2019-10 DEL 01 AL 07 EL HIERRO – VOLCÁN DE EMOCIONES

30-09-19

Lo cierto es que la llegada a El Hierro ha sido un poco deprimente. Es media tarde. Al recoger el coche de alquiler me lo entregan en reserva. La Villa de Valverde está vacía. No hay nada abierto. Llego al hotel para hacer el check-in, me aseo, organizo las cosas de la maleta y salgo para poner combustible. En la misma gasolinera (una de las tres que hay en la isla) compro agua, batidos y dulces para comer algo esa primera noche. Vuelvo a mi habitación y… hasta el día siguiente.

01-10-19

Despierto y realmente considero que es hoy es el día que comienza mi aventura en El Hierro.

Estoy convencido que hoy todo va a ser diferente al día anterior.

Ha amanecido nublado y con la apariencia de lluvia y soledad absoluta. Casi a punto de la depresión, he preparado las cosas para realizar la primera excursión por la isla.

Me decido por el sur, concretamente el municipio de La Restinga (el pueblo canario que en año 2.012 tuvo una erupción frente a su costa)

Tomo el coche y hacia allá que voy, por la HI-1 hasta San Andrés y después por la HI-4 hasta El Pinar y La Restinga.

No hay apenas tráfico y llego a mi destino con mucha facilidad.

Tengo que recordar que El Hierro es la isla más occidental y meridiana de las Islas Canarias, que tiene una superficie de 268,70 kilómetros2 y una población de 10.872 habitantes (+/-). Toda la isla tiene casi los mismos habitantes que el pueblo de Castalla. He ahí la tranquilidad.

La Restinga es una localidad pedánea que pertenece al municipio de El Pinar de El Hierro, en el extremo sur de la isla. Un lugar dedicado a la pesca y al turismo, principalmente a todo aquel que se relaciona con el mar.

Es muy interesante como, prácticamente, pegado al pueblo se pueden contemplar, en el paraje llamado ‘Los Laijales’ los distintos tipos de colada de lava, con sus formas caprichosas, que surgieron en las últimas erupciones. Este lugar ofrece uno de los mejores y espectaculares ejemplos de lavas cortadas de todas las Islas Canarias.

Después de un buen paseo por estos parajes me dirijo al municipio para tomar un refresco y un buen bocata en una de sus tascas.

El día ha mejorado sustancialmente y da gusto admirar el océano sentado a la sombra disfrutando de la comida y la bebida.

Tomo el coche y salgo del pueblo. En un punto determinado, me desvío para dirigirme a la Cala de Tacorón, una zona con una pequeña playa, entre rocas, de arena negra, donde se puede practicar el baño. Un lugar de vistas hermosas.

Regreso a Valverde, no sin antes hacer una pequeña compra, algo para cenar y desayunar al día siguiente.

El resto del día lo dedico a dormir siesta, ver tele y preparar la actividad de la siguiente jornada

02-10-19

La mañana ha despertado bastante despejada y con una temperatura muy alta.

Mi plan para hoy es dirigirme, por la HI-1, a San Andrés y después, por la HI-4, a El Pinar pero antes de llegar a ésta tomar el desvío que, por carretera de montaña, atraviesa El Julán, una región especialmente poblada de pino canario que ofrece unas vistas del sur de la isla absolutamente increíbles.

Esta carretera, que es la HI-400, rodeada de pinares y miradores, es la que conduce a la Ermita de Nuestra Señora de los Reyes, patrona de la isla. Aquí aparco el coche y doy inicio a una caminata que me lleva al Sabinar, lugar en el se encuentra uno de los símbolos indiscutibles de la isla, la famosa Sabina de El Hierro.

Después de un buen rato, bajo un sol abrasador, contemplando éste ícono, así como el resto de flora que compone el sabinar, me dirijo, por un pequeño sendero hacia el norte que me lleva directamente al Mirador de Bascos. Ésta es una atalaya desde la que se puede contemplar toda la costa septentrional de la isla, la zona llamada El Golfo, desde la Punta de Salmor hasta la Punta de La Dehesa.

El acceso a este mirador no está permitido debido a los últimos desprendimientos que ha habido pero desde el sendero por el que yo he accedido no hay ningún aviso ni cartel que lo impida, así que he podido disfrutar de este maravilloso espectáculo.

Vuelvo, con un sol que es puro fuego, por una pista, llena de vacas a los dos lados, hasta la ermita, teniendo que hacer varias paradas bajo los árboles para poder respirar con tanto bochorno.

Para más inri, antes de llegar al mirador me había quedado sin agua y al llegar a él, veo que hay una pequeña fuente. Compruebo que tiene agua… y está fresca!!! Lleno mi botella y tomo un pequeño trago de agua fría y… verde!!! Dio mío, qué acabo de hacer?

Con esa temperatura y esa agua verdosa estoy ‘pa’ que me de algo!!!

A unos 500 mts. (+/-) de llegar a la ermita para un auto con unos amables excursionistas que que preguntan, al verme tan acalorado, si me encuentro bien y si necesito que me acerquen hasta mi coche… Sí, por favor!!!

Esta ruta en Wikiloc.

Agradecido y emocionado… Una vez en mi vehículo tomo el camino de vuelta… La carretera de El Julán, la HI-4 y la HI-1 hasta San Andrés. Aquí hago una parada en una tasca en el centro del pueblo. Una ensalada, unas albóndigas, unas cervezas y un buen café reponen a cualquiera. Vuelvo a Valverde, a mi habitación. Tarde de siesta, tele, cena, escribir un rato y preparar la tarea del día siguiente.

03-10-19

El día anterior, y viendo una publicidad en la recepción del hotel, envié un mail para solicitar información sobre una actividad de la que hace tiempo tenía curiosidad; un vuelo en parapente.

Esta mañana he recibido contestación a ese correo por parte de la persona que organiza este tipo de ejercicios. Me invita a practicar, si lo deseo, el vuelo mañana, día 4, a las 16:30 y me manda la ubicación para el encuentro… Por supuesto, allí nos vemos!!! Le contesto.

Lugar para la cita es la población de La Frontera.

Esto modifica un poco los planes de hoy. Decido ir a esa zona de la isla para comprobar el camino y el tiempo que lleva llegar hasta el punto de encuentro. Esa región de la isla aún era desconocida para mi, aunque la había visto desde lo alto del Mirador de Bascos.

Tomo, desde Valverde, la carretera HI-5 y, después de El Monacal, atravieso el gran túnel que me descubre, en su salida, la hermosa costa norte de la isla, El Golfo.

Hago una parada para apreciar de cerca el paraje de Las Puntas. Desde la lengua de lava de Punta Grande, lugar donde se encuentra el hotel más pequeño del mundo, observo y admiro el mar rompiendo en esas grandiosas rocas.

Llego a La Frontera y al lugar donde me lleva la ubicación que me mandó la organización de parapente. Compruebo el sitio para el día siguiente. En las proximidades me tomo un refresco y sigo mi camino.

Ahora hago un alto para ver El Charco Azul, una increíble gruta convertida en piscina natural por el efecto del oleaje y utilizado como atracción turística y zona de baño.

Continúo por la HI-5 para llegar a la localización más noroeste de esta parte de El Hierro. Aquí enlazo con la HI-500 que me lleva en acusado ascenso al Mirador del Lomo Negro y al cruce con la HI-503, carretera que lleva directamente al Faro de Orchilla, lugar histórico referenciado por la cartografía antigua, desde la época de Claudio Ptolomeo, donde se estableció el Meridiano Cero en este punto de la isla.

Ahora vuelvo sobre mis pasos y de la HI-503 paso a la HI-500 en dirección a El Julán. De nuevo las hermosas pinadas y los miradores del sur herreño.

Conecto con la HI-4 y llego San Andrés y después, por la HI-1 a Valverde.

Algo de compra, siesta, tele y cena en el restaurante de la villa ‘La Mirada Profunda’, cocina de calidad con muy buena atención y servicio. Vuelvo al hotel y… hasta el día siguiente.

04-10-19

Mañana tranquila y sin mucha prisa. Aseo, desayuno y preparado para hacer una salida sencilla por los alrededores de Valverde. Tomo la carretera que conduce al aeropuerto y, desde aquí, el desvío que lleva al Puerto de la Estaca, el puerto turístico y mercantil de la isla. Continúo por la misma carretera paso por Timijiraque, por el túnel de la Punta de la Bonanza y el Roque de la Bonanza, una formación rocosa que se encuentra en la Bahía de las Playas y que también se ha convertido en unos de los símbolos para los herreños. Siguiendo la carretera llego hasta el Parador Nacional de El Hierro. Desde este lugar, de vistas increíbles, regreso a Valverde.

Una vez en la villa, hago una escapada hasta Tiñor, una pequeña pedanía de carácter agrícola próxima a Valverde. Vuelvo al hotel, como algo y duermo un poco de siesta.

A eso de las 15:15 hrs. me pongo en camino a La Frontera para encontrarme unas hora más tarde, en el gimnasio municipal, con Ondrej, el guía/monitor que me va a acercar a las nubes.

Estoy nervioso, no lo voy a negar, y también excitado.

Llego con bastante tiempo de antelación, tiempo más que suficiente para tomar un café y… así ponerme más nervioso todavía, jajaja…

Suelo ser bastante puntual. Quizá en exceso si el asunto me interesa e ilusiona; evidentemente, éste es el caso.

Ondrej, su compañera y su niña llegan en su furgoneta puntuales también, y eso es, para mi, muy buena señal.

Saludos, presentaciones, demás actos de cortesía y… nos ponemos en marcha hasta el lugar del lanzamiento. La tarde fabulosa para esta actividad, según comenta Ondrej. El muchacho es muy extrovertido, tiene mucha conversación y un castellano totalmente fluído. Trata de tantear mis miedos y, creo, parece muy tranquilo conmigo. Es mutuo.Le aclaro alguno de mis handycaps, sobre todo el de mi sordera. No parece preocuparle. Llegamos a la zona que considera adecuada y es, de todas las que hay, la más elevada (unos 1.238 m.s.n.m.) Preparada mi mochila, la suya y la vela del parapente (no estoy seguro de que se llame así). Nos aseguramos, nos conectamos y 3, 2, 1… nos lanzamos!!!

La vela se despliega, flota sobre nosotros y es un empujón hacia atrás y, en décimas de segundo, estamos volando.

Es algo indescriptible, la isla se queda a tus pies y está toda bajo tu mirada. Eres un pájaro y en esos momentos tiene sentido la frase… ‘I believe I can fly’. Eres grande y a la vez tan diminuto que… dan ganas de llorar de emoción, de alegría, de nostalgia. Te llegan recuerdos a tu cabeza de todos los que no están contigo…

Ondrej me va comentando paso a paso por dónde vamos, a qué altura estamos (llegamos a los 1.315 m.s.n.m. de máxima), las montañas que nos rodean, los pueblos y zonas que se divisan desde ahí arriba…

Absolutamente recomendable y, por supuesto, 100% repetible.

No seas tonto, El Hierro te espera!!!

Un vuelo de casi 30 minutos y 12’100 kilómetros recorridos. Un aterrizaje cómodo y sencillo el las proximidades del punto de encuentro. Hasta nosotros ha llegado su compañera y la niña con la furgoneta. Mientras se recogía todo el material del vuelo hemos estado charlando de las sensaciones vividas. Allí nos hemos despedido con un fuerte abrazo y con un gran sentimiento de haber estado los dos conectados de una manera especial…

Clik aquí si quieres ver el gps tracklog de este vuelo:

https://ayvri.com/scene/z15y9x7zjx/ck1dh35ez0001256ho3hu3pqd

Gracias Ondrej por esta maravillosa experiencia.

Vuelvo al coche y regreso a Valverde con una sonrisa de oreja a oreja, casi hipnotizado.

Llego al hotel y poco más… aseo, algo de tele, cena y hasta el día siguiente.

05-10-19

Hoy aún estoy con el regusto del día de ayer en el cuerpo.

Desayuno en el hotel, subo a mi habitación para el aseo y preparar alguna salida. Ya quedan pocas jornadas en la isla y hoy no me apetece mucho trajín. He pensado visitar miradores cercanos y buscar el lugar donde se encuentra el Árbol Garoé Sagrado.

Voy de Valverde a San Andrés. Tomo la HI-10 y paso por Las Montañetas y Los Jarales para llegar al Mirador de la Peña en Guarazoca. En este mirador se encuentra el Restaurante de César Manrique, una joya diseñada por este conocido, reconocido y admirado arquitecto, pintor y escultor canario, del que este año se celebra el centenario de su nacimiento.

Cocina de alto nivel en un entorno mágico y especial, con unas vistas al valle de El Golfo, mostrando la Fuga de la Gorreta, un risco elevado a mil metros sobre el mar, por donde antiguamente los pastores transitaban con su ganado por los desniveles. También se pueden observar los Roques de Salmor y los viñedos y frutales que llegan hasta la costa.

Vuelvo a la carretera y tomo el desvío que me acerca hasta otro de los miradores de este día, el Mirador de Jinama. Esta atalaya está situada al oeste de San andrés y nos ofrece también una increíble vista de El Golfo, ésta menos árida que el anterior mirador. Desde aquí se inicia El Camino de Jinama, uno de los senderos más antiguos de El Hierro y que lleva desde las llanuras de Nisdafe hasta La Frontera. Los herreños hacían este camino dos veces al año en lo que ellos llamaban ‘Las Mudadas’. Se trasladaban con todo, familia, enseres y animales… así atendían sus campos de cultivo y sus bestias podían parir con mejores temperaturas. A la entrada de este sendero se encuentra la pequeña Ermita de la Virgen de la Caridad.

Vuelvo a la carretera inicial, por la meseta de Nisdafe hasta San Andrés. Voy ahora en busca del Árbol Sagrado Garoé. El tom-tom se ha puesto realmente tom-torrón y me da unas indicaciones que me hacen dar más vueltas que una noria. Finalmente para en San Andrés, tomo un refresco, pregunto, me indican por donde y… finalmente encuentro el sitio. Es un edificio pequeño, El Centro de Interpretación, donde, pagando la oportuna entrada, tienes acceso a un corto sendero empedrado y al famoso árbol.

Garoé significa en lengua amaziq río o laguna. Está situado en Tigulahe, lo que hoy día es San Andrés. Un árbol muy venerado por salvar a los bimbaches, los primeros pobladores de la isla, de morir de sed. También abasteció de agua a los conquistadores castellanos. Un huracán en el siglo XVII lo destruyó y, desde entonces, se le sustituyó por un tilo, hasta nuestros días.

Este árbol es la muestra viva del efecto de la lluvia horizontal, de cómo las hojas absorben el agua de la nube y rebosan humedad hasta convertir el suelo en río o laguna, osea en Garoé.

Vuelvo, después de la visita, al auto. Regreso a Valverde, al hotel. Antes paso por el súper y hago compra. Ya en la habitación, aseo, comida, siesta, tele, escribir, cenar y preparar la salida del día siguiente.

06-10-19

Hoy el día voy a dedicarlo más a recoger y preparar la maleta que a hacer una gran salida.

Viendo el mapa de la isla me he fijado que hay unos puntos cercanos a Valverde, en el norte, que no he visto y voy a visitar sin prisa, la verdad.

Después del desayuno en el hotel y usar el aseo con toda la tranquilidad del mundo me lanzo por la carretera que va al aeropuerto para acceder a la población de Tamaduste. Aquí lo que más llama la atención es la que llaman ‘La Ría de Tamaduste’, impresiona ver como la olas atlánticas rompen en las rocas y se dirigen a ese bocado en la tierra.

Desde aquí vuelvo en dirección a Valverde y, antes, tomo el desvío hacia Echedo y, más allá, por una ‘carretera’ estrecha e imposible llego hasta Charco Manso. Hay que decir que menos manso cualquier cosa. Hoy el mar salta por encima de las rocas volcánicas convirtiendo en explosiones sus arremetidas, y eso que el océano no está demasiado alterado.

Vuelvo hacia atrás, por ese camino sin ley, y tomo otro desvío que me acerca al Pozo de las Calcosas y Los Roques de las Chiriminas. También espectacular.

Todo lo visitado en esta mañana son las zonas en el punto más al norte de la isla de El Hierro.

Vuelvo a Valverde, me tomo una fría cerveza y una empanada de pisto en Cofeeplus (mira tú, que snob me ha quedado!!!) y después me vuelvo al hotel. Recojo, ordeno, preparo, deshecho… Llamo al apartamento de Tenerife para ver cómo tendré acceso a la llave para mi estancia mañana (debo hacer noche en Tenerife ya que mi vuelo a Alicante sale el martes a primera hora). Vía mail recibo la tarjeta de embarque para el vuelo de mañana. Como algo, duermo siesta, ultimo las maletas, veo algo de tele, ceno (ya apurando lo comprado el día anterior) y… a dormir hasta el día siguiente.

07-10-19

Me levanto no demasiado temprano. Tengo tiempo más que suficiente. Desayuno en el hotel. Subo a mi habitación, aseo y recogida de maletas. Me despido en recepción de las amables trabajadoras. Tomo el coche y me dirijo al aeropuerto. Devuelvo el auto. Factura. Espero. Embarco. Vuelo…

Llegada a Tenerife norte. Taxi a San Cristóbal de La Laguna. Contacto con el apartamento, está en el centro histórico de la ciudad. No tiene mala pinta. Doy un paseo por las calles. Como en un chino cercano. Compro en un supermercado algo para la cena. Vuelvo al apartamento. Me tumbo un buen rato, al día siguiente tengo que darme un madrugón, debo estar en el aeropuerto a las 5:30 hrs. Ceno y vuelvo a intentar conciliar el sueño.

08-10-19

Esto ya es el final. Aeropuerto de Tenerife Norte, 5:30. Esperar. Embarcar. Volar. Llegada a Alicante.

Fin del viaje.

2019-09 DEL 24 AL 30 LA GOMERA – LA JOYA ATLÁNTICA

24-09-19

El primer día ha transcurrido entre esperas, vuelos y adaptación, tanto al auto como al alojamiento. Tiempo justo para hacer una pequeña compra y preparar lo necesario para el día siguiente.

Este será realmente el día que comience esta nueva aventura.

Pero, bueno, entre unas cosas y otras… ya he llegado a La Gomera.

La Gomera, una de las siete (8) islas de las islas Canarias, y la segunda más pequeña sin incluir a La Graciosa (que se considera una isla menor). Situada en el océano Atlántico, en la parte occidental del archipiélago. Pertenece a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Su capital es San Sebastián de La Gomera, donde se ubica la sede del Cabildo Insular. La isla es desde el año 2012 Reserva de la Biosfera.

25-09-19

Estaba todo pensado al dedillo…

Me levanto pronto, desayuno, cojo el coche, le pongo combustible y… me dirijo por la GM-2 al otro lado de la isla, a la zona de Valle Gran Rey, para reservar una plaza, para ese mismo día, en un barco que sale los miércoles en dirección norte de La Gomera, concretamente al paraje marino llamado ‘Los Órganos’, unos espectaculares acantilados formados por imponentes columnas basálticas, tan sólo visibles desde el mar. Una excursión realmente especial y deseada que, además, le da un toque de ‘auto regalo’ en este día, el de mi cumpleaños.

Este era el plan. La realidad es otra…

Todo va a las mil maravillas hasta… ‘Le pongo combustible…’

En este momento y a unos pocos kilómetros del punto de salida, en plena GeEmeDos, un inesperado y peligroso desarreglo intestinal, me obliga a dar media vuelta y volver apresuradamente a San Sebastián de La Gomera, al apartamento, para solucionar dicha desavenencia. Esto, y no entraré en detalles, hace que todo se ralentice en alguna horas.

Consigo, por fin, retomar el camino y dirigirme a Valle Gran Rey, pasando necesariamente por el Parque Nacional Garajonay, espectacular pulmón de esta isla, haciendo parada obligatoria en algunos de sus miradores para observar las asombrosas vistas, sus valles, sus roques, su costa, etc… El trayecto por la GM-2 finaliza llegando al cruce con la GM-1. Tomo dirección a la izquierda que me conduce a Arure, El Retamal, Los Granados, El Guro, La Calera, La Puntilla, etc… en Valle Gran Rey.

Llego al puerto todavía a tiempo de tomar el barco que va a Los Órganos…

El gafe del día no ha hecho más que comenzar…

Localizo la agencia que lleva esa excursión y, vaya puñetera mala pata, el fuerte viento que azota el norte de la isla impide que los barcos se acerquen a los acantilados por lo que queda anulada la salida, ya no sólo para ese día, también para sucesivos… Mi gozo en un pozo!!!

Doy una vuelta por el puerto, me tomo una cerveza y unas chips en una terraza y vuelvo al coche para deshacer tomo el camino del día.

Cuando entro en el Parque Nacional hago una parada en el Área Recreativa de la Laguna Grande, llevo el gps y tengo una ruta preparada para hacer una caminata por la zona… Tal vez, con un poco de suerte (jajaja) pueda realizar alguna actividad. Entro en la parcela de aparcamientos y… joooder, parece que regalen el monte o quizá sea la semana fantástica del parque!!! No cabe ni un alma!!!

Cabreado como un gilipollas, y viendo que hoy no era el día, me voy al apartamento, me como los sandwiches que llevaba preparados, me tumbo una siesta sobre todo con la esperanza de despertar y que mi mala suerte haya terminado.

Ya anochecido doy un paseo por la ciudad, me tomo un refresco y busco por Google un restaurante que tenga buena puntuación para, al menos, darme un homenaje y celebrar así mis 62 años.

Restaurante ‘La Tasca’, en San Sebastián de La Gomera, un buen local para finalizar ese primer día en la isla.

26-09-19

Hoy no he madrugado demasiado, he aprovechado los restos de la compra del día anterior para hacerme un par de bocatas y he salido de la ciudad con la intención de hacer una ruta, también grabada en el gps, en el Bosque del Cedro, en pleno Parque Nacional Garajonay. Tomo la GM-2 y apenas pasado el Roque de Agando se encuentra el cruce con la CV-14, que lleva al bosque en cuestión.

Aquí, desde su zona recreativa y campamento, comienza esta caminata.

Esta ruta en Wikiloc.

Me adentro de lleno en el mayor bosque de laurisilva de las Islas Canarias. El Parque Nacional Garajonay, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es un exponente de este tipo de flora que data de más de 20 millones de años y que, debido a las distintas glaciaciones en el Cuaternario, se vió prácticamente extinguida, conservándose tan sólo en las islas de la Macaronesia (este es el nombre del colectivo de islas compuestas por las Azores, Madeira, Cabo Verde, Islas Salvajes y Canarias). La lluvia horizontal que se produce al condensarse la humedad de los vientos alisios facilita la conservación de esta maravillosa selva subtropical.

Por una senda extremadamente empapada, rodeado de árboles chorreantes y riachuelos por doquier me dirijo a la Ermita de Nuestra Señora de Lourdes, un pequeño santuario en este auténtico bosque encantado.

Uno puede pararse a pensar que está en un bosque jurásico y puede aparecer algún dinosaurio en cualquier momento… Inquietante!!!

El recorrido, aunque no está señalizado en exceso queda bastante evidente y sin ninguna complicación.

Al termino de la caminata vuelvo a la zona recreativa y, en uno de sus bancos, me como los bocadillos. Un buen rato después, disfrutando sin prisa del paisaje y el aire puro, tomo el coche y me dirijo a San Sebastián, parando en los miradores que encuentro en el trayecto.

Una parada, antes de llegar a la ciudad, es en la Ermita de Nuestra Señora de las Nieves, lugar de romería y gran devoción entre los gomeros.

Una vez en el apartamento, algo de aseo, compra y descanso, algo de tele y, ya en la noche, salgo a cenar a un chino, vuelta a la casa y a dormir, pensando en lo que haré el día siguiente.

LEYENDA   DE  GARA  Y  JONAY

     Cuenta una leyenda guanche que en la isla de la Gomera vivía una joven muy hermosa llamada Gara, princesa de Agulo. Un día,  la muchacha, junto a otras jóvenes casaderas, y coincidiendo con la fiesta del Beñesmén, ( fiesta en la que los guanches honraban a los dioses) decidió ir a consultar unos chorros de agua que predecían si alguien encontraría el amor verdadero.

    Cuando Gara se acercó a los chorros, en un primer momento se vio reflejada, pero pronto las aguas se agitaron. Preocupada, acudió a consultarle a Gerián, el sabio del lugar,  quien le dijo:”Lo que ha de suceder, sucederá. Huye del fuego o el fuego te consumirá”.

    Para participar en las fiestas llegaron desde Tenerife los nobles y entre ellos estaba Jonay, hijo del Mencey de Adeje, un joven apuesto y fuerte.

    Cuando las miradas de Gara y Jonay se cruzaron, los jóvenes quedaron perdidamente enamorados y quisieron hacer público su amor y lo comunicaron al pueblo.

    Entonces, Echeyde ( el volcán del Teide que se encuentra en la isla de Tenerife) comenzó a escupir tal cantidad de lava y fuego que los habitantes de la isla vecina de la Gomera estaban aterrados.

     Así pues, el pueblo y los padres de la joven recordaron el augurio que el Gerián le había pronosticado.

    No podían permitir que la princesa del agua se acercara al príncipe del fuego pues agua y fuego eran incompatibles por lo que sus padres les prohibieron que volvieran a verse y tras separarlos el volcán se calmó.

    Los nobles regresan a Tenerife, pero Jonay no podía olvidar a su amada Gara y desesperado decidió nadar toda la noche hasta el amanecer llegando a la costa de la Gomera y al encontrarse con Gara huyen juntos hasta El Cedro, la parte más alta de la isla. Pronto salieron en su busca y los amantes, al verse acorralados, colocaron una vara afilada entre sus pechos y al abrazarse ésta les atravesó y ambos amantes quedaron unidos para siempre.

     El nombre de ambos príncipes Gara y Jonay, da nombre hoy al Parque Nacional de la isla, GARAJONAY,  en honor a los dos enamorados.

27-09-19

Hoy madrugo un poco más que ayer. Aseo, bocadillos, mochila y tomo nuevamente la carretera del parque. Hacia allá voy y, en esta ocasión, mi propósito es el de hacer la ruta que el primer día había pensado cuando se truncó la salida en barco. Me dirijo hasta el Centro Recreativo Laguna Grande. Hoy sí, llego a una hora tan buena que la zona está sólo para mi. Estupendo!!! Llevo la ruta grabada en mi gps. Es un recorrido por un sendero bien señalizado que, comenzando en la zona de la laguna, se adentra en un tupido bosque de laurisilva para ir ascendiendo progresivamente hasta el punto más alto de la isla, el vértice geodésico ‘Garajonay’, con sus 1.487 m.s.n.m.

Una vez allá arriba me quedo un buen rato contemplando y admirando los paisajes que me ofrece.

Esta ruta en Wikiloc.

El regreso se hace en descenso por otros senderos, estos con menos flora, ahora en proceso de repoblación, debido al último incendio (intencionado) que tuvo el parque en el año 2.012. Llego al punto de inicio sin ninguna dificultad. Han sido cerca de 9 kilómetros, con un desnivel de 340 mts. hechos en un tiempo más que aceptable y, eso sí, disfrutando en plenitud de la naturaleza.

Ya a mi llegada al centro recreativo, el parking está lleno y vuelve a parecer que el mundo entero está allí. Horrible. Dejo mis bártulos en el coche, tomo algo fresco en la cantina del lugar y vuelvo al auto a toda prisa, necesito huir de aquello que me agobia… Salgo de allí a toda velocidad… Dios mío, como se nota que me encantan las aglomeraciones, verdad?

Antes del regreso a San Sebastián hago una parada en el Mirador del Roque de Agando. Este es un impresionante pitón fonolítico ubicado entre los barrancos de La Laja y de Benchijigua que se alza 1.250 metros sobre el nivel del mar.

Aquí me zampo mis bocatas con todo el relax del mundo.

Una vez llego a la ciudad y ya casi lo habitual… Aseo, descanso, televisión, cena y a la cama, que el día siguiente también tiene sus actividades.

28-09-19

Me levanto a una hora prudencial, aseo, desayuno y… a la carretera estrella de La Gomera (GM-2). Hoy mi destino es Vallehermoso, en el norte de la isla. Atravieso todo el Parque Nacional y llego hasta la carretera GM-1, en dirección norte. Antes de llegar a Vallehermoso, en el camino, hago una parada en el Restaurante Los Chorros de Epina para tomar una café y visitar, desde aquí, estas fuentes de origen misterioso. Se les atribuyen propiedades curativas y la leyenda cuenta que quien ve reflejada con nitidez su imagen en ellas, tendrá amor y felicidad. Por lo contrario, si es turbio su reflejo es signo de desgracia y desamor. Esto fue lo que le pasó a Gara, princesa de Agulo…

Ya de todos es conocido el trágico final de la leyenda de Gara y Jonay.

Actualmente esta fuente está formada por siete caños de madera, aunque no siempre fuera así. Se cuenta, se dice, que para tener buena suerte y encontrar el amor, los hombres deben beber de los caños impares y las mujeres de los pares. Es posible que sea una tontería pero yo lo hice y… espero que se cumpla (cruzo los dedos, jejeje).

Después de esta visita reanudo el camino hacia Vallehermoso. Un buen paseo por este bonito municipio. Mención especial a su iglesia de San Juan Bautista. Y me dirijo, más tarde, por una pequeña carretera, hasta la playa de este pueblo. Aquí, con el Atlántico de fondo, me tomo una cerveza en su cafetería y vuelvo sobre mis pasos a la GM-1 para tomar la carretera CV16 que lleva al Caserío de Epina y a Alojera, en la costa oeste de la isla, un descenso muy pronunciado y con cientos de curvas imposibles. Una vuelta por Alojera y subo el serpenteante camino, llegando de nuevo al restaurante de las fuentes. Aquí decido comer.

Un lugar con unas vistas espectaculares, muy buena atención y una comida bien elaborada. Un café y al coche. Comienzo el regreso a San Sebastián y ahora lo ya clásico en las tardes… siesta, compra, tele, cena y preparar la salida de mañana.

29-09-19

Los últimos dos días han llegado a la ciudad varios barcos cargados de turistas y hoy, domingo, las visitas a los sitios más emblemáticos deben estar a rebosar, así que hoy he madrugado un poco más de lo normal con el fin de evitar las hordas.

Me dirijo a Hermigua y es tan temprano que aún no han puesto ni las calles, jejeje… Para mi mejor. Disfruto en solitario de la ciudad, me tomo un café en una de sus tascas y vuelvo al coche para llegar a Agulo, este es el municipio de la princesa Gara. Más de lo mismo, el pueblo para mi solito. Recorro sus calles, visito su iglesia de San Marcos Evangelista y regreso a Hermigua, pasando primero por la playa de Santa Catalina y el pescante de Hermigua. Vuelvo a San Sebastián.

Un refresco en el kiosko ‘La Carabela’, en la plaza de la Constitución, un paseo por el parque de la Torre del Conde y por la Iglesia de la Asunción.

Regreso al apartamento. Dejo los bártulos, un poco de aseo y salgo al Mirador de la Hila y un paseo por la Avenida de los Descubridores para contemplar el mar y las playas de San Sebastián.

Regreso a la casa, como algo, duermo siesta, veo tele, ceno y preparo las maletas. Ya mañana, temprano, terminan los días en La Gomera y comienza otro nuevo recorrido, esta vez en la isla de El Hierro.

30-09-19

Al salir del apartamento aún no ha amanecido. Me dirijo al aeropuerto.

Este día, como el 24-09, es totalmente de transito.

Aeropuerto de La Gomera. Facturación. Espera. Embarque. Vuelo. Llegada a Tenerife norte. Espera. Embarque. Vuelo. Llegada a El Hierro.

2017-06-del 12 al 19 LA PALMA, LA ISLA BONITA, UNA LEYENDA, UN SUEÑO. (TEXTO Y FOTOS)

Como tantas y tantas veces, Fran curioseaba por la red, observando, entre muchas otras cosas, instantáneas de lugares asombrosos y paradisíacos. Cuando las imágenes llamaban poderosamente su atención, entraba en su web y se recreaba en el contenido, en las explicaciones, en los comentarios… y fantaseaba sobre posibles viajes a esos lugares.

En eso andaba, hace unos meses, cuando quedó cautivado por unas fotos espectaculares. Entró en la página, contempló su belleza y leyó una de las leyendas sobre la zona que le dejó enamorado. Sintió que ese era, sin duda, su próximo destino.

Aquella maravilla no era otra que la isla de La Palma.

Cercano a los 60, solitario, complicado, cascarrabias, senderista, diabético, agorafóbico, medio ciego, casi sordo… Entre otras muchas cosas, hacen de Fran el curioso personaje de esta andanza.

La Palma, la que llaman ‘la isla bonita’, no sólo era el destino elegido por Fran, había otro objetivo; realizar sin compañía esta aventura y procurar vencer así los picos de agorafobia que padece desde hace muchos años.

Allá marchó, en busca de esos bellos rincones, en busca de caminos, senderos, montañas y, cómo no, también en busca de sí mismo.


Un lunes, 12 de junio, da comienzo este periplo.

Prácticamente medio día perdido entre vuelos y aeropuertos. Fran llega a Santa Cruz de la Palma a eso de las 14:30. Entre recogida del auto de alquiler y llegada al hotel, la tarde del primer día ya se ha echado encima. Mientras se instala en el apartamento, recorre las calles solitarias buscando un sitio para comer algo y algún comercio donde comprar provisiones, el día está casi terminado. Si a todo esto se le añade que apenas tiene cobertura en su móvil y que el gps, en el que ha guardado todos los senderos que quiere realizar, se acaba de estropear, la aventura no puede comenzar peor.

Ya en la noche, preocupado por estos contratiempos, cena temprano y empieza a replantearse cómo serán los próximos días.

   

 


Martes… y 13. Fran lleva toda la noche pensando en eso mismo.

Comienza el día muy temprano, prepara unos sandwiches, una botella de agua, la mochila y… toma el coche para dirigirse hacia el norte, al municipio  de Puntallana, para realizar el sendero de ‘El cubo de la Galga’. Una caminata por un barranco que tiene uno de los bosques de laurisilva más bellos del mundo.

Fran recuerda bastante bien el recorrido de este sendero y es por ello que se anima a hacerlo sin el gps. Además, es algo que él no sabía, está estupendamente señalizado y no tiene pérdida alguna.

Un ascenso entre enormes tilos y helechos milenarios, que se entremezclan con viñáticos, aceviños, barbusanos y laureles. Este espectacular rincón, y otros muchos, convierten a La Palma en Reserva Mundial de la Biosfera.

 

   

   

 

La ruta ‘El Cubo de la Galga’ en Wikiloc.

 

   

El recorrido es absolutamente mágico. Fran tiene la sensación de encontrarse en un pasado de hace miles de años. Ha comenzado a muy temprana hora, el bosque tiene esa tenue luz del amanecer reciente y tan sólo se oye el canturrear de los pájaros.

   

 

   

En un punto del sendero se accede, tras un suave ascenso por pista, al llamado Mirador de la Somada Alta, desde donde se observa con claridad la extensión y la exuberancia de este bosque.

   

 

A partir de este punto comienza el descenso y el regreso al punto de partida.

Antes, aproximadamente a la altura del kilómetros 4’9, y tras unos metros de asfalto Fran se encuentra con otro de los miradores de la ruta, el de San Bartolo.

Después retoma el sendero hasta la caseta de información que hay al inicio del recorrido.

   

   

   

Fran no hace otra cosa que disfrutar de este fantástico encuentro con la naturaleza; la Naturaleza en mayúsculas.

La sensación de malestar que le había dado la jornada anterior, con esta ruta ha quedado totalmente compensado.

Incluso, en muchos momentos del recorrido, agradeció el momento de encontrar, a través de aquella leyenda, esta isla tan especial.

 

Es bastante temprano todavía y, en lugar de regresar a Santa Cruz, Fran decide dirigirse por la LP4 hacia el punto más elevado de la isla, visitar el Roque de los Muchachos y contemplar la Caldera de Taburiente.

   

 

A medida que asciende por esas zigzagueantes carreteras y traspasa las espesas nubes el espectáculo es sublime.

 

 

Fran llega hasta la cima, con ese espeso mar de nubes a sus pies que le dan al paisaje un toque inquietante.

Es un lugar de una belleza extrema y con una gran cantidad de puntos de interés. Los miradores del Roque de los Muchachos y de los Andenes, el vértice geodésico (2.421 m.s.n.m.), los observatorios y telescopios Isaac Newton, Mercator, Liverpool, William Herschel, Duch Open, Jacobus Capteyn, Cherencov, Nordic Optical, Nazional Galileo y el Gran Telescopio de Canarias.

 

   

 

 

  

 

 

 

 

 

En estos momentos Fran se da cuenta, como en otros muchos viajes que ha realizado, cuan diminuto es el Hombre ante la magnitud de la Naturaleza y del Universo.

   

Ahora ya toca regresar a Santa Cruz. La mañana ha estado bastante llena de actividades y emociones.

Fran llega al apartamento, toma una ducha y duerme una importante siesta.

Ya en el atardecer da una vuelta por el centro de la ciudad, toma unas cervezas en una tasca y, en la noche, cena en un buen restaurante de la avenida Marítima.

Vuelta al hotel  a descansar que… este ha sido un gran día.

 

  


Miércoles, 14 de junio.

Hoy tiene que dejar el apartamento para trasladarse a otro lugar de la isla.

Sin mucha prisa, desayuna algo, recoge sus cosas y sale hacia su nuevo destino.

Fran tiene por costumbre, es una recomendación de uno de los psicólogos que ha visitado, diseñar de antemano, bien por escrito, bien mentalmente,  todo aquello que desea hacer, en el orden en que lo desea realizar… tenerlo todo perfectamente planeado y… hacerlo. De este modo se siente más seguro a la hora efectuar cualquier acción.

Claro está que, todo no puede ser siempre perfecto, si alguna vez cualquiera de sus planes falla… el bloqueo es máximo y puede entrar en un pánico extremo que puede conducir al caos.

Y dicho esto, tal y como lo tiene organizado, Fran deja Santa Cruz de La Palma para dirigirse hacia El Paso, en el centro de la isla. Tiene que pasar necesariamente por Breña Alta y está dentro de sus planes pasar por un rincón de este municipio donde se encuentra el símbolo vivo de la leyenda que le ha traído hasta aquí.

A pesar de la extrema amabilidad de la gente, Fran se despista y se pierde tratando de encontrar lo que busca. Se detiene en un lateral de la carretera, respira y procura tranquilizarse; no está dispuesto a entrar en el pánico del que antes os he hablado.

Sabiendo que ésta es la zona, Fran piensa que habrá posibilidades en los próximos días.

 

Así que, sin más, toma la carretera LP301 que le conduce al municipio de El Paso, donde se encuentra el siguiente apartamento.

Antes, en el camino, hace una parada en el Refugio de Montaña El Pilar para comer algo y efectuar una pequeña caminata por la zona.

   

Comienza desde el mismo Refugio y, por carretera, se dirige al Mirador Astronómico del Llano del Jable.

A medio camino se desvía por un sendero a la derecha para visitar los restos del Poblado de Cabañas del Lomo de las Casas, Los Corrales o Barranco de las Ovejas, construcciones  de los antiguos aborígenes de la isla.

 

   

 

 

   

 

 

 

 

Vuelve a la carretera para llegar al Mirador del llano del Jable, una hermosa atalaya donde poder contemplar las estrellas en noche claras.

 

Siguiendo en descenso la misma carretera, a unos 500 metros, Fran accede al sendero que por el interior le conduce hasta el Refugio El Pilar.

   

   

   

Esta pequeña ruta en Wikiloc.

   

 

   

Después de un breve descanso Fran vuelve al coche y a eso de las 16:00 llega a su próximo alojamiento.

Un magnífico y amplio apartamento que dispone de una gran terraza con barbacoa, piscina y pista de tenis; todo un lujo.

Una buena ducha y sale en busca de un supermercado para hacer una pequeña compra de alimentos.

Ya en la tarde/noche merecida cena en la terraza y un buen descanso hasta el día siguiente, en el que Fran ya tiene prevista la actividad.

 


Jueves, 15 de junio.

Madrugar es algo habitual en nuestro protagonista. Hoy no iba a ser menos.

Un buen desayuno.

Un par de bocadillos y una botella de agua en la mochila y Fran sale, aún no ha amanecido, en dirección al Parque Nacional de la Caldera de Taburiente para hacer el sendero del Barranco de las Angustias – Cascada de Colores.

 

   

Esta ruta en Wikiloc.

 

   

   

El día está tremendamente despejado y entrar solo en la Caldera rodeado de esas majestuosas paredes, sinceramente, impone.

Fran camina con la solemnidad que requiere la ocasión, casi sin hacer ruido para no romper la magia.

Es alucinante. Brutal.

 

   

El sendero está bien señalizado pero, en algunos momentos, embobado con lo maravilloso del espectáculo, Fran se despista y pierde las indicaciones.

No le queda más remedio que ‘inventarse’ el camino… que, luego más adelante, retoma correctamente.

Esto hace que el recorrido se haga algo más largo y más duro de lo que debiera.

 

 

 

   

 

   

 

   

Llega, finamente, a la bifurcación. Recto, a la zona de acampada. Derecha, a la Cascada de Colores.

500 metros de recorrido para llegar a esta curiosa caída de agua.

 

   

Sobre los años 60 se construyó este dique para contener las aguas de la Caldera y los años han hecho que la piedra negra, el musgo y, sobre todo, el hierro le hayan dado este aspecto coloreado.

 

   

 

Ahora Fran regresa sobre sus pasos para volver al punto de inicio.

 

Fran llega al apartamento a eso de las 15:30, una buena ducha, una buena comida, una siesta, algo de tele, escribir, la cena y, sin prisas, hasta el día siguiente, que vuelve a tener cambio de alojamiento y ubicación.


Viernes, 16 de junio.

 

 

Después de un desayuno tranquilo, Fran deja el hospedaje, despidiéndose antes de la señora de la vivienda de enfrente que ejerce de casera. Una persona de una amabilidad exquisita.

Antes de abandonar el municipio, se acerca hasta la Ermita de la Virgen del Pino. Edificio situado en las laderas de la Cumbre Nueva, centro de veneración mariana que celebra su fiesta el 8 de septiembre.

 

Ahora Fran, y para coger el camino del sur de la isla, se dirige hacia el oeste y se desvía a la población de Tazacorte para ver su puerto y tomar un refrigerio.

   

 

Deja Tazacorte y, tras unos cuantos despistes de carretera, logra tomar la LP2 que es la carretera que lo conducirá hasta Fuencaliente de La Palma.

   

Su destino realmente es una zona llamada Las Caletas pero como ha quedado con los encargados del alojamiento a las 14:00 y hay tiempo de sobra, Fran deja el coche en Fuencaliente y se sienta en una cafetería a tomar un refresco.

 

 

Llega a su hora a la puerta de la residencia. Le atiende una señora que dice ser la madre de la dueña y que vive en la casa contigua. El apartamento es una pasada auténtica, Fran alucina en colores. Es precioso… y las vistas espectaculares.

   

Esa tarde decide quedarse descansando, pensando y relajado en la casa. Traía comida del hospedaje anterior y no necesita salir a comprar nada. Asi que hasta el día siguiente.

 

   


Sábado, 17 de junio.

   

   

El día ha amanecido plomizo y frío.

Fran pasa por la cafetería del día anterior a desayunar, luego va al supermercado de Fuencaliente para hacer algo de compra, la lleva a la casa, la organiza y vuelve al pueblo para hacer una visita al Volcán San Antonio.

 

El recorrido del Volcán San Antonio en Wikiloc.

 

Una breve caminata a la que se accede por un control de visitantes, pagando una entrada y que te permite ver de cerca este volcán, su cráter y su caldera.

 

 

   

La última erupción de este volcán data de 1.677 y desde su mirador se puede contemplar el Teneguía, otro de los volcanes más visitados de la isla, las Salinas y el Faro de Fuencaliente.

 

El tiempo empieza a empeorar, comienza a llover y Fran vuelve al hospedaje donde pasa el resto del día hasta la mañana siguiente.


 

Domingo, 18 de junio.

 

La mañana amanece tan gris como la del día anterior pero Fran no quiere quedarse en la casa. Prepara temprano su mochila y, primero, hace un desayuno en su ‘cafetería favorita’, después se dirige hasta la entrada al volcán San Antonio donde se inician dos senderos, uno, muy corto, al vértice geodésico llamado ‘Tablas’, y otro, el sendero que recorre la ruta llamada de Los Volcanes del Teneguía. Con ésta segunda opción Fran quiere llegar al vértice geodésico que está en el cráter del Teneguía pero, siguiendo senderos y marcas sin gps, ocurre lo que le ha ocurrido a él; ha dado vueltas y vueltas y, creyendo que estaba en el Teneguía, casi se vuelve loco buscando un vértice que no encuentra.

Claro que el Teneguía es otra montaña distinta.

 

 

 

El camino del vértice ‘Tablas’ en Wikiloc.

La ruta alrededor del Teneguía en Wikiloc.

 

   

   

   

También contribuye al despiste la niebla que hay en el inicio de la ruta.

 

 

 

 

Fran mira y busca algún vértice en la lejanía pero… no encuentra nada.

Ahora, eso sí, el paisaje es espectacular.

Y quizá no os habréis parado a pensarlo pero con toda la cantidad de despistes y equivocaciones que Fran ha tenido en todos estos días… no ha habido ni un agobio, ni un ataque de nervios, ni un bloqueo,… ni nada.

   

 

 

 

   

Tampoco vayáis a pensar que se le ha olvidado aquello que en el tercer día no pudo encontrar. El símbolo vivo de su leyenda aún esta en su mente.

 

 

   

Después de una buena caminata, Fran termina su ruta y vuelve al coche.

Ya el resto del día lo pasa preparando el siguiente, que es el último en la isla y hay todavía mucho que hacer.

 


 

Lunes, 19 de junio.

 

La maleta preparada desde la noche anterior.

Fran acude por última vez a desayunar, se despide de los chavales que la atienden, ni que decir tiene que son amables a rabiar.

Después, con el coche, se dirige al Faro de Fuencaliente, una vuelta por los alrededores, visita rápida de las Salinas y fotos con el vértice geodésico ‘Salinas’.

   

 

 

   

 

 

 

Fran regresa al apartamento, se despide de la señora y vuelve a Fuencaliente, a esas horas ya han abierto una tiendecita de regalos, para comprar algún detalle.

 

Pone rumbo al Aeropuerto de La Palma y regresa a su ciudad.

Pero antes, dos paradas.

La primera pilla de camino: El Parque Arqueológico de Belmaco.

El conjunto prehispánico de Belmaco es, sin ningún género de dudas, el más emblemático de La Palma. Se trata del primer yacimiento arqueológico descubierto en Canarias. El conjunto está formado por una preciosa estación de grabados rupestres geométricos que cuenta con 4 paneles en los se representan, sobre todo, espirales, círculos concéntricos y meandriformes. La cueva, presenta unas magníficas condiciones de habitabilidad y fue ocupada de manera permanente por los benahoaritas. La leyenda sostiene que fue el lugar de habitación de los capitanes del cantón de Tigalate, que eran dos hermanos conocidos por Juguiro y Garhagua. Otro dato interesante es que en el interior de la cavidad también se llevó a cabo el enterramiento de una persona. Por todas esta y otras evidencias, también se ha relacionado estas cuevas como lugar de santuario mágico-religioso en el que llevarían a cabo todo tipo de ritos relacionados, fundamentalmente, con la petición de lluvias.

   

 

 

 

 

   

Y la segunda, cómo no…

Los Dragos Gemelos.

A Fran se le han hecho esperar pero, finalmente, ha encontrado la carretera que le ha llevado hasta estos dos árboles entrelazados, símbolo de una de las leyendas que cautivo a nuestro amigo Fran y que hizo que realizara esta aventura.

La leyenda de los Dragos Gemelos se remonta justo a la época previa a la conquista y en la misma participan dos hermanos gemelos, Urunte y Timizara, y una bonita doncella benahorita de nombre Urbina. Ambos hermanos pretendían a la misma mujer, hasta el punto de que los celos les llevaron a disputar su amor en una contienda. La fatalidad se encargó de que no sobreviviera ninguno en el combate y en el mismo lugar donde derramaron su sangre, Urbina, en su inmensa tristeza, plantó dos esquejes de drago para recordarlos eternamente.

 

 

Fran no sólo ha encontrado estos dos magníficos árboles entrelazados, también una isla de una belleza inmensa, un sueño… y ha sacado de su interior la fortaleza necesaria para afrontar retos y reveses del día a día.

 

2017-06-del 12 al 19 LA PALMA, LA ISLA BONITA, UNA LEYENDA, UN SUEÑO. (SÓLO TEXTO)

 

Como tantas y tantas veces, Fran curioseaba por la red, observando, entre muchas otras cosas, instantáneas de lugares asombrosos y paradisíacos. Cuando las imágenes llamaban poderosamente su atención, entraba en su web y se recreaba en el contenido, en las explicaciones, en los comentarios… y fantaseaba sobre posibles viajes a esos lugares.

En eso andaba, hace unos meses, cuando quedó cautivado por unas fotos espectaculares. Entró en la página, contempló su belleza y leyó una de las leyendas sobre la zona que le dejó enamorado. Sintió que ese era, sin duda, su próximo destino.

Aquella maravilla no era otra que la isla de La Palma.

Cercano a los 60, solitario, complicado, cascarrabias, senderista, diabético, agorafóbico, medio ciego, casi sordo… Entre otras muchas cosas, hacen de Fran el curioso personaje de esta andanza.

La Palma, la que llaman ‘la isla bonita’, no sólo era el destino elegido por Fran, había otro objetivo; realizar sin compañía esta aventura y procurar vencer así los picos de agorafobia que padece desde hace muchos años.

Allá marchó, en busca de esos bellos rincones, en busca de caminos, senderos, montañas y, cómo no, también en busca de sí mismo.


Un lunes, 12 de junio, da comienzo este periplo.

Prácticamente medio día perdido entre vuelos y aeropuertos. Fran llega a Santa Cruz de la Palma a eso de las 14:30. Entre recogida del auto de alquiler y llegada al hotel, la tarde del primer día ya se ha echado encima. Mientras se instala en el apartamento, recorre las calles solitarias buscando un sitio para comer algo y algún comercio donde comprar provisiones, el día está casi terminado. Si a todo esto se le añade que apenas tiene cobertura en su móvil y que el gps, en el que ha guardado todos los senderos que quiere realizar, se acaba de estropear, la aventura no puede comenzar peor.

Ya en la noche, preocupado por estos contratiempos, cena temprano y empieza a replantearse cómo serán los próximos días.


Martes… y 13. Fran lleva toda la noche pensando en eso mismo.

Comienza el día muy temprano, prepara unos sandwiches, una botella de agua, la mochila y… toma el coche para dirigirse hacia el norte, al municipio  de Puntallana, para realizar el sendero de ‘El cubo de la Galga’. Una caminata por un barranco que tiene uno de los bosques de laurisilva más bellos del mundo.

Fran recuerda bastante bien el recorrido de este sendero y es por ello que se anima a hacerlo sin el gps. Además, es algo que él no sabía, está estupendamente señalizado y no tiene pérdida alguna.

Un ascenso entre enormes tilos y helechos milenarios, que se entremezclan con viñáticos, aceviños, barbusanos y laureles. Este espectacular rincón, y otros muchos, convierten a La Palma en Reserva Mundial de la Biosfera.

El recorrido es absolutamente mágico. Fran tiene la sensación de encontrarse en un pasado de hace miles de años. Ha comenzado a muy temprana hora, el bosque tiene esa tenue luz del amanecer reciente y tan sólo se oye el canturrear de los pájaros.

En un punto del sendero se accede, tras un suave ascenso por pista, al llamado Mirador de la Somada Alta, desde donde se observa con claridad la extensión y la exuberancia de este bosque.

A partir de este punto comienza el descenso y el regreso al punto de partida.

Antes, aproximadamente a la altura del kilómetros 4’9, y tras unos metros de asfalto Fran se encuentra con otro de los miradores de la ruta, el de San Bartolo.

Después retoma el sendero hasta la caseta de información que hay al inicio del recorrido

Fran no hace otra cosa que disfrutar de este fantástico encuentro con la naturaleza; la Naturaleza en mayúsculas.

La sensación de malestar que le había dado el día anterior, con esta ruta ha quedado totalmente compensado.

Incluso, en muchos momentos del recorrido, agradeció el momento de encontrar, a través de aquella leyenda, esta isla tan especial.

Es bastante temprano todavía y, en lugar de regresar a Santa Cruz, Fran decide dirigirse por la LP4 hacia el punto más elevado de la isla, visitar el Roque de los Muchachos y contemplar la Caldera de Taburiente.

A medida que asciende por esas zigzagueantes carreteras y traspasa las espesas nubes el espectáculo es sublime.

Fran llega hasta la cima, con ese espeso mar de nubes a sus pies que le dan al paisaje un toque inquietante.

Es un lugar de una belleza extrema y con una gran cantidad de puntos de interés. Los miradores del Roque de los Muchachos y de los Andenes, el vértice geodésico (2.421 m.s.n.m.), los observatorios y telescopios Isaac Newton, Mercator, Liverpool, William Herschel, Duch Open, Jacobus Capteyn, Cherencov, Nordic Optical, Nazional Galileo y el Gran Telescopio de Canarias.

En estos momentos Fran se da cuenta, como en otros muchos viajes que ha realizado, cuan diminuto es el Hombre ante la magnitud de la Naturaleza y del Universo.

Ahora ya toca regresar a Santa Cruz. La mañana ha estado bastante llena de actividades y emociones.

Fran llega al apartamento, toma una ducha y duerme una importante siesta.

Ya en el atardecer da una vuelta por el centro de la ciudad, toma unas cervezas en una tasca y, en la noche, cena en un buen restaurante de la avenida Marítima.

Vuelta al hotel a descansar que… este ha sido un gran día.


Miércoles, 14 de junio.

Hoy tiene que dejar el apartamento para trasladarse a otro lugar de la isla.

Sin mucha prisa, desayuna algo, recoge sus cosas y sale hacia su nuevo destino.

Fran tiene por costumbre, es una recomendación de uno de los psicólogos que ha visitado, diseñar de antemano, bien por escrito, bien mentalmente, todo aquello que desea hacer, en el orden en que lo desea realizar… tenerlo todo perfectamente planeado y… hacerlo. De este modo se siente más seguro a la hora efectuar cualquier acción.

Claro está que, todo no puede ser siempre perfecto, si alguna vez cualquiera de sus planes falla… el bloqueo es máximo y puede entrar en un pánico extremo que puede conducir al caos.

 

Y dicho esto, tal y como lo tiene organizado, Fran deja Santa Cruz de La Palma para dirigirse hacia El Paso, en el centro de la isla. Tiene que pasar necesariamente por Breña Alta y está dentro de sus planes pasar por un rincón de este municipio donde se encuentra el símbolo vivo de la leyenda que le ha traído hasta aquí.

A pesar de la extrema amabilidad de la gente, Fran se despista y se pierde tratando de encontrar lo que busca. Se detiene en un lateral de la carretera, respira y procura tranquilizarse; no está dispuesto a entrar en el pánico del que antes os he hablado.

Sabiendo que ésta es la zona, Fran piensa que habrá posibilidades en los próximos días.

Así que, sin más, toma la carretera LP301 que le conduce al municipio de El Paso, donde se encuentra el siguiente apartamento.

Antes, en el camino, hace una parada en el Refugio de Montaña El Pilar para comer algo y efectuar una pequeña caminata por la zona.

Comienza desde el mismo Refugio y, por carretera, se dirige al Mirador Astronómico del Llano del Jable.

A medio camino se desvía por un sendero a la derecha para visitar los restos del Poblado de Cabañas del Lomo de las Casas, Los Corrales o Barranco de las Ovejas, construcciones de los antiguos aborígenes de la isla.

Vuelve a la carretera para llegar al Mirador del llano del Jable, una hermosa atalaya donde poder contemplar las estrellas en noche claras.

Siguiendo en descenso la misma carretera, a unos 500 metros, Fran accede al sendero que por el interior le conduce hasta el Refugio El Pilar.

Después de un breve descanso Fran vuelve al coche y a eso de las 16:00 llega a su próximo alojamiento.

Un magnífico y amplio apartamento que dispone de una gran terraza con barbacoa, piscina y pista de tenis; todo un lujo.

Una buena ducha y sale en busca de un supermercado para hacer una pequeña compra de alimentos.

Ya en la tarde/noche merecida cena en la terraza y un buen descanso hasta el día siguiente, en el que Fran ya tiene prevista la actividad.


Jueves, 15 de junio.

Madrugar es algo habitual en nuestro protagonista. Hoy no iba a ser menos.

Un buen desayuno.

Un par de bocadillos y una botella de agua en la mochila y Fran sale, aún no ha amanecido, en dirección al Parque Nacional de la Caldera de Taburiente para hacer el sendero del Barranco de las Angustias – Cascada de Colores.

El día está tremendamente despejado y entrar solo en la Caldera rodeado de esas majestuosas paredes, sinceramente, impone.

Fran camina con la solemnidad que requiere la ocasión, casi sin hacer ruido para no romper la magia.

Es alucinante. Brutal.

El sendero está bien señalizado pero, en algunos momentos, embobado con lo maravilloso del espectáculo, Fran se despista y pierde las indicaciones.

No le queda más remedio que ‘inventarse’ el camino… que, luego más adelante, retoma correctamente.

Esto hace que el recorrido se haga algo más largo y más duro de lo que debiera.

Llega, finamente, a la bifurcación. Recto, a la zona de acampada. Derecha, a la Cascada de Colores.

500 metros de recorrido para llegar a esta curiosa caída de agua.

Sobre los años 60 se construyó este dique para contener las aguas de la Caldera y los años han hecho que la piedra negra, el musgo y, sobre todo, el hierro le hayan dado este aspecto coloreado.

Ahora Fran regresa sobre sus pasos para volver al punto de inicio.

Fran llega al apartamento a eso de las 15:30, una buena ducha, una buena comida, una siesta, algo de tele, escribir, la cena y, sin prisas, hasta el día siguiente, que vuelve a tener cambio de alojamiento y ubicación.


Viernes, 16 de junio.

Después de un desayuno tranquilo, Fran deja el hospedaje, despidiéndose antes de la señora de la vivienda de enfrente que ejerce de casera. Una persona de una amabilidad exquisita.

Antes de abandonar el municipio, se acerca hasta la Ermita de la Virgen del Pino. Edificio situado en las laderas de la Cumbre Nueva, centro de veneración mariana que celebra su fiesta el 8 de septiembre.

Ahora Fran, y para coger el camino del sur de la isla, se dirige hacia el oeste y se desvía a la población de Tazacorte para ver su puerto y tomar un refrigerio.

Deja Tazacorte y, tras unos cuantos despistes de carretera, logra tomar la LP2 que es la carretera que lo conducirá hasta Fuencaliente de La Palma.

Su destino realmente es una zona llamada Las Caletas pero como ha quedado con los encargados del alojamiento a las 14:00 y hay tiempo de sobra, Fran deja el coche en Fuencaliente y se sienta en una cafetería a tomar un refresco.

Llega a su hora a la puerta de la residencia. Le atiende una señora que dice ser la madre de la dueña y que vive en la casa contigua. El apartamento es una pasada auténtica, Fran alucina en colores. Es precioso… y las vistas espectaculares.

Esa tarde decide quedarse descansando, pensando y relajado en la casa. Traía comida del hospedaje anterior y no necesita salir a comprar nada. Asi que hasta el día siguiente.


Sábado, 17 de junio.

El día ha amanecido plomizo y frío.

Fran pasa por la cafetería del día anterior a desayunar, luego va al supermercado de Fuencaliente para hacer algo de compra, la lleva a la casa, la organiza y vuelve al pueblo para hacer una visita al Volcán San Antonio.

Una breve caminata a la que se accede por un control de visitantes, pagando una entrada y que te permite ver de cerca este volcán, su cráter y su caldera.

La última erupción de este volcán data de 1.677 y desde su mirador se puede contemplar el Teneguía, otro de los volcanes más visitados de la isla, las Salinas y el Faro de Fuencaliente.

El tiempo empieza a empeorar, comienza a llover y Fran vuelve al hospedaje donde pasa el resto del día hasta la mañana siguiente.


Domingo, 18 de junio.

La mañana amanece tan gris como la del día anterior pero Fran no quiere quedarse en la casa. Prepara temprano su mochila y, primero, hace un desayuno en su ‘cafetería favorita’, después se dirige hasta la entrada al volcán San Antonio donde se inician dos senderos, uno, muy corto, al vértice geodésico llamado ‘Tablas’, y otro, el sendero que recorre la ruta llamada de Los Volcanes del Teneguía. Con ésta segunda opción Fran quiere llegar al vértice geodésico que está en el cráter del Teneguía pero, siguiendo senderos y marcas sin gps, ocurre lo que le ha ocurrido a él; ha dado vueltas y vueltas y, creyendo que está en el Teneguía, casi se vuelve loco buscando un vértice que no encuentra.

Claro que el Teneguía es otra montaña distinta.

También ha contribuido al despiste la niebla que había en el inicio de la ruta.

Fran mira y busca algún vértice en la lejanía pero… no encuentra nada.

Ahora, eso sí, el paisaje es espectacular.

Y quizá no os habréis parado a pensarlo pero con toda la cantidad de despistes y equivocaciones que Fran ha tenido en todos estos días… no ha habido ni un agobio, ni un ataque de nervios, ni un bloqueo,… ni nada.

Tampoco vayáis a pensar que se le ha olvidado aquello que en el tercer día no pudo encontrar. El símbolo vivo de su leyenda aún esta en su mente.

Después de una buena caminata, Fran termina su ruta y vuelve al coche.

Ya el resto del día lo pasa preparando el siguiente, que es el último en la isla y hay todavía mucho que hacer.


Lunes, 19 de junio.

La maleta preparada desde la noche anterior.

Fran acude por última vez a desayunar, se despide de los chavales que la atienden, ni que decir tiene que son amables a rabiar.

Después, con el coche, se dirige al Faro de Fuencaliente, una vuelta por los alrededores, visita rápida de las Salinas y fotos con el vértice geodésico ‘Salinas’.

Fran regresa al apartamento, se despide de la señora y vuelve a Fuencaliente, a esas horas ya han abierto una tiendecita de regalos, para comprar algún detalle.

Pone rumbo al Aeropuerto de La Palma y regresa a su ciudad.

Pero antes, dos paradas.

La primera pilla de camino: El Parque Arqueológico de Belmaco.

El conjunto prehispánico de Belmaco es, sin ningún género de dudas, el más emblemático de La Palma. Se trata del primer yacimiento arqueológico descubierto en Canarias. El conjunto está formado por una preciosa estación de grabados rupestres geométricos que cuenta con 4 paneles en los se representan, sobre todo, espirales, círculos concéntricos y meandriformes. La cueva, presenta unas magníficas condiciones de habitabilidad y fue ocupada de manera permanente por los benahoaritas. La leyenda sostiene que fue el lugar de habitación de los capitanes del cantón de Tigalate, que eran dos hermanos conocidos por Juguiro y Garhagua. Otro dato interesante es que en el interior de la cavidad también se llevó a cabo el enterramiento de una persona. Por todas esta y otras evidencias, también se ha relacionado estas cuevas como lugar de santuario mágico-religioso en el que llevarían a cabo todo tipo de ritos relacionados, fundamentalmente, con la petición de lluvias.

Y la segunda, cómo no…

Los Dragos Gemelos.

A Fran se le han hecho esperar pero, finalmente, ha encontrado la carretera que le ha llevado hasta estos dos árboles entrelazados, símbolo de una de las leyendas que cautivo a nuestro amigo Fran y que hizo que realizara esta aventura.

La leyenda de los Dragos Gemelos se remonta justo a la época previa a la conquista y en la misma participan dos hermanos gemelos, Urunte y Timizara, y una bonita doncella benahorita de nombre Urbina. Ambos hermanos pretendían a la misma mujer, hasta el punto de que los celos les llevaron a disputar su amor en una contienda. La fatalidad se encargó de que no sobreviviera ninguno en el combate y en el mismo lugar donde derramaron su sangre, Urbina, en su inmensa tristeza, plantó dos esquejes de drago para recordarlos eternamente.

Fran no sólo ha encontrado estos dos magníficos árboles entrelazados, también una isla de una belleza inmensa, un sueño… y ha sacado de su interior la fortaleza necesaria para afrontar retos y reveses del día a día.