Hoy comienzo la caminata del día aparcando el coche junto a la Ermita de San Pascual, perteneciente a Orito, pedanía del municipio de Monforte del Cid, para adentrarme en el Paraje Natural Municipal de las sierras de las Águilas y San Pascual, iniciando el recorrido por senda/pista, hacia el vértice geodésico (555 msnm).
Cerca de 2 kilómetros hasta llegar a la cima, en dirección este/noreste/este, en un ascenso entre suave y acusado, para llegar a lo más alto donde se puede disfrutar de unas panorámicas que quitan el sentido.
Las increíbles vistas de las sierras del alrededor son, sin duda alguna, lo más llamativo de esta caminata, ya que la sierra en sí no tiene un atractivo demasiado especial.
Después de unos minutos en la cumbre comienzo el regreso al punto de partida.
Primero deshago mis pasos durante unos 300 metros, en una bajada bastante exigente, para tomar una senda, también descendente, aunque algo más suave, y hacia el oeste, que me lleva por la PR-CV179 hasta la pista Camino de la Sena, pasando por una sabina ‘monumental’.
Una vez llego a la pista, sigo ahora en dirección suroeste y me desvío en el kilómetro 5 (+/-), por entre campos de cultivo, pasando por la Casa de Aracil hasta llegar a una bifurcación donde me incorporo al camino de la izquierda, también PR-CV179, en dirección este, que me lleva de forma ascendente hasta la ladera occidental de la sierra.
En este último tramo tengo frente a mi una acusada y zigzagueante subida que me acerca hasta la entrada de la Ermita de San Pascual y, unos metros después, al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Claro que sí, sin ninguna duda. Han sido cerca de 7 kilómetros, con un desnivel aproximado de unos 250 metros, hechos en un tiempo más que adecuado y en una mañana estupenda.
Llego con el coche a las inmediaciones del Pantano de Elche para, en un punto determinado, realizar un recorrido que me llevará desde los alrededores del embalse y las sierras vecinas hasta El Cau de Mariano Ros.
En un claro del Camí del Pantá, entre el Castellar y la Serra de l’Animeta, dejo el auto y me dirijo, por sendero pedregoso, hasta el edificio del Centro de Interpretación y la presa del pantano.
Aquí, la imagen de las aguas, rebosando por la presa y saltando sobre las rocas, convierten este lugar en una hermosa postal.
El embalse de Elche es una presa construida en dos tramos aprovechando un promontorio rocoso en su parte media. Fue construido en el siglo XVII sobre el río Vinalopó, entre la sierra de Elche y la loma del Castellar, para retener las aguas de las avenidas del río Vinalopó, habituales en las lluvias torrenciales, y aprovechar estas aguas para su uso en regadíos. Han sido estas avenidas las que, a lo largo de la vida de la presa, se han encargado de colmarla de sedimento, disminuyendo la capacidad de retención de agua y obligando a varias limpiezas para recuperar la capacidad.
En 1995 reventó la compuerta reguladora, ocasionando una gran avalancha de fangos que contribuyó a vaciar la presa. En septiembre de 2007 se iniciaron los trabajos de rehabilitación de la presa con el fin de volver a retener agua, para crear más bien un paraje natural tipo marjal, en el que se cree vegetación y fauna. En marzo de 2008 la presa empieza a retener agua tras un periodo de 13 años prácticamente abandonada.
Actualmente está reconocido como Bien de Interés Cultural por parte de la Generalidad Valenciana.
En el 2017 se localizó por primera vez la presencia de garduñas y comadrejas y en 2020 la del gato montés y la nutria.
Ahora la senda me lleva, una vez rodeada la loma del Castellar y tras el paso por el Viaducto de Próspero Lafarga, en dirección noreste, al camino del Racó de la Morera.
Tras, aproximadamente, dos kilómetros de camino, entre asfalto y piedra, llego a otro de los puntos de interés de esta ruta.
El Cau.
En la sierra del Ferriol, en la vieja cantera de donde se recogía piedra para la reconstrucción de la Iglesia de Santa María, hay un lugar llamado El Cau. En este curioso lugar, podemos encontrar numerosas figuras esculpidas que representan los monumentos, personajes y situaciones más emblemáticas de la ciudad de Elche. Estas figuras y muchas otras han sido creadas por Mariano Ros, un antiguo zapatero aficionado a la montaña. Mariano, en compañía de sus tres amigos Cándido, Vicente y Pere esculpieron figuras desde el año 2000 hasta el 2008.
Mariano Ros, oriolano de nacimiento e ilicitano de adopción, fue un amante de la montaña y de Elche, como se definía en una entrevista, en la que decidió esculpir en la montaña todos los símbolos de la ciudad: «A Elche la admiro, la quiero. Toda mi vida la he pasado aquí y he encontrado amigos y todo lo que configura mi vida. Aquí me siento feliz. Por tanto, lo que más podía hacer era reflejar las cosas características del pueblo», una vez que ya no podía escalar y disfrutar de su gran pasión, que era la montaña y la escalada por motivos de salud.
Después de esta visita, vuelvo al camino e inicio el regreso al punto de partida.
Ahora el recorrido lo hago en el sentido contrario, hacia el suroeste, salvo alguna variante, por el Camino del Racó de la Morera.
Enlazo con el camino asfaltado del Pantano y, pocos metros después, llego al lugar donde tengo aparcado el coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Muy recomendable. Han sido unos 8’5 kilómetros, con un desnivel cercano a 170 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en un día estupendo.
Hoy voy a realizar una copia exacta de la caminata que hice en febrero de este mismo año, con la salvedad de la diferencia de estación; imagino que el verano habrá hecho estragos, sobre todo, en el agua que se puede encontrar por el camino.
Aparco el coche en el descampado que hay en Batoy, junto a uno de los tramos de la Vía Verde de Alcoy, y desde este punto comienzo la ruta de esta jornada.
Me dirijo por la Vía Verde, hacia el oeste, hasta uno de sus túneles (el de Barxell).
Al otro lado, pocos metros después, hay una fuente (la Font del Pont) y a mano derecha una trocha/senda de entrada que me conduce, de forma serpenteante y en ascenso, hasta las Casas del Salt.
Atravieso, por su calle principal, estas construcciones emblemáticas de la ciudad de Alcoy y me encamino por senda, en dirección oeste, a fin de cruzar el cauce del río Barxell (generalmente seco).
Al otro lado hay un gran abrigo y, unos metros después, un espacio que sirve como mirador del llamado Salt (sólo en tiempo de lluvia y excepcionalmente se puede disfrutar de su interesante caída de agua).
Sigo ahora con el itinerario estipulado, comenzando el descenso, hacia el suroeste, por la senda que me conduce hasta el Racó de Sant Bonaventura, con sus miradores, sus saltos de agua (bastante mermados por los calores de este verano) y su espacio recreativo de mesas y bancos alrededor del río Polop.
Aprovechando este espacio natural hago una parada, un descanso para beber y comer alguna fruta.
Llega el momento de regresar al punto de partida.
Me incorporo a la senda que, hacia el este y paralela al cauce del río, ahora prácticamente seco, me acerca hasta las grandes columnas del Puente de las Siete lunas.
Desde aquí el camino me lleva, por el noreste, a la Fuente del Quinzet; este es el punto donde se deben unir los ríos Barxell y Polop.
Ahora la pista, hacia el norte, me conduce hasta el tramo de la Vía Verde que tomé al principio y, pocos metros después, llego al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto que sí. Han sido unos 9 kilómetros, con un desnivel de 150 metros, hechos en un tiempo más que razonable y en una mañana luminosa de septiembre.
Hoy me dirijo hasta el parking del Club de Golf El Plantío, en el km 2’5 de la Vía Parque Alicante-Elche, donde dejo el auto para comenzar un recorrido por la Sierra de Colmenares.
En esta ocasión es una caminata por una zona cercana a la ciudad; una salida corta y sencilla.
Inicio la ruta por el camino que recorre, por la umbría y en dirección noreste, la base de esta sierra hasta llegar al barranco de Agua Amarga.
En este punto comienza el ascenso por senda hasta la parte alta de la serranía. Para nada es una subida complicada aunque hay un punto que precisa de una pequeña trepada, sin ninguna dificultad.
Accedo a la pista que lleva a los diferentes miradores que pueblan esta sierra.
El primero que tengo a mi paso es el llamado ‘Dels Reiets’ y desde el que se contempla la ciudad de Alicante.
Continúo ascendiendo y paso por delante de un depósito de agua, sigo en la senda, llego a una primera bifurcación, tomo el ramal de la derecha…Y éste me conduce al siguiente mirador, el de ‘Fontcalent’.
Recibe este nombre por tener como vista principal la Sierra de Fontcalent, ésta es una alineación montañosa situada al oeste de la ciudad de Alicante. Su anchura es de un kilómetro y su longitud de tres. Tiene una altura de 446 metros, por lo que es la mayor altitud del municipio. En la sierra y en su entorno se encuentran diversas cuevas, como la de las Palomas, la de los Escondidos, la del Ocre o la del Humo, esta última con restos de ocupación de hasta tres mil años antes de Cristo.
Debe su nombre a un manantial de agua caliente que brota en una de sus fincas.
Ahora vuelvo a la pista que me ha llevado al segundo mirador y deshago mis pasos hasta llegar al cruce, tomo la senda de la derecha y, a unos 300 metros, llego al siguiente mirador, el de ‘Ciudad de la Luz’.
La Ciudad de la Luz y la Ciudad del Cine, es un gran centro audiovisual de ocio, de 320 000 metros cuadrados, dedicado al mundo cinematográfico, ya desde sus inicios, ha tenido multitud de problemas a muchos niveles, calificando este macroproyecto como un auténtico despilfarro de dinero público por muchas voces ciudadanas.
Desde este mirador continúo ahora la senda en dirección sur descendiendo, paso por una serie de campos de cultivo abandonados (en este punto me cruzo con dos hombres que llevan una gran manada de preciosos galgos… tal vez para la caza?) y accedo a otra de las pista de la zona (el camino de Colmenares).
Estando en el camino de Colmenares accedo a otra pista que asciende hasta llegar al cuarto de los miradores, el de ‘El Bacarot’.
Las teorías sobre el nombre de esta pequeña pedanía alicantina se remontan a sus orígenes íberos (Bagarot, que significa ‘lugar repleto de cereales para la criba’) o bien al árabe (Bakura, que se traduce como ‘fruta temprana’).
Sigo esa misma pista, hacia el oeste, y, entre algún ascenso y algún que otro descenso, llego a los otros dos miradores de esta serranía, el de ‘Agua Amarga’ y el ‘Ilicitano’.
Todos los miradores tienen su señales indicativas, sus paneles informativos y sus pérgolas con banco de madera para disfrutar de las vistas de los alrededores. Todos menos los dos últimos, el Ilicitano y el de Agua Amarga. La razón por la que han desaparecido sus estructuras desde hace unos años no le encuentro una explicación, sólo se me ocurre pensar que están situados dentro del término municipal de Elche y… quién sabe, ahí lo dejo!!!
Aún así, las atalayas que ocupaban los miradores existen y las vistas del campo de Elche, del aeropuerto, del mar y del polígono industrial de Agua Amarga son maravillosas.
A partir de aquí desando mis pasos y vuelvo por la misma pista que me ha llevado hasta estos últimos miradores.
Regreso al punto de partida, el parking del Club de Golf, pasando nuevamente por el mirador de ‘El Bacarot’, por la pista que me llevó a él, por el camino de Colmenares y llegando al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Eso, siempre. Han sido cerca de 9’5 kilómetros, con un desnivel de unos 175 metros, hechos en muy buen tiempo y en una jornada estupenda.
Hoy me dirijo a tierras valencianas, concretamente a la población de la Pobla del Duc, localidad perteneciente a la comarca de La Vall d’Albaida, donde voy a realizar la caminata de esta jornada.
La Vall d’Albaida.
Es una amplia comarca situada en el interior sur de la provincia de Valencia, frontera con Alicante, con unimportantísimo tejido industrial, compuesta por 34 municipios, cuyo centro administrativo está en la localidad de Ontinyent.
Aparco el coche a la entrada del pueblo, en el Carrer de la Poaça, y comienzo mi recorrido. Llego a la Avenida Albaida, donde se encuentra el Lavadero Municipal, sigo por Plaza Concordia, Calle General Llinás, Plaza del Olmo, Plaza de la Roca, lugar en el que está ubicado el Mercado. Continúo por la Calle del Pintor Vicente Pla (dedicada al pintor nacido en este municipio), por la Calle del Horno llego a la plaza donde está la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y el ayuntamiento.
Ahora por la Calle Nueva (donde está el edificio de la Casa dels Ferrer), por las calles Játiva y Valencia salgo del pueblo, en dirección oeste, y a unos 1500 metros (aprox.) la pista me lleva hasta la Casa dels Guarner.
CASA DELS GUARNER
Sigo hacia el oeste y a otro 1’5 kilómetro me encuentro con el Mas de Rafalgani y el Barranco homónimo. Continúo hasta las vías del ferrocarril (línea que une Alcoy con Xátiva). Al otro lado, a pocos metros, están las ruinas de una antigua casona.
MAS DE RAFALGANI
En este punto hago un cambio de dirección, tomo la pista que, hacia el sur/sureste, me lleva, por entre campos de cultivo, hasta el Refugio del Pla de Missena, las Casas de Missena y el río del mismo nombre.
REFUGIO DEL PLA DE MISSENA
La pista me conduce, un kilómetro después, al Molino del Poll, la Casa Alta, la Bodega de San Miguel y el Refugio de la Casa Alta.
CASAS DE MISSENAMOLINO DEL POLLREFUGIO DE LA CASA ALTALA CASA ALTABODEGA DE SAN MIGUEL
Desde aquí, por camino/sendero dirección noreste/sureste, me dirijo al Barranco de la Xara y, en este punto, tomo la pista, hacia el noreste, que me llevará a la entrada del municipio de la Pobla del Duc, pasando antes por Casa Tarranet y la Fuente de la Poaça.
BARRANCO DE LA XARACASA TARRANET
Llego hasta las primeras calles del pueblo y al lugar donde está mi coche.
Regreso a casa.
LA POAÇAFUENTE DE LA POAÇA
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido unos 11’5 kilómetros, con un desnivel de 110 metros, hechos en un tiempo razonable y en una mañana brumosa de septiembre.
Después de un jueves extraño, inútil e infructuoso, hoy, viernes, me recompongo y me animo a hacer una caminata cercana y sencilla.
Me acerco hasta la población de Santa Pola para realizar, desde las tierras del cabo, una ruta por entre la multitud de variantes que existen en esta sierra.
Aparco el auto en la zona de las Casetes de Meleja, junto al depósito de agua.
Comienzo por pista, Camí del Far, hacia el noreste, y a los 200 metros (+/-) tomo una senda, a mano derecha, que me lleva serpenteando, en la misma dirección que la pista y en paralelo a ella, hasta el paraje de la Foia Roja, pasando por el Barranc de la Tía Amalia y el Camí del Flare.
Al llegar a la Foia Roja el tiempo empeora, comienza a lloviznar y me planteo hacer un cambio en la ruta, en lugar de incorporarme ala pista que conduce, por el sur, a la Torre de Escaletes, me dirijo por pista (PR-CV61) en dirección este, acortando en unos tres kilómetros la ruta que tenía prevista.
El final de esta pista, Camí del Far (PR-CV61), me lleva hasta el vértice geodésico de la sierra, a las baterías antiaéreas de la Guerra Civil, al mirador, a la pasarela y al faro.
Después de admirar las panorámicas bajo la lluvia, vuelvo a conectar con la pista que me llevó hasta allí (PR-CV61) y, ahora, hacia poniente, comienzo el regreso al punto de partida.
Caminando por esta última pista, Camí del Far, durante 2’5 kilómetros y sin más complicaciones, llego al depósito de agua y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: No voy a decir que no, la verdad. Han sido cerca de 8 kilómetros, con unos 80 metros de desnivel y una mañana nubosa de verano.
Hoy toca una caminata conocida, cercana y no demasiado complicada. En la carretera de Castalla a Petrer, a la altura de la Replana del Pino, aparco el auto y comienzo una ruta por el entorno del Paisaje Protegido de las Sierras del Maigmó y del Cid.
Por asfalto hasta el Collado del Portell, donde se encuentra el cruce de sendas, al Despeñador, al hotel de Catí y al Pou del Carrascalet.
Tomo esta última opción y comienzo una acusada subida que me lleva hasta este pozo de nieve.
Desde aquí, sigo subiendo hasta el tope de esta sierra, la del Carrascalet, donde se encuentran diferentes elevaciones, el Alt del Carrascalet (1231m), el Cerro de la Perdigonada (1241m) y la Cúspide Alta, la de la instantánea (1245m).
Ahora desciendo por la pista de la vertiente sur de esta sierra hasta llegar a unos grandes campos de cultivo (principalmente de cereales).
Primero, en suave descenso hasta terminar el camino de esta sierra y , después, me integro a otra pista (PR-CV 31) que asciende, aumentando poco a poco su dificultad, hasta llegar al Alt de Guisop.
Llegado a este punto me encuentro en plena Sierra del Maigmó, donde destacan cuatro picos, el que lleva el nombre homónimo y que tiene el vértice geodésico (1296m), el Maigmonet (1177m), el Alt de les Xemeneies (1176m) y el propio Alt de Guisop (1249m), que es la cumbre que ha motivado esta caminata.
Aquí arriba, con las magníficas vistas de sierras emblemáticas alicantinas (del Sit, del Fraile, Despeñador, de Castalla, la Replana, Cabeçó d’Or, Peña Migjorn, etc…), hago un receso para beber y comer alguna fruta.
Comienzo ahora el regreso. Deshago la senda recorrida, vuelvo por el camino PR-CV 31 en sentido contrario hasta un punto determinado.
Una vez llego a la base de la Sierra del Carrascalet, en lugar de ascenderla opto por rodearla y tomo la pista que, en dirección norte primero y oeste después me conduce a otra intersección.
Tomo el camino de la izquierda y…
… aproximadamente dos kilómetros después, teniendo las paredes del Despeñador frente a mi, llego hasta la Replana del Pino y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido unos 9’5 kilómetros, con un desnivel de unos 260 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana estupenda y, para mi sorpresa, magnífica temperatura.
Hoy realizo la ruta en la Región de Murcia, a 20 kilómetros de la población de Yecla, hacia el noroeste, frontera con la provincia de Albacete, comunidad de Castilla La Mancha, en el llamado Monumento Natural Monte Arabí.
Accedo al punto de inicio por la RM-404, que va a Fuente Álamo y, a la mitad de la carretera, me desvío a la derecha, por vía pecuaria, que lleva a la zona de parking, la Casa de Juan Martínez y la Casa del Guarda.
Este monte, también conocido como la Montaña Mágica de Yecla, tiene, en su itinerario, un montón de puntos de interés.
Desde la Casa del Guarda tomo una senda, hacia el oeste/noroeste, que me lleva a la denominada ‘Cueva del tesoro’, una oquedad rocosa, pequeña y circular que se encuentra a ras del suelo y que conduce a una pequeña sima.
En la misma dirección me encuentro con un pequeño abrevadero para los animales y, seguidamente, comienzo el ascenso al monte pasando por zonas donde las piedras toman formas singulares y fantásticas.
Aparte de las curiosas formaciones que nos regala la sierra, también está la posibilidad de encontraren el recorrido algunas cazoletas.
La subida concluye llegando al vértice geodésico, Arabí (1065 m.s.n.m.), una magnífica atalaya desde la que se puede contemplar la inmensidad de los campos que rodean el monte, así como las sierras de los alrededores, Sierra de Lacera, Sierra de la Magdalena, de los Gavilanes, Caballera, de la Pedrera, entre otras.
Comienzo ahora el descenso por la cara norte de la sierra para llegar a las pistas y caminos que hay al este de la misma.
Una bajada que, en algún punto, se hace dificultosa, me lleva a confundir el rumbo y me veo obligado a perder tiempo y energía hasta recuperarlo.
Es en estas laderas, un auténtico mar de piedra, donde se encuentran las formaciones rocosas más importantes y bellas.
Algunos lugares, como la llamada ‘Puerta de la Iglesia’ tienen durante algunos meses del año el acceso restringido por motivos de conservación y por respetar la época de cría de algunas de las aves que pueblan esta sierra, como el águila real, águila perdicera, buho real, halcón peregrino, chova piquiroja, etc…
Llego a la zona de los ‘Cantos de la Visera’, lugar vallado y acotado donde se encuentran unas pinturas rupestres de máximo interés, Patrimonio de la Humanidad. Para verlas de cerca es necesario pedir permiso al consistorio de Yecla.
Muy cerca se encuentra otro de los lugares emblemáticos de este monte, ‘La Cueva Horadada’.
Este es un enorme abrigo rocoso, de formas ondulantes y coronado con una apertura en su parte más alta, del que se elucubran historias mágicas, con seres fantásticos y visitantes de otros mundos.
Desde aquí tomo la senda de regreso a la Casa del Guarda y la zona de aparcamiento.
El camino de vuelta sigue mostrando rincones y piedras con apariencias originales, como esta en forma de corazón que muestro en la instantánea.
La pista nos acerca a otra pequeña formación montañosa, cercana al monte Arabí, llamada Arabilejo y que, en su parte más alta, alberga un yacimiento de la Edad de Bronce.
Ya cerca de la Casa del Guarda, me encuentro con las últimas cazoletas y petroglifos de esta maravillosa ruta.
Poco después, llego al coche y… regreso a casa.
Valoración: 4****
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido, entre unas cosas y otras, cerca de 10’8 kilómetros, con un desnivel superior a los 400 metros, hechos en un tiempo bastante correcto, en un día maravilloso y con una cantidad de rincones y lugares de máximo interés arqueológico, geológico y cultural
Hoy voy a realizar una caminata, inspirándome en una ruta hecha por un usuario de Wikiloc, con alguna pequeña modificación, y siguiendo su consejo, la voy a hacer en el sentido contrario.
En el kilómetro 7’5 de la carretera CV-657, la que une las poblaciones de Beneixama y Fontanars dels Alforins, tomo la pista forestal, hacia el suroeste, y, 850 metros después, en un claro de la zona llamada ‘Altos del Barranco’, dejo aparcado el coche e inicio la ruta de esta jornada.
El recorrido de esta caminata va a transcurrir entre los términos municipales de Fontanars (Valencia) y Campo de Mirra y Villena (Alicante), y me va a llevar por algunos de los puntos de interés de esta sierra (la de la Solana de Beneixama).
La pista me lleva, de forma descendente hacia el noroeste, hasta la zona de La Morena y su alto homónimo (912 msnm).
A partir de aquí, tomo una senda/trocha, en dirección oeste y algo más exigente en el descenso (yo diría que bastante, quizá por tener hoy las piernas muy tensionadas), que me conduce hasta dos puntos de interés, el Abeurador Reial de la Safra (histórico abrevadero para animales, esculpido en piedra) y El Teular de Safra (antigua fábrica de tejas de arcilla, actualmente en ruinas).
Ahora comienzo una brutal subidahacia el sur (incluyendo alguna que otra trepada), hasta llegar a una de las cimas de la sierra, el Alt de la Safra (888 msnm).
Aunque llegando hasta el alto tenía diferentes opciones para continuar, es en este punto, y debido al tremendo calor que hace, donde opto por un trayecto más corto y doy comienzo el regreso al punto de partida.
Por pista/camino de forma ascendente, más o menos suave, hacia el noreste, durante 1500 metros y siguiendo la parte alta de la sierra, me dirijo hasta el cruce con la pista inicial, en el punto de La Morena.
Ahora la pista, sigue subiendo en dirección sureste, llego hasta la zona del parking y unos metros más allá , hacia el sur, accedo al Vértice Geodésico de este extremo de la sierra, Águila, con sus 983 msnm.
Retrocedo hasta el vehículo y regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente. Han sido, entre unas cosas y otras, unos 8’5 kilómetros, con un desnivel de 280 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una jornada típica de agosto.
El Valle de Polop, entre las sierras de Mariola y la del Menejador, dividido administrativamente en Alt y Baix, y perteneciente municipalmente a la ciudad de Alcoy, es el lugar elegido para efectuar la caminata de esta jornada de agosto.
Concretamente en la parte alta de este valle, salpicado de casonas entre campos de cultivo, con una niebla súper espesa, se desarrolla la ruta de hoy.
Hasta la Ermita de San Isidro Labrador (siglos XVII y XVIII), también llamada la Ermita de Polop, es el lugar donde aparco el coche y comienzo el recorrido. Un itinerario circular, en el sentido de las agujas del reloj, que me hace pasar por las masías de la zona, algunas de ellas con varios siglos de antigüedad e incluso con su propia ermita.
En mi camino casi se divisa el Maset Nou, más adelante, y algo más alejado, el Mas de la Cordeta y su Ermita de Sant Jaume quedan tapados por la bruma.
Ahora paso junto al Mas de l’Alquerieta y el Mas de l’Alquería Vella.
Llego a un cruce de sendas, tomo la de la izquierda, sigoen dirección oeste/suroeste, y a mano derecha se encuentran el Mas de l’Alquería Nova y el de Servereta de Baix, a la izquierda, algo más alejado y casi invisible por la bruma, el Mas Torre Redona.
El camino me lleva hasta el Mas El Chocolatero y, desde aquí, el camino/pista cambia ligeramente de dirección, ahora voy hacia el noroeste hasta llegar a un cruce de sendas. En este punto tomo la opción hacia el norte para llegar al Mas de la Menora Nova y su fuente.
Aquí, en esta masía, se impone un descanso para el refresco y comer alguna fruta.
Desde este punto comienzo el regreso a la casilla de salida. Hacia el noreste primero y el sureste después, pasando por las ruinas de un horno de cal y, más adelante, por el Mas de Don Pedro y su Ermita de San Roque, llegando, unos 700 metros después, al cruce de caminos donde se encuentra el Mas de l’Alquería Vella.
Ahora tomo la pista de la izquierda, hacia el este/noreste, que me lleva hasta la carretera CV-801 y, pocos metros después, a la entrada de la Ermita de San Isidro y al coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Esta vez la caminata por la zona, realizada en varias ocasiones, debido a la previsión de altas temperaturas la he recortado en algún kilómetro, dejando de visitar algunas masías. Han sido un total de 9’5 kilómetros, con un desnivel de 180 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana de inesperada niebla.
En un claro, a mano izquierda, de la carretera CV-795, la que conecta Alcoi con Banyeres de Mariola, frente al restaurante La Font dels Patos, he aparcado el coche y comienzo la ruta que me lleva, por pista (coincidente con un gran tramo de la GR7), hasta el gran espacio con jardines y edificio de salón de eventos donde se encuentra la Ermita de San José de Barxell y las proximidades del Castell homónimo.
En dirección sur, por la llamada Canyada d’Alcoi, donde discurre la GR7, hago un pequeño desvío para visitar la Fuente y la Balsa del Marqués, me dirijo después hasta el Río Polop, lo atravieso y llego hasta un gran abrigo, la llamada Cova dels Canalons.
Sigo, hacia el sur, hasta la carretera de Llacunes donde, abandono la gran ruta y me incorporo al asfalto, a mano izquierda, ahora en dirección este.
Doscientos metros de asfalto después tomo un desvío a mano izquierda, en dirección este, el Camino de Sant Bonaventura, que me conduce hasta el Paraje Natural Municipal del Racó de Sant Bonaventura.
Esta zona recreativa donde coincide el paso del Río Polop (en este mes, seco) es un lugar muy popular por la proximidad con la ciudad de Alcoi, con su hermosa arboleda, su amplio espacio con mesas y bancos, sus saltos de agua y sus pozas.
Lugar ideal para hacer un alto en el recorrido, beber algo refrescante, comer una fruta y gozar del entorno.
Sigo con la ruta establecida, tomo la senda ascendente que por el noreste me lleva hasta el Salt, el mirador y las casas del mismo nombre.
Aquí comienza el regreso al punto de partida.
Por senda/trocha, hacia el noroeste, en paralelo al cauce del Río Barxell o Riquer, paso por un abrigo, la Cova del Salt, llego hasta un albergue de animales, el Molí de Paiá y la CV-795.
La senda, paralela a esta carretera, entre el asfalto y el río, me lleva al Molí de Quicalo y al puente donde el Barxell se aleja por la derecha.
Ahora el camino me conduce al lugar donde se encuentra mi vehículo, frente al restaurante La Font dels Patos.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido unos 9,2 kilómetros, con un desnivel de 245 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana típicamente veraniega.
Frente a la Casa del Pantanet, en un claro de la carretera que va de Petrer a Castalla, dejo aparcado el auto y comienzo esta ruta, corta y sencilla, que me llevará a visitar algunos puntos de interés de la zona norte del término municipal de Petrer.
Con todas estas olas de calor, el hecho de salir a la sierra y realizar caminatas por ella (siempre desde la moderación y la prudencia) está claro que no deja de ser una osadía; nunca una enfermedad (como alguien hace poco lo ha tachado) y si así fuera… joder, vaya trastorno más sano!!!
Comienzo, desde muy temprano, tomando la senda/camino en dirección sur que me lleva hasta la Casa de Catxuli, pasando por sus campos de cultivo y su balsa de riego.
Desde aquí, me dirijo hacia el sureste por trocha, hasta llegar a la pista que, en dirección suroeste, me acerca a la carretera que conduce al Albergue de Rabosa.
Ahora paso al otro lado del asfalto, continúo hacia el suroeste, y llego hasta un gran cruce de caminos, en la zona denominada de Mirabuenos.
Comienzo, en este punto, un ascenso por senda en dirección sur/sureste, que me acerca hasta las Penyes de la Coixa.
Una vez aquí, comienzo un descenso, más o menos suave, que me lleva por el sur/este a media altura de la parte norte de Els Castellarets hasta llegar a unos campos de cultivo, y ahora hacia el norte, donde se encuentra la Casa del Raboser.
La senda me lleva a conectar con la carretera que se dirige al espacio natural de Rabosa. Un kilómetro después llego al albergue y su área recreativa… Aquí, se impone una parada para el refresco.
Sigo con la ruta establecida, continúo por senda ascendente, hacia el noreste, pasando por el Racó de la Bola y la PR-CV29, hasta llegar al Collado de Amorós.
Una vez en este altozano tomo la vía pecuaria, la que une el collado con la Casa de Catxuli, y hacia el oeste durante algo más de dos kilómetros llego a la masía.
Ahora sólo tengo que deshacer la senda que me llevó hasta este punto y llegar al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido cerca de los 9 kilómetros, con un desnivel de unos 240 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana magnífica de verano.
Aunque en la zona he realizado multitud de caminatas, el recorrido que he elegido para hoy lo hice en agosto del 2012.
Desde la población de Onil, tomo la carretera CV-802, la que comunica Onil con Banyeres de Mariola, y a la altura del Espacio Natural de la Casa Tápena me desvío, a la derecha, por la pista asfaltada (coincidente en un buen tramo con la GR7) y que pasa por la Ermita de Santa Anna y lleva hasta un cruce de caminos donde se encuentra el Mas de la Arcada, lugar en el que aparco el coche e inicio la caminata de esta mañana.
Una amplia área comprendida entre las sierra de Onil, la del Serral y la de Biscoi.
Comienzo caminando por pista, hacia el norte, desde el Mas y la Font de la Arcada por la rambla que lleva el mismo nombre.
Al final de este cauce se encuentra el Barranco de Taguenga, sigo en paralelo al mismo, pasando por los alrededores del Mas de la Capona. En un momento del recorrido me incorporo a un tramo de la GR7, hasta llegar a la zona de El Cantalar.
Ahora, a mano derecha, dejo la GR, cambio de dirección y me uno a la pista/camino, hacia el sureste/este/sureste, que me lleva hasta la Solana de Monvarí.
Aquí, en un cruce de sendas (el punto más elevado de esta caminata, 985msnm), comienzo el regreso al punto de partida.
Por la derecha, en dirección suroeste/oeste, desciendo por el Barranco de Monvarí, paso por el Mas y la Font homónima y vuelvo a unirme a la pista del inicio, la de la Rambla de la Arcada.
Un kilómetro y medio después, hacia el sur, llego hasta el Mas y la Font de la Arcada y al lugar donde se encuentra mi coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente recomendable. Una caminata solitaria hecha en el sentido de las agujas del reloj. No ha sido una gran ruta, sólo ha tenido algo más de 8 kilómetros, un desnivel de unos 205 metros, realizada en un tiempo más que correcto y en una jornada de verano espléndida.
Hoy me dirijo hasta Carrícola, una de las muchas poblaciones que conforman la comarca valenciana de la Vall d’Albaida.
Aquí voy a realizar una caminata (dos recorridos en uno) que me llevará, en el primero, por las calles del pueblo hasta la que llaman ‘La ruta del agua» y, en el segundo, haré una subida por el barranco del Castellar hasta el Castellet de Carrícola y algo más.
Ruta del agua.
Una vez aparco mi coche a la entrada del pueblo comienzo un recorrido por entre sus calles.
Hay que decir que Carrícola es un museo al aire libre, esculturas, pinturas y objetos artísticos por todos los rincones.
Por el Carrer del Trinquet, Carrer de la Font, Plaça Constitució (Ayuntamiento), Carrer del Bot (Iglesia de San Miguel, Lavadero), Carrer Casalet y Carrer de Baix salgo del núcleo urbano, hacia el norte/noroeste, y me dirijo por pista y sendas, entre casas rurales, hasta la Font y Bassa del Gatell y el Pont de la Arcada, entre los Barrancs de Castellar y el de Adzaneta.
Continúo en dirección norte/noreste siguiendo estos barrancos, por entre zonas recreativas y algunas curiosas esculturas, hasta la Font de l’Arcá.
Vuelvo a conectar con el Carrer de Baix y regreso al pueblo, ahora para comenzar la segunda parte de mi caminata.
Castellet de Carrícola.
Desde el Carrer del Trinquet comienzo el ascenso, hacia el sur, paso por la Avinguda del Calvari, llego al Camí del Vía Crucis hasta la puerta misma de la Ermita del Crist del Calvari.
Comienzo la subida, más o menos importante, por la senda del Barranc del Castellar, toda ella plagada de muestras artísticas.
En un punto determinado la senda hace un cambio de dirección, hacia el oeste de forma zigzagueante, hasta llegar al Castellet de Carrícola.
Este castillo recibe su nombre por estar junto al pueblo, aunque realmente pertenece al término municipal de El Palomar.
Levantado en la Sierra de Benicadell, sobre una roca, en la parte izquierda de uno de los barrancos del Paraje Natural Protegido la Ombría del Benicadell. Su construcción puede datarse entre los siglos X-XII (hay autores que aproximan la fecha a los años 1249-1257, bajo periodo almohade). Fue declarado BIC (Bien de interés cultural) el 6 de octubre del año 2000.
Unos minutos en esta fortaleza, disfrutando de las increíbles vistas del valle y bebiendo agua y comiendo una fruta.
Seguidamente dejo el castillo y continúo subiendo, hacia el sur, de forma serpenteante hasta el Mirador del Castell.
Ahora, por pista, en dirección sureste, llego al paraje de la Font del Melero y, a continuación, siguiendo la misma pista (Camí del Melero), hacia el norte, hasta llegar a otro mirador, el de la vista frontal del castillo.
Doscientos metros más de pista se encuentra, a mano izquierda, una senda a la que me incorporo y me lleva de forma descendente y sinuosa por la zona arbolada de La Serra, hacia el norte/noroeste, con alguna que otra sorpresa escultórica, hasta la entrada misma del pueblo.
Pocos metros después llego al coche y…
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido, entre unas cosas y otras, cerca de 9 kilómetros (+/-), con un desnivel de 230 metros (aprox.), una caminata llena de puntos de interés, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana de cielo cubierto, muchísima humedad y calor elevado.
Para esta ruta en solitariome he dirigido al paraje de la Font de la Carrasca, en el término municipal de Castalla, con el fin de realizar una caminata por sendas y pistas forestales de la Sierra de la Argueña, concretamente por la zona de la umbría.
He aparcado el coche en un claro del camino donde se encuentran la fuente y el depósito de agua contra incendios y, desde aquí, he comenzado la ruta.
A mi llegada a la zona, a eso de las 7:00, la temperatura exterior era de 29º 😮 por lo que no era cuestión de hacer un recorrido ni demasiado largo, ni demasiado difícil.
Suave ascenso, hacia el suroeste, para llegar a una de las fincas mejor conservadas de toda esta sierra, el Mas del Carrascal.
Continúo subiendo y, en un punto del camino, me desvío por la izquierda hasta llegar a otra pista, a media altura de la sierra, que me lleva al Pou de Neu, perteneciente al extenso Mas del Carrascal. También extremadamente cuidado y reformado. Una auténtica belleza.
Esta cava de nieve, como muchas de ellas, tienen su origen en el siglo XVIII y se le realizó una minuciosa restauración que concluyó en el año 2010…
Un rato disfrutando de esta construcción y de su entorno y, seguidamente, continúo caminando a media altura de la sierra, en dirección suroeste, hasta llegar a un gran cortafuegos.
Por una senda a mano derecha, dentro del cortafuegos, hacia el noroeste para incorporarme, por la izquierda, a un camino descendente que, sigo en dirección suroeste, hasta llegar a pista, por mi derecha hacia el norte, todo ello entre abundante masa forestal, me acerca a la pista Camí de la Font del Llop.
En este punto tomo la pista por la izquierda, en importante bajada hacia el suroeste, hasta llegar al Mas de la Font del Llop y la fuente homónima.
Ahora comienza el retorno al punto de partida, deshago mis pasos, ahora fuerte subida hacia el noreste, por la pista Camí de la Font del Llop, llego al punto en le que me incorporé a ella y sigo por la misma pista y en la misma dirección.
Ahora llego hasta las proximidades del Mas de la Torreta y, unos kilómetros después y al fondo, se encuentra el Mas del Carrascalet .
El sendero me lleva hasta las mismas puertas del Mas del Carrascal.
Y ahora para llegar a la Font de la Carrasca, donde está el auto aparcado, sigo por la pista que rodea por el norte/noreste/este, el Cabezo Paella.
Llego al vehículo y regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda. Han sido cerca de 8’8 kilómetros, con un desnivel de 315 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana calurosa, típicamente veraniega.
En la carretera de Petrer a Castalla, a la altura del restaurante Molino La Reja, dejo el coche en su zona de parking y comienzo esta ruta, por el norte del término municipal de Petrer, perteneciente al Paraje Natural de las Sierras del Maigmó y del Cid.
Tomo la pista, paralela a la carretera, que me lleva, en dirección norte de forma ascendente, hasta la ladera sur de la Sierra de Castalla, pasando por la Casa de la Loma, la Casa del Tío Figuera, la Caseta de Samuel y la Casa del Bubo.
Llego a las ruinas de esta casa, éste es el punto más elevado de la caminata (805msnm), y comienzo ahora el regreso al punto de partida.
El camino me lleva hacia el sur/suroeste, primero paso por la ruinas de la Casa del Pastor y, a pocos metros, por el gran caserío de la Casa de Castalla.
La pista me conduce, por entre campos de cultivo, hasta la Casa dels Pins y unos 3 kilómetros después llego al Nacimiento de la Mina de Puça.
Siguiendo el camino unos 800 metros hacia el suroeste, conecto con la carretera de Petrer a Castalla y sólo unos cientos de metros más, por asfalto, llego al restaurante Molino La Reja y al lugar donde está mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Claro, muy recomendable. Han sido unos novedosos 11 kilómetros, con un desnivel de 215 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana estupendamente calurosa.
En el kilómetro cuatro de la carretera CV-804, la que comunica las poblaciones de Biar con Banyeres de Mariola, en la pista que entra por la cara suroeste al interior de la Sierra de les Fontanelles, a la altura de la Casa de l’Enginyera, aparco mi coche y comienzo la caminata de esta jornadaveraniega.
Empiezo siguiendo, de forma ascendente, el lecho del barranco que lleva el nombre de la sierra, hacia el sureste/noreste, junto a una importante zona de minería.
En un punto del recorrido abandono el cauce y la senda me lleva en importante subida por el noreste/este, entre una masa de arbolado abundante, hasta el Pas del Runal (917 msnm), un importante cruce de sendas por donde discurre la PR-CV55.
Aquí hago un cambio de dirección, ahora tomo, por la derecha y en dirección suroeste, el camino (PR) que, los primeros 300 metros de forma ascendente para seguir los siguientes 2’2km en descenso, hasta llegar al paraje de la Cova Negra.
Aquí se impone una parada para tomar una fruta, beber agua y contemplar las inmejorables panorámicas de las sierras del alrededor.
Retrocedo unos cientos de metros y me vuelvo a incorporar a la PR-CV55, paso por los terrenos del llamado Canto del Gallo, donde se encuentrael Área Recreativa de las Lomas de la Jara, yo sigo por la PR hasta llegar a las zonas de Ave María y la Solana de Campaneta.
Ahora abandono la PRCV55 y tomo el camino, por el norte/noroeste, pasando por l’Aigüeta del Puntxo, la Casa de Ritxart y el Racó del Fornet hasta llegar a la carretera CV-804.
Novecientos metros de asfalto, hacia el noreste, y llego a la pista en la que tengo aparcado el auto, visitando primero el Mas y la Font de Fontanelles.
Llego al coche y regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto que sí. Han sido, entre algún que otro despiste y un porrazo, cerca de 13 kilómetros, con un desnivel de unos 340 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana luminosa de pleno verano.
En esta semana de alertas por ola de calor (amarilla, naranja y roja) he tenido que anular la caminata preparada para el martes y reprogramar la salida de hoy, dejándola en una ruta corta y nada complicada.
La caminata de hoy comienza junto a la carretera CV-837, la que une Petrer con Castalla, concretamente en la Replana del Pino y me llevará a hacer un recorrido, más o menos sencillo, por la Sierra del Fraile y visitar su vértice geodésico.
Desde la replana, donde aparco el coche, tomo la CV-837 y me dirijo, por asfalto hacia el sur, al Collado del Portell.
Aquí tomo un desvío, a mano derecha, que me lleva de forma ascendente, en dirección oeste primero, noreste después, hasta el punto geodésico de esta sierra, la del Flare, el Despeñador (1261 msnm), pasando por una pequeña cantera y un collado intermedio.
Altura máxima de mi recorrido con unas vistas alucinantes de las montañas del alrededor; momento para hacer una breve parada y disfrutar de las maravillosas panorámicas.
Ahora continúo la ruta siguiendo la pista/camino (PR-CV141) que, hacia el noroeste de forma descendente por senda pedregosa con cantos peligrosamente sueltos , me lleva a una primera bifurcación.
La idea inicial era la de continuar la pista hacia la izquierda (dirección noreste) hasta llegar a las Peñas del Soldado y el Collado del Charco pero… el calor ya se empieza a manifestar de forma agresiva, yo sigo durante 100 metros (+/-) y decido regresar a la bifurcación e iniciar la vuelta al punto de partida.
El camino me lleva ahora de forma descendente hasta una pista (PR-CV85) a la que me incorporo y, en dirección sureste, me hará llegar hasta la carretera CV-837, pasando antes por un pozo y una casa en ruinas .
Ya en el asfalto sólo tengo que caminar hacia el sur, de forma ascendente, para llegar a la Replana del Pino y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Por supuesto, totalmente recomendable. No es una ruta excesivamente complicada, han sido cerca de 7 kilómetros, con un desnivel de unos 280 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una jornada calurosamente espléndida.
Entre los límites municipales de Pinoso y Monóvar, concretamente en el Coll d’Enzebres, doy comienzo la ruta de esta jornada, aparcando el coche y haciendo un recorrido circular por la Sierra de la Taja.
Desde la zona de parking tomo la pista, en dirección este/noreste y coincidente con la GR7, que me llevará, 1500 metros después, hasta una bifurcación a mano derecha que me acercará a la ‘Font de Canaletja’ y a la ‘Font d’Almorquí’.
Desde esta última fuente, sigo la sinuosa pista del barranco que asciende, hacia el sur y entre pinos, por la umbría de la sierra, hasta llegar al collado llamado Pi Farola, un importante cruce de sendas, pasando antes por una curiosa carbonera y un horno de cal.
En esta encrucijada hago un recorte en el itinerario ‘original’ , en lugar de continuar por la pista, a mano izquierda y en dirección noreste, y seguir ascendiendo hasta el puesto de vigilancia, en el ‘Alt Redó‘ (960 m), pasando antes por varias e importantes canteras de mármol (tal y como ya he hecho en otras ocasiones), esta vez tomo, en el cruce, la pista que tengo a mano derecha.
En suave ascenso y durante unos 500 metros, paso por la Cueva de la Campana y por un bonito mirador, desde el que se contempla la inmensidad de la sierra y sus alrededores.
Llego a una primera bifurcación, tomo el ramal de la derecha, dejando la pista, y ahora la senda me conduce, durante 2’6 kilómetros, en suave descenso y en dirección oeste, a otra importante bifurcación, pasando por El Reclot (914 m), el Alt de la Cova dels Ninyos (887 m), el Alt del Cargador (871 m), el Alt la Gallega (835 m) y el depósito de agua contraincendios.
En este punto, tomo un desvío descendente por la derecha, que conecta con la PR-CV3 y siguiendo por esta misma senda, durante unos 700 metros y en dirección norte, conecto con la vereda que me lleva al Coll d’Enzebres y al coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido cerca de 10 solitarios kilómetros, con un desnivel de unos 260 metros, hechos en muy buen tiempo y en un día de verano maravilloso.
En las proximidades de la ciudad de Alcoi, en un claro del desvío asfaltado que lleva a la partida de Rambla Alta, aparco el coche e inicio la caminata de este último día de junio.
En esta ocasión el recorrido será el mismo tanto de ida como de vuelta y lo realizaré por la vertiente norte de la Serreta hasta llegar a la parte alta de esta serranía.
Un primer tramo de unos 500 metros (aprox.) en ascenso algo exigente, hacia el sureste, hasta llegar a la carretera CV-70 (la que conecta Alcoi con Benilloba).
Al otro lado del asfalto me incorporo a la pista/camino que, en dirección este, me lleva, ahora en un ascenso algo más suave, a las proximidades del Mas de la Serreta.
En este punto continúo por senda, hacia el noreste, caminando por la umbría de la sierra.
En un momento del recorrido ascendente, tengo que hacer un cambio de dirección, una subida hacia el sur primero y, unos metros más allá, hacia el oeste después, para acceder a la parte alta de este monte.
Sigo caminando hasta llegar a la zona de los restos arqueológicos…
Continúo unos 300 metros hacia el oeste y me encuentro con el monolito en memoria del Arqueólogo Camilo Visedo Moltó y con las ruinas de la caseta (puesto antiaéreo en la Guerra Civil) que sirvió de refugio durante sus trabajos.
Pocos metros después, y en la misma dirección, llego al vértice geodésico de esta sierra (Serreta, 1052 metros).
Aquí se hace obligatoria una pausa para beber y comer alguna fruta y… sobre todo para la contemplación de las imponentes panorámicas que regala esta montaña.
A partir de aquí comienzo el regreso; nada a destacar, lo que antes era subida ahora es descenso, pasando por los mismos puntos de interés.
Unos cientos de metros antes de llegar al parking tomo un desvío, a mano derecha, que me lleva a la Font de la Salut, una fuente emblemática para los alcoyanos, ubicada a los pies de la Serreta y rodeada por un área de descanso con una estupenda arboleda.
Un pequeño paseo por los alrededores y, finalmente, me dirijo hasta el lugar donde se encuentra el auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido, entre unas cosas y otras, algo más de 9 kilómetros, con un desnivel próximo a los 400 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana espléndida.
La caminata de hoy, preparada un poco al azar, me lleva a la zona de Xorret de Catí y me conduce, de manera casi improvisada, a recorrer diferentes caminos y sendas dentro del Paisatge Protegit Serra del Maigmó y Serra del Sit.
Dejo el auto en un claro del camino, junto al Área Recreativa del Xorret de Catí, y comienzo la ruta de esta jornada.
Me dirijo por pista, en dirección sur/suroeste, hasta el solar que ocupaba la Casa de l’Administració donde se encuentran un fabuloso Castaño de Indias y el Pou de Neu de Catí.
Ahora tomo la senda/trocha que, hacia el sureste, me lleva a la Ermita de la Purísima y después, doscientos metros en dirección este, llego al cruce de caminos de La Ferrería.
Continúo por pista, hacia el sur, hasta llegar al collado llamado Vista Mar y, en un pequeño acceso por trocha, en dirección sureste, me dirijo a la ladera este del macizo de La Foradá, emblemática formación rocosa y cresta caliza situada en la sierra del Maigmó, muy popular para las actividades de escalada y senderismo.
Rodeo esta sierra y sigo la senda que me lleva, hacia el sur, donde llego a un collado. Hay varias opciones y yo tomo la senda, a mano derecha, hacia el oeste y entre una frondosa arboleda, que me lleva al Racó de la Servera.
Conecto ahora con la pista que, hacia el noroeste, me conduce a la Casa de Calafate (en ruinas) y, unos 400 metros después, a un desvío, a mano derecha y en dirección noroeste, paralelo al barranco de Choli, que me devolverá de forma ascendente a las proximidades del collado Vista Mar, pasando antes por la Casa de Cáncio.
La pista, en este punto, me dirige, de nuevo y hacia el norte, al cruce de caminos de La Ferrería.
De entre todas las posibilidades tomo la senda/pista que, por el noreste/norte, me llevará al punto de partida, pasando por el Mas del Carrascalet, el Mas de l’Orgue y el Área Recreativa del Xorret de Catí, con su fuente, su mina de agua y su estanque.
Tras este recorrido llego al coche y… vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda, muy recomendable. Han sido algo más de 10’8 kilómetros, con dos tramos finales de unos dos kilómetros, totalmente novedosos, con un desnivel de unos 260 metros, hechos en muy buen tiempo y en una jornada espléndida.
Hoy me animo a realizar una de las clásicas caminatas de la provincia de Alicante.
Me dirijo hasta el Santuario de la Font Roja, en pleno Parque Natural, próximo a la ciudad de Alcoy, donde aparco mi coche e inicio la ruta de esta jornada.
Atravieso su área recreativa, asciendo por pista hacia el suroeste, coincidente en sus primeros 2’9 kilómetros con la GR7, accedo a la Cova Gelada, la Carbonera, el Mirador de la Mina y el Mirador de Pilatos.
Llego hasta el Mas de Tetuán, su área recreativa y el Teix Centenario; aquí abandono la GR7 y sigo ascendiendo, ahora en dirección este, para llegar al Pou de Neu del Carrascal y al depósito contraincendios (kilómetro 5 (+/-) del recorrido).
Quinientos metros después, de forma ascendente, llego hasta la cima de este recorrido, el vértice geodésico del Menejador (con sus 1356 msnm) y pasando antes por la caseta de vigilancia forestal.
Momentos ahora para tomar un respiro, beber, comer una fruta y contemplar la desolación que dejó el último incendio que se produjo en esta sierra y que llegó hasta la cima de esta atalaya.
Comienzo el regreso a la casilla de salida, vuelvo sobre mis pasos y llego hasta la caseta forestal y al depósito contra incendios.
Aquí, por pista y senda a mano derecha (coincidente con la PR-CV26), comienza, de manera descendente y zigzagueante, el camino que atraviesa el Carrascal de la Font Roja; una zona de gran belleza que en los meses de otoño ofrece un espectáculo de color maravilloso.
El final de esta senda me lleva a la pista (GR7) donde se encuentra la Carbonera y el Mirador de la Mina.
Ahora ya sólo tengo que incorporarme a ella y, por la derecha, llegar al Santuario de la Font Roja y al coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Cómo no!!! Han sido algo más de 9 kilómetros, con un desnivel de 330 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una mañana espectacular.
A la entrada de la urbanización l’Estepar, próxima a la ciudad de Alcoi, cerca del área recreativa y de uno de los túneles de la Vía Verde, aparco el auto y doy comienzo la caminata de este día.
Un recorrido que me hará recorrer un tramo de la mencionada Vía Verde hasta las casas de La Sarga, pedanía perteneciente al término municipal de Jijona.
En el siglo XVIII, La Sarga llegó a constituirse en municipio independiente. Sin embargo, debido al descenso de su población, volvió a ser reabsorbido en el siglo XIX por Jijona.Actualmente apenas tiene 20 casas, destacando la Ermita de Santa Ana y de la Virgen del Rosario.
Desde aquí, y en dirección noreste, me dirijo, de forma ascendente, hasta el Mas de la Cova, ubicada sobre un cerro, ya en el término municipal de Alcoy.
Unos metros más allá, se encuentra el vallado y al acceso a la zona de las Pinturas Rupestres de La Sarga.
En el verano de 1951, un grupo de excursionistas alcoyanos descubrieron un conjunto de arte rupestre prehistórico en unos abrigos rocosos del barranco de la Cova Foradada (Alcoi). El yacimiento se encuentra en los alrededores de la población de la Sarga (Jijona), cerca del Mas de la Cova o Masía de la Cueva, un entorno natural privilegiado de la sierra dels Plans.
El conjunto está integrado por tres abrigos, donde los investigadores han encontrado un total de 146 motivos pertenecientes a los tres estilos de arte rupestre post-paleolítico. La Sarga es el único conjunto descubierto hasta la actualidad donde se encuentran tres horizontes artísticos prehistóricos, claramente diferenciados por su color, tipo de ejecución, temática y cronología. Los tres utilizaron tierra de tonalidades rojizas, distintas para cada uno de estos, convertidos en polvo y mezcladas con algún producto orgánico desconocido para fijarlas en las paredes, sin preparación previa, mediante pinceles hechos con plumas de aves, pelo, fibras vegetales picadas o incluso con los dedos. Fueron inscritas en 1997 en el catálogo de Bienes de Interés Cultural. El 19 de diciembre de 1998, el arte rupestre del arco mediterráneo de la península Ibérica (donde las pinturas de la Sarga son un punto de referencia) fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Tomo ahora una senda/trocha, a mano izquierda y hacia el noroeste, que desciende la loma de manera zigzagueante hasta un cruce de pistas.
En esta confluencia me dirijo por el camino de la derecha, hacia el este, hasta llegar a las puertas del Mas dels Ginerets y, en la bifurcación, coger la pista de la izquierda, hacia el noreste, rodeando la urbanización L’Estepar, por la zona de la Canal Baixa.
Aproximadamente en el kilómetro seis del recorrido, accedo, por senda y a través de campos de cultivo, a la pista cercana al Mas de Montllor que, en dirección norte, me lleva hasta otro gran cruce de caminos.
Ahora, desde aquí, me dirijo de forma ascendente hacia el noroeste, primero por carretera asfaltada, entre grandes fincas del extremo norte de L’Estepar, y por senda/trocha después hasta llegar a los restos del poblado íbero del Puig de les Florencies.
El Puig de Alcoy es un buen ejemplo de poblado fortificado en altura de época ibérica, entre los siglos VII y IV aC. Al amparo de una abrupta topografía se construyó un pueblo que ocupaba la práctica totalidad de la colina y que estuvo protegido por un excepcional torreón.
El poblado tenía una extensión próxima a 1,5 ha donde vivirían unas trescientas personas. Tuvo un aspecto compacto y un trazado urbanístico regular con grupos de casas cruzados por calles rectilíneas. Los rellanos naturales estaban ocupados por bloques de viviendas formando pequeños barrios y entre ellos se encontrarían espacios abiertos, donde se desarrollaban trabajos cotidianos, como el procesamiento de los frutos del campo, o el trabajo de la lana.
El yacimiento arqueológico de El Puig, conocido desde la década de 1910, ha sido objeto de excavaciones a lo largo de más de cien años. Junto con el de La Serreta (Alcoy, Cocentaina, Penáguila), es un referente que ha contribuido valiosamente al conocimiento de la cultura ibérica en las tierras valencianas.
Después de un buen momento disfrutando de este paraje y sus magníficas vistas, comienzo el regreso al punto de partida, deshago los pasos efectuados hasta acceder al cruce y tomo la carretera que bordea la urbanización, en dirección oeste, y que me lleva al lugar donde se encuentra el coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda, muy recomendable. Han sido algo más de 12 kilómetros, con un desnivel de 240 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana maravillosa.
En este día de verano anticipado me dirijo hasta la población de Agres donde voy a realizar la caminata que tengo prevista; un recorrido urbano por esta bella localidad y visitar además algunos de los puntos de interés de sus alrededores.
Agres es un pueblo de montaña situado entre la sierra de Mariola y la sierra de Agullent, en la zona norte de la provincia de Alicante y sur de la de Valencia, su término delimita ambas provincias. Las calles empinadas de su casco antiguo están bien conservadas y destacan sus numerosas fuentes de limpia y buena agua fría.
Mi itinerario comienza recorriendo algunas de sus calles y visitando el Llavadoret, la Font de Barxeta, la Font d’Enmig, la Esglesia de Sant Miquel Arcángel y la Fonteta.
Continúo con la pronunciada subida y accedo hasta la Font del Raval y, por el Carrer de la Purísima, llego al Camí del Convent y al Santuari de la Mare de Déu d’Agres.
Unos momentos disfrutando de este maravilloso entorno, de su arboleda y sus fuentes, y a seguidamente… deshago mis pasos, vuelvo a la entrada del pueblo y ahora en el Carrer de la Purísima tomo un desvío, l’Esqueregola, que me lleva zigzagueando al Lavadero municipal y a las fuentes del Molí y del Azud.
Aquí tomo la pista que me conduce, durante 1’9 kilómetros en dirección noreste, al Yacimiento Arqueológico Poblado Íbero de la Mola, un importantísimo conjunto de vestigios de la Edad del Cobre y la Edad del Bronce.
Vuelvo por la misma pista, el Camí de la Mola, y regreso al pueblo.
Ahora, tomo de nuevo la serpenteante subida de l’Esqueregola y comienzo a caminar por pista asfaltada, en dirección suroeste, hasta llegar al Área Recreativa del Refugio Zamorano, un auténtico oasis para el disfrute de la naturaleza.
Cuatrocientos metros más, en dirección poniente, se encuentra otro punto de interés, la Font del Molí Mató y su espacio recreativo; un lugar encantador de la Sierra de Mariola.
Me vuelvo hacia el Refugio Zamorano y comienzo el regreso al pueblo. En este último tramo, por pista asfaltada descendente, hasta llegar a la carretera CV-7930, pasando antes por la Torreta.
En este punto, el asfalto, en dirección noreste, me conduce a la entrada de Agres y al lugar donde está mi coche, pero, antes, hago un pequeño desvío para visitar la Font de Bonell.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel aproximado de 200 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una jornada calurosamente espléndida.
Me dirijo hasta las Casas del Guarda Forestal, en la ladera oriental de la Sierra de Agullent, donde dejo el auto en su parking para comenzar la ruta de esta jornada pre veraniega y recorrer algunos de los puntos de interés de esta serranía valenciana.
Tomo la pista Camí de la Font (tramo del Camino del Alba) que lleva, en dirección oeste, hasta las inmediaciones del Albergue Don Bosco.
Continúo por la misma senda y, 1’7 km más tarde, llego a la Font del Patge.
Curiosamente, el nombre de esta fuente nada tiene que ver con lo que podría deducirse, no significa ‘fuente del paje’. Su nombre proviene del romano ‘pace’ (o sea, paz) y con su posterior arabización, quedó como ‘patxe’. Más tarde se valencianizó, llegando a ‘patge’. Realmente nos encontramos ante la Fuente de la Paz.
Sigo la pista unos 500 metros más hasta una bifurcación, tomo la pequeña senda, a mano izquierda, que me conduce de forma ascendente, zigzagueando en dirección sur, hasta la Foieta dels Carros; lugar límite entre los municipios de Benissoda (Valencia) y Agres (Alicante).
Tan sólo unos cuatrocientos metros en la provincia de Alicante para volver a la de Valencia y llegar al Collado de Santa Ana.
En este punto de la caminata la niebla se hace más espesa, desaparecen las panorámicas, la humedad es más alta y la temperatura mucho más baja.
Llego a la colina, que es un importante cruce de sendas, y me incorporo al ramal de la izquierda, una trocha, que, con el nombre de Senda dels Enginyers, me conduce en suave descenso y hacia el noreste hasta la entrada al Camino de la Covalta.
Al llegar a esta bifurcación, el Camino de la Covalta, decido dejarpara otra ocasión el acceso a la cueva y continúo el regreso al punto de partida por la Senda dels Enginyers.
La trocha, en dirección noreste, me hace llegar al Camí de la Umbría y, ahora, hacia el norte, aproximadamente un kilómetro más tarde llego al parking de las Casas del Guarda Forestal y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto!!! Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel de unos 300 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana en la que la niebla, la humedad y el frío le ha dado a la jornada un toque especial, no exento de encanto.
Dejo el coche en la avenida de Pinoso, junto al parque de la Noria, en plena población de La Romana, para comenzar la caminata que, en esta jornada, me hará recorrer algunas de las zonas y puntos de interés, tanto del interior como de los alrededores de esta localidad.
La Romana (El nombre se supone que viene del árabe ‘Al rumana‘, «Las granadas») es un municipio situado en el interior de la provincia de Alicante, en la comarca del Vinalopó Medio, con una extensión de 43,3 km² y su clima es mediterráneo árido. Su núcleo urbano se encuentra a 420 m de altura y su punto más alto, en la sierra de l’Algaiat, es Penya la Mina (1053 msnm).
En 1449, al fundarse la baronía de Novelda, La Romana aparece como parte de la baronía y se segregó jurídicamente de Novelda en 1929, constituyéndose desde entonces en municipio independiente.
Por la avenida de Pinoso me dirijo a la calle Doctor Pérez López y, desde ella, al camino de Cuevas que, en dirección oeste me lleva hasta la casa/cueva de Pepín, situada a escasos metros del municipio, en la Sierra del Reclot. Se trata de una cueva recientemente rehabilitada por el Ayuntamiento y acondicionada para ser visitada.
Deshago ahora mis pasos y vuelvo al pueblo. Antes de llegar tomo una senda, a mano derecha, que me acerca a la Ermita de San Isidro y a la pista asfaltada del carrer de Les Llargues.
Esta pista me lleva hacia el oeste/suroeste, primero por asfalto y después por camino, hasta el collado Rumet (561 msnm) (Romet o Zumet, dependiendo de los mapas).
Ahora la senda me lleva en ascenso, hacia el sureste, por la ladera norte de la sierra de la Cruz hasta su cumbre, el Alt de la Creu (619 msnm).
Desciendo por la falda sur/suroeste de la sierra, sin muchas señales de referencia por lo que la bajada es algo dificultosa y para tener acceso a algunos abrigos en la zona y llegar finalmente a la Cova dels Calderons.
Una cueva que data de la edad magdaleniense y neolítica y que se halla ubicada en la pared rocosa de la sierra en dirección oeste, en un óptimo estado de conservación en su plataforma exterior y en donde se han encontrado restos cerámicos, óseos y útiles líticos.
Continúo descendiendo y llego al túnel que atraviesa por debajo la carretera CV-840, la que une La Romana con La Algueña.
En este punto, la trocha, paralela a la carretera, me lleva por el lecho del barranco, también con alguna que otra dificultad, hacia el este/sureste, al barrio de las cuevas de San Antón, en la zona sur de La Romana, pasando antes por algunas de las cuevas y casas/cueva del recorrido.
En el barrio se encuentra la Ermita de San Antón y, siguiendo mi camino, cruzo la carretera CV-840 y entro ya de lleno en La Romana.
Paso cerca del cementerio y me dirijo hasta el Parque Doctor Pérez López, polideportivo y piscina municipal.
Ahora por la plaza de la Vaca, el carrer de Les Llargues, calle Mayor, Jaume I y Enric Valor llego al Lavadero Municipal, a la plaza de Novelda, a la Iglesia de San Pedro y al Mercado y su Fuente de los Cuatro Chorros.
Hacia el norte llego a la avenida de Pinoso y al parque de la Noria, en él se encuentra este mecanismo donde antiguamente se extraía el agua. Hoy en día la noria esta paralizada, pero gracias a la existencia del parque sigue siendo un punto de encuentro.
Y de aquí al coche y… regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Naturalmente, muy recomendable. Ha sido una caminata en solitario y novedosa de algo más de 10 kilómetros, con un desnivel de 270 metros, hechos en un tiempo correcto y en una mañana de bruma y calor.
Desde la Plaza Mayor de El Altet comienzo la caminata que tengo preparada para esta jornada.
Por la calle Pescador llego a la parte superior del túnel de circunvalación del pueblo, paso al otro lado, por la calle La Pinta, en dirección sur, llego hasta una gran nave industrial.
Desde este punto tomo la senda, a mano derecha y hacia el suroeste, que enlaza con la CV-849 (camino del cementerio).
Ahora, unos doscientos metros de asfalto hacia el norte, para incorporarme a una pista, por la izquierda, en la zona llamada Baladet i Ballestera, que me conduce durante 1300 metros al camino asfaltado de Miñana, trescientos metros después, en dirección suroeste, dejo el asfalto por la derecha y me incorporo a una pista, en la zona de La Planissa, que me llevará, por el oeste/noroeste, al camino del Altet (unión asfaltada de Elche con la pedanía de El Altet).
Trescientos metros hacia el suroeste por esta transitada carretera para tomar la pista asfaltada (camino de la Canyada), a mano izquierda hacia el sur que me acerca hasta la Torre de la Cañada.
La Torre de la Cañada está situada al sureste del núcleo urbano de Torrellano, muy cerca del aeropuerto de El Altet. Es conocida también con los nombres de Cañada Alta, Miñana y Cañadita.
Se trata de un edificio rectangular, construido en 1631 y que consta de planta baja y tres pisos con terraza almenada. La Torre, que se halla adosada a una vivienda particular, está en buen estado. Sufrió una reforma importante en 1891 y otra en los años finales del siglo XX.
Continúo caminando hacia el sur hasta llegar a un cruce de sendas. Me incorporo por la izquierda al camino que me conduce, hacia el este/noreste/norte, 1200 metros después , al vértice geodésico de esta caminata, Bassars (sólo 50 msnm).
Deshago mis pasos, camino por entre sendas hasta incorporarme al asfalto en el camino de Miñana y, ahora, en dirección noreste llego, en el kilómetro 10’5 de mi recorrido, al punto de unión con el principio de mi caminata.
En este punto toca desandar lo caminado, unos 2 kilómetros, hasta llegar al pueblo, en dirección este.
Llego a El Altet y… propósito cumplido.
Valoración: 2**
Recomendable: Claro, sin ninguna duda. Para esta segunda e insólita salida semanal, han sido un total de 12’5 kilómetros, con un mínimo desnivel no superior a los 70 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana despejada y luminosa.
La caminata de hoy no es ni más ni menos que el resultado de una circunstancia extraordinaria.
Comienzo a las afueras de la población de Santa Pola, en concreto desde las proximidades de la carretera de Elche (CV-865) y mi intención no es otra que llegar hasta la pedanía ilicitana de El Altet.
Por las calles Ibiza y Lérida accedo a la Ronda Norte y, por senda hacia el norte, llego hasta el Molí la Calera o del Tío Rot, en la zona de El Morro.
Ahora el camino, paralelo a la carretera N-332, me lleva hacia el noreste por las zonas del Pla de Garri y el Pla de Tonyina, pasando por la carretera del faro.
Llego a la zona de Palmerut y entro de lleno en la zona de casas y centro comercial de Puerto Marino.
Por entre las urbanizaciones de la parte oeste de Gran Alacant me dirijo hasta uno de los accesos (la senda del monstruo) a los humedales del Clot de Galvany.
Sin entrar de lleno en él, paso junto a uno de los búnkeres de la Guerra Civil, donde hago un pequeño receso para beber y comer una fruta, y sigo después mi recorrido muy cerca de los restos arqueológicos de la Factoria y la Granja Romana.
Vuelvo a caminar por sendas paralelas a la carretera, hacia el norte, durante 1’5 kilómetro para llegar, en un punto determinado, a cruzar al otro lado del asfaltopor un paso inferior.
Muy cerca de la Urbanización Los Limoneros tomo una senda que me lleva, también hacia el norte, hasta la entrada de la población de El Altet.
Ahora por la Avenida de San Francisco de Asís llego a la Plaza Mayor del pueblo y al final de mi recorrido.
Valoración: 2**
Recomendable: Por supuesto, podría haber cogido el autobús pero he preferido aventurarme por esos caminos. Han sido un total de 11’5 kilómetros, con un desnivel de sólo unos 85 metros, hecho todo en un tiempo más que correcto y en una mañana estupenda.
La caminata de esta jornada da comienzo desde la misma población de Onil, concretamente en la calle Jaume I, entre la gasolinera y el campo de fútbol. Desde este punto se inicia un sendero que corresponde a un tramo del Camino de Santiago del Sureste, marcado por las señales indicativas características del mismo, por lo que es bastante sencillo de seguir y no tiene pérdida alguna.
La senda, que discurre en acusado ascenso, me lleva hasta el Collado de Fontalbres, donde se encuentra la Casa/Corral de la Virgen de las Nieves.
Antes, paso por el Barranco y la Replana de Tormo y la Lloma Negra.
El collado donde se encuentra el Corral/Casa Virgen de las Nieves, ahora en ruinas, se construyó al lado del llamado ‘Bancal del Miracle‘, cerca de la Lloma Negra. Aunque un pequeño espacio del mismo está en el término municipal de Biar, la inmensa mayoría pertenece al término de Onil. Parece que en su día la casa contaba con una pequeña capilla de la que no queda actualmente ningún vestigio.
El bancal tiene su propia leyenda que se remonta al siglo XV; estando en él una de las hermanas de la familia Payá de Onil pidió a la Virgen de la Salud la devolución a la vida de uno de los hermanos:
Mare deu de ma casa,
Si el meu germá torna a la vida,
Vos promet fer-vos una ermita,
En vista d´ací,
I posar-vos a la veneración pública.
Como así ocurrió mando construir en la villa una ermita en honor de la Virgen, en la partida de Onil conocida como Les Eres, en la parte baja de la otra ladera del collado en el que está el bancal «al alcance de la vista» y desde entonces se le acuñó el nombre de «El Bancal del Miracle».
Abandono el Camino de Santiago del Sureste por la derecha, recorro el bancal y la senda me lleva, en dirección este, hasta las Casetes de Vistabella, en la parte sur del cerro homónimo.
Sigo ahora, hacia el noreste, para llegar por zona arbolada al paraje del Racó del Sastre donde se encuentra una caseta de cazadores, el barranco de la Mare de Déu y las casas del propio Racó.
En este punto hago un cambio de sentido, la senda me lleva en dirección sur/sureste/sur a las proximidades del Castellet d’Evarist y la pista que se encuentra desde aquí me conduce de forma descendente por el este/sureste/sur, entre campos de cultivo y casas dispersas hacia la población de Onil, pasando por el desvío a la Cova de Santa Quiteria y muy cerca de la Peña de la Sima.
La pista/camino/senda/trocha me conduce a la entrada al pueblo de la calle Montecarlo a la calle Doctor Salcedo y, por el sur, a la calle Jaume I, que es donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido un total aproximado de unos 9’5 kilómetros, novedosos en su segunda mitad (desde el bancal hasta el final), con un desnivel de unos 380 metros, hechos en un tiempo bastante correcto y en una mañana luminosa.
En el Carrer Tramuntana del municipio de Villajoyosa, junto a la Cala de Finestrat, aparco el vehículo para iniciar una ruta que intenté concluir hace 12 semanas, aunque sin éxito por culpa de un tormentón que me cayó y me obligó a dejarla a medias.
Comienzo el recorrido por el monte costero que se despliega desde la Cala y llega hasta la Playa de Torres (todo ello dentro del término de la Vila) y que, en principio, me hará visitar varios de los puntos de interés de la zona.
En esta ocasión dejaré de lado el ascenso al vértice Castilla (ya lo alcancé en aquel momento) e intentaré concluir el resto del recorrido.
Accedo al monte, por su parte oriental, hasta llegar, pocos metros después, al llamado Mirador de la Montaña donde se puede contemplar una muy buena vista de la Cala de Finestrat.
Sigo, en ascenso hacia el suroeste, por la pista que me lleva hasta las Casas de los Carabineros (ahora en ruinas); este es un punto claramente de ‘cruising’ (búsqueda de encuentros sexuales casuales o anónimos en espacios al aire libre).
Aquí, en lugar de tomar la senda que lleva al vértice, sigo, por alguno de los caminos que, en dirección suroeste, me van a llevar a la Playa de Torres,lugar donde se encuentra uno de los puntos de interés del recorrido, la Torre de Sant Josep o de Hércules.
Llego hasta una primera construcción en ruinas y el camino/pista me acerca hasta las inmediaciones de la Cala del Conill, por la parte alta de esta sierra.
Continúo hacia el suroeste y el recorrido, un kilómetro y medio después, me lleva hasta la Playa de Torres.
Aquí se alza la Torre de Hércules.
Ésta es una torre funeraria romana que se encuentra a tres kilómetros al noreste de Villajoyosa, antigua ciudad romana de Allon (Hispania Tarraconensis). Está declarada Bien de Interés Cultural desde 1990.Anteriormente fue conocida como Torre de San José. Se trata de uno de los principales iconos de la arqueología romana de la Comunidad Valenciana.
Después de la visita a esta importante construcción, deshago mis pasos y vuelvo, dirección noreste, hacia el lugar de partida por el mismo camino de la ida.
Hasta un punto (kilómetro 4 del recorrido) donde tomo otra pista, también paralela a la línea de la costa, más cercana al mar, que me lleva hasta las proximidades de la Cala Fonda y la Cala del Racó del Conill.
Vuelvo a conectar, en un momento de mi recorrido, con el camino que tomé al principio, llegando a los alrededores de las Casas de los Carabineros.
Ahora, en un cruce de sendas, me desvío, hacia el este, por una pista que me acerca de forma ascendente hasta la Torre del Aguiló.
La Torre del Aguiló es una torre defensiva construida en el siglo XVI bajo el reinado de Felipe II situada en el término municipal de Villajoyosa y que formó parte del sistema de TORRES VIGÍAS DE LA COSTA ALICANTINA contra la piratería.
Después de unos minutos contemplando, desde esta atalaya, las hermosas panorámicas, comienzo el regreso a la casilla de salida, desando el camino, desciendo la pista que me llevó a la torre, llego al Carrer Tramuntana y, finalmente, al auto.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Pase lo que pase (buen tiempo, chaparrones o lo que sea) siempre es recomendable. Ésta ha sido la caminata número 38 en lo que va de año (3 en compañía y 35 en solitario). Han sido cerca de 9 kilómetros, con un desnivel próximo a los 200 metros, hechos en muy buen tiempo y en un día extraordinario.
Hoy voy a realizar esta caminata dirigiéndome hasta el puerto de montaña de la Carrasqueta, dejando el auto frente al Pou de Neu del Surdo (1100 msnm) y teniendo como punto final el vértice Plans, en la sierra homónima.
Esta es una ruta que he realizado en numerosas ocasiones.
El recorrido será el mismo tanto de ida como de vuelta y en todo momento el camino se hace por encima de los 1000 msnm.
Está claro que en un día se pueden realizar un montón de actividades pero… madrugar y afrontar la montaña recibiendo los primeros rayos del sol, sintiendo la tierra bajo tus pies, la brisa sobre tu cara, el canto de los pájaros, el olor de la hierba fresca y contemplar la luz de la mañana sobre el horizonte, entre otras sensaciones, eso es algo que no tiene precio, ni siquiera por todo el oro del mundo. Después de esto tienes todo el día para hacer, o no, lo que te de la gana.
Tengo claro que, para mi, esto es lo importante.
Tomo la pista/senda, en dirección noreste, la llamada Camino de la Carrasqueta (PR-CV232), hasta la bifurcación del kilómetro 1’5, en el Cerro del Racó de Matet (1171 msnm).
En este punto el camino de la derecha conduce al vértice Montagut y al pueblo de Torremanzanas y la pista de la izquierda, la que yo tomo, hasta el kilómetro 4’8, sigue siendo el Camino de la Carrasqueta y, pasando por el Cerro del Racó de Chamarra (1215 msnm), el Portet (1198 msnm) y el Collado (1250 msnm) homónimo, me encuentro un nuevo cruce de sendas.
La senda de la derecha me llevaría al Port de Benifallim, pasando por el Pou de Neu de Rentomar, y la de la izquierda, que es la que yo sigo, se llama Costera de la Mare de Déu y me conduce directamente al vértice de Plans (1330 msnm) que es el destino de mi camino.
Llega, en este punto, el momento para hacer un descanso, beber, comer una fruta, hacer unas fotos y maravillarme con las alucinantes panorámicas.
Comienzo el retorno a la casilla de salida. Como ya he indicado, el camino de vuelta es el mismo que el de ida, salvo alguna minúscula variante.
Paso por la Costera de la Mare de Déu, por el Portet, el Cerro del Racó de Chamarra, el del Racó de Matet y el Pou del Surdo, hasta llegar al auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Naturalmente, claro que sí. Han sido, entre unas cosas y otras, un total cercano a los 14 kilómetros, con un desnivel superior a los 400 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una jornada luminosa y agradable.
La ruta de hoy da comienzo en la zona industrial de la población de Ibi, concretamente en la Avenida del Juguete, donde dejo aparcado el coche e inicio esta novedosa caminata.
Tomo la Avenida de Azorín, hacia el sur, y en la rotonda me desvío, por la izquierda, al Camí dels Plans, en dirección noreste, paralelo a la autovía A7.
Tras un rodeo por entre campos de cultivo y un conjunto de casas, paso por el Antiguo Lavadero de la Senia y vuelvo a incorporarme al camino hasta enlazar con el del Assagador del Camí Vell de Xixona y, pocos metros después, a mano derecha, entro en la senda donde se encuentra la Font de la Pileta y una Balsa de Riego y que me llevará, durante un buen tramo del camino, por el Barranco de la Carbonera.
En el kilómetro 2’5 (+/-) se encuentra la Font Els Capitans y en el kilómetro 3’2, aprox., salgo del barranco, por el Camí de la Devesa, donde se encuentra la casa de La Fabriqueta, paso al otro lado de la autovía por un paso inferior, dirección este, y vuelvo a incorporarme al Barranco de la Carbonera.
Aquí se encuentra el Pantanet de la Font de la Devesa y, unos metros más adelante, la fuente homónima.
En esta parte del barranco, y durante algunos kilómetros, transcurre la PR-CV170 y, en ella, se encuentra el Pantanet y la Font de Sopalmo (ahora sin agua).
Ahora, en dirección norte, entro en el Camí de Sopalmo y en la vía de servicio paralela a la autopista, hacia el noreste, y en el kilómetro 6’3 (+/-), a la altura de la Escuela Natura Granjalandia, hay otro paso inferior que atraviesa la autovía.
Cruzo al otro lado y, en pocos metros, me encuentro con la Vía Verde de Ibi (un tramo importante de la Vía Verde de Alcoy) y, en dirección suroeste, camino ahora hacia la población de Ibi.
Tres kilómetros de Vía Verde me llevan a la entrada a la localidad.
Entro en la población por el Paseig Geladors y continúo por la Avenida de Miguel Hernández.
En esta avenida se levanta el monumento dedicado a la Tragedia de Mirafé, un horrible y amargo acontecimiento que sacudió a esta urbe en agosto de 1968 (toda la crónica del suceso en este enlace).
Tras esta avenida tomo ahora la Calle Vicente Aleixandre, en dirección sureste, pasando por el Estadi de Futbol Climent y por las calles Fernando de Rojas y Camilo José Cela (hacia el suroeste), atravieso la zona de la Capellanía y la Calle Carmen Martín Gaite, llego a las avenidas de Azorín y del Juguete y accedo al coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido cerca de 13 kilómetros, con un desnivel de unos 150 metros, hechos en muy buen tiempo y en una jornada magnífica.
Me dirijo, para esta caminata, hasta la población de Muro d’Alcoi y aparco el coche en las cercanías de la avenida de Valencia para iniciar una ruta que me llevará a recorrer dos de las pedanías de este municipio, así como algunos de los puntos de interés del entorno.
Salgo de la localidad por la rotonda donde se encuentra la Ermita de Sant Antoni y me incorporo a la senda que, siguiendo el cauce del Río Agres, se dirige hacia el noreste para llegar al Puente de la Caseta de Senabre.
Ahora continúo por un tramo de asfalto, hacia el noroeste, hasta alcanzar la fuente, que lleva el mismo nombre (Font de la Caseta de Senabre), con su pequeña área recreativa; un bonito y refrescante rincón, rodeado de grandes árboles.
Tomo la pista que, hacia el norte, me lleva, entre campos de cultivo, hasta las inmediaciones de la autovía del Mediterráneo.
Paso por la parte inferior de la A7 y, al otro lado, sigo mi recorrido, por asfalto, pista y camino, hacia el noreste/norte, por el Barranco la Perla, para llegar a la Font del Pinar.
Ahora, en este punto, continúo, por asfalto y hacia el este/noreste, hasta entrar a la localidad de Turballos.
Esta pequeña pedanía de Muro de Alcoy, se encuentra al pie de la sierra de Benicadell en un entorno único, rodeada de campos de cultivo y antiguas vías o caminos hoy reasfaltados.
De orígenes pre-islámicos, Turballos ha sufrido diferentes episodios de despoblación, uno de ellos en 1515 y otro en 1609 con la expulsión de los moriscos.
Con apenas unas cuantas calles empedradas que se recorren en unos minutos. Turballos es muy singular por su aspecto, ya que parece que los años no hayan pasando por ella, siendo visita obligada para todo aquel que se encuentre por los alrededores. Todo esto es fruto del esfuerzo de diversas familias que decidieron recuperar la zona y asentarse a finales de los años 70 junto con su impulsor, don Vicent Micó, el popular «Pare Vicent».
Después de un recorrido por sus calles, su lavadero, su plaza, su Iglesia de Sant Francesc de Paula y su fuente/balsa (a las afueras) comienzo el camino de regreso a Muro d’Alcoi, pasando todavía por algunos puntos de interés.
A las afueras de Turballos, en dirección sur/sureste, llego a un bello rincón donde, entre una espesa arboleda, se encuentra la Font de la Carrasca.
Sigo por la misma dirección, pasando sobre la autovía hasta llegar, por entre fincas agrícolas, a otra de las pedanías de Muro d’Alcoi, Cela de Núñez.
Hasta finales del siglo XIX éste fue un municipio independiente, posteriormente fue absorbido por el de Muro d’Alcoi, convirtiéndose en una de sus pedanías.
Destacable la Iglesia de San Joaquín, la Parroquia de San Juan Bautista y su lavadero.
Salgo de la localidad, cruzo el Río Agres por el Puente de Cela y, ahora, tomo una senda en dirección suroeste, bajando hasta el cauce del río.
Sigo por la senda, a contracorriente, pasando por diversas pasarelas y rincones de máxima belleza, acompañado por el mágico sonido de las aguas y llegando hasta el primer puente de mi recorrido, el Pont de la Caseta de Senabre.
Ahora ya sólo me queda entrar a Muro por la misma senda del inicio y llegar al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel que no ha superado los 200 metros, hecho todo en un tiempo más que aceptable y en una mañana estupenda de exultante primavera.
Hoy me dirijo a las afueras de la población de Biar y, en la vertiente sur de la Sierra de Fontanella, aparco el vehículo en la replana donde se encuentra la Ermita de los Santos de la Piedra y comienzo, desde este punto, la ruta de este día.
Este pequeño templo, construido en el siglo XIII, rodeado por una pequeña zona recreativa, está dedicado a los primeros mártires del cristianismo, San Abdón y San Senén.
Comienzo el camino por la Solana de la Campaneta, en ascenso hacia el noreste, por la pista/senda que corresponde a un tramo de la PR-CV55.
Aproximadamente a unos 3’5 kilómetros, abandono la PR-CV55 y el camino me conduce, en un desvío a mano derecha, al paraje de la Cova Negra.
Se trata de un gran abrigo abierto en la roca y utilizado como corral y refugio de pastores.
Desde este gran mirador, a 866 msnm, las vistas de los montes del alrededor son impresionantes; sierras del Frare, de Biar, del Reconco, de Onil, etc…
Tras unos minutos para el refresco, comer algo y la contemplación de las panorámicas, abandono el paraje y me incorporo a la senda/trocha que tengo a mano izquierda, descendiendo por el sureste, hasta llegar a la pista Camino de la Defensa del Sur y pasando antes por un abrevadero y una zona con colmenas.
En este punto camino hacia la izquierda, en dirección noreste, por la pista Camino de la Defensa del Sur y unos doscientos metros después, me incorporo a una senda/trocha, hacia el sur/suroeste, que me conduce a la zona llamada Rincón de la Cueva Negra, dando comienzo aquí al regreso a la casilla de salida.
Esta senda me lleva a una pista, paralela a la de la Defensa del Sur, que pasa por la Casa de Campaneta y al cruce con el camino del Refugio Lomas de la Jara.
Dejo de lado la entrada a la zona del refugio y continúo por el camino, hacia el suroeste primero y después, en el kilómetro 8 (+/-), al noroeste.
Quinientos metros más de camino, conecto con una confluencia de sendas y con el tramo inicial de esta ruta; el que me lleva, desandando mis pasos, hasta la Ermita de los Santos de la Piedra y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido algo más de 10 kilómetros, con un desnivel próximo a los 200 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en un día estupendo.
En un claro de la Vía Verde del Maigmó, cerca del Pont dels Fontanars, aparco el vehículo para iniciar la solitaria caminata de esta jornada primaveral.
Desde el mismo punto donde se encuentra el coche hay una pista/senda, hacia el norte, que lleva hasta la Casa dels Fontanars y a las Llomes del Pla de la Conillera,
Un ascenso, más o menos suave, por las lomas hasta llegar a una bifurcación donde se encuentra la Casa del Pla de la Conillera.
Ahora, por el ramal de la derecha, hacia el noreste, conecto con un camino, ahora en dirección sur, que me lleva a la Casa de l’Estret, al Pirulí y a un gran cruce de sendas, en la Rambla de la Zarza.
Aquí, en esta intersección, tomo una de las pistas, ascendente hacia norte/noreste/noroeste, por la zona llamada Racó de Micalet hasta llegar a las ruinas de una antigua masía.
Desde este punto sigo la pista y conecto con una vereda/trocha, noreste/noroeste/sur, que me hará dar un rodeo a uno de sus cerros, entre abundante vegetación y arboleda, que me devolverá a la pista donde se encontraba la Casa de l’Estret, el Pirulí y el cruce de sendas.
El camino me lleva, hacia el sureste, por la zona de la Rambla de las Voltas, hasta la Vía Verde del Maigmó.
Este tramo de la Vía Verde, en dirección oeste, me hace atravesar algunos de sus túneles, paso junto a dos grandes embalses y por la zona de la Lloma de la Cervera llego a las inmediaciones del Pont dels Fontanars y al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido unos novedosos 9 kilómetros, con un desnivel de 210 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una jornada estupenda.
Hoy, por la Autovía de Alicante (A-31, A-77) me dirijo, en dirección noroeste, hasta el kilómetro 218 (+/-) para tomar el enlace hacia a la carretera CV-825, la que une las poblaciones de Monforte del Cid y Agost.
Me incorporo a la vía para tomar dirección Monforte del Cid y, en el parque de las Tres Lunas, estaciono el coche para comenzar la caminata de esta jornada.
Por la avenida de Juan Carlos I, la calle Carlos Arniches y la Ronda del Maestro Rodrigo salgo de la población y me dirijo por pista cementada, hacia el sureste, hasta la zona de La Huerta de Juan el Cura lugar donde me incorporo a un tramo de unos 1100 metros del Camino de la Defensa del Sur (también llamado Camino del Cid) y La Vía Augusta.
Tomo ahora, a mano izquierda y en dirección noreste, el Camino de la Casa de Paloma.
Doscientos metros después se encuentra la casa homónima. Yo continúo por la pista hasta el final de la misma.
En este punto se encuentra la pista llamada Camino de la Pedrera que discurre paralela a la Autovía de Alicante (A-31, A-77). Tomo esta pista a mano derecha y me lleva hasta la Sierra de la Pedrera y el Paraje del Portixol de Monforte.
La Pedrera es un conjunto de pequeñas elevaciones que marca el límite entre el Campo de Alicante y el Valle del Vinalopó. En ella es destacable el conjunto de búnkeres de la Guerra Civil y los restos del poblado del Portixol (Edad del Bronce), un asentamiento del II milenio a.C.
Una subida por los distintos caminos hasta lo alto del cerra para hacerme las fotos de rigor y algún que otro ‘selfie’ con la figura del Toro de Osborne, que corona el monte.
Deshago mis pasos y vuelvo al Camino de la Pedrera, en paralelo a la autovía.
Sigo ahora en dirección noroeste y en el kilómetro 8’3 salgo de la pista y, por distintos caminos en dirección oeste, llego hasta el Camino del Llano, pasando por la zona llamada El Canónigo y el Camino de los Milagros.
Ahora retomo la ruta hacia el noroeste y el Camino del Llano me lleva directamente a la entrada a Monforte del Cid.
Por la avenida de Alicante, la calle Carlos Arniches y la avenida Juan Carlos I llego a la plaza de la Tres Lunas y al coche.
En esta ocasión tengo, aquí en el pueblo, una cita personal y después vuelvo al vehículo y a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Eso siempre. No es una gran ruta pero sí una novedad y… merece la pena. Han sido algo más de 13 kilómetros, con un sencillo desnivel de unos 110 metros, hechos en un tiempo más que adecuado y en una jornada especialmente singular.
A las afueras de la localidad de Lorcha, próximo a la Fábrica de Papel, la antigua estación de tren y el camino de subida al Castell de Perputxent, en un claro de la pista, aparco el coche y doy comienzo el recorrido de esta jornada.
Lorcha (Lorxa, en valenciano), es el último municipio del noreste alicantino, frontera con la provincia de Valencia, perteneciente a la comarca del Condado de Cocentaina, en la Cordillera Penibética, con un relieve muy accidentado.
El recorrido de la ruta va a ser el mismo tanto de ida como de vuelta y se va a hacer, siguiendo el cauce del río, por la llamada Vía Verde del Serpis.
La pista lleva, por el noreste y en suave descenso, a la Font dels Boteros, con su pequeña balsa, pasando antes por una gran carrasca centenaria y alguna de las casetas del ferrocarril.
La vía continúa y en el kilómetro 2’8 (aprox) del recorrido se encuentra el túnel, de unos 200 metros de longitud, que me hace pasar por debajo de la Penya dels Coloms.
Al otro lado, y a unos 500 metros, se encuentra el Azud de l’Infern, con su salto de agua, y las ruinas de la Casella de Parres y del Molí de l’Infern.
Destacar los increíbles paisajes que rodean al río Serpis.
Resaltaré que la Vía Verde, además de ser el antiguo itinerario del ferrocarril que unía las poblaciones de Alcoy y Gandía, llamado también el Tren dels Anglesos, es en la actualidad una maravillosa ruta senderista/cicloturista, la PR-CV207 y el Camino del Alba.
En el kilómetro 5 llego hasta otra nueva caseta del ferrocarril y un antiguo depósito de agua.
Para finalizar la ida, en el kilómetro 6 del recorrido, se encuentra uno de los puentes de la Vía Verde y, al otro lado del Serpis, la Fábrica de la Llum y su pequeña área de descanso (esto ya es provincia de Valencia). En este lugar, aunque la vía continúa siguiendo al río por tierras valencianas, hago un stop para el refresco y considero esta parada como el punto de retorno a la casilla de salida.
Para el regreso no hay nada destacable, se vuelve a pasar por los mismos lugares que en la ida. Sólo que ahora el recorrido es en suave y sinuoso ascenso en dirección suroeste.
Atrás se queda la Fábrica de la Llum, el depósito de agua, la caseta del ferrocarril, la Casella de Parres, el Azud de l’Infern, el túnel y la Font dels Boteros, entre algunos de los puntos de interés.
Finalmente, se llega a las inmediaciones de la Fábrica de Papel y al parking donde se encuentra el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin ninguna duda, muy recomendable. Han sido unos 12 kilómetros, con un desnivel apenas destacable, hechos en muy buen tiempo, con unos paisajes maravillosos y una espléndida mañana.
La caminata de hoy no tiene nada de especial, es un recorrido por una zona visitada en multitud de ocasiones.
Me dirijo al parking del Hotel de Xorret de Catí para recorrer algunos de los muchos caminos que se pueden realizar por la zona, dentro del Espacio Protegido de las Sierras del Maigmó y del Cid.
Pasaré, hacia el sur, por el área recreativa del hotel, por su fuente, su mina de agua y su estanque.
Seguiré en la misma dirección hasta el cruce de caminos de la Ferrería para cambiar de sentido, tomar la senda, por el oeste, que me acercará a la Ermita de la Purísima.
El sendero, paralelo a la pista (PR-CV34/143/29), me conduce hasta la Torre de Vigilancia Forestal y más allá me lleva a incorporarme a otro por la izquierda, de forma descendente y hacia el suroeste, que me acerca al Collado de Amorós.
Unos minutos de descanso y de observación del paisaje.
Deshago mis pasos unos cuantos metros para iniciar una subida por pista y hacia el noroeste que me conecta a la pista (PR-CV34/143/29) que, hacia el este, me llevará hasta la altura, nuevamente, de la Torre de Vigilancia Forestal.
Ahora, continúo en dirección este, llego a poca distancia de la Ermita, y me desvío, por trocha, a mano izquierda, para llegar de forma descendente y en dirección norte, al Pou de Neu de Catí, a la Casa de la Administración (sólo queda el solar), al Castaño de Indias y a la Carrasca Monumental.
En este punto sigo el camino, al noroeste/noreste/norte, que, pasando por el Barranco de Badallet, me lleva a la carretera CV-817 y, unos 500 metros después y hacia el oriente, llego al parking del Hotel de Xorret de Catí y al coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Por supuesto. Han sido algo más de 10 kilómetros con un desnivel de unos 145 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una jornada espléndida.
Debo confesarlo, una semana bastante rara, así que he tenido que hacer un cambio de planes y reestructurar las caminatas a realizar.
Hoy me he dirigido a la población de Gaianes (comarca del Comtat, subcomarca de la Vall de Perputchent) donde voy a realizar la ruta de esta jornada.
A la entrada de la localidad, en un claro del Camí de Turballos, frente al mural de José Antonio Espinar, aparco mi coche y comienzo el recorrido preparado en mi gps.
Entro en el pueblo por el Carrer de les Ordices, llego hasta el Carrer Calvari, donde se encuentra la Creu de Gaianes, y salgo por la zona norte tomando el Camí del Cementeri y de la Ermita de Sant Francesc de Paula.
Una vez en el templo, con su zona recreativa y su fuente, deshago mis pasos y vuelvo nuevamente al pueblo.
Ahora, por el Carrer Calvari llego hasta la Plaça Major, donde se encuentra la Esglesia de Sant Jaume Apóstol y el ayuntamiento, tomo el Carrer de la Esglesia y el Carrer Assegador y, antes de llegar a la carretera CV-705, me incorporo, a mano izquierda, a la Vía Verde del Serpis.
GAIANES
Entre Gaianes y Beniarrés (que es el siguiente pueblo en mi caminata) se extiende un tramo de la Vía Verde del Serpis, antiguo trazado del ferrocarril Alcoy-Gandía construido en 1892.
Sigo este trazado hasta el kilómetro 3’8 del recorrido y, en este punto, me desvío, a mano izquierda por pista cementada, por el Camí del Barranc del Port, que me lleva hasta el área recreativa de la Font del Barranc, con sus surtidores de agua, su arboleda y sus bancos y mesas.
Desde este espacio, lugar ideal para hacer una parada, sigo en el Camí del Barranc del Port, en dirección sureste, para entrar de lleno en la población, por el Carrer Fabriqueta, de Beniarrés.
Beniarrés es otra de las localidades de la comarca del Comtat, subcomarca de la Vall de Pertputchent.
Paso por la Plaça del Dr. Fleming, donde se encuentra la Font del Gaiato, por los carrers Torres Orduña, Cueva Santa y de la Iglesia, donde está la Esglesia de Sant Pere Apóstol.
BENIARRÉS
Salgo del pueblo, en dirección suroeste, por los carrers Sant Antoni, Dr. Orero y Alcoi hasta llegar a la carretera CV-705.
Al otro lado del asfalto me incorporo al callejón que lleva a la Bassa y Llavador de la Font.
Aquí, podría decirse, comienza el regreso al punto de partida.
Por caminos de cemento y asfalto paso, hacia el suroeste, por el Camí de la Font de Planes, por el Barranc del Bassa Ciment y el Barranc del Sequiot.
En el kilómetro 7’5 (+/-) hay un cambio de sentido, ahora la pista me lleva hacia el oeste, por el Camí de la Albufera, hasta el espacio natural de La Albufera de Gaianes, con su masía, su fuente, su pasarela y su observatorio, lugar junto al río Serpis, en el que habitan diferentes aves y tortugas, especial para los amantes de la naturaleza.
Dejo este magnífico humedal y por la Vereda de Isabela llego hasta la Font de l’Abeurador.
Unas metros después me incorporo a la carretera CV-705 y, hacia el norte por asfalto, vuelvo a la entrada al pueblo de Gaianes y al sitio donde se encuentra aparcado mi coche.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido un total de 12 kilómetros, con un desnivel de unos 180 metros, hechos en muy buen tiempo y en una jornada perfecta, repleta de puntos de interés.
La caminata de esta jornada me lleva de visita a dos poblaciones, pertenecientes a la comarca del Comtat, que son Benillup y Almudaina.
Comienzo en Benillup estacionando el coche en el parking que hay junto al Carrer Major, al noroeste de esta localidad.
Benillup.
Municipio de la Comunidad Valenciana, situado en la subcomarca de la Vall de Travadell, en la comarca del Condado de Cocentaina, de origen claramente musulmán.
Su topónimo es una hibridación entre el árabe banī («hijos [de]») y Lubb (del latín lupus), que puede significar tanto «hijos del lobo» como «hijos de Lope».
Me adentro en este pequeño pueblo y, por el Carrer Major, me dirijo hasta la Plaça Cándida Beneito Botella (enfermera y comadrona ejemplar, nacida en esta población). En esta plaza se encuentra la Esglesia Mare de Déu del Roser y el Ayuntamiento.
Ahora por el Carrer Ravalet salgo del pueblo por su extremo sureste, atravieso la carretera CV-704 y paso al otro lado, junto al polideportivo y piscina municipal, para caminar hasta la Font Vella (una pequeña área recreativa alrededor de esta fuente situada en el Barranco del Sofre).
Comienzo ahora el recorrido hacia la segunda población de esta caminata, Almudaina.
Con el fin de evitar al máximo el paso por carretera, desde la fuente deshago mis pasos unos cien metros para tomar una pista/camino/trocha que, de forma ascendente, me llevará, dirección sureste/oeste/sureste/noreste, por el Antic Camí d’Almudaina a Planes (este mismo camino será el que me lleve de regreso al punto de partida).
Aunque es inevitable pasar por alguna zona de carretera, finalmente llego a la población de Almudaina.
Almudaina.
Enclavado en las laderas de la sierra que lleva su mismo nombre, pertenece también a la comarca del Condado de Cocentaina, pero éste está integrado en la subcomarca de la Vall de Planes.
Su topónimo, como el pueblo de Benillup, es de origen árabe y significa «la ciudadela» (al-mudayna, المدينة).
A la entrada del pueblo hago un pequeño desvío, a mano izquierda, para visitar el lavadero de la Font de Dalt.
Vuelvo sobre mis pasos y me dirijo por la Partida Umbría hacia el polideportivo/piscina municipal para llegar a la Ermita del Santíssim Crist dels Socors.
Regreso a la entrada al pueblo, tomo el Carrer Sant Bertomeu, llego a la Plaça de la Esglesia, donde se encuentra la Parroquia de Sant Bertomeu Apóstol, el Ayuntamiento de la localidad y un acceso peatonal que lleva hasta la Torre Almohade de Almudaina.
Esta fortificación es un Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento. Un museo abierto al público que introduce al visitante en el conocimiento y disfrute de su arquitectura y en el paisaje que la envuelve, pero también en su historia, que es la de Almudaina.
Es una edificación defensiva que data de los siglo XII y XIII.Debió ser el punto defensivo de una alquería, que, supuestamente, dio paso a la actual población, cuyo casco urbano de pequeña superficie se sitúa a su alrededor, de tal manera que su contexto es netamente urbano.Consiste en una construcción prismática de planta cuadrada de seis metros de lado y aproximadamente quince de altura.
Cuando llego hasta la entrada de la torre todavía es algo pronto, espero unos minutos y a las 9:00 aparece Enrique, el encargado de abrir la cancela que da acceso al edificio y el guía que proporciona toda la información sobre esta fabulosa construcción almohade.
Una hora de interesantísima charla sobre su construcción, desarrollo, historia y mantenimiento del monumento que me sorprende y me deja embobado. Tengo que reconocer que no conocía este pueblo y no sabía de la existencia de esta magnífica torre.
Gracias Enrique.
Abandono esta interesante fortaleza y me dirijo por el Carrer de la Abadía y el Carrer del Ravalet, hacia el noreste, para salir de la población, tomar un tramo de la CV-708 y, unos metros de asfalto después, desviarme a mano izquierda para visitar otros dos lavaderos, el de la Font de Baix y el de la Font de la Teula.
Vuelvo al pueblo y, ahora, por el Carrer de la Santíssima Verge y Partida Umbria, salir de la localidad, llegar a la CV-708 y, 500 metros de asfalto después, comenzar el regreso, por pista/senda/trocha hacia el suroeste/oeste/noroeste, al punto de partida, Benillup (tal y como he comentado al principio de esta narración).
Una vez llego a Benillup, antes de alcanzar el vehículo, hago un recorrido por el Carrer Ravalet para visitar la plaza Mirador de la Vall de Travadell.
Ahora, por el Carrer Trinquet y el Carrer Major accedo, por fin, al parking y al auto.
Vuelvo a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda. Ha sido una caminata que me ha tocado el corazón, me ha gustado Benillup y me ha encantado Almudaina. Han sido unos novedosos casi 12 kilómetros (+/-), con un desnivel próximo a los 270 metros, hechos en muy buen tiempo y en una jornada perfecta.
Hoy, 14 de abril, quiero recordar que es el Día de la República.
Y dicho esto, que me apetecía resaltarlo, diré que para la caminata de esta jornada me dirijo hasta la comarca valenciana de la Vall d’Albaida, concretamente a la localidad de Otos (el pueblo de los relojes de sol).
Dejaré para otra ocasión (que lo merece, por supuesto) el recorrido por la población para contemplar y admirar las múltiples muestras artísticas dedicadas a la ancestral medición del tiempo.
Me centraré en realizar un itinerario por los alrededores del municipio y llegaré hasta algunos de los puntos de interés del mismo, teniendo como finalidad máxima la visita al Castell de Carbonera.
Dejo en la Avinguda del Benicadell aparcado mi coche y me dirijo, por el Carrer del Migjorn y el Camí d’Otos de Dalt, hasta la Font de Baix.
FONT DE BAIX
Esta fuente, situada en el suroeste, a las afueras del pueblo, en pleno Barranc de la Mata, dispone de una pequeña área recreativa, con sus mesas y bancos, un hermoso lavadero cubierto y una balsa.
Continúo hacia el suroeste/sur dejando el Camí d’Otos de Dalt e incorporándome a un sendero que me lleva hasta el Mas de Suagres, una masía del siglo XVIII.
MAS DE SUAGRESSIERRA DEL BENICADELL
Aquí tomo la pista Camí de Beniatjar, hacia el este, hasta llegar a la carretera CV-615.
Cien metros de asfalto después llego a una pista cementada que, en dirección sur, me lleva al Corral del Frare y 500 metros más allá me encuentro con el Nevero de Tormo o de Xamarra, un pozo de nieve del siglo XVIII que resulta algo complicado distinguir, ya que está ocupado en su totalidad por una enorme higuera.
CORRAL DEL FRARENEVERO DE TORMO
Continúo hacia el sur, voy acercándome a la Sierra del Benicadell, por su lado de la umbría, y llego al Depósito de Agua de Otos y al Área Recreativa Parque Teuletes del Pou.
DEPÓSITO DE AGUA DE OTOSPARQUE TEULETES DEL POU
Desde aquí, comienzo el tramo de subida, por el Barranc de la Mata, que me llevará hasta la Pista Forestal de la Umbría del Benicadell (también corresponde a una parte del Camino del Alba), pasando antes por un Horno de cal y la Font de la Mata.
HORNO DE CALFONT DE LA MATA
Ahora, en la pista, me dirijo por el norte/sureste/este, hasta la senda que me llevará al Castell de Carbonera, motivo principal de esta caminata.
El Castell de Carbonera.
De gran importancia en el siglo XIII cuando los diferentes castillos de la Vall d’Albaida ejercían su dominio sobre diferentes alquerías: al de Carbonera pertenecían Bélgida, Otos, Beniatjar, el Ráfol de Salem o Salem, entre otros.
Los especialistas en el asunto piensan que aunque su origen es islámico, podría ser más antiguo, ya que se usaba en los primeros tiempos de la conquista musulmana de la península ibérica, y si lo era será porque había una ocupación anterior. Entonces tuvo una gran importancia para los habitantes de las alquerías de la zona, y por su privilegiada situación fue el centro de las fortificaciones de este territorio. Como era un emplazamiento fronterizo entre las taifas de Valencia y Denia fue el objetivo de numerosos conflictos armados anteriores a la mal llamada ‘Reconquista cristiana’.
CASTELL DE CARBONERA
Unos minutos entre las ruinas de esta fortaleza para comenzar, a continuación, el regreso al punto de partida.
Me incorporo ahora a una estrecha senda, hacia el oeste primero y el norte después, que me lleva, en descenso, hasta la Caseta del Forner.
CASETA DEL FORNER
El sendero/pista me conduce hasta el Camí de la Lloma de Llusián, al Camí de la Serra, a la CV-815 y, finalmente, a la población de Otos.
Ya sólo queda llegar hasta donde se encuentra estacionado el auto y…
Regresar a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Ha faltado hacer un recorrido por el pueblo y admirar sus relojes… Otra vez será!!! Han sido un total cercano a los 11 kilómetros, con un desnivel de 360 metros, hechos en un tiempo razonable y en una mañana perfecta.
Para la caminata de esta jornada me he acercado a la carretera CV-803, la que une las poblaciones de Onil con Banyeres de Mariola, y he dejado el coche en una pequeña entrada entre los kilómetros 5 y 6, en la Solana de la Zapatera.
Inicio la caminata que me lleva al Alt de Teulada y a los barrancos de Monvari, Taguenga y Canalic.
Zona esta, la de la Sierra de Onil, en la que confluyen una serie de barrancos que le dan a esta ruta su peculiaridad.
Del Alt de Teulada desciendo de forma brutal, en dirección sureste, y en un punto determinado del trayecto, y debido a que en las lluvias de las últimas borrascas los caminos están muy accidentados y llenos de ramas y árboles caídos, me confundo de senda, hago un recorrido erróneo y hasta recuperar la senda original tengo que añadirle un kilómetro más a la caminata del gps (además de una evidente mala hostia).
Llego por fin a la confluencia de ramblas, una zona de campos de cultivo, y ahora doy comienzo al ascenso por el barranco de Monvari, hacia el noreste/este, dejando a la izquierda la Casa de la Capona, y haciendo una pequeña parada en el Mas de Monvari, con su fuente y su estanque con peces.
Sigo en ascenso, rodeando la sierra del Cantalar (entre las del Serral y Biscoi), en dirección norte para llegar a un tramo de la GR7 y al barranco de Taguenga.
En el kilómetro 6 (aprox.) del recorrido desciendo esta rambla, hacia el suroeste, hasta enlazar con el tercero de los barrancos, el de Canalic.
Ahora la senda, por esta última depresión, en dirección norte/noroeste, me lleva de manera ascendente hasta la carretera CV-803.
Unos cientos de metros de asfalto después, hacia el este, llego a la replana donde tengo estacionado el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Eso, siempre. Con el error en la caminata, han sido unos 11’5 kilómetros, con un desnivel de más de 320 metros, hechos, a pesar de todo, en un tiempo correcto y en una mañana luminosa y primaveral.
Me dirijo hasta la localidad de Gorga, uno de los municipios que se integran en La Vall de Seta, en la comarca del Comtat, al norte de la provincia de Alicante.
Muy cerca de la carretera CV-754, la que conduce a Cuatretondeta y Facheca, aparco el auto y doy comienzo a esta ruta.
Me incorporo al asfalto, en dirección noreste, y, después de pasar por el puente del barranco del Cossí, en suave ascenso y hacia el norte, tomo el camino, a mano izquierda, que me lleva hasta Balones, otra de las poblaciones de la Vall de Seta, pasando por las zonas y campos de cultivo de El Pla, Els Friginols, Les Eres y El Clot,… entre otros.
El río Seta da nombre al valle homónimo. Nace en la sierra de Alfaro y desemboca en el río Frainós (o Penáguila), que a su vez vierte sus aguas al río Serpis.
Balones
Atravieso Balones de sur a norte, pasando por su Iglesia de Sant Francesc d’Assis y llegando a la pista y la senda que, en un ascenso algo más acusado, me conduce hasta la Creueta de Balones, situada en lo alto de un cerro cercano a la población; un estupendo mirador donde contemplar estos bellos paisajes.
Ahora, en dirección oeste/suroeste, desciendo por los caminos de l’Almudaina, de la Serreta y de Dalt de l’Aueta para llegar a la localidad de Millena, comarca del Comtat, pasando antes por la zona de los petroglifos de la Penya del Dimoni y la Font de l’Aueta.
Millena es el único pueblo de esta caminata que no pertenece a los que componen el Valle de Seta (Gorga, Balones, Benimasot, Facheca, Famorca, Cuatretondeta y Tollos).
Millena
Atravieso la población de noreste a suroeste, visitando la Torre Musulmana, la Iglesia de Sant Josep y su Olmo Centenario. Salgo de Millena por su rotonda de entrada, donde se encuentra la curiosa escultura de los hombres portando un árbol, y continúo por camino y senda, suroeste primero y sur/sureste después, hasta llegar al Olivo Bimilenario.
Este espectacular árbol se encuentra dentro de un inmenso olivar, a las afueras de la población de Gorga, en el paraje conocido como Racó de Felip o Sobirà, en pleno Valle de Travadell. Está considerado como una casa-árbol con más de 2000 años de antigüedad y se puede visitar por dentro. También, y es lo más lógico, se pide máximo respeto a este ser vivo, no apoyándose en su interior para no dañarlo.
Salgo de la zona, en dirección este/sureste, dirigiéndome hacia Gorga y pasando por el cerro donde se encuentra el llamado Calvari.
Me incorporo a la carretera CV-710 y, algo más de un kilómetro después, llego a Gorga y al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido cerca de 11 kilómetros, con un desnivel de unos 275 metros, en un recorrido por estos tres hermosos pueblos, con un montón de puntos de interés, hecho todo en un tiempo más que correcto y en una mañana luminosa.
En esta mañana me dirijo hasta la Font de la Carrasca, en el término municipal de Castalla, para realizar un recorrido por la Sierra de la Argueña y acceder, entre otras cosas, a su vértice geodésico, la Replana.
Desde la fuente, junto a un depósito contra incendios, me incorporo a una senda y una pista que, en dirección suroeste, me lleva en ascenso hasta el Mas del Carrascal, una enorme y cuidada finca de este paraje.
Ahora, el camino, hacia el suroeste/sur, me acerca a uno de los pozos de nieve más bonitos de la provincia (naturalmente totalmente reformado), el Pou del Carrascal, perteneciente a la magnífica finca antes mencionada.
Un rato aquí para el disfrute de este bello nevero y las espectaculares vistas del entorno y… continúo mi recorrido.
Retomo la pista que me llevó al pozo, sigo ascendiendo hacia el sureste, ahora es algo más empinado el camino, y llego al Collado de la Hermosas, un momento para tomar aire y continuar con el ascenso.
La pista sigue hacia el sur unos 200 metros para llegar a un pequeño collado y comenzar la fuerte subida, en dirección oeste, que me acerca a la parte más alta de la sierra y me lleva hasta el vértice geodésico, la Replana (1229msnm).
Momentos para el descanso, refrescarme, comer alguna fruta y realizar las ya tradicionales fotos en la cumbre y sus panorámicas.
Comienzo el regreso que hasta un punto determinado es por el mismo sitio que en la ida.
Lo que fue suave o brutal subida es ahora sencilla bajada o arriesgado descenso.
Vuelvo, por pista, al Collado de las Hermosas, a las inmediaciones del Pou y a las puertas del Mas del Carrascal.
En este punto el regreso a ‘la casilla de salida’ lo hago dando un rodeo, por pista, hacia el norte/noreste, al cerro llamado Cabeço Paella.
Este último tramo de la ruta, unos dos kilómetros aproximadamente, me lleva al lugar donde se encuentra aparcado el coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido unos 9 kilómetros (+/-), con un desnivel de 405 metros, hechos en muy buen tiempo y con una mañana de agradable primavera.
Hoy voy a realizar una ruta en solitario que transcurre entre las provincias de Valencia y Alicante, concretamente entre las poblaciones de Fontanars dels Alforins y Beneixama.
El coche lo dejo aparcado en un claro de la carretera CV-657, en el kilómetro 5’5, la que une las dos poblaciones antes mencionadas. Aquí comienzo el sendero de esta jornada.
Sester del Vaso
Empiezo caminando por asfalto, dirección oeste, durante 200 metros, para incorporarme a una vereda que, a mano derecha y hacia el noroeste, llega, después de 800 metros, al primero de los vértices de la ruta, Loma Llana (988 msnm), pasando antes por el Sester del Vaso (un espacio con abrevadero para animales).
Loma Llana (988 msnm)
Ahora deshago mis pasos, llego a la carretera y vuelvo al lugar donde se encuentra el auto.
Desde aquí inicio el trayecto, esta vez algo más largo, hasta llegar al segundo de los vértices de mi caminata.
Tomo la pista, hacia el sureste (coincidente con un tramo de la PR-CV52), que me lleva hasta una bifurcación en el kilómetro 2’5 del recorrido. Me incorporo, a mano izquierda, a la senda que me conduce al Albergue de Rita.
Albergue de Rita
El albergue, que depende del Ayuntamiento de Beneixama, está situado en un paraje simbólico, en la Replana, por donde discurren diversos senderos que pueden ser fácilmente recorridos por el caminante, y que cuentan con especies endémicas de la zona.
Entre las instalaciones dispone de un salón comedor, aseos y espacio para dormir con capacidad para 20 personas. Lugar escogido por observadores de las estrellas para sus trabajos, pues en él se consigue una reducción considerable de la luminosidad circundante y se puede disfrutar de un cielo impresionante, además de estar rodeado de naturaleza.
Dejo el albergue y tomo el camino, hacia el sureste, que enlaza con la pista inicial. Ésta me llevará por el este/sureste, con alguna subida importante, hasta la última bifurcación en mi camino (kilómetro 5’1 del recorrido).
Llegado a este punto (Alt de la Rabosa) tomo primero el camino de la izquierda que me conduce al otro vértice geodésico, Ascensión (1006 msnm).
Ascensión (1006 msnm)
Deshago mis pasos y vuelvo al cruce, sigo en línea recta, hacia el suroeste, para llegar hasta el Alt dels Tres Pinets, donde se encuentra una caseta, un pozo, mesa y bancos, el mirador y la Torre de Vigilancia del Blanquinal.
Caseta, banco y Torre de VigilanciaVistas desde el Mirador
Desando el camino y llego, nuevamente, al cruce; comienza ahora el regreso al punto de partida.
Sólo queda volver por la misma pista que me llevó hasta allí, en dirección noroeste, de forma descendente y sin ninguna dificultad, después de 3’3 kilómetros, llego hasta la zona donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, totalmente recomendable. Han sido unos 10’5 kilómetros (aprox.), con un desnivel sencillo de 100 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana estupenda de primavera.
Un día más iniciaré una caminata por alguna de las sierras alicantinas. En esta ocasión, a las afueras de la población de Aspe, comenzaré una ruta en solitario que me llevará hasta la Sierra de la Temerosa y sus alrededores, dentro del Paraje Natural Municipal de Los Algezares.
Ermita de la Santa Cruz
Aparco el coche en la calle Cuevas Nía, punto muy cercano a la Ermita de la Santa Cruz. Haré un pequeño desvío para visitar el templo y su área recreativa para, después, volver al auto y comenzar la ruta preparada en mi gps.
Tomo, en dirección sureste, el llamado Camino de la Temerosa (PR-CV242) que me hace pasar por la urbanización Santa Elena hasta llegar, en el kilómetro 1’4 del recorrido, a un desvío, a mano izquierda que me conecta con el Camino de la Coca.
Urbanización Santa Elena
Ahora este camino, en parte cementado y en parte pista, me conduce, durante 1’5 kilómetros (aprox.), hacia el este/noreste, hasta la Fuente de la Coca.
Fuente de la Coca
La pista conecta con el Camino de la Temerosa (PR-CV242) y me lleva, hacia el noreste, hasta el Camino del Puente de Hierro, en el margen derecho del Río Vinalopó.
Ruinas de un molinoCarrizal en la cola del Embalse del Vinalopó
Durante unos 400 metros, hacia el norte, sigo este camino (PR-CV242) hasta llegar a un desvío, junto a una pequeña cascada del río, que, a mano izquierda, me conduce hasta el Puente de los Dos Ojos y a la Vereda de la Coca (también PR-CV242) que sigo, en dirección sur, para volver a conectar con el Camino de la Temerosa.
Cascada del río VinalopóPuente de los Dos Ojos
Sigo la pista, hacia el oeste/suroeste, durante 1’1 kilómetro, hasta un desvío, a mano izquierda, que me lleva de forma ascendente hasta el Mirador de los Algezares, en plena Sierra de la Temerosa.