CASTILLOS DE LA VEGA BAJA DEL SEGURA

CASTILLOS DE LA COMARCA DE LA VEGA BAJA DEL SEGURA (ALICANTE)

01 – CASTILLO DE AYALA (COX):

Sobre un pequeño cerro rocoso, denominado ‘El Portichuelo’, a los pies de la Sierra de Callosa, se encuentra el Castillo de Cox, también llamado de Santa Bárbara o de Ayala. Es una construcción del año 1466, de reducidas dimensiones pero de aspecto muy sólido, cercana a la localidad de la que lleva el nombre. Se distinguen en él dos zonas bien diferenciadas, el recinto amurallado poligonal y la casa señorial fortificada, de planta rectangular. Además contiene una pequeña ermita. En el año 1.572, el municipio de Cox y su territorio obtendrían la independencia de Orihuela siendo entonces, cuando el castillo deja de ser habitado por sus dueños y cae en un paulatino abandono. Su estado fue razonablemente bueno hasta medios del siglo XX, cuando las sucesivas expoliaciones lo dejaran en un estado ruinoso.

02 – CASTILLO DE ORIHUELA:

El Castillo se encuentra en el monte de San Miguel de la localidad de Orihuela. Esta fortaleza ya debió existir en la época de Teodomiro (siglo VIII) cuando los normandos lo atacaron y consiguieron tomarlo. Según la leyenda, Teodomiro se refugió en sus murallas ante el avance musulmán, y disfrazando a las mujeres de la ciudad de soldados, hizo creer a Abd al-Aziz que había recibido refuerzos, consiguiendo condiciones favorables para lo que sería el Tratado de Teodomiro. Sin duda se trató de una gran fortaleza, de gran importancia a lo largo de toda su historia por su valor estratégico. Fue reformado en numerosas ocasiones, especialmente tras la Reconquista. Está documentado que distintos monarcas asignaron partidas para su mantenimiento y re fortificación. Durante la Guerra de Sucesión (siglo XVIII), una gran explosión provocada por la caída de un rayo sobre el polvorín destruyó la mayor parte del castillo, ordenándose su demolición por considerarse irrecuperable. El terremoto de 1829 también causó graves daños. Construcción en siete círculos, estando reservado el superior para los altos cargos militares. Actualmente se pueden ver aún grandes tramos de sus murallas, así como restos de algunas torres. También pueden distinguirse los distintos elementos incorporados en sucesivas épocas. Aunque actualmente se encuentra en estado de ruina.

03 – CASTILLO DE CALLOSA DE SEGURA:

La referencia documental más antigua del castillo de Callosa se remonta al año 924, cuando el señor local Al Saij-Al Aslami se rebeló contra el califato de Abd Al-Rahman III. Por tanto, su origen se remonta al menos al siglo X, siendo así una de las fortificaciones más antiguas de la zona. Esta fortaleza árabe se alza sobre la parte más alta de un abrupto cerro situado en las proximidades de la localidad de Callosa de Segura. Tras la conquista cristiana y por encontrarse en zona fronteriza con el Reino de Murcia, el rey Jaime I deseaba conservar el control directo sobre la plaza, cediendo su gestión a la Orden de Santiago, que extendió su dominio hasta finales del siglo XVI, momento en que la villa y el castillo se independizan del municipio de Orihuela por un privilegio otorgado por el rey Felipe. Será el rey Felipe IV quien le concederá el título de villa en el año 1.638, con derecho a voto en las Cortes Valencianas, y finalmente, el rey Alfonso XII le otorgó el título de ciudad en 1.925. Aún pueden verse partes de su prominente torre del homenaje, así como algunos lienzos de muralla, y a pesar del pequeño tamaño del recinto que ha llegado hasta nuestros días, debió ser una fortaleza de respetables dimensiones, ya que los arqueólogos han encontrado vestigios de torres, murallas y construcciones auxiliares por toda la montaña donde se asienta. Se encuentra en estado de ruina consolidada. Fue restaurado en 1989 tras intensivos trabajos, en los que tuvieron que intervenir helicópteros para transportar los materiales.

04 – CASTILLO DE GUARDAMAR DEL SEGURA:

Este castillo del siglo XII se encuentra en un cerro rocoso cercano a la localidad de Guardamar, de la que lleva el nombre. Fue conquistada la fortaleza árabe en 1.264 por las tropas de Jaime I el Conquistador, siendo el origen de la ciudad amurallada de finales del siglo XIII, cuando en 1.271 Alfonso X el Sabio funda la ciudad como villa real. Jaime I llevó hasta ella repobladores catalanes para tal fin. La etapa de dominio castellano fue corta, ya que en el año 1.296 Jaime II anexiona Guardamar y su castillo a la corona de Aragón. Durante el siglo XIV, la villa de Guardamar se convierte en el puerto y plaza fuerte litoral de Orihuela. En 1.331 es saqueada e incendiada por Raduán y, finalmente, en 1.368, durante la guerra entre castellanos y aragoneses, fue reducida a la categoría de aldea bajo la jurisdicción de Orihuela, de la que obtendría su independencia a partir de principios del siglo XVII. La construcción cuenta con un recinto alargado dividido en dos secciones. La parte superior corresponde al castillo propiamente dicho, de planta poligonal y del que quedan pocos restos, ya que fue destruido durante el terremoto de 1829. La parte inferior es la de mayor tamaño y está rodeada por una muralla gótica que sufrió importantes modificaciones en el siglo XVI. La zona de más valor arqueológico es el denominado Baluarte de la Pólvora. Actualmente se encuentra en estado de ruina consolidada, ha sido parcialmente rehabilitado, y se siguen realizando excavaciones arqueológicas.

05 – CASTILLO DE MONTEMAR (ALGORFA):

El castillo se sitúa al Sur del término municipal de Algorfa. Se trata de una casa señorial construida a finales del siglo XVIII. Desde entonces, y durante casi 150 años, perteneció a la familia de los condes de Casa Rojas. El primer Conde de Casa Rojas, y posiblemente el primer dueño de este Castillo, fue José de Rojas y Recaño de la Torre. Este caballero fue el primero que tuvo la dignidad de capitán general del departamento de Cartagena. Durante todo el siglo XIX, el castillo de Montemar siguió perteneciendo a sus sucesores. Al finalizar la guerra civil, la familia de Rojas tuvo que vender la finca y el Castillo que contenía. Tras pasar por varios propietarios, el Castillo fue adquirido en el año 1970 por sus actuales dueños, y fue objeto de una importante restauración que lo salvó de desaparecer, y lo adaptó interiormente como vivienda privada, uso que sigue teniendo en la actualidad. Este castillo nunca tuvo utilizaciones militares, generalmente fue utilizado como residencia veraniega de los sucesivos dueños. Su estilo es algo afrancesado. Tiene dos torres cuadradas y dos circulares con las esquinas de sillares. La torre principal que podemos llamar «del homenaje», tiene garitones en sus esquines, y almenas con sus coronaciones inclinadas hacia el exterior. Posee un patio cuadrado rodeado por una galería situada en la primera planta. Los techos de las torres son planos y accesibles, aunque durante el siglo pasado tuvieron cubiertas a cuatro aguas hechas con pizarra. La vista que se tiene desde estas terrazas justifica sin duda alguna el nombre de este

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