, paso por la Font de la Foia Ampla, vuelvo a atravesar esta gran finca y sigo, ahora ya, nuevamente por la GR7, a deshacer los pasos que hice en el camino de ida.
Desciendo con suavidad por la pista, paso, nuevamente, por la Font del Mas dels Arbres y, 1400 metros después, llego hasta el vehículo.
Regreso a casa.
Valoración: 5*****
Recomendable: Totalmente recomendable. Yo soy un enamorado de esta sierra y para mí es una de las rutas más bellas de la Comunidad. Un auténtico chute de energía. Han sido alrededor de 13’5 kilómetros, con unos 510 metros de desnivel, hechos en un tiempo más que correcto y en un día muy frío, nuboso, lluvioso y con niebla (tenía la sensación que al llegar a la cumbre nevaría, pero no).
Dejo el coche en el parking de las Casas del Guarda Forestal, en la ladera oriental de la Sierra de Agullent, para iniciar la ruta de este viernes preinvernal y recorrer algunos de los puntos de interés de esta serranía valenciana.
Comienzo tomando la pista (Camino del Alba) que lleva, en dirección oeste, hasta el Albergue Don Bosco.
Continúo por la misma y, 1700 metros después, llego a la Font del Patge.
El nombre de esta fuente nada tiene que ver con lo que podría deducirse, no significa ‘fuente del paje’. Su nombre proviene del romano ‘pace’ (o sea, paz) y con su posterior arabización, quedó como ‘patxe’. Más tarde se valencianizó, llegando a ‘patge’. Realmente nos encontramos ante la Fuente de la Paz.
Sigo la pista unos 500 metros más hasta una bifurcación, tomo la pequeña senda, a mano izquierda, que me conduce de forma ascendente, zigzagueando en dirección sur, hasta la Foieta dels Carros; lugar límite entre los municipios de Benissoda (Valencia) y Agres (Alicante).
Tan sólo unos cuatrocientos metros en la provincia de Alicante para volver a la de Valencia y llegar al Collado de Santa Ana.
Llego a la colina, que es un importante cruce de sendas, y me incorporo al ramal de la izquierda, una trocha, que, con el nombre de Senda dels Enginyers, me conduce en suave descenso y hacia el noreste hasta la entrada al Camino de la Covalta.
El día rezuma humedad por los cuatro costados (seguramente la sierra ha estado cubierta de niebla durante toda la noche) y esta empedrada trocha (Senda dels Enginyers), al estar en la ladera norte, se presenta tremendamente embarrada y resbalosa.
Al llegar a la bifurcación, el Camino de la Covalta, me echa para atrás la idea de subir hasta la cueva, debido al mal estado del sendero, decido dejarlo para otro momento y continuar el regreso al punto de partida por la Senda dels Enginyers.
La trocha, en dirección noreste, me hace llegar al Camí de la Umbría y, ahora, hacia el norte, aproximadamente un kilómetro más tarde llego al parking de las Casas del Guarda Forestal y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Claro que sí!!! Han sido unos 10 kilómetros, con un desnivel de unos 300 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una jornada fabulosa.
Desde el parking que hay cercano al parque de la barriada de Batoy, en Alcoy, dejo el auto e inicio la caminata de este miércoles de diciembre; un recorrido que, comenzando por un tramo de la Vía Verde, me llevará por algunos puntos de interés de la periferia suroeste de esta ciudad.
Durante 400 metros de Vía Verde, hacia el oeste, hasta tomar un desvío, a mano izquierda, en dirección suroeste/sureste, para llegar a la Fuente del Quinzet (en el día de hoy seca); punto de unión de los ríos Barxell y Polop, dando origen al río de Alcoy, posteriormente río Serpis, en una pequeña área recreativa.
Ahora sigo la pista ascendente, por el sureste/sur, que me conduce y me incorpora a otro de los tramos de la Vía Verde.
La vía me lleva por el oeste, atravesando algunos de sus túneles, hasta un área recreativa donde se cambia de dirección, ahora hacia el noroeste/noreste, y pasando por el Puente de las 7 Lunas y el Viaducto del Barxell.
Aquí, al final del viaducto, se encuentra la Fuente del Puente y abandono la Vía Verde para incorporarme a una senda/trocha/pista que me conduce, de forma ascendente, a Las Casas del Salt.
Entre las construcciones que componen las Casas del Salt destacan varios edificios industriales, actualmente sin actividad, junto a otros residenciales, que conforman un paisaje singular. Las aguas del río Barxell, canalizadas a través de galerías y acequias, favorecieron el establecimiento, en esta zona, de molinos harineros y, sobre todo, molinos papeleros (dedicados a la fabricación de papel de fumar) cuyo origen se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII. En la parte más elevada destacan los molinos de Brutinel, con su jardín monumental y su atractivo invernadero. Junto a este conjunto, adosado a la antigua carretera se encuentra uno de los edificios del Molino de En Medio, que conserva su esbelta chimenea cuadrangular, y junto a él un grupo de casas de recreo que ocupan el espacio en el que hasta 1945 había diferentes edificios pertenecientes a este molino.
El río Barxell, a su paso por este conjunto de edificaciones, cae (sobre todo en épocas de fuertes lluvias) desde la altura en la que se encuentra formando lo que se llama El Salt, una espectacular cascada de más de 70 metros.
Hoy, a pesar de la abundante lluvia de ayer, totalmente seca.
Cruzo ahora al otro lado del cauce, paso por una cueva y un mirador y tomo la senda que en dirección sureste, de forma descendente, me conducea un desvío, hacia la izquierda, junto a las ruinas de un molino, que me hace descender, por senda primero y pista después, en dirección sureste/sur, hasta las cercanías del río Polop, pasando antes por la Fuente de las Serpientes y las casas de l’Heretat del Salt.
Ahora, kilómetro 8 (+/-) del recorrido, me incorporo a otra pista, a mano izquierda, siguiendo en paralelo el cauce del río, que me lleva hasta una carrasca monumental y me enlaza con el tramo de Vía Verde del comienzo de esta ruta y con el lugar donde se encuentra el auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda. Han sido un total de 9’6 kilómetros (aprox.), con un desnivel de unos 225 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una mañana pasada por agua típicamente otoñal.
Al sur del monte de Rabosa, a pocos metros del albergue, aparco el auto en un claro de la carretera y doy comienzo a la caminata de este jueves.
Tomo el sendero/trocha que, de forma ascendente en dirección norte/noreste/noroeste, llega a la parte alta de esta sierra.
Ahora, en un cruce de caminos, me dirijo de manera descendente, al limite occidental de la montaña, pasando antes por una torre de vigilancia forestal.
En este punto (km 2’4 */-) llego a la pista que, por la umbría de la sierra y en dirección noreste, me acerca hasta el barranco de Catxuli. Aquí tomo una senda (O), a mano izquierda, que me lleva a la Casa de Catxuli y sus campos de cultivo.
La senda ahora me conduce, por el norte, hasta las proximidades de la Casa del Pantanet.
Comienzo, en este lugar, un ascenso hacia el este, por un estrecho camino y pista después (PR-CV34) que me hará recorrer la sierra de Catí casi en su totalidad, llegando en el kilómetro 6’3 (+/-) a otra de las torres de vigilancia de mi recorrido.
Aquí, cambio la pista por sendero (PR-CV430) que, hacia el oeste primero y suroeste después, me conduce de forma descendente hasta el Collado de Amorós.
Desde esta loma, con unas vistas magníficas de las sierras de los alrededores, comienzo el regreso al punto de partida.
El camino/senda me lleva, por el suroeste, a recorrer la parte oriental de la sierra de Rabosa hasta llegar al albergue homónimo.
En el Parque de Montaña Daniel Esteve (albergue de Rabosa) hago una parada para la contemplación del lugar y tomar algo de bebida, seguidamente, y ya a pocos metros, me dirijo al lugar donde está aparcado el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda alguna. Han sido cerca de 11 kilómetros, con un desnivel de 315 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una jornada de típico ‘veroño’.
Para este martes pre invernal, en una mañana luminosa y con buenísima temperatura, Pedro, Óscar y yo, nos hemos acercado a la población de Benasau, localidad de la comarca del Condado de Cocentaina, para realizar una caminata por los cinco pueblos del río Frainós.
Aparcamos el coche en el parking que hay frente al restaurante Serrella para iniciar nuestra ruta.
Nos dirigimos, por la carretera CV-70, en dirección este, para llegar hasta el km 1’1 a la entrada, a mano derecha, de la población de Ares del Bosque.
ARES DEL BOSQUE, es un pequeño núcleo urbano perteneciente al municipio de Benasau, ubicado en las faldas de la sierra de Serrella , a 770 metros de altitud, junto al barranco de Ares, afluente diestro del río Frainós.
Como lugares de interés destacan la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (1535), el Palacio de los Marqueses del Bosch (siglo XVI) y la Font d’Ares y su antiguo lavadero.
Dejamos la población tomando la senda/trocha, hacia el sur, que desciende hasta el lecho del río Ares y conecta con la pista, cementada, la llamada de Confrides a Benasau, que nos conduce, por el este/noreste/sur, a Beniafé.
BENIAFÉ, es una pedanía de Alcoleja, ubicada a 754 m de altitud, en la orilla derecha del río Frainós. Antigua alquería islámica que, después de la conquista cristiana, permaneció como sitio de moriscos. En el momento de la expulsión, en 1609, tenía 10 familias. Formaba parte de la parroquia de Penáguila, hasta que en 1574 pasó a depender de Alcoleja.
Como lugares de interés, destacan la Ermita de la Virgen de los Desamparados, del siglo XVIII, y su fuente/lavadero/balsa.
Abandonamos la población y tomamos la pista, hacia el oeste, que durante unos 3 kilómetros (+/-) y atravesando el río Frainós, nos lleva al pueblo de Alcoleja.
ALCOLECHA (ALCOLEJA, en valenciano), localidad de la comarca del Comtat, situada en la vertiente noroeste de la sierra de Aitana, la más elevada de la provincia, limita con la comarca de la Marina Baixa.
Alcoleja estuvo poblada por moriscos hasta su expulsión, por Felipe III, en 1609.
Lugares de interés son la Torre de Alcoleja, de planta circular elaborada en mampostería en el siglo XVIII, el Palacio de los Marqueses de Malferit y la Iglesia Parroquial de San Vicente Ferrer.
Salimos del municipio, en dirección noroeste, por senda/trocha, atravesamos la CV-770 y seguimos por camino hasta el Corral del Tío Ginés.
En este punto cambiamos de dirección, caminamos por pista hacia el oeste, durante unos 2’2 kilómetros, hasta llegar al Pont de l’Arcada, situado a la entrada de Penáguila.
PENÁGUILA. Municipio de la comarca de la Foia d’Alcoi, situado al pie de la sierra homónima, en el dominio prebético valenciano, el municipio se extiende desde el Alt de la Serreta (1052 m s. n. m.), al oeste, hasta el alto de la Creueta, al este, formando parte de las vertientes septentrionales de la Sierra de Aitana y abierto hacia la Foia d’Alcoi. El término lo atraviesa el río Frainós o Penáguila, al este, que desemboca en el Serpis o río de Alcoy cuando este llega a Cocentaina.
Existe un error etimológico con el nombre de Penáguila. Su nombre original es Benaguila y es musulmán como las localidades colindantes. Es sabido que en la lengua árabe no existe la letra «P» y al transcribir su nombre paso de Benaguila a Penáguila.
Hay muchos monumentos y lugares de interés en esta villa pero voy a destacar los siguientes: La Iglesia de la Asunción de Ntra. Sra., El Arco de Santa Lucía, El Castillo de Penáguila, El Jardín de Santos, Restos de la muralla, puerta medieval y la Torre Vernet, entre otros.
Ahora dejamos la población, por pista asfaltada/cementada en dirección norte/este/noreste, hasta la localidad de Benasau, pasando por Les Solanes, el Pont sobre el río Frainós y La Salcera.
BENASAU. Este municipio de la comarca del Comtat; es el último en nuestra ruta de ‘los cinco pueblos’.
En un principio su población fue de origen musulmán. Al ser ocupada a mediados del siglo XIII por el rey Jaime I de Aragón, los moriscos que la ocupaban, entre la sublevación de Al-Azraq y la expulsión en 1609, casi quedó despoblada.
Entre los monumentos y lugares de interés destacan: La Torre del Palacio de los Barones de Finestrat (BIC), la Iglesia Parroquial de San Pedro y la Font de l’Ullet.
Nos dirigimos, por él carrer del Canonge Mas Picó, hasta la carretera CV-70 y al lugar donde se encuentra aparcado el coche,
Regresamos a Alicante.
Valoración: 4****
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido cerda de 14 kilómetros, con un desnivel de 330 metros (aunque a mi me ha parecido mucho más desnivel), en una mañana luminosa, casi primaveral, y con una compañía de lujo.
En este primer jueves de diciembre me he dirigido al desvío en el km 1’3 de la CV-811 (Carretera de Sax/Castalla) donde la pista forestal, en dirección suroeste, me acerca hasta la Font de la Carrasca.
En este punto dejo el coche e inicio una caminata que me llevará por la Sierra de la Argueña hasta el vértice geodésico de la misma, La Replana.
Desde la fuente, donde también se encuentra un gran depósito contra incendios, empiezo, por una vereda/trocha, el ascenso por esta parte de la sierra. Después, sigo por pista hasta llegar a la esplendida y cuidada finca del Mas del Carrascal.
Ahora dejo atrás este caserío y la pista continúa, sin descanso, en ascenso y dirección sur, me conduce hasta el Pou de Neu del Carrascal (1021 msnm), una cava de nieve totalmente restaurada que se puede considerar, al menos para mi, en una de las más hermosas de la provincia.
Retomola pista que asciende, in crescendo hacia el sureste, y me hace llegar al Collado de les Fermoses (1113 msnm), un pequeño alivio en este recorrido, al que aún le queda la subida más fuerte, ahora hacia el oeste, hasta las proximidades del Pinar del Flare (1221 msnm).
En este momento el camino, pista primero y senda después, llanea hasta llegar al vértice geodésico, La Replana (1229 msnm).
Aquí arriba, con un frío y un viento que pela y la panorámica de las sierras de los alrededores, se impone un descanso, tiempo para el refresco, comer alguna fruta y realizar las ya clásicas instantáneas en la cumbre.
Comienzo el retorno al punto de partida, el camino tanto de ida como de vuelta es el mismo así que lo que ha sido subida (jodida en algunos tramos) ahora es descenso (en algún momento tocahuevos).
Con cuidado y tranquilidad llego al Mas de la Carrasca y en lugar de dirigirme hacia la Font del Carrascal, tomo la pista que rodea el llamado ‘Cabeço de la Paella’ para llegar al sitio donde tengo el vehículo.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto… Alguien lo pondría en duda? Han sido, entre unas cosas y otras, cercano a los 10 kilómetros, con un desnivel de 403 metros y hecho todo ello en un tiempo más que aceptable.
En la confluencia de las carreteras CV-801 y CV-802, en el término municipal de Ibi, en un claro, Pedro y yo hemos aparcado el coche para comenzar esta primera caminata del mes por la Sierra de Biscoi.
Tomamos una senda, en dirección oeste, que, durante 1200 metros de fuerte ascenso, nos lleva hasta el punto más elevado de esta ruta, el Alt de Biscoi (1156 msnm).
Seguimos ahora la senda, en suave descenso, hacia el noroeste/suroeste, pasando por la Penya Roja (1147m) hacia el Alt del Palomaret (1092m), aunque antes, en el kilómetro 2’1 del recorrido, tomamos un desvío, a mano izquierda, que nos acerca hasta la Cueva de la Moneda (1083m) y su Mirador (1098m).
Desandamos la senda del desvío y volvemos al camino inicial. Tras el paso por el Alt del Palomaret, seguimos, en dirección suroeste primero y norte después, descendiendo por la sierra hasta llegar a un cruce de pistas, cercano al Barranc de Monvari, todo ello ahora dentro del término municipal de Onil.
En la confluencia nos dirigimos, hacia el noreste, por el llamado Rincón de los Ratones, hasta acceder a la Font y el Mas del Palomaret.
En este punto nos incorporamos a la pista (GR7) que, hacia el este, nos lleva a una importante confluencia de caminos. Seguimos en dirección levante por la GR7, hacemos un pequeño desvío de unos 600 metros (ida y vuelta) para visitar la Font de la Caseta del Portet (término municipal de Alcoi) y continuamos por la gran ruta hasta el kilómetro 8’5 (+/-) del recorrido.
Ahora la GR se desvía a mano izquierda y nosotros seguimos en la pista, hacia el sureste, para llegar, en poco más de un kilómetro, hasta donde esta aparcado el vehículo.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel próximo a los 300 metros, hechos en un tiempo más que correcto, en una mañana fresca y luminosa.
En la carretera CV817, la que une las poblaciones de Castalla y Petrer, dejo el coche a la altura de la Replana del Pino, en la zona del Portell de Catí, y comienzo la caminata de este último viernes de noviembre, con el propósito de realizar un recorrido por alguno de los muchos senderos de estas sierras y llegar, como colofón, al Alt de Guisop.
Subo por la carretera hasta llegar al Collado del Portell y, aquí, tomo el camino (PR-CV85) que me lleva hasta el Pou de Neu del Carrascalet, en la sierra homónima.
Desde este punto se puede contemplar la panorámica de la Foia de Castalla en toda su plenitud,